JOSÉ MOLINA, UN HOMBRE HONESTO

Jueves, 17 septiembre, 2020

Hay una canción de Joan Manuel Serrat que comienza diciendo “Harto ya de estar harto, ya me cansé…” Y, al parecer, esto es lo que le ha ocurrido al dimitido presidente del Consejo de la Transparencia de la Región de Murcia (CTRM), José Molina, que ha dicho adiós a un mandato, que se iniciaba en el 2015, y que, según las palabras de su despedida, ha estado caracterizado por un “torpedeo” y una “obstrucción” constante a su labor, por parte del Gobierno regional.

MlinaQue un hombre, con un puesto de relieve en la sociedad, decida que en la vida todo no vale, es digno de destacar. Y que se marche, denunciando aquello que ya había dejado entrever en otras ocasiones, nos habla de lo que él es, de lo que ha sido siempre; un hombre honesto y comprometido con la sociedad a la que ha servido desde hace muchos años en distintos puestos. Un ser humano necesario en los puestos en los que se mejoran las sociedades. Porque estas son más justas cuando hay transparencia en sus instituciones, cuando los gobiernos saben que existe un organismo vigilante de sus acciones, en defensa de la ciudadanía. Y el ha intentado ser fiel a esa ciudadanía contra viento y marea. Tan contra viento y marea que hasta tuvo que soportar, en los inicios del funcionamiento de esta institución, a dos empleados públicos colocados ahí, justo para impedir el funcionamiento del organismo. Es decir, tenía al enemigo en casa, puesto por el gobierno al que tenía que demandar transparencia. Increíble, pero cierto.

Tuve la oportunidad, yo diría la fortuna, de conocer a José Molina Molina cuando llegue a Murcia a dirigir RNE, en el 1983. El formaba parte del primer gobierno de Andrés Hernández Ros, como Consejero de Economía Hacienda y Empleo y la sensación que tuve al conocerlo es que estaba ante un hombre honesto, convencido del ejercicio de la política como un servicio a la sociedad, y convencido también de que, en los puestos de responsabilidad, no hay que eternizarse. Es por esto que no me ha extrañado su dimisión, porque este doctor en economía, sociólogo, auditor, y sobre todo, un incansable luchador, a lo largo de su vida, por la democracia real, la transparencia y el buen gobierno, no nació para que nadie le amedrentara y condicionara su importante labor como responsable de la transparencia en una región que, al parecer, tanto ha luchado para “laminar su independencia”, según ha puesto de relieve en sus declaraciones de despedida.

transparenciaPero puede irse satisfecho porque, durante los cinco años que José Molina Molina ha estado al frente de este organismo, las reclamaciones presentadas por los ciudadanos han sido 465, destacando de manera especial las relacionadas con educación y salud. Precisamente, las reclamaciones presentadas contra el Servicio Murciano de Salud (SMS) permitieron que la comunidad autónoma se viese obligada a publicar los datos sobre listas de espera, derivaciones a la sanidad privada y el cierre de plantas hospitalarias, que en algunos centros, ha llegado a ser escandaloso. Por eso es tan importante que la elección del próximo, o próxima (me gusta pensar que una mujer puede tener las mismas oportunidades que un hombre) responsable de esta institución, recaiga en alguien libre de cualquier sospecha de compadreo con el gobierno de turno porque, si esto no es así, para que queremos un organismo que, al final, sirva solamente para justificar, a veces, lo injustificable: que exista un organismo dedicado al funcionamiento transparente de las instituciones, nos habla de una sociedad madura, pero que ese puesto pueda ser ocupado por alguien alejado del talante de José Molina, nos entristece, porque de lo que se trata es de que las instituciones respondan al perfil para el que fueron creadas. Ya tenemos muchas otras que no justifican su existencia, no convirtamos esta, también, en otro instrumento absolutamente inútil.

Publicado en La Opinión, de Murcia, el 16-9-2020

PRIMERA POLITÉCNICA CON RECTORA

Jueves, 17 septiembre, 2020

El coronavirus lo llena todo: los informativos de todos los medios, la vida diaria de la sociedad, las decisiones del Gobierno. Y está tan presente en nuestras vidas, que parece anular la importancia que otros acontecimientos tienen en nuestra sociedad, como el hecho de que, por primera vez en la historia de la Universidad Española, una mujer haya sido elegida para regir los destinos de una universidad politécnica en nuestro país. Un autentico acontecimiento, si tenemos en cuenta la escasa presencia femenina en las aulas de las universidades politécnicas españolas, que apenas alcanza el 20 por ciento,

MiguelSí, estamos hablando de Beatriz Miguel Hernández, y de la Universidad Politécnica de Cartagena ( UPCT). Y en este primer articulo que les ofrezco, después de los meses de verano, no resisto la tentación de referirme a este hecho, que tuvo lugar en julio (tomó posesión del rectorado el 28 de agosto), porque tengo la sensación de que ha pasado un poco desapercibido, con tanto ruido de coronavirus, de mascarillas, de incumplimientos de los protocolos, para luchar contra este enemigo invisible que algunos, inconscientemente ignoran, y otros temen hasta la psicosis.

Y quiero volver a esa elección de Beatriz Miguel Hernández, como rectora de la UPCT ( una elección que se llevó a cabo en unas circunstancias excepcionales teniendo en cuanta los condicionantes de coronavirus que obligó, primero a cancelar las previstas elecciones y más tarde a realizarlas de manera telemática) porque, como mujer, me alegra que muchas intenten romper ese techo de cristal que impide que se avance en igualdad con respecto al hombre, porque ya es extraño que pese a que en la actualidad se matriculan y acceden a la universidad más mujeres que hombres (54,8%), con una importante diferencia en grado (55,1%), en máster oficial (54,8%) y equitativa en doctorado (49,9%), sólo un 27% de profesores de universidad sean catedráticas, lo que es una clara desventaja a la hora de optar a un rectorado. Así es que se necesita mucha decisión para atreverse a ese reto, como se atrevió la catedrática de la Facultad de Psicología de la Universidad de Murcia, Elena Quiñones, en marzo del 2006, a competir en las elecciones al Rectorado de esta Universidad con otros dos candidatos.elena De alguna manera, esa decisión suya, también ha podido ayudar a que Beatriz Miguel haya sido elegida ahora, quizás porque la marcha por la igualdad, hombre-mujer, es un camino lento, donde los logros se consiguen después de que muchas otras lo intentaran.

Desearle éxito a Beatriz Miguel, es deseárselo a la Universidad de esta Comunidad, y a la Universidad Española, que a veces transmite la sensación de ser extremadamente machista y conservadora a la hora de aplicar nuevas ideas y nuevas maneras de hacer. En una entrevista que LA OPINION le realizaba el 11 de Julio la nueva Rectora de la UPCT mostraba su decisión de que ningún alumno abandone los estudios por no poder pagar la matricula. Y nos gustó esa música: “El hasta ahora equipo de dirección de la Universidad ha estado esta semana poniendo al corriente de pago a todas aquellas matrículas que en este momento permanecían impagadas, nosotros seguiremos promocionando el crowdfunding del que dispone la UPCT para ayudar a sus alumnos y en el que cualquier ciudadano que lo desee puede colaborar. Aún así, tal y como se encuentre la situación de cara al mes de septiembre, seguiremos valorando posibles soluciones para que ningún alumno de la Universidad se quede fuera por no poder pagar sus estudios”.

cartagenaExtraordinario compromiso que hace público esta mujer, que viene a formar parte de la élite de las Universidades Españolas, porque sólo 10, incluida ella, de las 50 universidades públicas en nuestro país están regidas por mujeres: en los ocho siglos de historia de la universidad, en España, sólo ha habido 20 mujeres rectoras.

Publicado en La Opinión, de Murcia, el 9-9-2020

EL CORONAVIRUS DESTAPO NUESTRAS VERGUENZAS

Martes, 14 julio, 2020

descargaEl 25 de abril de 1986, el Congreso de los Diputados aprobaba la Ley General de Sanidad, que permitiría garantizar la cobertura de los servicios sanitarios a todos los españoles. Sí, fue un Gobierno de Felipe González, ese gran político al que muchos querrían amordazar para que no diga las “verdades del barquero” el que, siendo ministro de Sanidad, Ernest Lluch, más tarde asesinado por ETA (para cuando la condena de Bildu al derramamiento de sangre de tanta gente inocente como Lluch), aprobaba la Ley General de Sanidad: la universalización de la atención sanitaria. La ley, extendía a todos los ciudadanos las prestaciones de servicios sanitarios que, hasta ese momento, solo se aplicaban a los cotizantes de la Seguridad Social. Es decir, a los que pagaban esa seguridad. Sí, aquella ley, supuso un cambio trascendental en el modelo político de asistencia sanitaria: se pasó de un sistema de Seguridad Social financiado con las cuotas de trabajadores y empresarios, a ser sufragado directamente a través de los Presupuestos Generales del Estado.

descarga (2)A partir de entonces, nuestro sistema sanitario fue puesto como ejemplo en todos los países. Pero se fueron sucediendo las transferencias sanitarias a la comunidades autónomas, y cada una de ellas; en mayor o menor medida, fue moldeando la sanidad publica, según sus intereses: en muchos casos intereses que no tenían nada que ver con la mejora de esa sanidad y si con los objetivos de esos gobiernos en favorecer la sanidad privada. Tanto, que algunos de esos consejeros de Sanidad de muchas comunidades autónomas proceden de ese mundo, lo que facilitaba, y facilita, las concesiones, los convenios y todos los trapicheos que ustedes puedan imaginarse. Mientras tanto, el dinero publico para la sanidad publica, ha ido disminuyendo escandalosamente (el ejemplo más palpable es lo ocurrido, durante la pandemia, en Madrid y Cataluña) y el resultado ha sido lo que hemos vivido durante este tiempo, de manera especial en esas comunidades.

Porque es cierto que nadie estaba preparado para esto, ningún país del mundo puede cantar victoria de cómo ha actuado, pero no es menos cierto, que antes del coronavirus, en muchas comunidades (en Murcia también) permanecían cerradas plantas de hospitales públicos, mientras los enfermos eran desviados a los hospitales privados, a la vez que las plantillas de sanitarios han ido disminuyendo escandalosamente (en la Región de Murcia el presidente del Colegio de Médicos considera que faltan 500 facultativos en la sanidad publica), cerrándose gran numero de centros de atención primaria.

descarga (1)Sí, 71 de los 172 consultorios de de esta comunidad, dedicados a la atención primaria, permanecen cerrados por el servicio de salud: al parecer, no cumplen con las medidas necesarias, en sus instalaciones, para prevenir la propagación del coronavirus, si es que se nos presenta otra vez, que parece ser que puede ocurrir. Es decir, no se aprendió nada de todo lo que hemos pasado; estamos pasando, porque justo ahora es cuando hay que hacer examen de conciencia, ver donde se han detectado los fallos y aprender, de una vez por todas, entre otras cosas, que los centros de atención primaria son absolutamente necesarios, si no se quiere volver a colapsar los hospitales, y como consecuencia de ello, dejar morir a los ancianos por falta de asistencia en esas residencias convertidas en tanatorios.

Es tiempo de reflexión para el Gobierno, para el Ministerio de Sanidad, para los responsables de las comunidades autónomas. Hay que meditar, y mucho, sobre todo aquello susceptible de mejorar en la sanidad pública: el coronavirus ha venido a destapar nuestras vergüenzas. Dejó al descubierto que no tenemos la mejor sanidad.

Publicado en La Opinión, de Murcia, el 24-6-2020

POBREZA EN ESPAÑA, LA MÁS ALTA DE EUROPA

Lunes, 22 junio, 2020

4La directora gerente del Fondo Monetario Internacional (FMI), Kristalina Georgieva, ha hecho unas declaraciones en las que felicita a España por haber puesto en marcha el ingreso mínimo vital, porque considera imprescindible proteger a las personas más vulnerables de estas crisis, y porque la pobreza en España es la más alta en relación con la del resto de Europa ya que un 21% de la población se encuentra bajo el umbral de la pobreza, cuando en la Unión Europea es menos del 17%, por lo que, según sus palabras, España tiene una importante labor para mejorar la desigualdad en el país, y este es un buen instrumento. Añadiendo que este es el momento en el que los Gobiernos tienen que gastar, para salir de esta crisis global.

Y este discurso tan razonable, hecho por una autoridad económica tan relevante, deberían leerlo algunos empresarios españoles (nos consta que otros muchos si están de acuerdo), que al parecer están en otras historias. Unos empresarios que parecen pensar solamente en ellos mismos, en sus propios intereses, sin valorar que es este Gobierno, al que ellos critican muchas decisiones, el que ha hecho posible que compañías con problemas, pero otras muy sanas, hayan podido tener liquidez frente al desplome de la actividad económica provocado por las restricciones que ha impuesto el coronavirus: El mecanismo principal para asegurar la liquidez ha sido una línea de avales públicos de hasta 100.000 millones de euros del ICO, dirigidos principalmente a pequeñas y medianas empresas, aunque al parecer otras grandes se han enganchado a esta ayuda.

Pues al parecer, que las empresas tengan ayudas, algo que nos parece muy bien porque estas son las que generan empleo, a los empresarios les parece muy bien, necesario y hasta exigible, pero esos mismos que lloran para que el Gobierno les eche una mano en sus problemas (reitero mi comprensión hacia ellos), resulta que salen en tropel a mostrar su desacuerdo por la puesta en marcha de algo absolutamente necesario como es el llamado ingreso mínimo vital. Pongamos por caso las declaraciones hechas por el Secretario General del Círculo de Empresarios, Alfredo Bonet que ha dicho: “Desde el Círculo de Empresarios no vemos la conveniencia de una renta básica universal, ya que se ha demostrado ineficaz en los países que la han ensayado y desincentiva el espíritu emprendedor” y es que, al parecer, algunos piensan que ya nadie va a querer trabajar, o, según algunas declaraciones, esto “presionaría al alza los salarios y distorsionaría la negociación colectiva”,

Tenemos la impresión de que esto es lo que han querido siempre, tener la sartén por el mango, y el mango también , porque tras eso de “distorsionar la negociación colectiva”, se esconde el deseo de continuar teniendo la fuerza de los salarios y de las condiciones laborales a ofrecer: ya hablan, desde foros empresariales de las dificultades que se encontrarán en la renovación de los convenios colectivos, que venzan próximamente, porque entienden que les será mucho más difícil llegar a acuerdos.

Bueno, pues que pongan la imaginación a trabajar, que no se apoyen en el hambre de muchos trabajadores (hay asalariados que no llegan a final de mes) para conseguir en esos convenios todo lo que los empresarios proponen.

5Antonio Garamendi, presidente de la CEOE, dijo ayer, durante una charla pronunciada en Santander: “Lo que nos preocupa profundamente es el déficit del Estado”. Algo que nos parece razonable, pero yo prefiero el discurso de La directora del Fondo Monetario Internacional, Kristalina Georgiev, cuando afirma que “Estamos diciendo a los Gobiernos: gasten cuanto puedan. Hay que salir de esta crisis”.

Pues teniendo en cuenta lo que ocurrió en el 2008, a mi esto me parece muy justo: ya era hora de que las crisis no las pagaran siempre los mismos.

Publicado en La Opinión, de Murcia, el 17-6-2020

LOS MAYORES, MATERIAL EXCEDENTE

Lunes, 22 junio, 2020

Cuando este país se encontraba en plano enclaustramiento. Cuando todos los ciudadanos nos parapetamos en casa, salíamos a las ocho de la noche a los balcones a aplaudir, llamábamos compulsivamente a los familiares y amigos por teléfono, enviábamos cientos de mensajes con las más nimias cosas, tuvimos la sensación, por un tiempo, de que cuando esa excepcional situación pasara saldríamos de ella mejores. Mejores personas, más solidarios, más capaces de valorar lo auténticamente importante. Pero pasado todo aquello, cuando ya estamos en eso de la desescalada, donde comenzamos a recobrar cierta normalidad en nuestras vidas, no estamos tan seguros de que esto sea así, quizás porque hemos descubierto algunas cosas que nos siembran muchas dudas sobre la condición humana.

3Sí, hemos descubierto que pertenecemos a una sociedad que, llegada una pandemia, elige a quienes atender y a quienes no. A quienes dejar que se mueran, y a quienes no. Hemos descubierto, sí, que puestos a elegir, y como quiera que los de más edad son el colectivo más vulnerable, desde el comienzo de la crisis ocasionada por el coronavirus, muchos hospitales decidían no ingresar a personas mayores, que procedieran de residencias, dejando la sensación, desde el primer momento, de que las residencias de mayores se estaban convirtiendo en una gran tumba, y es que, al parecer, (tal y como se están facilitando los datos esto puede cambiar de un momento a otro), el numero de víctimas mortales que el coronavirus ha dejado en las aproximadamente 5.457 residencias de ancianos españolas (públicas, concertadas o privadas) con Covid-19, se sitúan en 19.415 según los datos proporcionados por las comunidades autónomas. Que tan alto porcentaje de decesos, casi veinte mil de veintisiete mil fallecidos, aproximadamente, se hayan producido en las residencias de mayores, por dejadez, por abandono, por que los hospitales se negaran a auxiliarles, es incalificable.

1En el centro sanitario Hospital Infanta Cristina de Parla, en Madrid, apareció un documento de fecha 25 de marzo que reflejaba lo siguiente: “Ante la situación de saturación actual, y por indicación de dirección médica dada esta mañana, no se permite el ingreso de pacientes de residencia en el hospital”. Sí, apoyándose en este documento, se despachaba a una mujer que presentaba un cuadro de “neumonía bilateral” y que era “probable Covid-19”. La paciente falleció tres días después en su residencia, cuando podría haber continuado viviendo si tenemos en cuenta que, tras recibir una sesión de hemodiálisis, el facultativo que la atendió en Urgencias certifico que “la mujer mejora hasta llegar al 95% de saturación. Sin embargo, de igual manera consta por escrito la orden dada esa misma mañana por la dirección médica del hospital: “No se permite el ingreso de pacientes de residencia en el hospital”. El resultado final es que la mujer fue enviada de nuevo a la residencia, donde la carencia de apropiado material médico, por ejemplo, inhaladores, provocó su fallecimiento.

Si, estos escritos, absolutamente indecentes, se enviaron a todos los hospitales de Madrid, aunque la señora presidenta diga ahora que no se había hecho. Esos escritos, se llegaron a enviar, tal y como ha tenido que aceptar el propio consejero de Sanidad de la Comunidad de Madrid, Enrique Ruiz Escudero, que ha reconocido que uno de los seis borradores del protocolo que negaba la asistencia hospitalaria a los ancianos con Covid-19 se envió a los centros. Y nos dice que fue un “error”. Un “error” es que personas de esa altura moral puedan estar dirigiendo una comunidad, sea la que sea.

Iñaki Gabilondo hablaba el pasado lunes sobre los mayores muertos en estas condiciones: “Una generación tratada por este virus como material excedente”.

Suena muy duro, pero tristemente, ha sido así: Esta es la sociedad que tenemos.

Publicado en La Opinión, de Murcia, el 10-6-2010

NECESIDAD DEL ESTADO DE ALARMA

Lunes, 8 junio, 2020

descarga (19)Hemos de reconocer, que el consejero de Salud del Gobierno de la Región de Murcia está sabiendo gestionar la pandemia. Incluso supo actuar con rapidez, en relación con las residencias de mayores, tras aquellos comienzos en los que la cifra de fallecidos por coronavirus, en la residencia Caser, en Santo Ángel, alcanzaba ya la cifra de ocho, se registraban cuatro en la residencia Sergesa, en Santomera, y tres en la residencia para mayores Orpea, en Cartagena. En aquel momento, el responsable de sanidad de la Región ya mostró su firmeza al declarar “Todas las residencias son sospechosas, entre comillas, y vamos a intervenir en todas”, con lo que aquello significaba de actuación en esas residencias, y no solo en aquellas en los que se conocieron casos positivos de coronavirus, tomando la acertada decisión de cerrar dichas residencias a la visita de los familiares, aunque esto le ocasionara algunas criticas de aquellos que piensan que los Gobiernos hacen todo lo que pueden por fastidiarlos.

descarga (18)Porque ningún Gobierno actúa así, se pueden equivocar o no, pueden gestionar con mayor o menor acierto, para ningún Gobierno decide impedir las visitas a los ancianos, por parte de sus familias, aislándolos por capricho. Como tampoco el Gobierno de España declaró, y ha prorrogado varias veces el estado de alarma, por un capricho del presidente. No, los Gobiernos, del signo que sea, no maquinan diariamente la forma de cómo fastidiar al personal. Más que nada, porque no es algo que les convenga, porque no son cosas que les produzcan rentabilidad electoral, antes al contrario, esas decisiones erosionan su imagen: sobre todo cuando hay una oposición, muy poco dispuesta a ayudar, para que los problemas del país se solucionen.

Por cierto, esa obsesión que López Miras tiene con el Gobierno de España (nada de lo que este hace merece la aprobación del presidente murciano) le lleva muchas veces al exceso verbal, pongamos por caso el pasado lunes, cuando le decía a Ángels Barceló, en relación con la prorroga de la declaración de estado de alarma, que “se está convirtiendo en una forma de llevar el poder absolutísimo, que nunca antes había tenido un presidente, más que en una herramienta para controlar el virus”. Al parecer, nuestro presidente ignora que se están produciendo rebrotes del virus en distintos lugares de España, entre los que se encuentran Totana y Archena, felizmente controlados.

Así es que hemos de reconocer que las cosas se están haciendo razonablemente bien aquí. Pero admitiendo que se va por buen camino, seria conveniente, ahora, que se está en la llamada desescalada, que se extremasen las precauciones porque, al contrario de lo que dice el presidente López Miras, “Si vuelve el virus, estaremos preparados”, el virus está aquí, el virus no se ha ido, aunque haya mitigado su furor, y que un dirigente, con la máxima responsabilidad política, diga esto, es un tanto peligroso porque hay gente que lee y oye las declaraciones de los políticos, y tienden a creer lo que estos les dicen; porque les suponen más informados, así es que una mayor prudencia a la hora de hacer declaraciones no vendría mal.

Eso del “Si vuelve el virus, estaremos preparados”, lo ha dicho en el contexto de unas declaraciones en las que ha anunciado que se ha decidido la compra de 100 millones de unidades de material de protección sanitario ante un posible rebrote tras el verano, lo que nos parece muy bien, pero lo que no tiene mucho sentido es que se prevea para el futuro, y que se olvide el presente que ha producido la dimisión de los 12 coordinadores médicos de los centros de salud de Atención Primaria del Área VII de salud, de la que es hospital de referencia el Reina Sofía, ante la falta de recursos para desarrollar su trabajo en las mejores condiciones, en la fase de desescalada, tras la pandemia del coronavirus. Está bien prever el futuro, pero el coronavirus continua aquí.

Publicado el 3-6-2020

UN DOLOR DEL LADO DE LA PATRIA

Jueves, 28 mayo, 2020

Siempre intenté no introducirme en las redes sociales, solo WhatsApp, y porque me mantiene en contacto con los amigos. Nada de Facebook, ni Twitter, porque siempre me parecieron foros en los que cabe todo, sobre todo el mal gusto y el exceso verbal. Pero caí en la trampa y me dejé convencer por las “bondades” de Facebook, aunque debo de decir que, aunque muchas veces me sienta incómoda, no es menos cierto que me ha servido para darme cuenta del dominio que sobre las redes ejercen los extremismos, de lo peligroso de algunas intervenciones, del odio que pueden llegar a destilar.

Y solo se me ocurre preguntar ¿Por qué? ¿Por qué en este país, después de tantos años transcurridos, desde la finalización de la terrible Guerra Civil, se continúa pensando que el que no es fascista es comunista? ¿Por qué en este país, no es posible imaginarse una derecha civilizada, que respete la manera de sentir de otros, sin verlos como enemigos, sin llamarles comunistas (toda la izquierda no lo es), y una izquierda, también civilizada, que no llame facha a cualquiera que no piense o sienta como ellos, porque tampoco todos los que no son de izquierdas son fascistas? ¿Por qué el enfrentamiento estúpido? ¿Por qué el odio sin sentido que solo lleva a la confrontación cerril? ¿Por qué el cainismo que subyace en nuestra sociedad?

descarga (16)Este país, como muchos otros, está padeciendo una de las grandes pandemias de los últimos años. Los grandes pueblos demuestran su grandeza ante las grandes tragedias que les lleva a unir sus fuerzas para superar esos momentos. Y eso llegamos a creer cuando, a través de las redes sociales, el sábado 14 de marzo, se nos convocaba a todos los españoles para aplaudir desde los balcones a los sanitarios que tan magnifica labor están haciendo en su lucha contra esta pandemia. El primer día, el plauso desde todos los balcones tuvo lugar a las diez de la noche, al día siguiente se mantuvo la cita, pero a las ocho de la tarde, con la intención de incluir a los niños en este acto que nos emocionaba, que nos unía, y que hablaba a esos niños de tolerancia, sin decir.

descarga (17)Esta iniciativa se mantuvo de manera interrumpida, pero fue decayendo coincidiendo con la irrupción de las caceroladas de otro signo, como si aplaudir a los sanitarios tuviese algo que ver con un apoyo al Gobierno. Y sí, fueron decayendo los aplausos, a raíz también, de que, en algunos lugares, en mi barrio ocurrió, mientras que se aplaudía alguno lanzaba gritos de Arriba España, entre el silencio del resto, es cierto. Pero es cierto también que ese “arriba”, fue rompiendo esa sensación de unidad mientras los aplausos mitigaban su sonido y se acrecentaba el ruido de esas caceroladas imposibles de comprender para cualquier persona que no se sienta ni comunista, ni fascista. Y sí, fue una manera burda de ir acabando con los aplausos, pero una manera que ha dado resultado, porque ante la perdida de intensidad de esos aplausos, se terminó por convocarnos el domingo 17 para intentar dar un final digno a algo que nos hizo creer que éramos capaces de unirnos cuando este país esta sufriendo la peor crisis sanitaria y económica en muchos años. Pero no, se hizo el silencio en los balcones, se apagaron las palmas, y creció el ruido de las caceroladas (hemos de resaltar la diferencia de estilo entre una cosa y otra), a la vez que se sucedían manifestaciones que ponen en peligro la salud de este país, al que dicen amar tanto.

En su libro “Estado de sitio”, la poeta uruguaya, afincada en Barcelona, Cristina Peri Rossi, comienza el mismo con un poema brevísimo, pero suficiente para expresar el inmenso dolor que sentía al verse obligada a vivir exiliada fuera de su país: “Tengo un dolor aquí, del lado de la patria”. Y lo recuerdo ahora porque, a muchas y muchos españoles, que no somos ni comunistas ni fascistas, también nos duele este país nuestro, esta patria que parece no aprender de su historia.

Publicado en La Opinión, de Murcia, el 27-5-2020

HOMENAJE A LA ATENCIÓN PRIMARIA

Jueves, 28 mayo, 2020

Recuerdo que cuando era pequeña, Don Francisco, el médico de cabecera de mi familia, tenía tal ascendente en mi casa que si Don Francisco nos enviaba a Granada a un especialista, a mis padres ni se les ocurría comprar las medicinas que este nos mandaba antes de consultor con su médico de cabecera, porque no fue la primera vez que ese médico de cabecera de la familia, que parecía formar parte de ella, le decía a mis padres que “de eso nada”, que no nos dieran esos medicamentos recetados por el especialista, y naturalmente, mis padres “ni de coña” nos los daban, faltaría más. Porque aunque nos hubiese enviado a un especialista, el que sabía lo que realmente nos convenía era Don Francisco, sin el menor atisbo de dudas. Con aquello percibí, desde muy pronto, que en la medicina, en la mayoría de los casos, obra milagros la cercanía, la confianza que el enfermo deposite en el médico. Y pasado el tiempo, aprendí a valorar por mi misma la importancia que en la sanación tiene una buena atención primaria.

images (1)Esta pandemia está dejando en nosotros muchas enseñanzas, sobre todo nos ha descubierto que eso que nos decían de que España cuenta con el mejor sistema sanitario del mundo-mundial era “pelín exagerado”. Sí, hemos descubierto que nos faltan muchas cosas para ser los primeros, quizás porque cada comunidad autónoma hace de su capa un sayo en este tema y cada una intenta invertir en las cosas que más le interesan, siempre desde una perspectiva electoral, y al parecer, entre esas cosas de importancia, no se encuentra la sanidad publica. Quizás porque, alrededor de la sanidad, hay muchos intereses privados, con capacidad de influencia en los políticos de turno, que ven más rentabilidad, de todo tipo, en la inversión en medicina privada que en la pública.

Pero en esta pandemia, también hemos descubierto que si los gobernantes han recortado las inversiones de todo tipo en la sanidad (500 médicos más serian necesarios en la sanidad publica de la Región), esta continua contando con un personal sanitario que a lo largo del tiempo, ha ido cubriendo los huecos de la mala gestión administrativa con su entrega, con sus conocimientos (buen nivel de las facultades de medicina en este país), que ahora han puesto al servicio de la sociedad para que el desastre fuese menos acusado, con ser mucho.

Vivo en el Ranero, y como en otras áreas de la ciudad, contamos con un centro de salud. Y quizás sea el momento oportuno para referirme a este centro, sencillo, sin pretensiones, que cuenta con médicos, enfermeras y personal auxiliar, que hacen que el enfermo que se acerca a él sienta que le tratan con dignidad, que le consideran. Y ahora, cuando hay quienes han conseguido que los aplausos que los ciudadanos hemos venido ofreciendo a los profesionales sanitarios pasen a un segundo plano: están interesados en otras cosas más pueriles y menos importantes, es necesario que hablemos de lo fundamental de la atención primaria en medicina, porque uno de los grandes valores de la medicina familiar está en esa atención basada en la cercanía y la comunicación entre pacientes y médicos. En definitiva, es el factor humano imprescindible en medicina, que se agudiza más en estos casos y que ahora será determinante en el seguimiento del coronavirus. Porque hasta que no exista una vacuna, lo tendremos entre nosotros de manera amenazante, y porque estos centros serán los primeros que detectarán los síntomas y los que evaluarán la gravedad de la situación clínica del paciente: serán los que decidan su hospitalización, o no.

images (2)Y miren que la administración hace lo posible porque los centros de salud de Murcia pierdan importancia. Tanto, que hace tiempo decidió que solo trece de los 85 centros de salud de la Región se mantuvieran abiertos por las tardes. Quizás sea este el momento oportuno para que los gestores de la sanidad pública reflexionen.

Publicado en La Opinión, de Murcia, el 20-5-2010

Y CIUDADANOS SIN ENTERARSE

Viernes, 15 mayo, 2020

IIEn el lenguaje militar, una maniobra de distracción es aquella diseñada para distraer, o engañar, al enemigo. En el plano político, es aquella decisión encaminada a coger fuera de juego no solo al adversario, a los medios de comunicación también, que ahora están agobiados con el coronavirus, y en este tiempo de zozobra social, es posible que se cuelen otras cosas. Pues algo así es lo que ha hecho el Gobierno regional, una sibilina maniobra de distracción aprobando dos decretos-leyes con el equívoco nombre de Mitigación del impacto económico del Covid-19, aprovechando la pandemia. Porque con ese nombre, lo normal seria pensar que el contenido de los mismos estaría encaminado a socorrer a los 140,000 trabajadores afectados por un ERTE (Expediente de Regulación de Empleo Temporal), en la Región. A proteger a los 27,000 trabajadores autónomos afectados en esta autonomía, por cese de actividad. A buscar soluciones económicas para las 15,700 empresas afectadas por esta crisis. Pero no, estos dos decretos-leyes no están enfocados a mitigar todo esto, estos dos decretos–leyes, ante la sorpresa de muchos, están pensados, al parecer, para beneficiar a las grandes empresas constructoras. Porque esto es lo que se aprobó:

PUEERTOSLey de Puertos, encaminada a nuevas instalaciones que ya no tendrán que pasar por el Consejo de Gobierno para su probación porque, a partir de ahora, el único responsable de todo esto será el consejero de Obras Públicas de la Comunidad Autónoma. Un consejero, José Ramón Díez de Revenga, que podrá hacer y deshacer a su antojo sin tener que dar ningún tipo de explicación. Un consejero que nos hace pensar en aquello de que la mujer del Cesar no solo ha de ser buena, ha de parecerlo, porque este señor, hasta hace no mucho tiempo, fue accionista de Azentia, una empresa de ingeniería especializada en este tipo de obras. Y que alguien con esos lazos de intereses quede como el único responsable de decidir sobre todo ello es, todo, menos socialmente presentable. Y si ya es indignante que esto pueda ocurrir, sin que esta sociedad se escandalice, el colmo es que las concesiones puedan extenderse, de 5 a 15 años, porque si por un milagro del destino en las próximas elecciones autonómicas se pudiese formar un Gobierno, distinto al actual, éste vería comprometidas sus decisiones por unas concesiones a tan largo plazo. Difícil de digerir, la verdad.

Ley del suelo, que nace para decirnos que los proyectos industriales y hoteles podrían comenzar a construirse antes de conseguir la aprobación definitiva. Es decir, cualquier empresa puede presentar un “expediente de la señorita Pepis”, y a la vez comenzar a construir lo que le de le gana, que ya se verá. Pero si su capacidad de asombro no está completa, sepan que las modificaciones en edificios históricos podrán llevarse a cabo con una simple declaración de responsabilidad. Es decir, la palabra del constructor es lo suficientemente valida como para dejar en manos de ellos la modificación de edificios históricos que forman parte del patrimonio de todos los murcianos. Pero hay más, los Ayuntamientos, después de todas las tropelías que cometieron, muchos de ellos, en la gran crisis de la “burbuja inmobiliaria” (39 de los 45 municipios de la Región estuvieron inmersos en casos de corrupción), recuperan sus competencias sobre la ordenación del litoral.

Y una Ley de Protección Ambiental Integral, cuyo contenido parece un chiste, teniendo en cuenta que todos los países de la Unión Europea, a la que pertenecemos, abogan por una reducción de un 40% de los gases de efecto invernadero, hasta 2030, y este proyecto fomenta un aumento de un 30% de los mismos.

Por cierto, ¿Los socios de Gobierno del PP, o sea, Ciudadanos, son capaces de ver más allá de sus narices? Lo digo, porque ellos también lo han aprobado.


QUITAR BOMBEROS EN PLENO INCENDIO

Viernes, 15 mayo, 2020

hospitalImaginen que se produce un incendio en un gran edificio. Un incendio que amenaza con propagarse a otros edificios colindantes. La situación es de tal gravedad que allí acuden todos los bomberos disponibles, incluso se convoca también a los que ese día están de descanso, todos a una para apagar un fuego que amenaza con ser demoledor ¿Se imaginan que en medio del intento de terminar con ese fuego se prescindiera de una parte de los bomberos? Bueno, pues algo así es lo que ha ocurrido en el Hospital Reina Sofía de Murcia. En medio de la pandemia, cuando esta no ha finalizado, cuando la amenaza continua; aunque algunos se empeñen en lo contrario, la Dirección de dicho hospital, tal y como ha denunciado CC.OO, ha decidido no renovar los contratos de cinco enfermeras, cinco auxiliares y cinco celadores. Contratos que fueron hechos para reforzar las urgencias de atención a enfermos del coronavirus.

Es cierto que, al parecer, el contrato fue hecho para treinta días y esos días expiraron, pero ¿De verdad no es necesario prorrogar esos contratos? ¿Es el momento ahora de dar por finalizados los mismos cuando aun no hemos salido del peligro? Esta increíble decisión tiene como consecuencia que la unidad de Urgencias de ese hospital se vea privada de una ayuda imprescindible para el buen funcionamiento de la misma. Sí, es muy difícil entender que este sea el momento de dar por finalizados quince contratos, sobre todo cuando profesionales del sector sanitario de tanto prestigio profesional como el presidente del Colegio de Médicos de la Región de Murcia, Francisco Miralles, ha manifestado que hacen falta más de quinientos médicos en la Región de Murcia y que la contratación de los mismos es un tema de gran urgencia, porque, según sus declaraciones, será difícil aplicar los nuevos protocolos asistenciales, a consecuencia de la pandemia, sin que antes no se solucione el déficit de médicos del sistema sanitario público en la Región.

enferPues bien, mientras que una autoridad en sanidad hace estas declaraciones, los sindicatos, en este caso CCOO, en el Hospital Reina Sofía, andan suplicando a la dirección del centro que “reconsidere su decisión” de no renovar los contratos de los 15 sanitarios contratados para reforzar la atención en Urgencias por el Covi-19.

En otro lugar, esto parecería un chiste, pero aquí estas cosas empiezan a parecer normales, sin que produzcan escándalo, sin que parezca sorprender a nadie. Que en plena pandemia no se renueven contratos sanitarios, que se aprueben unos presupuestos regionales en los que se reflejan un recorte presupuestario, en el área de Sanidad, de más de cincuenta millones de euros; que corresponderían a las partidas de material sanitario y farmacia hospitalaria, a la vez que el salario del presidente registra una subida de 3000 euros al año, nos habla de una falta de pudor increíble, que degrada la política. Y como no creemos que el señor López Miras necesite de esa subida para subsistir, yo creo que debería de haber cuidado las formas y dejar ese incremento para otra ocasión, y no ahora, donde miles de murcianos se han quedado en paro por el Coronavirus, y muchos de ellos han de recurrir a Caritas, a Cruz Roja, para ser auxiliados en lo más imprescindible. Hubiese sido un detalle por su parte pensar un poco en esa gente y no mostrar la peor cara de la política: la del egoísmo, la de la insolidaridad, la de pensar en si mismo y no ser capaz de ver más allá de sus intereses personales.

Sí, vivimos en una sociedad en la que se pueden dar por finalizados contratos de sanitarios, en plena pandemia; a la vez que faltan quinientos médicos en la sanidad pública en la Región, y en la que se recortan gastos en sanidad; cuando el presidente se sube sus emolumentos: Todo a la vez.

Publicado en el diario La Opinión, de Murcia, el 6-5-2020

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