LA VIGENCIA DE ANTONIO CAMPILLO

Lunes, 21 mayo, 2018

Antonio CampilloConocí al artista Antonio Campillo en el 2008. Yo estaba haciendo, para este periódico, una serie de perfiles (después esos perfiles pasaron a formar parte de un libro), a personajes nacidos o residentes en esta tierra. Había tenido el placer de conocer su obra así es que me encontré con él para charlar de manera sosegada y tranquila, para conocerle más de lo que reflejaba su trabajo, y creo que lo conseguí, porque esa conversación; que recordaré siempre, dejó en mí una profunda admiración por su obra y un gran respeto por la persona.

Museo 3Y es por esa admiración, por ese respeto, por lo que hoy les hablo de algo que me hace especialmente feliz, porque pasados los años de su adiós continua presente en la memoria y en la admiración de muchos otros que aman el arte con mayúsculas y que procuran que la obra del maestro se expanda por nuestra geografía, porque Antonio Campillo estará representado en el Museo Ibáñez de Olula del Río; que según los expertos alberga la colección de arte contemporáneo más importante de Andalucía, y que es uno de los centros culturales más activos de esa comunidad. Y es allí donde se dedicará una sala monográfica a la obra del artista murciano (privilegio del que, en ese museo, sólo disfrutan contados artistas, como Goya y Antonio López) donde se ofrecerán 41 esculturas, 5 de ellas de gran formato, y 28 dibujos que muestran distintas técnicas, materiales, temas y épocas que revelan la gran capacidad de uno de los escultores figurativos mas importantes del siglo XX. Y todo ello, gracias a un convenio firmado por la Fundación de Arte Ibáñez Cosentino que gestiona el museo y la Fundación Antonio Campillo. Convenio que ha dado como resultado un contrato de depósito; entre las dos instituciones, por un periodo inicial de 5 años.

A partir de junio, la obra de Antonio Campillo se sumará al cuidado discurso histórico–artístico presente en el museo teniendo como vecinos a algunos de los más destacados artistas españoles de todos los tiempos: desde Goya a Antonio López (con 11 obras, y después del Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía de Madrid, este centro es uno de los que guarda más creaciones del artista manchego) pasando entre otros muchos, por Sorolla, Zuloaga, los Madrazo (Federico, Raimundo y Ricardo), Eduardo Rosales, Esquivel, Benlliure, y una lista que se haría interminable entre los que deberíamos incluir los más destacados artistas almerienses del siglo XX.

MuseoEs inevitable que al hilo de esta noticia, no podemos evitar acordarnos de aquella entrevista que le hicimos en plena huerta, en la antigua casa de sus padres, en un jardín que contaba con la presencia de esas esculturas de mujer que le hicieron un artista de una gran singularidad. De esas obras fácilmente identificables y a las que llamamos “campillos” y que lucían en una tierra de la que el formó parte desde su nacimiento, desde siempre. Que invitaban a la confidencia y a que el maestro nos confesara que el fue un niño que dibujo mucho desde pequeño porque “primero fue el dibujo y después la escultura” pero es que, nos decía, no se puede esculpir sin tener un conocimiento profundo del dibujo. Y él tenía ese conocimiento. Y lo fomentó, y lo reflejó en esas creaciones que le hicieron ganar el Premio Nacional de Escultura Francisco Salzillo, para permitirle viajar y conocer a artistas de la talla de Marini y Manzú. Y pasado el tiempo, volver a lograr ese prestigioso premio con su obra “Venus en Bicicleta”, que lo impulsó a alcanzar su estilo definitivo porque es, a partir de ese momento, cuando inicia la colección de figuras de mujer que le dieron reconocimiento de virtuoso de la escultura.

Antonio 2Si es verdad lo que decía Gaudí de que “la escultura es el juego de la luz”, la obra de Campillo es el destello de su alma de artista.

Publicado en La Opinión, de Murcia, el 16-5-2018
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EL LENGUAJE DE UNA SECRETARIA DE ESTADO

Jueves, 10 mayo, 2018

1dAndrea Fabra, una diputada que como otras muchas, y muchos, de distinto signo político pasan por el Parlamento español, con más pena que gloria, y que no se caracterizan por su capacidad política ( su gran mérito fue ser hija de Carlos Fabra, procesado judicialmente por diversos delitos siendo condenado en noviembre de 2013 a cuatro años de cárcel) alcanzó sus minutos de gloria al gritar de manera extemporánea (yo diaria que mal educada para su condición de niña pija) “¡que se jodan!» el 11 de julio de 2012, durante el pleno del Congreso de los Diputados en el que el Presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, presentó el mayor recorte presupuestario de la reciente historia de España. Aquel exabrupto se interpreto, y creemos que justamente, como dirigido a los parados. En aquel momento se pudo pensar que era una mal educada, una grosera y un ser falto de la más minima sensibilidad, pero cuando su grosería fue coreada por los aplausos de sus compañeros y compañeras de bancada popular sentimos una gran tristeza porque nos dimos cuenta de que ella no estaba sola en esa zafiedad expresiva: fueron muchos y muchas las que le acompañaron en su salida de tono.

Y ha pasado el tiempo, pero al parecer hay muchos y muchas, dentro del PP, que comparten estas expresiones barriobajeras, de taberna, de grupo arrabalero, que no se corresponde a la educación que muchos de ellos y ellas han debido de recibir en colegios como, pongamos por caso, Agustinos, El Pilar, Compañía de María y otros por el estilo. Porque yo me eduqué en un colegio de monjas (no tan principal claro) y jamás hubiese osado (ahora tampoco) proferir tamañas expresiones de desprecio hacia los más necesitados, pero al parecer en algunos y algunas del PP es lo más normal.

Verán: Yo puedo entender que en conversaciones privadas digamos muchas tonterías, gastemos bromas y hagamos chascarrillos sobre los más diversos temas. Pero esas bromas, esos chascarrillos retratan a los que lo hacen. Por ejemplo, yo soy muy “merengona” (madridista, vamos) luego cuando estoy con culés hago chistes sobre los últimos años de triunfo de los mismos y ellos y ellas procuran molestarme a mi. Todo normal, pero les aseguro que jamás se me ocurriría hacer bromas, ni en publico ni en privado, sobre las pensiones y los pensionistas. Sencillamente, porque eso no entra en mi “sentido del humor”, así es que cuando alguien, como 1hla secretaria de Estado de Comunicación, Carmen Martínez de Castro, se permite bromear sobre los pensionistas ( un grupo de ellos recibía entre pitidos al presidente Rajoy a su llegada a un acto de su partido en Alicante) diciendo groserías de mujer zafia y maleducada tales como: : “Entran ganas de hacerles un corte de mangas de cojones y decirles ‘os jodéis'”, en referencia a los pensionistas (casi el 42 por ciento de las pensiones en España son inferiores a los 800 euros), a mi me hace pensar que algo no anda bien en los colegios privados y concertados. O en las casas de algunos alumnos y alumnas de los privados y concertados porque, al final, la educación que tienes es la que has recibido en tu casa, con el ejemplo diario de tus padres que te han enseñado que no se pueden decir ciertas tonterías, que te han castigado si en algún momento te fuiste de la lengua y que te han recordado que cierta expresiones no quedan bien en boca de una persona medianamente educada.

Pero ahí sigue, haciendo declaraciones entre bromas y veras, diciendo eso tan socorrido de “si ofendí a alguien”, para finalizar con cierto aire de chulería con un “y Santas Pascuas”. Pues no, usted no puede hablar así, o no debería hacerlo. Pero por desgracia, al parecer, se lo permiten en su partido. Todos, o casi todos, educados en colegios de élite. Ya ven, se hace verdad eso de “el hábito no hace al monje”.

Publicado en La Opinión, de Murcia, el 9-5-2018

LOS JUECES NO SON INFALIBLES

Jueves, 10 mayo, 2018

Ya sabemos que los jueces, con toda la razón del mundo, piden respeto para sus resoluciones, para el ejercicio de su trabajo. Un respeto necesario que exige la separación de poderes, porque esta separación, sirve para equilibrar y limitar el poder del Estado mediante la implantación de controles tal y como explicaba Montesquieu: “Todo hombre que tiene poder se inclina a abusar del mismo; él va hasta que encuentra límites. Para que no se pueda abusar del poder hace falta que, por la disposición de las cosas, el poder detenga al poder”. Esto significa, en“román paladino”, que es necesaria la separación de poderes: potestad legislativa, ejecutiva y judicial, para que sean independientes entre sí porque esto es el principio fundamental de la democracia.

Hasta aquí todos de acuerdo. Pero ese respeto no puede situar a los jueces por encima del bien y del mal. Porque cualquier ciudadano, cualquier colectivo; por muy noble y principal que sea, en una democracia, ha de estar sometido a los latidos de esta, al sentir de esta. 1bQue distintas asociaciones profesionales de jueces hagan oír su voz para defender ese respeto a las resoluciones de los jueces del llamado “caso de La Manada”, solo refleja el sentido corporativista que anida en nuestra sociedad (hablo de jueces, de periodistas, de políticos y de todo lo que ustedes quieran) , incapaces de despojarse de cierto clasismo. Pero digan lo que digan algunas asociaciones de jueces (otras guardan silencio avergonzadas) en el siglo XXI un juez, cuando cinco hombres fuertes, con pinta de mucho gimnasio y poca vergüenza acorralan a una chica de 18 años, muchísimo más frágil, muchísimo más indefensa y la acosan, y la amedrentan y la violan no puede afirmar en su voto particular que “no aprecia en el contenido de las pruebas aportadas (vídeos e imágenes) “signo alguno de violencia, fuerza o brusquedad ejercida por parte de los varones sobre la mujer. “No puedo interpretar en sus gestos ni en sus palabras intención de burla, desprecio, humillación, mofa o jactancia de ninguna clase”. ¡Por Dios! que cinco hombres grabaran un video mientras abusaban de una mujer, se jactaran en las redes sociales (uno de ellos presumió de la hazaña de los cinco) y penetraran a esa mujer once veces, hasta que se cansaron ¿No es mofa? ¿ No es jactancia? ¿ No es burla? ¿ No es violación? Es más, este juez, se permite insinuar que la victima estaba disfrutando, que sus gemidos eran de placer y que todo formaba parte de un ambiente de jolgorio y no se que barbaridades más.

1aMiren por donde, el juez no solo es juez, es experto en las reacciones sexuales del género femenino. Ya se, desconocemos la experiencia en el tema del señor juez, pero nos parece muy atrevido (yo espero que los jueces también respeten mis opiniones, hechas en función de mi profesión de periodista) el hablar como un experto en la materia, porque no todo el mundo seria capaz de distinguir el gemido de dolor que el de placer: a veces pueden confundirse, pero al parecer el no alberga la más minima duda.

Hay países en los que los jueces son evaluados periódicamente para ver su evolución como ciudadanos. Para comprobar si la sociedad ha entrado en ellos. Sí, porque no basta con interpretar las leyes. Decidir sobre un problema de género, no puede estar en manos de cualquiera. Se necesita una cualificación, una delicadeza, que ha estado ausente en este tribunal que en su resolución muestra una preocupante ausencia de sensibilidad. Por una parte admite que la victima estaba en shock, que no podía responder, que estaba (esto lo digo yo; acojonada) incapaz de reaccionar, pero por otra parte considera que no era una violación, que era solo abuso.

Al parecer, ella debería haberse hecho matar, como única posibilidad de que a ellos se les acusase de violación. Y por cierto, dos personajes de la Manada: guardia civil y militar, continúan cobrando de nuestros impuestos ¿no suena a sarcasmo?

Publicado en La Opinión, de Murcia, el 2-5-2018

LA IGNORANCIA DE LA SEÑORA COLAU

Miércoles, 25 abril, 2018

Al parecer, el filósofo español, José Ortega y Gasset, dio forma al siguiente aforismo: “Todos los empleados públicos deberían descender a su grado inmediato inferior, porque han sido ascendidos hasta volverse incompetentes”. Más tarde, el canadiense Laurence J. Peter, deduce los dos siguientes: “Con el tiempo, todo puesto tiende a ser ocupado por un empleado que es incompetente para desempeñar sus obligaciones y el trabajo es realizado por aquellos empleados que no han alcanzado todavía su nivel de incompetencia”. Así es que el “principio de Peter “ (ya se sabe que los anglosajones tienen más influencia global que los españoles) tuvo un antecedente español, y del análisis de cientos de casos de incompetencia en las organizaciones: “da explicación a los casos de acumulación de personal, según el cual el incremento de personal se hace para poner remedio a la incompetencia de los superiores jerárquicos y tiene como finalidad última mejorar la eficiencia de la organización, hasta que el proceso de ascenso eleve a los recién llegados a sus niveles de incompetencia”.

B3Y ese es el nivel que ha alcanzado la alcaldesa de Barcelona, Ana Colau: su máximo nivel de incompetencia. Porque una cosa es ser una agitadora de masas vecinales; con todos mis respetos para esa masa, y otra cosa muy distinta gestionar y representar a una ciudad como Barcelona, la capital de Cataluña y la segunda ciudad en importancia de este país llamado España.

No sabría explicarles la mezcla de sensaciones que me albergó cuando, en un acto un tanto chabacano y ausente de la importancia que debe de tener el bautizo de una calle en la ciudad condal, la señora Colau, como si estuviese en un mercadillo de barrio, pregonaba a los cuatro vientos algo que nos dejó anonadados. B8Sí, ella despojaba al almirante Cervera de la honra de dar nombre a una calle de Barcelona porque, haciendo alarde de una indocumentación supina, aseguraba que al humorista Pepe Rubianes, le habría gustado que “su amado público se haya reunido para quitarle el nombre de esta calle a un facha”. Una expresión que demuestra el grado de desconocimiento, de incultura, que la señora Colau alberga sobre la historia de este país: ni siquiera la dictadura castrista osó quitar los dos bustos del personaje que aún permanecen colocados en el castillo de los Tres Reyes, en Santiago de Cuba, y en el museo de la Real Fuerza, en La Habana. La señora Colau ignora; como ignora otras muchas cosas, que el Almirante Cervera jamás se identificó con el conservadurismo, antes al contrario, se adhirió a la revolución democrática de 1868 que destronó a los Borbones, apoyó la monarquía de Amadeo y la legalidad republicana de 1873. Siempre del lado de los liberales. B5Pero miren por donde, aparece alguien que reinventa la historia para quitarle la calle y adjudicársela a quien dijo cosas como: “A mí, la unidad de España me suda la polla por delante y por detrás, que se metan a España en el puto culo, a ver si les explota dentro y les quedan los huevos colgando del campanario”. Y perdonen tanta “finezza”, pero es lo que el señor Rubianes (nacido en Villagarcía de Arousa pero catalán, por la gracia de Dios) declaraba esto en una entrevista que le hacían en TV3 en 2006. Y ha sido a este personaje, mediocre actor y director de andar por casa en Cataluña, al que se le ha dedicado la calle en detrimento del almirante Cervera al que, Colau, en su infinita ignorancia, llama facha desconociendo que no podía ser un fascista porque esta ideología nació durante el periodo de entreguerras en Europa en 1919, inmediatamente después del fin de la Primera Guerra Mundial y es en 1922, con la llegada del dictador Benito Mussolini al poder en Italia, cuando se comenzó a instaurar esta ideología en nuestro continente. Pero es lo que hay. La torpeza y el sectarismo, no tienen límites: La alcaldesa de Barcelona tampoco.

Publicado en La Opinión, de Murcia, el 25-4-2018

QUERER A CARTAGENA NO ES ESO

Jueves, 19 abril, 2018

El pasado lunes viajaba con mi coche a Cartagena, lo que no se si será oportuno decirlo así, públicamente, ya que yo no nací en esa bonita ciudad y al parecer, el señor que será candidato de Movimiento Ciudadano a dicha alcaldía, y que ya fue alcalde de la misma en función de su pacto de legislatura con el PSOE y Cartagena Sí Se puede, pide pureza de sangre (espero que no a los visitantes), no solo a los que se presentan a candidatos a la alcaldía, también a los que osan aparecer en la puerta del Ayuntamiento de Cartagena para participar en un minuto de silencio por una victima de violencia de género como este señor ponía de manifiesto, entre otras muchas lindezas, en una entrevista que en ese momento le estaban haciendo en Onda Cero, de Cartagena.

AAAAAAAAAPorque sí, el hoy concejal del ayuntamiento de Cartagena y ex alcalde de esa ciudad, José López, reprochaba en dicha entrevista la presencia de la Consejera del Gobierno Regional, Noelia Arroyo, porque según dijo, “no trabaja en el ayuntamiento”. Lo que ciertamente me dejó impactada, vamos que me descolocó. Y continuo en ello porque, no tengo claro si no podía estar porque, según el, no es cartagenera (me costa que ella siempre presume de tal cualidad), o porque en ese minuto de silencio solamente podían estar los que trabajasen en el Ayuntamiento. Pero lo que me dejó más sorprendida, con ser esto ya suficientemente ridículo, es el tono, chulesco y despectivo, con el que se refería a la próxima candidata del PP a dicha alcaldía, para las próximas elecciones, Noelia Arroyo, por lo que me “empape” de dicha entrevista como si hubiese estado oyendo a alguien del que pudiese aprender algo.

Y lo que aprendí es que produce tristeza que en el noble campo de la política (sin ella no es posible la democracia) haya sitio para gente capaz de decir tantas barbaridades en tan poco tiempo. Y sí, su verborrea carente de contenido mínimamente sensato, me confirmo que hay mucha falocracia en esta sociedad nuestra: ese aire faltón al referirse a Noelia Arroyo no lo hubiese utilizado con algún candidato masculino. AAAALos que padecen de ese síndrome tienen un miedo atroz a enfrentarse a una mujer con mayor capacidad que ellos (pobrecilla lo que estará padeciendo la actual alcaldesa de Cartagena Ana Belén Castejón, que ha de aguantarlo todos los días), así es que a lo largo de la entrevista me sentí atacada como mujer cuando al referirse a la consejera la llamaba “ esa chica”, usando un lenguaje despectivo y calificándola de “peluca rubia y labios bien pintados” (me recordó por su lenguaje soez y antiguo a otro espécimen de las cavernas como el antiguo alcalde de Valladolid, León de la Riva, del PP, que hablaba de los “morritos”, de Leyre Pajín, cuando esta era ministra) y en el colmo del desatino “entró a matar” descalificándola para el puesto de alcaldesa de esa noble ciudad porque, según él, se caso en la Catedral de Murcia (mintió, porque lo hizo en Cartagena), viste traje de huertana y, según él, le gustaría más llamarse Fuensanta que Caridad o Rosell. Sí, esa fue la altura de las intervenciones del “docto” político: le dieron un tiempo precioso en un medio de comunicación y lejos de hablar de sus propuestas, de sus cualidades como gobernante, de sus capacidades, se dedicó a descalificar a su futura contrincante de manera barriobajera y faltona.

AEste hombre habla a borbotones, quiere decir miles de palabras en poco tiempo, y cuando esto ocurre se deja poco espacio para la reflexión inteligente y razonada. Que difícil es creer en alguien que habla desde las vísceras, porque queda poco espacio para el argumento medianamente inteligente, así es que finalizó la entrevista y fue incapaz de transmitir a los ciudadanos de Cartagena sus ideas sobre la ciudad, si es que las tiene, enredado en la descalificación de su futura contrincante, Noelia Arroyo.

¿Saben que les digo? le tiene miedo.

Publicado el 18-4-2018

EL LENGUAJE BÉLICO DE LÓPEZ MIRAS.

Jueves, 12 abril, 2018

En los últimos días el Presidente de la Comunidad Autónoma de Murcia, López Miras, ha hecho gala de un “ardor guerrero” ciertamente digno de estudio. Es cierto que hay que comprender que es joven y como tal ha de tener algunos momentos de cierto carácter impulsivo, pero quizás esos impulsos debería encauzarlos por otros derroteros distintos a la utilización de un discurso absolutamente bélico que no beneficia en nada a una personalidad, la suya, que aparenta un cierto aire bonachón y un tanto tranquilón también (ya se sabe que las personas metidas un poco en carnes dan la sensación de ser de natural apacibles), así es que, es por ello, que extraña el terreno en el que ha entrado en los últimos tiempos, con sus intervenciones en actos como en el de la Convención de su partido, el PP, en Sevilla, y su última aparición en los Desayunos de TVE.

m2Por lo que se ha podido ver en las imágenes de su participación en el foro Diálogos Populares, dentro de la Convención Nacional del PP, su parlamento lo llevaba escrito, así es que no puede ser un súbito entusiasmo motivado por estar ante un foro de personas afines y en un acto tan principal. Y si lo llevaba escrito, debemos pensar que previamente existió reflexión sobre ello, sobre el contenido, sobre la barbaridad que diría. Pero lo dijo. Nuestro presidente comparó la Murcia socialista del año 1992 con la Alemania nazi del año 1933. Así, como suena.

En su intervención, triunfalista y casi mesiánica (le brillaban los ojos de puro entusiasmo), habló de que este país lleva 40 años de democracia pero, destaco sobre todo, que ha habido en ese periodo dos años trascendentales, 1996 y 2011. Por supuesto, periodos coincidentes, faltaría más, con sendas victorias nacionales del Partido Popular que, según López Miras, permitieron sacar al país de “la crisis económica y social fomentada por los gobiernos del Partido Socialista”. Para continuar hablando, en el colmo de un incontrolable entusiasmo partidista, de la “ruina” de la agricultura y el empleo en Murcia hasta 1995, año en que, por supuesto, ganó el PP. López Miras se podía haber quedado ahí, pero no, se encontró cómodo en su discurso y soltó lo que llevaba preparado y es que, según él, en el contexto de aquella situación critica, antes de que el PP ganara, claro, “se incendió el Parlamento regional, como se incendió en el año 33 el Reichstag alemán”. Sí, López Miras comparaba el incendio de la Asamblea Regional de Murcia en 1992; consecuencia de un cóctel molotov lanzado por algún manifestante que participaba en las protestas de los trabajadores de la Bazán en Cartagena, con el incendio del Parlamento Alemán ocurrido poco después de que Hitler accediera a la Cancillería del Reich (algo que a Hitler le vino muy bien para imponer su régimen totalitario, suprimiendo derechos constitucionales y persiguiendo a todo el que no le gustaba). Pero si esta comparación ya me pareció incalificable, sin palabras me quedé con su entrevista en los Desayunos de TVE.

m1Debo de confesarles que me incorporé tarde a la entrevista que le hacían en La 1, pero me dio tiempo a vivir un momento impagable, cuando le dijo al presentador del programa: “Sergio, he venido a conocer a Paz Vega”, ante la atónita mirada de Sergio Martín que, un poco “descolocado”, acertaba a decirle: “Está por ahí, ahora te vas a cruzar con ella”. Así es que con este final pensé que seguramente no me había perdido nada interesante pero, miren por donde, a lo largo de la entrevista, tuvo tiempo para continuar con su lenguaje bélico al defender a Cristina Cifuentes acusando a la oposición en Madrid de poner en marcha un “pelotón de fusilamiento” y “cacería” porque, según él, las explicaciones de Cifuentes habían sido “suficientes”: “Mientras no se demuestre lo contrario, Cristina es para mi un ejemplo de honradez y honestidad”.

Después de todo esto yo estoy en un sinvivir: ¿llegaría a conocer a Paz Vega?

Publicado en La Opinión, de Murcia, el 11-4-2018

LAS EMPRESAS Y LA UNIVERSIDAD

Miércoles, 28 marzo, 2018

Vivimos momentos de una cierta confusión social. La incesante actividad de las redes sociales consigue que los usuarios dediquen poco tiempo a la reflexión y se atiborren de ideas, a veces muy peregrinas. Ideas puestas en marcha por los más variados intereses difíciles de asimilar, en la mayoría de los casos. Porque, por ejemplo, es muy difícil de comprender que estudiantes universitarios puedan carecer del más mínimo conocimiento para saber que, cada día más, la universidad necesita de la colaboración con las empresas y las empresas con las universidades: la única manera de que ambas avancen en sus respectivos campos.

aaComo ustedes saben, la semana pasada el empresario murciano, Tomás Fuertes, fue investido Doctor Honoris Causa por la Universidad de Murcia, reconociéndole de esta manera su compromiso con la institución y su carrera empresarial. El acontecimiento se desarrollaba en el salón de actos de la Facultad de Economía y Empresa y todo parecía transcurrir con normalidad hasta que el investido nuevo Doctor tomaba la palabra. En ese momento, un grupo de jóvenes encapuchados, vestidos todos de oscuro, irrumpían en el salón al grito de “fuera la empresa de la universidad”. Así, como suena: “fuera la empresa de la universidad”, demostrando con ese acto un desconocimiento alarmante sobre la realidad universitaria. Y esta realidad nos habla de que gracias a los vínculos de las universidades con las empresas (el ejemplo de las relaciones de la prestigiosa Universidad de Navarra con empresas para el desarrollo de la investigación en distintos campos es paradigmático), la universidad puede avanzar y las empresas, con sus inversiones en el ámbito en las que ellas se aplican, encuentran nuevos caminos de acrecentamiento.

Nos costa que el Grupo Fuertes colabora con diversas universidades españolas pero, lógicamente, es con la Universidad Pública de Murcia (UMU) con la que tiene una mayor relación en I+D+i. En particular con la Facultad de Veterinaria, con la que trabaja en distintas actividades: en el ámbito docente, fomentando visitas formativas y apoyando las prácticas extracurriculares, esenciales para la formación integral de los estudiantes, y en el campo investigador y de la transferencia tecnológica colaborando en convocatorias públicas y privadas con diversos contratos de investigación.

Sobre la necesidad de la colaboración universidad-empresa habla un informe de la Comisión Europea (CE), donde se pone de manifiesto que ahora hay un reconocimiento cada vez mayor del valor derivado de este tipo de colaboración y, al profundizar en los últimos años, ha aumentado progresivamente la necesidad de explorar la relación y colaboración entre la universidad y las empresas privadas. En el informe se reconoce que esta cooperación puede proporcionar las habilidades y capacidades que necesitan la sociedad y el mercado laboral, y puede aumentar el espíritu empresarial y de innovación entre los estudiantes. Para terminar afirmando que, si bien no hay un único motor de la cooperación universidad-empresa, las empresas, las universidades y los estudiantes, valoran muy positivamente los beneficios de las prácticas de estos últimos en el ámbito privado y la contribución de dichas experiencias a la empleabilidad de los mismos.

aUniversidades tan reconocidas como, Oxford y Cambridge, avanzan en su importancia gracias en parte a su cooperación con grandes empresas. Pero miren por donde aquí, en Murcia, algunos nos dicen que “fuera empresas de la Universidad”.

Demasiado barullo de redes: leer un poco evitaría hacer el ridículo.

Publicado en La Opinión, de Murcia, el 28-3-2018

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