ROCÍO Y ÁNGEL, LECCIÓN DE AMOR Y VIDA

Lunes, 15 abril, 2019

images (9)En el reportaje de televisión aparecían sus fotos de cuando eran jóvenes. Muy bien parecidos los dos, yo diría que guapos los dos, en contraste con la imagen de ahora. Sobre todo la de María José. Sin poder moverse, sin poder apenas hablar para decir eso que todos oímos con el corazón encogido de solidaridad con dos personas que llevan mucho tiempo siendo víctimas de la hipocresía de una parte de nuestra sociedad, de la actitud falsaria de quienes se creen en posesión de la verdad, de quienes no dudan, con lo peligroso que es esto. Algunos de esos, que lejos de analizar el sufrimiento hablan con una cierta simplonería de “defender la vida”, como si el resto no la defendiera, seguramente son los que propiciaron que estuviera ocho años en lista de espera para ingresar en una residencia, (según datos de la Consejería de Políticas Sociales y Familia de Madrid) , pese a que en la resolución médica se le reconociera a María José Carrasco un grado de dependencia III, nivel 1, de los más altos de la escala y que, dicen, deben recibir atención prioritaria. Pero la plaza de residencia nunca se hizo efectiva, y la mujer continuó en su casa, cuidada por un marido que se vio obligado a acogerse a una jubilación anticipada, en 2010, cuando tenía 61 años, para poder cuidarla, después de haber estado una larga temporada con reducción de jornada y un permiso extraordinario por el mismo motivo.

descarga (18)Sí, hablamos de la historia de amor y de vida de Ángel Hernández y María José Carrasco, la victima de esclerosis múltiple que ha visto pasar 30 años de su existencia sintiendo cada día menos fuerzas, menos capacidad para desarrollar una vida mínimamente normal, perdiendo lentamente todos sus capacidades, como la de poder expresarse, la de poder hablar, la de poder comunicarse con su marido, Ángel Hernández. Su compañero de sueños y realidades. Una historia que ha conmovido a todos los que, por fortuna, tienen capacidad para hacerlo

Y ha emocionado también esta historia, porque siempre nos vino de una mujer la actitud abnegada, de entrega a otra persona, de cuidados como si fuese enfermera, médico, y psicóloga a la vez, y ahora nos ha llegado este ejemplo de un hombre que ha hecho de su vida un ejercicio de amor. descarga (19)Un hombre que dejó su trabajo antes de tiempo para poder cuidarla. Que no pudo operarse cuando (no tenía con quien dejar a su mujer), con 69 años, le diagnostican una hernia umbilical, provocada por “los esfuerzos físicos, unidos a su edad”, y esa administración que se escandaliza con la palabra Eutanasia, (muerte sin dolor, muerte sin sufrimiento, muerte asistida), no le permitió hacerlo porque le negaron una residencia temporal para ella. Que ha pasado 30 años de su vida al lado de Rocío para hablar de la vida y de la muerte, de la muerte que ella le pedía, desesperadamente, desde hace meses, porque temía, seguramente, que si tardaba más ni siquiera podría hacerlo. Por todo ello, desde aquí, quiero dedicarle este pequeño homenaje a Ángel y desearle suerte en esa lucha que ha emprendido de concienciar a la sociedad de la necesidad de legislar al respecto. Nadie está preparado para soportar el dolor, sin un horizonte de esperanza, porque los gobernantes sean incapaces de legislar.

Yo me pregunto, si quienes condenan a Ángel; si quienes critican el hecho, serian capaces de pasar 30 años de su vida sin otra perspectiva que una casa, una cama de enfermo y una persona a la que amas apagándose lentamente en medio de dolores; de muchos dolores, que la morfina ya es incapaz de mitigar, como se ha mostrado en los videos que Ángel ha ido grabando a lo largo del tiempo, donde se revela el largo y terrible sufrimiento de María José, suplicando, pidiendo, implorando su final, porque ya le era imposible continuar con esa pesadilla.

André Malraux dejó escrito: “La muerte no es una cosa tan grave; el dolor sí.

Publicado en La Opinión, de Murcia, el 10-4-2019
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TU ABANDONO ME PUEDE MATAR

Lunes, 4 marzo, 2019

images (2)Diariamente recibimos decenas de mensajes y otros tanto videos. Muchos de ellos solo nos hacen perder el tiempo, pero otros muchos nos permiten tomar conciencia de cosas que ocurren a nuestro alrededor, y que no damos importancia, muchas veces, porque el colectivo afectado es poco ruidoso, y otras muchas, porque es tal el cúmulo de información que recibimos que no da tiempo a procesarlo todo. Pero sí nos hemos detenido en lo que ocurre con el colectivo de funcionarios de Instituciones Penitenciarias que, hartos ya de estar hartos, de que tanto el Gobierno de turno como, al parecer, los sindicatos mayoritarios les ignoren, han puesto en marcha la Asociación de trabajadores de Instituciones Penitenciarias con el lema ‘Tu abandono me puede matar’. Y hemos leído todos sus planteamientos, todos sus razonamientos, todas sus justificadas quejas que les ha llevado a decidir que si ellos no se mueven nadie lo hará. Sí, recibí uno de esos mensajes que me ha impactado por la fuerza que emana del mismo y que pregona “La Administración no valora mi trabajo. ¿Lo valoras tú?”. El mensaje, como decimos, forma parte de la campaña ‘Tu abandono me puede matar’, que ha lanzado una plataforma independiente de funcionarios de Prisiones que dicen sentirse «abandonados por la Administración”. Y entendemos esa sensación porque es difícil comprender que un determinado colectivo, entre otras cosas, tenga importantes diferencias salariales, dependiendo del lugar del país en el que prestan sus servicios(un funcionario de la Región gane 300 o 400 euros menos que uno del País Vasco) porque, al parecer, cuentan con una “obsoleta clasificación de centros penitenciarios”, que produce esas desigualdades: ‘Lo único que queremos es que nos traten con dignidad y respeto, en otras palabras, que se nos considere como autoridad al igual que otros colectivos igual de importantes’, según nos ha manifestado Jacob Fernández, un murciano que forma parte de la cúpula de la asociación, que reivindica también, entre otras cosas, la creación de una Escuela de Estudios Penitenciarios, y que su trabajo sea valorado, como por ejemplo, el de policía nacional o guardia civil.

descarga (4)La charla con él, me ha hecho reflexionar sobre lo poco que parece importar a esta sociedad los aproximadamente 700 funcionarios en la Región de Murcia para atender a unos 1.700 reclusos, que forman parte de los 23.000 empleados públicos que trabajan actualmente en cárceles de nuestro país. Un colectivo, quizás demasiado silente, que le hace no reclamar lo que parece muy justo, como “dignidad y reconocimiento” mediante las plantillas adecuadas, la reducción de la brecha salarial con trabajadores de otros territorios, y con los funcionarios de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado. Porque ellos no creen (nosotros tampoco), que su trabajo esté ausente de riesgo cuando, cada día más, nos enteramos de las agresiones sufridas por trabajadores de este colectivo a manos de internos, como se puso de relieve durante una comparecencia ante la Comisión de Interior del Congreso, del secretario general de Instituciones Penitenciarias, Ángel Luis Ortiz, que desveló que, en 2018 su departamento había contabilizado 218 agresiones de presos a funcionarios de prisiones. Y aunque para Ortiz, se trata de una cifra que representa “una baja conflictividad”, el dato que proporcionaba difiere del que manejan las distintas centrales sindicales, que llegan a contar dos agresiones diarias. images (1)Bien, pues ya es hora de que esta sociedad les escuche porque, como reconocía en alguna Fran Mauri, coordinador de Acaip (Agrupación de los Cuerpos de la Administración de Instituciones Penitenciarias) los miembros de este colectivo, que han de hacer de “policías, bomberos, psicólogos, hermanos mayores, padres y madres, y hasta de pañuelos de lágrimas de los reclusos”, se encuentran absolutamente desprotegidos.

Publicado en La Opinión, de Murcia, el 17-2-2019

MURCIA, LA ÚLTIMA EN ENFERMERÍA

Lunes, 18 febrero, 2019

Siempre hemos creído que la Educación, la Sanidad, y también la seguridad, deberían funcionar igual en todas las comunidades. Entendemos que es la base de la sociedad y no puede ser que, dependiendo del lugar en el que vivas, recibas una buena o mala educación, una buena o mala asistencia sanitaria o una buena o deficiente seguridad.

Se que hablar de esto a estas alturas puede ser bastante arriesgado porque en los últimos tiempos los comentarios se analizan con matices torticeros, pero aun así me arriesgaré a decir que pretender más igualdad entre las comunidades autónomas no es estar en contra del propio Estado de las autonomías. Que no comprender los motivos por los que las policías autonómicas de Euzkadi y Cataluña ganan mucho más que la policía del Estado español no es querer que no exista la Ertzaintza, ni los Mososs d’Esquadra. Que estar en contra del adoctrinamiento del que son objeto los alumnos en las ikastolas vascas, y en las escuelas catalanas, no es estar en contra de que se les enseñe su historia; aunque es cierto que nos gustaría, a ser posible, que se enseñase con menos tendenciosidad, obviando la carga de odio hacia todo lo que no sean ellos, y su ombligo. Y que no comprender las diferencias de atención sanitaria entre las distintas comunidades es algo de sentido común, porque de sentido común debería ser que todas las comunidades contaran con unas prestaciones sanitarias acorde con un país moderno y avanzado como es el nuestro.

images (4)El Sindicato de Enfermería, SATSE, se encuentra inmerso en los últimos tiempos en la búsqueda de apoyo de la ciudadanía, en la Región de Murcia, que les ayude a consolidar una Iniciativa Legislativa Popular (ILP) que pretende respaldar, por ley, un número máximo de pacientes por cada profesional de enfermería. Su objetivo es, garantizar la seguridad asistencial a través de un número suficiente de profesionales en los hospitales y centros de salud, porque es necesario conocer que la media de pacientes que son atendidos por un solo enfermero, o enfermera, en un hospital de la Región oscila entre los 15 y más de 20 cuando, según los expertos, la ratio segura y adecuada no debería superar los ocho pacientes: la falta de estos profesionales, lleva aparejado más riesgos y un aumento de las muertes, según evidencian todos los estudios y análisis científicos realizados al respecto.

Sí, la Región de Murcia se encuentra muy lejos de la media de países europeos en cuanto a número de profesionales de enfermería, por habitante, ya que la ratio de estos profesionales por 1.000 habitantes es de 3,83 (la peor del país), mientras que en Europa es de 8,8 por mil habitantes. Se necesitan, por ello, un total de 7.300 profesionales más, en la Región de Murcia, para alcanzar la media de la UE.

descarga (2)Según un informe estadístico, las CCAA que están a la cabeza en el reparto de profesionales de enfermería por población son Navarra y el País Vasco. Las dos CCAA tienen una media de 5,56 y 4,80 profesionales por cada mil empadronados, respectivamente. Estas dos comunidades se acompañan por otras diez que se encuentran por encima de la media nacional. Y por otro lado, también hay CCAA en las que las enfermeras y enfermeros tienen una media de trabajo más intento, y si me apuran, más “agobiante” también, como son Murcia (con 2,57 enfermeras por cada mil habitantes) y Andalucía (2,77). Estas regiones son en las que los profesionales están sometidos a mayor presión asistencial. Y Murcia se encuentra a la cola de este estudio.

Abogamos porque se apruebe la Ley planteada por el Sindicato de Enfermería porque España, teniendo en cuenta las diferencias entre autonomías, necesitaría “contar con una legislación específica que regule la asignación de un número máximo de pacientes por cada enfermera o enfermero”. Muchos enfermos lo agradecerían.

Publicado en La Opinión, de Murcia, el 13-2-2019

LOS LÍMITES DEL HUMOR Y DEL BUEN GUSTO

Jueves, 8 noviembre, 2018

En el artículo 20 de la Constitución Española se reconocen y protegen los derechos a expresar y difundir libremente los pensamientos, ideas y opiniones mediante la palabra, el escrito o cualquier otro medio de reproducción. Y el artículo 19 de la Declaración Universal de los Derechos Humanos (1949) establece que “Toda persona tiene derecho a la libertad de opinión y de expresión, este derecho incluye la libertad de mantener opiniones sin interferencia y de buscar, recibir y difundir información e ideas a través de cualquier medio de comunicación e independientemente de las fronteras”.

Y a cualquier demócrata estas disposiciones han de parecerles perfectas. Pero en esas normas no se contempla que en la libertad de expresión y de opinión esté incluido el derecho a ofender, en el ejercicio de esa libertad, al resto de los mortales. No, no se dice eso, porque siempre entendimos que el derecho a la libertad de expresión y de opinión ha de tener el límite del respeto a las ideas y sentimientos de los demás.

Algo que queda muy claro en la versión del Artículo 19 en el Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos (PIDCP), al afirmar que el ejercicio de estos derechos conlleva “deberes y responsabilidades especiales” y “por lo tanto, estar sujeto a ciertas restricciones” cuando sea necesario “para respetar los derechos o la reputación de otros”, entre otras cosas. Es decir, la libertad de palabra y expresión, por lo tanto, puede no ser reconocida como absoluta, y las limitaciones comunes a la libertad de expresión se relacionan con lo que puede llegar a ser perjurio, calumnia, sedición, incitación, entre otros muchos apartados más.

imagesDicho esto, yo nunca metería en la cárcel a alguien que se pusiera en evidencia por hacer bromas absolutamente entupidas sobre los símbolos españoles. Ni condenaría a nadie que demostrara su bobería haciendo canciones sobre las instituciones españoles y el Jefe del Estado. Ni por supuesto encerraría a, pongamos por caso, el catalán Dani Mateos (nació en Granollers) que pareció sonarse los mocos con la bandera de España, en el programa de La 6 “ El intermedio” y que ante el escándalo que se armó, ya que muchos de los espectadores de La 6 se consideraron ofendidos (esos espectadores no son, ni de lejos, de derechas) Dani Mateo no tardó en disculparse en Twitter, porque, según él, su intención y la del programa “nunca fue ofender”. Pues que bien, en nombre de la libertad de expresión se puede tomar por tontos a miles de ciudadanos que maldita la gracia que les hizo el polémico ‘sketch’. El resultado fue, normal, el debate sobre los límites del humor y de esa libertad de expresión a la que algunos recurren cuando son conscientes de que se les fue la mano con sus gracietas de niño tontorrón. Sí, miren por donde, el propio Dani Mateo, ante el lío que él mismo armó, se ha disculpado públicamente (la retirada de varios anunciantes ha debido de influir en ello) diciendo cosas como: “El sentido del ‘sketch’ de la bandera era —o así lo entendí yo— demostrar que, cuando los ánimos están muy caldeados, las banderas se vuelven más importantes que las personas y eso es peligroso…Nunca fue ofender”.

descarga (15)Bien, espero que a mi también, me permitan hacer preguntas absolutamente entupidas, en nombre de la libertad de expresión ¿El señor Mateo hubiese hecho lo mismo con la bandera catalana? ¿Se hubiera sonado los mocos con la Señera, o con la Estelada? ¿Lo haría con la Ikurriña? Yo creo que no, yo creo que aunque parezca un frívolo, tanto no es posible que lo sea. Y por favor, no me digan eso de que (lo estoy oyendo estos días hasta la saciedad) antes que los símbolos está el ser humano. Por supuesto. Faltaría más. Pero el no tuvo en cuenta a esos seres humanos (él no está solo en el mundo) que, legítimamente, se sintieron ofendidos esa noche cuando al señor Mateo cruzo la raya del buen gusto para soltar sus mocos en una bandera española.

Publicado en La Opinión, de Murcia, el 7-11-2018

LOS JUECES NO SON INFALIBLES

Jueves, 10 mayo, 2018

Ya sabemos que los jueces, con toda la razón del mundo, piden respeto para sus resoluciones, para el ejercicio de su trabajo. Un respeto necesario que exige la separación de poderes, porque esta separación, sirve para equilibrar y limitar el poder del Estado mediante la implantación de controles tal y como explicaba Montesquieu: “Todo hombre que tiene poder se inclina a abusar del mismo; él va hasta que encuentra límites. Para que no se pueda abusar del poder hace falta que, por la disposición de las cosas, el poder detenga al poder”. Esto significa, en“román paladino”, que es necesaria la separación de poderes: potestad legislativa, ejecutiva y judicial, para que sean independientes entre sí porque esto es el principio fundamental de la democracia.

Hasta aquí todos de acuerdo. Pero ese respeto no puede situar a los jueces por encima del bien y del mal. Porque cualquier ciudadano, cualquier colectivo; por muy noble y principal que sea, en una democracia, ha de estar sometido a los latidos de esta, al sentir de esta. 1bQue distintas asociaciones profesionales de jueces hagan oír su voz para defender ese respeto a las resoluciones de los jueces del llamado “caso de La Manada”, solo refleja el sentido corporativista que anida en nuestra sociedad (hablo de jueces, de periodistas, de políticos y de todo lo que ustedes quieran) , incapaces de despojarse de cierto clasismo. Pero digan lo que digan algunas asociaciones de jueces (otras guardan silencio avergonzadas) en el siglo XXI un juez, cuando cinco hombres fuertes, con pinta de mucho gimnasio y poca vergüenza acorralan a una chica de 18 años, muchísimo más frágil, muchísimo más indefensa y la acosan, y la amedrentan y la violan no puede afirmar en su voto particular que “no aprecia en el contenido de las pruebas aportadas (vídeos e imágenes) “signo alguno de violencia, fuerza o brusquedad ejercida por parte de los varones sobre la mujer. “No puedo interpretar en sus gestos ni en sus palabras intención de burla, desprecio, humillación, mofa o jactancia de ninguna clase”. ¡Por Dios! que cinco hombres grabaran un video mientras abusaban de una mujer, se jactaran en las redes sociales (uno de ellos presumió de la hazaña de los cinco) y penetraran a esa mujer once veces, hasta que se cansaron ¿No es mofa? ¿ No es jactancia? ¿ No es burla? ¿ No es violación? Es más, este juez, se permite insinuar que la victima estaba disfrutando, que sus gemidos eran de placer y que todo formaba parte de un ambiente de jolgorio y no se que barbaridades más.

1aMiren por donde, el juez no solo es juez, es experto en las reacciones sexuales del género femenino. Ya se, desconocemos la experiencia en el tema del señor juez, pero nos parece muy atrevido (yo espero que los jueces también respeten mis opiniones, hechas en función de mi profesión de periodista) el hablar como un experto en la materia, porque no todo el mundo seria capaz de distinguir el gemido de dolor que el de placer: a veces pueden confundirse, pero al parecer el no alberga la más minima duda.

Hay países en los que los jueces son evaluados periódicamente para ver su evolución como ciudadanos. Para comprobar si la sociedad ha entrado en ellos. Sí, porque no basta con interpretar las leyes. Decidir sobre un problema de género, no puede estar en manos de cualquiera. Se necesita una cualificación, una delicadeza, que ha estado ausente en este tribunal que en su resolución muestra una preocupante ausencia de sensibilidad. Por una parte admite que la victima estaba en shock, que no podía responder, que estaba (esto lo digo yo; acojonada) incapaz de reaccionar, pero por otra parte considera que no era una violación, que era solo abuso.

Al parecer, ella debería haberse hecho matar, como única posibilidad de que a ellos se les acusase de violación. Y por cierto, dos personajes de la Manada: guardia civil y militar, continúan cobrando de nuestros impuestos ¿no suena a sarcasmo?

Publicado en La Opinión, de Murcia, el 2-5-2018

LAS EMPRESAS Y LA UNIVERSIDAD

Miércoles, 28 marzo, 2018

Vivimos momentos de una cierta confusión social. La incesante actividad de las redes sociales consigue que los usuarios dediquen poco tiempo a la reflexión y se atiborren de ideas, a veces muy peregrinas. Ideas puestas en marcha por los más variados intereses difíciles de asimilar, en la mayoría de los casos. Porque, por ejemplo, es muy difícil de comprender que estudiantes universitarios puedan carecer del más mínimo conocimiento para saber que, cada día más, la universidad necesita de la colaboración con las empresas y las empresas con las universidades: la única manera de que ambas avancen en sus respectivos campos.

aaComo ustedes saben, la semana pasada el empresario murciano, Tomás Fuertes, fue investido Doctor Honoris Causa por la Universidad de Murcia, reconociéndole de esta manera su compromiso con la institución y su carrera empresarial. El acontecimiento se desarrollaba en el salón de actos de la Facultad de Economía y Empresa y todo parecía transcurrir con normalidad hasta que el investido nuevo Doctor tomaba la palabra. En ese momento, un grupo de jóvenes encapuchados, vestidos todos de oscuro, irrumpían en el salón al grito de “fuera la empresa de la universidad”. Así, como suena: “fuera la empresa de la universidad”, demostrando con ese acto un desconocimiento alarmante sobre la realidad universitaria. Y esta realidad nos habla de que gracias a los vínculos de las universidades con las empresas (el ejemplo de las relaciones de la prestigiosa Universidad de Navarra con empresas para el desarrollo de la investigación en distintos campos es paradigmático), la universidad puede avanzar y las empresas, con sus inversiones en el ámbito en las que ellas se aplican, encuentran nuevos caminos de acrecentamiento.

Nos costa que el Grupo Fuertes colabora con diversas universidades españolas pero, lógicamente, es con la Universidad Pública de Murcia (UMU) con la que tiene una mayor relación en I+D+i. En particular con la Facultad de Veterinaria, con la que trabaja en distintas actividades: en el ámbito docente, fomentando visitas formativas y apoyando las prácticas extracurriculares, esenciales para la formación integral de los estudiantes, y en el campo investigador y de la transferencia tecnológica colaborando en convocatorias públicas y privadas con diversos contratos de investigación.

Sobre la necesidad de la colaboración universidad-empresa habla un informe de la Comisión Europea (CE), donde se pone de manifiesto que ahora hay un reconocimiento cada vez mayor del valor derivado de este tipo de colaboración y, al profundizar en los últimos años, ha aumentado progresivamente la necesidad de explorar la relación y colaboración entre la universidad y las empresas privadas. En el informe se reconoce que esta cooperación puede proporcionar las habilidades y capacidades que necesitan la sociedad y el mercado laboral, y puede aumentar el espíritu empresarial y de innovación entre los estudiantes. Para terminar afirmando que, si bien no hay un único motor de la cooperación universidad-empresa, las empresas, las universidades y los estudiantes, valoran muy positivamente los beneficios de las prácticas de estos últimos en el ámbito privado y la contribución de dichas experiencias a la empleabilidad de los mismos.

aUniversidades tan reconocidas como, Oxford y Cambridge, avanzan en su importancia gracias en parte a su cooperación con grandes empresas. Pero miren por donde aquí, en Murcia, algunos nos dicen que “fuera empresas de la Universidad”.

Demasiado barullo de redes: leer un poco evitaría hacer el ridículo.

Publicado en La Opinión, de Murcia, el 28-3-2018

LOS CERDOS Y LAS PERSONAS

Lunes, 26 febrero, 2018

JAMÁS COMPRENDERÉ EL MALTRATO A LOS ANIMALES, JAMÁS, PERO MENOS PUEDO COMPRENDER LA HIPOCRESÍA DE UNA SOCIEDAD QUE SE ESCANDALIZA MÁS POR ESTO QUE POR EL MALTRATO AL SER HUMANO.

Cada día más, nuestra sociedad se muestra más hipócrita, en algunas de sus reacciones. Y esta hipocresía, que puede rayar en lo farisaico, se puso especialmente de relieve hace unos días, cuando el programa de TV Salvados denunciara las condiciones de hacinamiento en que se encuentran los cerdos en algunas granjas de la Región de Murcia, así como en las condiciones laborales de muchos trabajadores del sector cárnico en Vic, en Cataluña. Pero miren por donde, esto último (la explotación del ser humano por el ser humano) no ha provocado tanto escándalo, tanto mesarse los cabellos, por parte de algunos, como las condiciones de cría de algunos cochinos.

cerdos iiContemplé lo de las granjas de cerdos y debo decir que me impresionaron las imágenes de los animales hacinados y enfermos; no fue grata esa visión, pero más me impresionaron e indignaron las imágenes de los trabajadores del sector cárnico de Vic que denunciaban la explotación laboral de las llamadas ‘falsas cooperativas’ en el sector cárnico porque , al parecer, hay grupos empresariales que carentes de la más mínima conciencia social obligan a las plantillas (vimos que la mayoría eran emigrantes de color, con lo que esto muestra de especial desamparo) a afiliarse en cooperativas para después, en calidad de socios cooperativistas, verse obligados a hacer más horas con menos retribución económica.

Una de estas trabajadoras de la supuesta cooperativa instalada en Santa Eugènia de Berga ha denunciado: “No llegamos a cobrar ni 800 euros y después dicen que somos socios”. Pues bien, estas denuncias, que han puesto de relieve la explotación de la que estos trabajadores son objeto, no han merecido tanto escándalo y vocerío como algunos han mostrado por los cochinos.

Jamás comprenderé el maltrato a los animales, jamás, pero menos puedo comprender la hipocresía de una sociedad que se escandaliza más por el maltrato a los cerdos que por el maltrato al ser humano.

El programa ha servido para que El Pozo prescinda del servicio de la granja que tenía en esas condiciones a los marranos. Y está bien eso, reacción pronta y necesaria, pero también ha servido, miren por donde, para que la Inspección de Trabajo, en Cataluña se enterase de que en pleno siglo XXI en el matadero de Le Porc Gourmet, en Santa Eugenia de Berga (Barcelona), las condiciones laborales de sus trabajadores se encuentran muy cerca de la explotación humana. Tanto, que el pasado 3 de febrero fueron despedidas 28 personas (defender derechos puede ser peligroso) con la amenaza, al parecer, de hacer lo mismo con otras 500 que trabajan en la planta, si continúan con la funesta manía de defender sus maltratados derechos. Tan maltratados, que sus obreros han denunciado la ausencia del pago de las muchas horas extras que hacen, que el material que necesitan para desarrollar su trabajo, como los cuchillos, han de ponerlo ellos, que cuando se cortan, allá te las arregles y que, por supuesto, las vacaciones son un derecho del que ellos no disfrutan.

carnicasMiren por donde, ha tenido que ser un programa de televisión el que provoque que los inspectores de trabajo se pongan en marcha para hacer que se cumpla la normativa laboral tras las denuncias de trabajadores y sobre todo, para investigar sobre eso tan raro de subcontrataciones de cooperativas, una novedad que no nos extraña, porque las condiciones de trabajo de muchos españoles son para llorar, pero no deja de sorprendernos en la desarrollada Cataluña. Pero más, mucho más, nos ha sorprendido que el escándalo del programa haya sido más por el mal cuido de los cerdos que por la explotación de los trabajadores.

Y confío en no escandalizar yo a los escandalizados.

Publicado en La Opinión, de Murcia, el 21-2-2018

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