SMS, Y LOS CONTRATOS COVID

Jueves, 4 febrero, 2021

images (1)La pandemia del Covid, nos ha hecho descubrir, entre otras cosas, la calidad humana de nuestros médicos, la entrega absoluta de nuestros enfermeros, y la capacidad de nuestros hospitales para adaptar sus plantas a esta plaga. En definitiva, nos está redescubriendo muchas cosas, entre ellas, la labor importantísima que ejercen las, y los auxiliares de enfermería, y que tenemos la impresión de que pasa un tanto desapercibida.

El sector de auxiliares de enfermería, o los Técnicos en Cuidados Auxiliares de Enfermería, está formado por gente muy variada, porque se entremezclan los de la vieja escuela; con una formación superior en FP, en la mayoría de los casos, y una nueva ola de gente joven, más preparada, a los que la situación laboral de nuestro país les ha llevado por estos derroteros. Pero ambos grupos tienen algo en común, entre otras cosas, responden a un perfil de trabajo con mucha carga física, que se agudiza en las plantas Covid de los hospitales, donde la mayoría de los enfermos tienen sobrepeso, agudizado por los aparatos de ventilación mecánica no invasiva que les acompaña, y que complica la capacidad de movimientos de los trabajadores que han de moverles.

Trabajadores que hacen doce horas diarias, de turno interrumpido, con horarios de 8 de la mañana a 8 de la tarde, y al día siguiente, de 8 de la tarde a ocho de la mañana. Sanitarios que en las plantas Covid, la mayoría de las horas de su turno, han de vestir con eso que llaman el EPI, o lo que es igual, el Equipo de protección individual. Esos trajes que al comienzo de la pandemia tenían que hacerse ellos mismos con bolsas de plástico de basura que precintaban con cinta aislante (por fortuna no ocurre igual ahora donde este tipo de vestimenta está perfectamente homologada), que les produce un sudor agobiante, y que son todo menos cómodos para trabajar.

images (4)Pues bien, esos sanitarios, a todas luces insuficientes para la carga de trabajo que han de soportar, no pueden evitar verse asimismo, como la mano de obra barata que permite que el edificio se construya aunque sean otros los que han de planificarlo. Y a veces, los que planifican, no hacen esas doce horas de turno, no se pasan la mayoría del tiempo de trabajo embutidos en el dichoso EPI, y a veces también, olvidan en su toma de decisiones que deciden sobre personas. Algo así como lo que ha estado a punto de ocurrir en el hospital Reina Sofía, de Murcia, donde a los sanitarios se les avisaba de la supresión de unos tentempié que les ofrecen a media mañana y media tarde. Unos panecillos con algún embutido, tortilla o queso, que les sirven para soportar esas jornadas maratonianas y agotadoras a las que están sometidos.

Buenos, pues al parecer, esto ha estado a punto de ser suprimido (la intervención de los sindicatos lo ha evitado, pero ya se sabe que cuando se amaga con suprimir algo, se termina haciendo realidad), por orden del SMS, tal y como se refleja en un mensaje que se les hizo llegar al personal: “Desde este lunes día 1 de febrero se deja de servir agua, bocadillos y dietas a los profesionales de servicios Covid. La dirección se ha visto obligada a ello por requerimiento e intervención del SMS”.

Por cierto, estos, y estas auxiliares de enfermería, en la mayoría de los casos contratados por seis meses (los de enfermería lo son por un año), cuando finalizan ese contrato, pasan otra vez a la bolsa de trabajo, a la espera de que los llamen de nuevo. Y cuando esto ocurra, seguramente les asignaran otro centro, y otro servicio, donde su experiencia en Covid se perderá: tanto las enfermeras como las auxiliares, que trabajan en las plantas Covid de este hospital, han sido contratadas e instruidas para esto. Incluso en el documento aparece el término “Contrato Covid”.

¿La manera de rentabilizar la formación que se presta a los trabajadores no se tiene en cuenta? ¿La burocracia impide realizar una organización más racional?

Publicado en La Opinión, de Murcia, el 3 de febrero de 2021


LA VACUNACIÓN Y EL PROTOCOLO

Jueves, 28 enero, 2021

descarga (9)El protocolo de vacunación del Covid-19 parece estar tan confuso, que las vacunaciones de determinados personajes se están sucediendo en medio del ruido de acusaciones cruzadas de unos y otros, dependiendo del partido al que pertenezca el sujeto, quedando en el ciudadano la sensación de que, en esto, como en otras cosas, los que llegan antes son aquellos que cuentan con las relaciones adecuadas en el lugar preciso. Y no, no es bueno, porque el ciudadano ha de confiar en los que les gobiernan, y si no ocurre así, se resiente la fe en el sistema democratico, o como minimo, la fe en la honestidad de quienes deciden sobre cosas tan importantes.

En esta Región, por ejemplo, estamos viviendo una sucesión de dimisiones, obligadas por la presión mediatica, que han provocado que personas afectadas por el tema, pongamos por caso el Consejero de Sanidad, Manuel Villegas, y la alcaldesa de Molina de Segura, Esther Clavero, se hayan visto obligadas a dimitir de sus cargos porque, por uno u otro motivo (el consejero en su condición de responsable de la sanidad y la alcaldesa por haber padecido un cáncer), adelantaron su vacunación. Y en los dos casos, podríamos pensar que ambos tenían sus motivos para hacerlo (lo de la vacunación de los administrativos e informáticos de la consejería de Sanidad ya es más difícil de comprender). Y en los dos casos, también, tenemos la sensación de que la ciudadanía no ha salido ganando porque, ambos políticos, han sido un ejemplo de buen hacer en sus respectivas responsabilidades, pero si se han saltado el protocolo, bien está su dimisión: la duda que tenemos es si ese protocolo está bien redactado. Si está adecuadamente elaborado. Si su escrito es la suficientemente claro como para evitar las confusiones, y el que gente responsable y comprometida con su labor, parezcan estar transgrediendo todas las normas. Esto es lo que nos preguntamos, porque tenemos la sensación de que las reglas se redactan, a propósito, de manera un tanto confusa por eso de “quien hizo la ley, hizo la trampa”. Sí, a veces tenemos la impresión de que, como se le achacaba a Valle-Inclán por sus obras, los escritos oficiales se hacen inextricables para que puedan tener varias interpretaciones.

descarga (10)Posiblemente, en esta difícil interpretación, se pueda incluir al concejal de Sanidad del Ayuntamiento de Murcia, Felipe Coello. Médico, es verdad, y al parecer colegiado, también es verdad, pero cuya práctica de la medicina es nula como el mismo apunta en su perfil profesional: “Tras una larga vida dedicada al deporte profesional y de formación en el baloncesto, primero en Tenerife y luego en Murcia, entrenando en todas las categorías del baloncesto FEB y ACB, dediqué unos años a la gestión deportiva de centros de fitnnes para luego dedicarme, en los últimos cinco años a la política municipal como concejal delegado de deportes y salud, esto último por mi formación académica como médico”. Pero claro, desconocemos si en ese protocolo hay un resquicio para que alguien así se vacune, por encima de otras personas con aparentemente más derechos, por el solo hecho de hacerse fotos vacunando de Covid-19. Que sí, que nos pareció muy loable su ejemplo de dedicación publica, y su entrega a ese curso acelerado de poner inyecciones que ha debido de hacer (muchos médicos no saben inyectar), pero teniendo en cuenta que esa abnegada labor le ha permitido vacunarse antes que los ciudadanos contemplados en el dichoso protocolo, pues que quieren que les diga, que me parece que algo está fallando.

Pero las vacunaciones “inoportunas” no están teniendo lugar solamente en Murcia, están ocurriendo en otros muchos lugares de la geografía española, donde políticos y responsables de todo tipo se están “colando” en las vacunaciones.

Lo que decimos, mala redacción del dichoso protocolo. ¿O no?

Publicado en La Opinión, de Murcia, el 27 de enero de 2021

A LA IGLESIA LE SOBRA IDEOLOGIA

Viernes, 4 diciembre, 2020

IglesiaLa Iglesia católica es la institución de carácter internacional más antigua del mundo. Son dos los milenios de historia que atesora, y a lo largo del tiempo, ha influido notablemente en la filosofía occidental, en la cultura, en el arte y en la ciencia. Es cierto que, como primer objetivo, se encuentra la difusión del Evangelio, pero no es menos cierto que hace una ingente labor en la realización de obras de misericordia, en todos los campos, como parte de su doctrina social. De hecho, la Iglesia católica, es la mayor proveedora no gubernamental de educación y servicios médicos del mundo

Iglesia IISegún los últimos datos del Anuario Pontificio, habría en el mundo 1,285 millones de bautizados, el 17,7 % de la población mundial, habiéndose producido en los últimos años un aumento del número de católicos en Asia y África, superior al crecimiento de la población. Estos datos nos hablan de que es una institución viva y dinámica, una institución que no debería de anquilosarse en las viejas ideas, porque la única manera de no perder el contacto con la realidad es actualizando y modernizando ​estas. Y las nuevas ideas, no pueden ser transmitidas con discursos viejos y anclados en el tiempo, con razonamientos intransigentes transmitidos desde los pulpitos, que llenan de desasosiego a unos fieles que, muchas veces, no comprenden la desmesura y el comportamiento extremista de algunos de los que ,formando parte de la iglesia, lo hacen con un discurso muy alejado de lo que se espera de aquellos que deberían de hacer realidad la doctrina de una Iglesia católica, que se ve asimisma, como la encargada por Jesucristo para ayudar a recorrer el camino espiritual hacia Dios.

La Iglesia católica considera que tiene encomendada la misión de elaborar, impartir y propagar la enseñanza cristiana. Y ciertamente, no nos parece muy cristiano las peroratas (“Discurso largo y poco oportuno que se hace con cierto apasionamiento y vehemencia”) que se marcan algunos sacerdotes en los templos, que nada tienen que ver con los sermones (“Discurso cristiano u oración evangélica que predica el sacerdote ante los fieles para la enseñanza de la buena doctrina”), que son de esperar en las comunidades católicas.

España es una país, tradicionalmente católico, en el que la mayoría de las personas son bautizadas al poco tiempo de nacer. Es normal que nos declaremos católicos un 73,7 %, de la población. Quizás lo que ya no es tan normal es que, al parecer, el 56,8 %, declare que no asiste a las celebraciones religiosas. Y la iglesia debería de hacerse muchas preguntas al respecto. Porque puede ser, que muchos de esos que se proclaman católicos, se sientan muy incómodos acudiendo a iglesias donde el sacerdote les puede sorprender, no con un sermón más o menos bien construido, y sí con una perorata, trufada de mitin electoral, con muy poco contenido de la auténtica misión de la Iglesia que no es otra que “transmitir fielmente el Evangelio de generación en generación con lo que eso supone de esperanza, de fe y de caridad”.

imagesY muy poca esperanza, casi ninguna fe, y nula caridad, es lo que sembró el pasado día domingo 22 de noviembre, en misa, el párroco de la basílica de la Purísima de Yecla, José Antonio Abellán, que arremetió contra la llamada ‘ley Celaá’, recientemente aprobada en el Congreso de los Diputados, con un argumento tan mendaz, tan falaz, como que “la ley busca integrar a los niños con necesidades especiales en los colegios ordinarios para que “estorben” y “entonces digan: ¿veis? Estos niños es que ni siquiera tienen que existir, hay que matarlos”.

Pensar que todos los creyentes tienen la misma ideología es lo que hace que muchos se alejen de una iglesia que alberga a sacerdotes como este, que incluso se permiten pedir el voto desde el pulpito para determinadas formaciones políticas.

Publicado en La Opinión, de Murcia, el 2 de Diciembre de 2020

FALTAN SANITARIOS EN MURCIA

Lunes, 26 octubre, 2020

AsambleaHoy miércoles, el pleno de la Asamblea Regional, incluirá el debate y votación de una moción, del Grupo Parlamentario Socialista, para apoyar y mejorar la atención primaria en la Región, con la contratación de 450 nuevos profesionales. Una petición, que se nos antoja absolutamente necesaria, teniendo en cuenta que, según los científicos, ya estamos inmersos en la segunda ola de la pandemia. Y el momento que se está viviendo, en toda España, en esta comunidad también, es lo suficientemente grave como para que los partidos hagan un ejercicio de responsabilidad, y olviden sus enfrentamientos, para luchar por la seguridad de los ciudadanos.

La iniciativa del Grupo Parlamentario Socialista, en la Asamblea Regional, plantea la cobertura, a través del Servicio Murciano de Salud, de al menos, 140 plazas de médicos de familia, 240 plazas de enfermería, y 71 de trabajadores sociales, con destino a cada uno de los centros de salud de la Región, a la vez que se aboga por la contratación de rastreadores hasta completar, como mínimo, la cifra recomendada por la OMS, así como la petición de cobertura de necesidades administrativas de los centros de salud.

ConesaA lo largo de los plenos celebrados en la Asamblea Regional, desde que Gobiernan PP y Cs, hemos venido asistiendo a un continuo ninguneo de la oposición Ninguna propuesta, por parte del grupo socialista, ha sido tenida en cuenta por los populares, y ciudadanos, que al parecer olvidan que la democracia es, en sentido estricto, “una forma de organización del Estado en la cual las decisiones colectivas son adoptadas por el pueblo mediante mecanismos de participación directa o indirecta que confieren legitimidad a sus representantes”, y teniendo en cuenta que el grupo socialista fue el partido más votado en las ultimas elecciones autonómicas, debemos pensar que sus diputados están plenamente legitimados, como para que el resto de los representantes de los ciudadanos, tengan en cuenta sus propuestas y sus opiniones.

Pero no es así, porque tenemos la sensación de que hay quienes piensan que, aunque se gobierne por alianzas, incluso con un partido al que procuran esconder para que no parezca que lo hacen gracias a ellos (sin su apoyo no seria posible), a la oposición hay que despreciarla, y si es dándole un portazo en la Asamblea, cada vez que osa proponer algo, mucho mejor.

HospitalEs de esperar que hoy no ocurra así, porque lo que, hoy, propone el PSOE en el Ágora Regional, es de puro sentido común, de necesidad perentoria en esta sociedad que ha ido abandonando la sanidad publica para volcarse en la privada. Que ha ido cerrando plantas de hospitales y derivando enfermos a la sanidad privada (desafortunadamente se muy bien de lo que hablo por propia, y no agradable experiencia) que continua teniendo cerrados ambulatorios de atención primaria cuando, ahora, la exigencia de la realidad del coronavirus nos demanda que estén abiertos para comenzar haciendo los seguimientos por ahí, y para que los enfermos crónicos, y no crónicos, no se sientan abandonados en sus casas, mal atendidos, por teléfono, o esperando que esa llamada se produzca, con un mucho de suerte.

No hay médicos ni personal de enfermería suficientes. La segunda ola de Covi-19 ha vuelto a poner en evidencia la falta de sanitarios en nuestro sistema de salud. Un problema que viene de lejos, y que no se atajó a tiempo con las contrataciones necesarias. Pues bien, hoy, la Asamblea Regional, tiene la obligación de solucionar, en parte, el grave problema que Murcia tiene en el aspecto sanitario. Hoy, es el día en el que la coalición gobernante mire, más allá de sus narices, y piense más en los ciudadanos, que en sus puros intereses partidistas, votando sí a la moción del PSOE.

Publicado en La Opinión, de Murcia, el 14 de Octubre de 2020

ASCENSIÓN MARTÍN, LA VOZ DE JUECES PARA LA DEMOCRACIA

Miércoles, 7 octubre, 2020

Hace unos días moría, Ruth Joan Bader Ginsburg, jueza de la Corte Suprema de los Estados Unidos, que destacó, de manera especial, por su trabajo en la lucha por la igualdad legal de género, habiendo fundado, en 1972, la sección de derechos de la mujer en la Unión Estadounidense por las Libertades Civiles. Una mujer, de una enorme popularidad; no solo en su país, al ser percibida como un símbolo de la justicia social.

ascensiónLeyendo algunos datos biográficos de esta juez, que es considerada un símbolo de la mujer americana, me viene a la mente otra juez, Ascensión Martín Sánchez, esta de nuestra tierra, magistrada de la Sala de lo Contencioso-Administrativo del Tribunal Superior de Justicia de Murcia, que fue designada nueva portavoz de Juezas y Jueces para la Democracia, una asociación profesional de jueces españoles que goza de gran predicamento por su carácter progresista, y que ahora ha venido a corroborar ese progresismo eligiendo a una mujer, no residente en Madrid, como su cara visible, al convertirla en portavoz nacional de dicha asociación.

JusticiaHe de confesarles, que me alegra que una mujer haya sido la elegida para ser la cara de una asociación tan respetada como Jueces para la Democracia. Y que me hace especialmente feliz que esta elección haya recaído en una mujer madura, de larga trayectoria jurídica (ha prestado servicios como magistrada en Caravaca de la Cruz, Totana, Lorca, Cieza, Almería, Alicante y Murcia, donde lleva quince años como Jueza de Menores, y quince en la Sala de la Contencioso Administrativo de Murcia), y que de todo su desempeño profesional destaca, como lo más importante para ella, su estancia en Centro, y Latinoamérica, participando en el área de internacional del Consejo General del Poder Judicial, como Juez de Menores Especialista, para la aplicación de la Convención de Derechos del Niño, y la formación de Jueces, en distintos países de aquel continente, como Honduras, Guatemala, Costa Rica, Colombia, México, Panamá y Paraguay .

Justo nombramiento de una mujer, de larga trayectoria profesional, que sabe mucho de tener que conciliar vida familiar y profesional, que no le ha impedido desarrollar esta última, como ponen de relieve sus más de 30 años de experiencia asociativa que le han permitido adquirir la capacidad de oír, consensuar, y negociar, cuando el interés público está en juego porque, por encima de todo, Ascensión Martín, entiende la justicia como un servicio a la sociedad. Quizás por ello; declara, no concibe su vida profesional sin su pertenencia a JJpD, como una forma de entender la justicia.

Entender la justicia como un servicio público, desde ese puesto para el que ha sido elegida por jueces y juezas más jóvenes que ella (Ascensión luce unos esplendido 68 años) que han creído en su capacidad profesional, en su inteligencia para el dialogo y el consenso, en su entusiasmo por lo que hace, que ahora es también luchar por la igualdad hombre-mujer en su colectivo profesional ya que, según datos del CGPJ, solo el 16% de las presidencias de las Audiencias Provinciales recaen en mujeres; y el 18% de las salas de los Tribunales Superiores de Justicia, porque solo son juezas un 38% y 14% de los magistrados de la Audiencia Nacional y del Tribunal Supremo, respectivamente, estando prácticamente ausentes del Poder Judicial: solo son mujeres 2 de los 12 componentes del pleno del Tribunal Constitucional. Al parecer, la equiparidad hombre-mujer también se produce muy lentamente en este ámbito: “Han transcurrido más de 10 años desde la aprobación de La Ley de Igualdad y, sin embargo esta norma no ha tenido una aplicación efectiva en el Poder Judicial. Especialmente, en materia de nombramientos de cargos discrecionales”. Una reivindicación de Juezas y Jueces para la Democracia que, estoy segura, la nueva portavoz hace suya.

Publicado en La Opinión, de Murcia, el 30-9-2020

LOS MAYORES, MATERIAL EXCEDENTE

Lunes, 22 junio, 2020

Cuando este país se encontraba en plano enclaustramiento. Cuando todos los ciudadanos nos parapetamos en casa, salíamos a las ocho de la noche a los balcones a aplaudir, llamábamos compulsivamente a los familiares y amigos por teléfono, enviábamos cientos de mensajes con las más nimias cosas, tuvimos la sensación, por un tiempo, de que cuando esa excepcional situación pasara saldríamos de ella mejores. Mejores personas, más solidarios, más capaces de valorar lo auténticamente importante. Pero pasado todo aquello, cuando ya estamos en eso de la desescalada, donde comenzamos a recobrar cierta normalidad en nuestras vidas, no estamos tan seguros de que esto sea así, quizás porque hemos descubierto algunas cosas que nos siembran muchas dudas sobre la condición humana.

3Sí, hemos descubierto que pertenecemos a una sociedad que, llegada una pandemia, elige a quienes atender y a quienes no. A quienes dejar que se mueran, y a quienes no. Hemos descubierto, sí, que puestos a elegir, y como quiera que los de más edad son el colectivo más vulnerable, desde el comienzo de la crisis ocasionada por el coronavirus, muchos hospitales decidían no ingresar a personas mayores, que procedieran de residencias, dejando la sensación, desde el primer momento, de que las residencias de mayores se estaban convirtiendo en una gran tumba, y es que, al parecer, (tal y como se están facilitando los datos esto puede cambiar de un momento a otro), el numero de víctimas mortales que el coronavirus ha dejado en las aproximadamente 5.457 residencias de ancianos españolas (públicas, concertadas o privadas) con Covid-19, se sitúan en 19.415 según los datos proporcionados por las comunidades autónomas. Que tan alto porcentaje de decesos, casi veinte mil de veintisiete mil fallecidos, aproximadamente, se hayan producido en las residencias de mayores, por dejadez, por abandono, por que los hospitales se negaran a auxiliarles, es incalificable.

1En el centro sanitario Hospital Infanta Cristina de Parla, en Madrid, apareció un documento de fecha 25 de marzo que reflejaba lo siguiente: “Ante la situación de saturación actual, y por indicación de dirección médica dada esta mañana, no se permite el ingreso de pacientes de residencia en el hospital”. Sí, apoyándose en este documento, se despachaba a una mujer que presentaba un cuadro de “neumonía bilateral” y que era “probable Covid-19”. La paciente falleció tres días después en su residencia, cuando podría haber continuado viviendo si tenemos en cuenta que, tras recibir una sesión de hemodiálisis, el facultativo que la atendió en Urgencias certifico que “la mujer mejora hasta llegar al 95% de saturación. Sin embargo, de igual manera consta por escrito la orden dada esa misma mañana por la dirección médica del hospital: “No se permite el ingreso de pacientes de residencia en el hospital”. El resultado final es que la mujer fue enviada de nuevo a la residencia, donde la carencia de apropiado material médico, por ejemplo, inhaladores, provocó su fallecimiento.

Si, estos escritos, absolutamente indecentes, se enviaron a todos los hospitales de Madrid, aunque la señora presidenta diga ahora que no se había hecho. Esos escritos, se llegaron a enviar, tal y como ha tenido que aceptar el propio consejero de Sanidad de la Comunidad de Madrid, Enrique Ruiz Escudero, que ha reconocido que uno de los seis borradores del protocolo que negaba la asistencia hospitalaria a los ancianos con Covid-19 se envió a los centros. Y nos dice que fue un “error”. Un “error” es que personas de esa altura moral puedan estar dirigiendo una comunidad, sea la que sea.

Iñaki Gabilondo hablaba el pasado lunes sobre los mayores muertos en estas condiciones: “Una generación tratada por este virus como material excedente”.

Suena muy duro, pero tristemente, ha sido así: Esta es la sociedad que tenemos.

Publicado en La Opinión, de Murcia, el 10-6-2010

HOMENAJE A LA ATENCIÓN PRIMARIA

Jueves, 28 mayo, 2020

Recuerdo que cuando era pequeña, Don Francisco, el médico de cabecera de mi familia, tenía tal ascendente en mi casa que si Don Francisco nos enviaba a Granada a un especialista, a mis padres ni se les ocurría comprar las medicinas que este nos mandaba antes de consultor con su médico de cabecera, porque no fue la primera vez que ese médico de cabecera de la familia, que parecía formar parte de ella, le decía a mis padres que “de eso nada”, que no nos dieran esos medicamentos recetados por el especialista, y naturalmente, mis padres “ni de coña” nos los daban, faltaría más. Porque aunque nos hubiese enviado a un especialista, el que sabía lo que realmente nos convenía era Don Francisco, sin el menor atisbo de dudas. Con aquello percibí, desde muy pronto, que en la medicina, en la mayoría de los casos, obra milagros la cercanía, la confianza que el enfermo deposite en el médico. Y pasado el tiempo, aprendí a valorar por mi misma la importancia que en la sanación tiene una buena atención primaria.

images (1)Esta pandemia está dejando en nosotros muchas enseñanzas, sobre todo nos ha descubierto que eso que nos decían de que España cuenta con el mejor sistema sanitario del mundo-mundial era “pelín exagerado”. Sí, hemos descubierto que nos faltan muchas cosas para ser los primeros, quizás porque cada comunidad autónoma hace de su capa un sayo en este tema y cada una intenta invertir en las cosas que más le interesan, siempre desde una perspectiva electoral, y al parecer, entre esas cosas de importancia, no se encuentra la sanidad publica. Quizás porque, alrededor de la sanidad, hay muchos intereses privados, con capacidad de influencia en los políticos de turno, que ven más rentabilidad, de todo tipo, en la inversión en medicina privada que en la pública.

Pero en esta pandemia, también hemos descubierto que si los gobernantes han recortado las inversiones de todo tipo en la sanidad (500 médicos más serian necesarios en la sanidad publica de la Región), esta continua contando con un personal sanitario que a lo largo del tiempo, ha ido cubriendo los huecos de la mala gestión administrativa con su entrega, con sus conocimientos (buen nivel de las facultades de medicina en este país), que ahora han puesto al servicio de la sociedad para que el desastre fuese menos acusado, con ser mucho.

Vivo en el Ranero, y como en otras áreas de la ciudad, contamos con un centro de salud. Y quizás sea el momento oportuno para referirme a este centro, sencillo, sin pretensiones, que cuenta con médicos, enfermeras y personal auxiliar, que hacen que el enfermo que se acerca a él sienta que le tratan con dignidad, que le consideran. Y ahora, cuando hay quienes han conseguido que los aplausos que los ciudadanos hemos venido ofreciendo a los profesionales sanitarios pasen a un segundo plano: están interesados en otras cosas más pueriles y menos importantes, es necesario que hablemos de lo fundamental de la atención primaria en medicina, porque uno de los grandes valores de la medicina familiar está en esa atención basada en la cercanía y la comunicación entre pacientes y médicos. En definitiva, es el factor humano imprescindible en medicina, que se agudiza más en estos casos y que ahora será determinante en el seguimiento del coronavirus. Porque hasta que no exista una vacuna, lo tendremos entre nosotros de manera amenazante, y porque estos centros serán los primeros que detectarán los síntomas y los que evaluarán la gravedad de la situación clínica del paciente: serán los que decidan su hospitalización, o no.

images (2)Y miren que la administración hace lo posible porque los centros de salud de Murcia pierdan importancia. Tanto, que hace tiempo decidió que solo trece de los 85 centros de salud de la Región se mantuvieran abiertos por las tardes. Quizás sea este el momento oportuno para que los gestores de la sanidad pública reflexionen.

Publicado en La Opinión, de Murcia, el 20-5-2010

QUITAR BOMBEROS EN PLENO INCENDIO

Viernes, 15 mayo, 2020

hospitalImaginen que se produce un incendio en un gran edificio. Un incendio que amenaza con propagarse a otros edificios colindantes. La situación es de tal gravedad que allí acuden todos los bomberos disponibles, incluso se convoca también a los que ese día están de descanso, todos a una para apagar un fuego que amenaza con ser demoledor ¿Se imaginan que en medio del intento de terminar con ese fuego se prescindiera de una parte de los bomberos? Bueno, pues algo así es lo que ha ocurrido en el Hospital Reina Sofía de Murcia. En medio de la pandemia, cuando esta no ha finalizado, cuando la amenaza continua; aunque algunos se empeñen en lo contrario, la Dirección de dicho hospital, tal y como ha denunciado CC.OO, ha decidido no renovar los contratos de cinco enfermeras, cinco auxiliares y cinco celadores. Contratos que fueron hechos para reforzar las urgencias de atención a enfermos del coronavirus.

Es cierto que, al parecer, el contrato fue hecho para treinta días y esos días expiraron, pero ¿De verdad no es necesario prorrogar esos contratos? ¿Es el momento ahora de dar por finalizados los mismos cuando aun no hemos salido del peligro? Esta increíble decisión tiene como consecuencia que la unidad de Urgencias de ese hospital se vea privada de una ayuda imprescindible para el buen funcionamiento de la misma. Sí, es muy difícil entender que este sea el momento de dar por finalizados quince contratos, sobre todo cuando profesionales del sector sanitario de tanto prestigio profesional como el presidente del Colegio de Médicos de la Región de Murcia, Francisco Miralles, ha manifestado que hacen falta más de quinientos médicos en la Región de Murcia y que la contratación de los mismos es un tema de gran urgencia, porque, según sus declaraciones, será difícil aplicar los nuevos protocolos asistenciales, a consecuencia de la pandemia, sin que antes no se solucione el déficit de médicos del sistema sanitario público en la Región.

enferPues bien, mientras que una autoridad en sanidad hace estas declaraciones, los sindicatos, en este caso CCOO, en el Hospital Reina Sofía, andan suplicando a la dirección del centro que “reconsidere su decisión” de no renovar los contratos de los 15 sanitarios contratados para reforzar la atención en Urgencias por el Covi-19.

En otro lugar, esto parecería un chiste, pero aquí estas cosas empiezan a parecer normales, sin que produzcan escándalo, sin que parezca sorprender a nadie. Que en plena pandemia no se renueven contratos sanitarios, que se aprueben unos presupuestos regionales en los que se reflejan un recorte presupuestario, en el área de Sanidad, de más de cincuenta millones de euros; que corresponderían a las partidas de material sanitario y farmacia hospitalaria, a la vez que el salario del presidente registra una subida de 3000 euros al año, nos habla de una falta de pudor increíble, que degrada la política. Y como no creemos que el señor López Miras necesite de esa subida para subsistir, yo creo que debería de haber cuidado las formas y dejar ese incremento para otra ocasión, y no ahora, donde miles de murcianos se han quedado en paro por el Coronavirus, y muchos de ellos han de recurrir a Caritas, a Cruz Roja, para ser auxiliados en lo más imprescindible. Hubiese sido un detalle por su parte pensar un poco en esa gente y no mostrar la peor cara de la política: la del egoísmo, la de la insolidaridad, la de pensar en si mismo y no ser capaz de ver más allá de sus intereses personales.

Sí, vivimos en una sociedad en la que se pueden dar por finalizados contratos de sanitarios, en plena pandemia; a la vez que faltan quinientos médicos en la sanidad pública en la Región, y en la que se recortan gastos en sanidad; cuando el presidente se sube sus emolumentos: Todo a la vez.

Publicado en el diario La Opinión, de Murcia, el 6-5-2020

CADA UNO A LO SUYO

Viernes, 15 mayo, 2020

El pasado domingo esperaba en mi terraza, un tanto expectante, el paso de mis pequeños vecinos. Vivo en un barrio en que abundan los matrimonios jóvenes, y como consecuencia de ello, la población infantil y juvenil pone una nota de alegría en las calles. Y comencé a ver el desfile. Y no, no marchaba un solo miembro adulto de la familia con los pequeños. Padre y madre, como si fuese un domingo normal, les acompañaban. Y no, no llevaban mascarillas, ni guantes, ni nada que pudiera protegerles del coronavirus. Y no, no iba cada familia por una acera y se saludaban en la distancia. No, como la calle estaba desierta de coches, era en medio de ella donde se juntaban todos, los adultos y niños, mientras estos jugaban juntos. Nada de guardar la distancia social que marca el protocolo, los padres comentaban alegremente las incidencias vividas durante estas semanas de reclusión que todos estamos padeciendo.

desedosEstupefacta, continué en la terraza durante un tiempo, viendo el espectáculo de asueto colectivo de jóvenes papás y mamás y niños en libertad, y como creí ver entre ese grupo a un vecino, que a la hora de los aplausos siempre lanza estentóreos gritos de Arriba España y Viva la Guardia Civil (ante el absoluto silencio del resto de los vecinos) no pude por menos de pensar en el patriotismo de pacotilla que algunos llevan dentro. Porque imagino que ser patriota, no tendrá nada que ver con gritar un arcaico Arriba España. Ser patriota, ha de tener más que ver con los valores que seamos capaces de transmitir como ciudadanos, con nuestro trabajo, con nuestra conducta familiar y social, con nuestros modales, y por supuesto, con nuestro respeto a las normas que, pongamos por caso una pandemia, obliga a imponer al Gobierno de turno, sea del signo que sea, para intentar salir de este pozo en el que nos encontramos, y en el que todos tenemos una responsabilidad para salir. Yo les observaba desde mi terraza e iba sintiendo una creciente indignación, porque me parecía increíble que estuviesen actuando con tanta inconsciencia, con tamaña irresponsabilidad.

Incapaz de aguantar más el espectáculo, me metí en casa y me dispuse a ver y escuchar los informativos. Y una vez más, se ponía de manifiesto como cada partido político va por su lado, no importando el momento que esté viviendo el país: aquí, todo es pensar en rédito electoral y partidista, y poco en el bien colectivo.

Por ejemplo: Torra, mientras que habla de recuperar competencias, mientras que despotrica contra el Gobierno central no tiene que dar explicaciones por su incompetencia (nunca Cataluña fue gobernada por alguien tan incapaz). El lehendakari Urkullu, olvida su natural prudencia para entrar en el mismo juego de petición de recuperar competencias sanitarias, porque las elecciones están a la vuelta de la esquina. Díaz Ayuso, en Madrid, continua tan inconsistente como siempre, y como siempre también, cae en la descortesía, rayana en la mala educación, en las reuniones con otros presidentes. Y el presidente de Murcia, López Miras, pregona y pregona para demostrar su eficiencia, diciendo las más variadas naderías. Es decir, todos a una, defendiendo sus parcelitas y sin ser conscientes de que este país, como tantos otros, está sufriendo una pandemia como hacia cien años que no sucedía.

dese tresTodo este despropósito, me ha llevado a documentarme sobre la llamada gripe española y, entre otras cosas, nos enteramos de que provocó, en 1918, 13,000 muertos en Filadelfia, EE.UU., cuando al parecer, la población, haciendo caso omiso de los consejos de mantenerse en sus casas, salió a las calles a aplaudir un desfile militar, en contra de esos consejos, lo que provocó que, cuatro días después, todas las camas de los 32 hospitales de esa ciudad estuvieran colapsadas, y más de 4000 personas murieran en pocos días. Alguna moraleja deberíamos de sacar de esto.

Publicado el 29 del 4 del 2010 en el diario La Opinión, de Murcia.

MOMENTOS DE SOLIDARIDAD Y ÉTICA

Viernes, 17 abril, 2020

La RAE, define la solidaridad como la “Adhesión o apoyo incondicional a causas o intereses ajenos, especialmente en situaciones comprometidas o difíciles”. Y esto es lo que está ocurriendo ahora en cada rincón de nuestro país, porque si la solidaridad es el sentimiento de unidad que nos impulsa a dar sin esperar nada a cambio, ese sentimiento, con la aparición del coronavirus, se ha acrecentado en todos nosotros, ha hecho que emerja en el ser humano unos valores que, en algunos, habían quedado adormecidos a lo largo del tiempo. Valores humanos que nos hablan de compañerismo, de amistad, de lealtad, de respeto, de amor por los demás, en definitiva, y que ahora se están poniendo de relieve de manera especial con este enclaustramiento que nos hace reflexionar, y que ha hecho crecer en unos su capacidad creativa para ofrecer desde sus balcones los más variados espectáculos, solo por el placer de entretener a los demás, y hacer más llevadero el encierro, y en otros un espíritu de ayuda a los vecinos más vulnerables, para apoyarles en todo lo que necesiten. Esos vecinos, entrados en años, en los que nunca antes habíamos reparado y que ahora se nos hacen reconocibles, como si siempre hubiesen formado parte de nuestras vidas.

descargaSí, este es un país grande y generoso que responde cuando se le necesita (estamos a la cabeza de la donación de órganos), así es que no es de extrañar que se hayan movilizado en toda España cientos de asociaciones y organizaciones para atender las necesidades básicas de las personas mayores. Y entre esas necesidades básicas, muchas veces, se encuentra la soledad, y si en circunstancias normales nada nos hace más vulnerables que esa soledad no buscada, cuando se envejece sin buscarla, la soledad debe de ser aterradora. Así es que, si es verdad eso de que cuando nos damos cuenta de que realmente estamos solos es cuando necesitamos más a otros, ahora es cuando más necesitamos todos, de todos, y de manera especial aquellos que fueron perdiendo la compañía con el transcurrir del tiempo. Por eso, ahora necesitan mitigar esa soledad, mucho más que nunca antes.

Por eso también, queremos destacar la labor que está llevando a cabo en algunos lugares de España, entre otros en la Región de Murcia, la Fundación Rotary, que con motivo de la cuarentena a la que estamos obligados, ha puesto en marcha un programa rotario de asistencia telefónica a personas que viven solas, poniendo a disposición de quienes lo necesiten los teléfonos de voluntarios, de rotarios, y amigos de rotarios, para que puedan recibir apoyo y combatir la soledad durante este periodo, y al mismo tiempo, serles útiles para procurarles la información que necesiten sobre temas de interés para ellos.

descarga (8)Y para que todo esto funcione, los voluntarios participantes en el programa han recibido la formación adecuada para poder atender a estas personas. El programa es gratuito, y aunque un artículo de opinión, como es este, no es el lugar adecuado para facilitar teléfonos este es un momento en el que hemos de saltarnos algunas normas si es para poder ayudar en algo. El teléfono es el 968.713.776. Un teléfono que seguro atenderá las necesidades de nuestros mayores, todo el día, porque Rotary tiene una gran experiencia en la ayuda a los más desfavorecidos. Estamos hablando de una Fundación integrada por clubes rotarios, organizados en más de 200 países, que llevan a cabo proyectos para abordar los problemas del mundo actual, como por ejemplo: el analfabetismo, las enfermedades, la pobreza y el hambre, la falta de agua potable y el deterioro del medio ambiente, a la vez que fomentan la aplicación de elevadas normas de ética en sus respectivos campos.

Y de ética estamos hablando en este artículo, porque ética es la “disciplina filosófica que estudia el bien y el mal y sus relaciones con la moral y el comportamiento humano”.

Por fortuna, la ética, parece estar resurgiendo.


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