LOS MAYORES, MATERIAL EXCEDENTE

Lunes, 22 junio, 2020

Cuando este país se encontraba en plano enclaustramiento. Cuando todos los ciudadanos nos parapetamos en casa, salíamos a las ocho de la noche a los balcones a aplaudir, llamábamos compulsivamente a los familiares y amigos por teléfono, enviábamos cientos de mensajes con las más nimias cosas, tuvimos la sensación, por un tiempo, de que cuando esa excepcional situación pasara saldríamos de ella mejores. Mejores personas, más solidarios, más capaces de valorar lo auténticamente importante. Pero pasado todo aquello, cuando ya estamos en eso de la desescalada, donde comenzamos a recobrar cierta normalidad en nuestras vidas, no estamos tan seguros de que esto sea así, quizás porque hemos descubierto algunas cosas que nos siembran muchas dudas sobre la condición humana.

3Sí, hemos descubierto que pertenecemos a una sociedad que, llegada una pandemia, elige a quienes atender y a quienes no. A quienes dejar que se mueran, y a quienes no. Hemos descubierto, sí, que puestos a elegir, y como quiera que los de más edad son el colectivo más vulnerable, desde el comienzo de la crisis ocasionada por el coronavirus, muchos hospitales decidían no ingresar a personas mayores, que procedieran de residencias, dejando la sensación, desde el primer momento, de que las residencias de mayores se estaban convirtiendo en una gran tumba, y es que, al parecer, (tal y como se están facilitando los datos esto puede cambiar de un momento a otro), el numero de víctimas mortales que el coronavirus ha dejado en las aproximadamente 5.457 residencias de ancianos españolas (públicas, concertadas o privadas) con Covid-19, se sitúan en 19.415 según los datos proporcionados por las comunidades autónomas. Que tan alto porcentaje de decesos, casi veinte mil de veintisiete mil fallecidos, aproximadamente, se hayan producido en las residencias de mayores, por dejadez, por abandono, por que los hospitales se negaran a auxiliarles, es incalificable.

1En el centro sanitario Hospital Infanta Cristina de Parla, en Madrid, apareció un documento de fecha 25 de marzo que reflejaba lo siguiente: “Ante la situación de saturación actual, y por indicación de dirección médica dada esta mañana, no se permite el ingreso de pacientes de residencia en el hospital”. Sí, apoyándose en este documento, se despachaba a una mujer que presentaba un cuadro de “neumonía bilateral” y que era “probable Covid-19”. La paciente falleció tres días después en su residencia, cuando podría haber continuado viviendo si tenemos en cuenta que, tras recibir una sesión de hemodiálisis, el facultativo que la atendió en Urgencias certifico que “la mujer mejora hasta llegar al 95% de saturación. Sin embargo, de igual manera consta por escrito la orden dada esa misma mañana por la dirección médica del hospital: “No se permite el ingreso de pacientes de residencia en el hospital”. El resultado final es que la mujer fue enviada de nuevo a la residencia, donde la carencia de apropiado material médico, por ejemplo, inhaladores, provocó su fallecimiento.

Si, estos escritos, absolutamente indecentes, se enviaron a todos los hospitales de Madrid, aunque la señora presidenta diga ahora que no se había hecho. Esos escritos, se llegaron a enviar, tal y como ha tenido que aceptar el propio consejero de Sanidad de la Comunidad de Madrid, Enrique Ruiz Escudero, que ha reconocido que uno de los seis borradores del protocolo que negaba la asistencia hospitalaria a los ancianos con Covid-19 se envió a los centros. Y nos dice que fue un “error”. Un “error” es que personas de esa altura moral puedan estar dirigiendo una comunidad, sea la que sea.

Iñaki Gabilondo hablaba el pasado lunes sobre los mayores muertos en estas condiciones: “Una generación tratada por este virus como material excedente”.

Suena muy duro, pero tristemente, ha sido así: Esta es la sociedad que tenemos.

Publicado en La Opinión, de Murcia, el 10-6-2010

HOMENAJE A LA ATENCIÓN PRIMARIA

Jueves, 28 mayo, 2020

Recuerdo que cuando era pequeña, Don Francisco, el médico de cabecera de mi familia, tenía tal ascendente en mi casa que si Don Francisco nos enviaba a Granada a un especialista, a mis padres ni se les ocurría comprar las medicinas que este nos mandaba antes de consultor con su médico de cabecera, porque no fue la primera vez que ese médico de cabecera de la familia, que parecía formar parte de ella, le decía a mis padres que “de eso nada”, que no nos dieran esos medicamentos recetados por el especialista, y naturalmente, mis padres “ni de coña” nos los daban, faltaría más. Porque aunque nos hubiese enviado a un especialista, el que sabía lo que realmente nos convenía era Don Francisco, sin el menor atisbo de dudas. Con aquello percibí, desde muy pronto, que en la medicina, en la mayoría de los casos, obra milagros la cercanía, la confianza que el enfermo deposite en el médico. Y pasado el tiempo, aprendí a valorar por mi misma la importancia que en la sanación tiene una buena atención primaria.

images (1)Esta pandemia está dejando en nosotros muchas enseñanzas, sobre todo nos ha descubierto que eso que nos decían de que España cuenta con el mejor sistema sanitario del mundo-mundial era “pelín exagerado”. Sí, hemos descubierto que nos faltan muchas cosas para ser los primeros, quizás porque cada comunidad autónoma hace de su capa un sayo en este tema y cada una intenta invertir en las cosas que más le interesan, siempre desde una perspectiva electoral, y al parecer, entre esas cosas de importancia, no se encuentra la sanidad publica. Quizás porque, alrededor de la sanidad, hay muchos intereses privados, con capacidad de influencia en los políticos de turno, que ven más rentabilidad, de todo tipo, en la inversión en medicina privada que en la pública.

Pero en esta pandemia, también hemos descubierto que si los gobernantes han recortado las inversiones de todo tipo en la sanidad (500 médicos más serian necesarios en la sanidad publica de la Región), esta continua contando con un personal sanitario que a lo largo del tiempo, ha ido cubriendo los huecos de la mala gestión administrativa con su entrega, con sus conocimientos (buen nivel de las facultades de medicina en este país), que ahora han puesto al servicio de la sociedad para que el desastre fuese menos acusado, con ser mucho.

Vivo en el Ranero, y como en otras áreas de la ciudad, contamos con un centro de salud. Y quizás sea el momento oportuno para referirme a este centro, sencillo, sin pretensiones, que cuenta con médicos, enfermeras y personal auxiliar, que hacen que el enfermo que se acerca a él sienta que le tratan con dignidad, que le consideran. Y ahora, cuando hay quienes han conseguido que los aplausos que los ciudadanos hemos venido ofreciendo a los profesionales sanitarios pasen a un segundo plano: están interesados en otras cosas más pueriles y menos importantes, es necesario que hablemos de lo fundamental de la atención primaria en medicina, porque uno de los grandes valores de la medicina familiar está en esa atención basada en la cercanía y la comunicación entre pacientes y médicos. En definitiva, es el factor humano imprescindible en medicina, que se agudiza más en estos casos y que ahora será determinante en el seguimiento del coronavirus. Porque hasta que no exista una vacuna, lo tendremos entre nosotros de manera amenazante, y porque estos centros serán los primeros que detectarán los síntomas y los que evaluarán la gravedad de la situación clínica del paciente: serán los que decidan su hospitalización, o no.

images (2)Y miren que la administración hace lo posible porque los centros de salud de Murcia pierdan importancia. Tanto, que hace tiempo decidió que solo trece de los 85 centros de salud de la Región se mantuvieran abiertos por las tardes. Quizás sea este el momento oportuno para que los gestores de la sanidad pública reflexionen.

Publicado en La Opinión, de Murcia, el 20-5-2010

QUITAR BOMBEROS EN PLENO INCENDIO

Viernes, 15 mayo, 2020

hospitalImaginen que se produce un incendio en un gran edificio. Un incendio que amenaza con propagarse a otros edificios colindantes. La situación es de tal gravedad que allí acuden todos los bomberos disponibles, incluso se convoca también a los que ese día están de descanso, todos a una para apagar un fuego que amenaza con ser demoledor ¿Se imaginan que en medio del intento de terminar con ese fuego se prescindiera de una parte de los bomberos? Bueno, pues algo así es lo que ha ocurrido en el Hospital Reina Sofía de Murcia. En medio de la pandemia, cuando esta no ha finalizado, cuando la amenaza continua; aunque algunos se empeñen en lo contrario, la Dirección de dicho hospital, tal y como ha denunciado CC.OO, ha decidido no renovar los contratos de cinco enfermeras, cinco auxiliares y cinco celadores. Contratos que fueron hechos para reforzar las urgencias de atención a enfermos del coronavirus.

Es cierto que, al parecer, el contrato fue hecho para treinta días y esos días expiraron, pero ¿De verdad no es necesario prorrogar esos contratos? ¿Es el momento ahora de dar por finalizados los mismos cuando aun no hemos salido del peligro? Esta increíble decisión tiene como consecuencia que la unidad de Urgencias de ese hospital se vea privada de una ayuda imprescindible para el buen funcionamiento de la misma. Sí, es muy difícil entender que este sea el momento de dar por finalizados quince contratos, sobre todo cuando profesionales del sector sanitario de tanto prestigio profesional como el presidente del Colegio de Médicos de la Región de Murcia, Francisco Miralles, ha manifestado que hacen falta más de quinientos médicos en la Región de Murcia y que la contratación de los mismos es un tema de gran urgencia, porque, según sus declaraciones, será difícil aplicar los nuevos protocolos asistenciales, a consecuencia de la pandemia, sin que antes no se solucione el déficit de médicos del sistema sanitario público en la Región.

enferPues bien, mientras que una autoridad en sanidad hace estas declaraciones, los sindicatos, en este caso CCOO, en el Hospital Reina Sofía, andan suplicando a la dirección del centro que “reconsidere su decisión” de no renovar los contratos de los 15 sanitarios contratados para reforzar la atención en Urgencias por el Covi-19.

En otro lugar, esto parecería un chiste, pero aquí estas cosas empiezan a parecer normales, sin que produzcan escándalo, sin que parezca sorprender a nadie. Que en plena pandemia no se renueven contratos sanitarios, que se aprueben unos presupuestos regionales en los que se reflejan un recorte presupuestario, en el área de Sanidad, de más de cincuenta millones de euros; que corresponderían a las partidas de material sanitario y farmacia hospitalaria, a la vez que el salario del presidente registra una subida de 3000 euros al año, nos habla de una falta de pudor increíble, que degrada la política. Y como no creemos que el señor López Miras necesite de esa subida para subsistir, yo creo que debería de haber cuidado las formas y dejar ese incremento para otra ocasión, y no ahora, donde miles de murcianos se han quedado en paro por el Coronavirus, y muchos de ellos han de recurrir a Caritas, a Cruz Roja, para ser auxiliados en lo más imprescindible. Hubiese sido un detalle por su parte pensar un poco en esa gente y no mostrar la peor cara de la política: la del egoísmo, la de la insolidaridad, la de pensar en si mismo y no ser capaz de ver más allá de sus intereses personales.

Sí, vivimos en una sociedad en la que se pueden dar por finalizados contratos de sanitarios, en plena pandemia; a la vez que faltan quinientos médicos en la sanidad pública en la Región, y en la que se recortan gastos en sanidad; cuando el presidente se sube sus emolumentos: Todo a la vez.

Publicado en el diario La Opinión, de Murcia, el 6-5-2020

CADA UNO A LO SUYO

Viernes, 15 mayo, 2020

El pasado domingo esperaba en mi terraza, un tanto expectante, el paso de mis pequeños vecinos. Vivo en un barrio en que abundan los matrimonios jóvenes, y como consecuencia de ello, la población infantil y juvenil pone una nota de alegría en las calles. Y comencé a ver el desfile. Y no, no marchaba un solo miembro adulto de la familia con los pequeños. Padre y madre, como si fuese un domingo normal, les acompañaban. Y no, no llevaban mascarillas, ni guantes, ni nada que pudiera protegerles del coronavirus. Y no, no iba cada familia por una acera y se saludaban en la distancia. No, como la calle estaba desierta de coches, era en medio de ella donde se juntaban todos, los adultos y niños, mientras estos jugaban juntos. Nada de guardar la distancia social que marca el protocolo, los padres comentaban alegremente las incidencias vividas durante estas semanas de reclusión que todos estamos padeciendo.

desedosEstupefacta, continué en la terraza durante un tiempo, viendo el espectáculo de asueto colectivo de jóvenes papás y mamás y niños en libertad, y como creí ver entre ese grupo a un vecino, que a la hora de los aplausos siempre lanza estentóreos gritos de Arriba España y Viva la Guardia Civil (ante el absoluto silencio del resto de los vecinos) no pude por menos de pensar en el patriotismo de pacotilla que algunos llevan dentro. Porque imagino que ser patriota, no tendrá nada que ver con gritar un arcaico Arriba España. Ser patriota, ha de tener más que ver con los valores que seamos capaces de transmitir como ciudadanos, con nuestro trabajo, con nuestra conducta familiar y social, con nuestros modales, y por supuesto, con nuestro respeto a las normas que, pongamos por caso una pandemia, obliga a imponer al Gobierno de turno, sea del signo que sea, para intentar salir de este pozo en el que nos encontramos, y en el que todos tenemos una responsabilidad para salir. Yo les observaba desde mi terraza e iba sintiendo una creciente indignación, porque me parecía increíble que estuviesen actuando con tanta inconsciencia, con tamaña irresponsabilidad.

Incapaz de aguantar más el espectáculo, me metí en casa y me dispuse a ver y escuchar los informativos. Y una vez más, se ponía de manifiesto como cada partido político va por su lado, no importando el momento que esté viviendo el país: aquí, todo es pensar en rédito electoral y partidista, y poco en el bien colectivo.

Por ejemplo: Torra, mientras que habla de recuperar competencias, mientras que despotrica contra el Gobierno central no tiene que dar explicaciones por su incompetencia (nunca Cataluña fue gobernada por alguien tan incapaz). El lehendakari Urkullu, olvida su natural prudencia para entrar en el mismo juego de petición de recuperar competencias sanitarias, porque las elecciones están a la vuelta de la esquina. Díaz Ayuso, en Madrid, continua tan inconsistente como siempre, y como siempre también, cae en la descortesía, rayana en la mala educación, en las reuniones con otros presidentes. Y el presidente de Murcia, López Miras, pregona y pregona para demostrar su eficiencia, diciendo las más variadas naderías. Es decir, todos a una, defendiendo sus parcelitas y sin ser conscientes de que este país, como tantos otros, está sufriendo una pandemia como hacia cien años que no sucedía.

dese tresTodo este despropósito, me ha llevado a documentarme sobre la llamada gripe española y, entre otras cosas, nos enteramos de que provocó, en 1918, 13,000 muertos en Filadelfia, EE.UU., cuando al parecer, la población, haciendo caso omiso de los consejos de mantenerse en sus casas, salió a las calles a aplaudir un desfile militar, en contra de esos consejos, lo que provocó que, cuatro días después, todas las camas de los 32 hospitales de esa ciudad estuvieran colapsadas, y más de 4000 personas murieran en pocos días. Alguna moraleja deberíamos de sacar de esto.

Publicado el 29 del 4 del 2010 en el diario La Opinión, de Murcia.

MOMENTOS DE SOLIDARIDAD Y ÉTICA

Viernes, 17 abril, 2020

La RAE, define la solidaridad como la “Adhesión o apoyo incondicional a causas o intereses ajenos, especialmente en situaciones comprometidas o difíciles”. Y esto es lo que está ocurriendo ahora en cada rincón de nuestro país, porque si la solidaridad es el sentimiento de unidad que nos impulsa a dar sin esperar nada a cambio, ese sentimiento, con la aparición del coronavirus, se ha acrecentado en todos nosotros, ha hecho que emerja en el ser humano unos valores que, en algunos, habían quedado adormecidos a lo largo del tiempo. Valores humanos que nos hablan de compañerismo, de amistad, de lealtad, de respeto, de amor por los demás, en definitiva, y que ahora se están poniendo de relieve de manera especial con este enclaustramiento que nos hace reflexionar, y que ha hecho crecer en unos su capacidad creativa para ofrecer desde sus balcones los más variados espectáculos, solo por el placer de entretener a los demás, y hacer más llevadero el encierro, y en otros un espíritu de ayuda a los vecinos más vulnerables, para apoyarles en todo lo que necesiten. Esos vecinos, entrados en años, en los que nunca antes habíamos reparado y que ahora se nos hacen reconocibles, como si siempre hubiesen formado parte de nuestras vidas.

descargaSí, este es un país grande y generoso que responde cuando se le necesita (estamos a la cabeza de la donación de órganos), así es que no es de extrañar que se hayan movilizado en toda España cientos de asociaciones y organizaciones para atender las necesidades básicas de las personas mayores. Y entre esas necesidades básicas, muchas veces, se encuentra la soledad, y si en circunstancias normales nada nos hace más vulnerables que esa soledad no buscada, cuando se envejece sin buscarla, la soledad debe de ser aterradora. Así es que, si es verdad eso de que cuando nos damos cuenta de que realmente estamos solos es cuando necesitamos más a otros, ahora es cuando más necesitamos todos, de todos, y de manera especial aquellos que fueron perdiendo la compañía con el transcurrir del tiempo. Por eso, ahora necesitan mitigar esa soledad, mucho más que nunca antes.

Por eso también, queremos destacar la labor que está llevando a cabo en algunos lugares de España, entre otros en la Región de Murcia, la Fundación Rotary, que con motivo de la cuarentena a la que estamos obligados, ha puesto en marcha un programa rotario de asistencia telefónica a personas que viven solas, poniendo a disposición de quienes lo necesiten los teléfonos de voluntarios, de rotarios, y amigos de rotarios, para que puedan recibir apoyo y combatir la soledad durante este periodo, y al mismo tiempo, serles útiles para procurarles la información que necesiten sobre temas de interés para ellos.

descarga (8)Y para que todo esto funcione, los voluntarios participantes en el programa han recibido la formación adecuada para poder atender a estas personas. El programa es gratuito, y aunque un artículo de opinión, como es este, no es el lugar adecuado para facilitar teléfonos este es un momento en el que hemos de saltarnos algunas normas si es para poder ayudar en algo. El teléfono es el 968.713.776. Un teléfono que seguro atenderá las necesidades de nuestros mayores, todo el día, porque Rotary tiene una gran experiencia en la ayuda a los más desfavorecidos. Estamos hablando de una Fundación integrada por clubes rotarios, organizados en más de 200 países, que llevan a cabo proyectos para abordar los problemas del mundo actual, como por ejemplo: el analfabetismo, las enfermedades, la pobreza y el hambre, la falta de agua potable y el deterioro del medio ambiente, a la vez que fomentan la aplicación de elevadas normas de ética en sus respectivos campos.

Y de ética estamos hablando en este artículo, porque ética es la “disciplina filosófica que estudia el bien y el mal y sus relaciones con la moral y el comportamiento humano”.

Por fortuna, la ética, parece estar resurgiendo.


ESO QUE PASA MIENTRAS SE INVESTIGA

Viernes, 24 enero, 2020

A John Lennon se la adjudica la frase “La vida es eso que pasa mientras que tu haces otros planes”. Ahora parece que también podemos decir que la vida es eso que pasa mientras hablamos de política, nos ocupamos de la política y soñamos con la política. Así es que, si les parece, hoy dejaremos estos temas para otros y nosotros hablaremos de otras cosas. Por ejemplo, de gente que lleva el nombre de Murcia por otros países, porque lejos de dedicarse a la política, se ocupan de intentar mejorar el mundo.

descarga (6)Y este es el caso de Fernando Alemán Guillén. Un investigador, nacido en Murcia, que estudió el bachiller, con sobresaliente, en Los Maristas, que se licencio en Farmacia en Granada, que con una beca del CSIC hizo su doctorado en el CEBAS, que estuvo un tiempo en Practicum Script ( centrado en el entrenamiento del razonamiento clínico), para más tarde ser becado para hacer un posdoctoral en San Diego, EE.UU., donde continua viviendo ahora y donde está desarrollando una investigación sobre “cómo desactivar un “gen del dolor” clave, para aumentar la esperanza de un tratamiento a largo plazo para aliviar la agonía de enfermedades graves para millones de personas”, tal y como informa, en una largo artículo, el prestigioso diario DAILY MAIL. El segundo periódico más leído en el Reino Unido, con una tirada de casi un millón y medio de ejemplares, y que se ha hecho eco de esta investigación que se está llevando a cabo en la empresa emergente Navega Therapeutics, con sede en San Diego, California, que ideó una técnica revolucionaria para tratar el dolor y cuyo cofundador es el Dr. Fernando Alemán. Una técnica que modifica el ADN de un paciente, silenciando un gen que transmite señales de dolor en la columna vertebral. Los estudios preliminares en ratones ya han demostrado ser exitosos y los investigadores, entre los que se encuentra nuestro paisano, planean comenzar los ensayos en humanos el próximo año, ofreciendo potencialmente a los pacientes, con enfermedades terminales y crónicas, la posibilidad de recibir atención sin dolor.

Las personas con dolor intenso a largo plazo, llamado dolor crónico, a menudo reciben analgésicos opioides, lo que provoca una epidemia de adicción. En contraste, nos manifiesta el cofundador de Navega, Fernando Alemán, “una gran ventaja de nuestro enfoque es que no es adictivo”.

QUIMICALa supresión de este “gen del dolor”, llamado SCN9A, podría usarse como una alternativa a la morfina, ayudando a los pacientes con cáncer a continuar la quimioterapia por más tiempo y permitiéndoles vivir sus últimos meses más plenamente. Su método utiliza la nueva técnica de edición de genes de alta precisión llamada CRISPR, que hasta ahora se ha utilizado principalmente para combatir enfermedades hereditarias raras. El método de Navega Therapeutics es colocar la herramienta de edición CRISPR dentro de las partículas de un virus inofensivo, que actúa como un caballo de Troya. Estas partículas virales se inyectan en la columna vertebral, como una epidural, después de lo cual “infectan” las células neurales. Una vez dentro de una célula, se libera la herramienta CRISPR y se pone a trabajar para silenciar el gen del dolor.

descarga (5)El genetista Fyodor Urnov, profesor de la Universidad de California en Berkeley, ha elogiado el trabajo de Navega diciendo: “En los Estados Unidos, 70,000 personas mueren cada año por una sobredosis de narcóticos analgésicos. Por lo tanto, tener una forma no narcótica para tratar el dolor por cáncer sería un gran beneficio”.

Pues en eso está el científico, Fernando Alemán. Un murciano, alejado del ruido, y a veces de la furia de la política española, que experimenta que la vida puede ser también, eso que pasa mientras se investiga para el bien de la humanidad.

Publicado en La Opinión, de Murcia, el 22-1-2020

MURCIA Y LA SANIDAD PÚBLICA

Martes, 3 diciembre, 2019

Morales MeseguerSuponga que usted tiene que hacerse una ecografía. Ya le han derivado varias veces a la publica, porque al parecer, en su hospital de referencia, pongamos por caso el Morales Meseguer, no es posible que se la hagan porque, le dicen, las listas son kilométricas en dicho hospital. Así es que, una vez más, tras larga espera, y si quiere que le hagan la ansiada ecografía, usted ha de aceptar el que le deriven a una clínica privada. Y va allí, y ve como un señor, o señora, con bata blanca (supone que es el médico o la médica) entra en la sala donde usted ya está preparada en la camilla, y dispuesta a que le realicen la dichosa ecografía. A veces, el señor, o la señora que entra, ni siquiera le de las buenas tardes (no hay tiempo para sutilezas). Se pone ante el aparato ecógrafo, le pone en la piel una cremita fría y le sitúa el transductor en el lugar que se supone está su dolencia. Cinco minutos de aquí para allá. Ni un segundo más. Usted no es médico, pero si tiene amigos y amigas médicas que le dicen que una ecografía de riñón no se puede (poderse sí, ellos la hacen, pero no se debe) hacer en cinco minutos. Pasados esos cinco minutos le dan papel para que se limpie y se acabo el trasmite, que seguramente saldrá negativo porque la cosa no ha dado para más. Usted, pasado el tiempo, vuelve a tener fiebre, vuelve a tener infección de orina y vuelve al médico que le mandará hacerse un cultivo de orín, le pondrá un tratamiento de antibióticos y, seguramente, le enviará de nuevo a hacerse una ecografía, porque algo no funciona.

ecografoSí, su médico de familia (que seria de la sanidad publica sin estos facultativos, sin las enfermeras de los ambulatorios), de nuevo decide que hay que hacer una nueva prueba. Usted, harta ya de estar harta, se niega a que se la hagan fuera, pongamos por caso, del Morales Messeguer, que es su hospital de referencia. El final, se pone tan pesada que, pasado el tiempo, consigue que se la realicen en dicho hospital, por la tarde, en eso que los médicos llaman vulgarmente “peonadas”, pero que significa que prolongan su horario de trabajo y, lógicamente como cualquier otro trabajador, cobran por un trabajo extra. Y usted, que es muy curiosa, o curioso, indaga las razones por las que, en la mayoría de los casos, el paciente es derivado a la sanidad privada cuando las mejores instalaciones y, si me apuran, los mejores profesionales también, están en la pública. Y además, ahí si te dicen buenas tardes (no porque sean más educados, es que tienen más tiempo) y te advierten de que la cremita que te ponen para hacer la ecografía está fría y, en definitiva te sientes persona. Y por supuesto la prueba no dura cinco minutos. No, ahí te hacen la ecografía que han de hacerte, dando posibilidad a que puedan descubrirte otras cosas que tú ignorabas, pero que si no se realiza con el tiempo adecuado no es posible detectarlo. En definitiva, te han tratado como a un paciente que ya está lo suficiente vulnerable como para no necesitar que le hagan sentirse digno.

medicoY ante este cambio, procuras enterarte de las razones por las que te derivan, siempre, a la sanidad privada, cuando has de hacerte alguna prueba diagnóstica; por si es verdad eso de que cuesta más barato hacerla en ella que en la pública. Pero no, la ecografía ahí sale el doble de cara. Y no lo comprendes claro, es difícil comprender que los hospitales públicos funcionen a medio gas, mientras te derivan a un hospital que no te merece ninguna confianza, para enterarte, al final, que la asistencia en este cuesta más que en el público y que, por ejemplo, con un especialista más en el Morales Meseguer seria suficiente para evitar que las listas de espera, en este campo, se hagan insufribles. Es decir, la contratación de un radiólogo evitaría el incremento de las listas de espera y mucho dinero gastado en externalizar la asistencia. Pero claro, algunos dejarían de hacer negocio con dicha externalización porque, cuando algo no tiene explicación, hay que indagar en los intereses económicos, a no ser que sean unos incapaces. Y no lo creo.

Publicado en La Opinión, de Murcia, el 27 de Noviembre de 2019

MENSAJE A UNA JOVEN SOLIDARIA

Domingo, 10 noviembre, 2019

images (5)Leo que expertos en comportamiento juvenil han analizado los últimos sucesos ocurridos en Cataluña, esos en la que han participado miles de jóvenes estudiantes, llegando a la conclusión de que, para muchos, el “procés” es solamente un pretexto para lanzarse a la calle y mostrar su rabia contenida contra esta sociedad que les ha dado todo y, al parecer, les promete poco para el futuro. Según los datos facilitados por la policía, se calcula que hay medio millar de jóvenes antisistema divididos entre ácratas y militantes del independentismo. Pero reconocen que también se han sumado a las algaradas vividas, y que continúan viviéndose en menor escala, otros jóvenes dispuestos a mantener la inquietud en las calles, con razones que van más allá del “procés”, del soberanismo. Leo también noticias sobre las llamadas “bandas latinas” que se disputan sectores de las grandes ciudades y que tienden a organizar reyertas a machetazos y balazos, como ha ocurrido recientemente en Madrid, donde se produjeron varios heridos y nueve detenidos. O Barcelona, donde hace unos días un hombre murió y dos más resultaron gravemente heridos en un salvaje enfrentamiento librado entre dos bandas de ciudadanos paquistaníes, algunos de ellos muy jóvenes. Y recuerdo también como hace poco se producía la detención de un grupo de jóvenes, de entre 15 y 16 años, que pasaban a disposición de la Fiscalía de Menores de Alicante, tras ser detenidos por la Guardia Civil, por su supuesta implicación en una agresión sexual múltiple a una joven de 15 años ocurrida en un municipio del interior de la Marina Alta.

descarga (11)Pues ante todas estas noticias, que reflejan un comportamiento juvenil muchas veces carente de valores, que nos habla de una juventud muy cercana a la violencia y demasiado preocupada de si misma, me van a permitir que hoy hable de un suceso que me ocurrió hace unos días, en el que lo pasé muy mal, pero que me permitió descubrir que tenemos una juventud solidaria, generosa y que se da a los demás. Yo diría, que este acontecimiento me ha hecho reconciliarme con los jóvenes, quizás porque, yo también, he podido caer, en alguna ocasión, en la idea estereotipada que de ellos podamos tener los adultos, si nos centramos solo en lo que apunto al comienzo de este artículo.

descarga (12)Verán, eran las 14,30 minutos. Aparcamiento en superficie de Carrefour de Zaraiche. Me dispongo a introducir mis compras en el maletero de mi coche, cuando estoy haciéndolo un hombre, con acento del este, me indica que se me han caído unas llaves. Me giro, le digo que no, y en ese momento me empujan por detrás sobre el auto. No se cuanto tardé en reaccionar, solo se que desaparece mi bolso, que no veo a nadie alrededor y que solamente se acerca a mi una chica, de unos 17 o 18 años. Y esa chica fue la que se preocupó por como estaba, la que me preguntó si recordaba algún teléfono de algún familiar para llamarle ella (en el bolso robado estaba mi teléfono móvil), la que se ocupó de buscar al vigilante del súper (las cámaras solamente enfocaban a las puertas, por lo que el aparcamiento no tiene vigilancia), la que llamó a la policía, la que se quedó conmigo haciéndome compañía hasta que llegó la patrulla de la policía nacional. Sí, por supuesto que había por allí adultos, pero fue ella, una chica, casi adolescente, la que me consoló e intentó que el momento para mi fuese menos duro. Recuerdo que le pregunté su nombre, pero estaba en shock, y lamentablemente no me acuerdo del mismo. Cuanto lo lamento, y cuanto siento no poder agradecerle, como se merece, lo que significó su compañía para mí en ese momento.

Seguramente no llegará a saber de este artículo, pero leyendo informaciones sobre las barrabasadas que algunos jóvenes cometen, en nombre de no se sabe qué, he sentido la necesidad de hablar de esto, de hacerle llegar mi profundo agradecimiento, porque me ha hecho sentir, que con jóvenes como ella, este país, si tiene futuro.

Publicado en La Opinión, de Murcia, el 6-10-2019

PODEMOS Y AMANCIO ORTEGA

Miércoles, 29 mayo, 2019

descarga (9)Los investigadores, cada vez más, buscan fondos que les permitan trabajar en sus estudios porque, aunque es cierto que todos podemos estar de acuerdo en que la administración pública ha de tener la obligación de invertir en I+D+I , no siempre se consigue en la medida en que es necesario, por lo que la financiación colectiva, la que busca la participación de los ciudadanos, en mayor o menos escala, para recaudar fondos que permitan el desarrollo de las investigaciones, supone ya un gran apoyo al desarrollo científico, en la mayoría de los países.

images (2)Conocí hace tiempo la labor que hace la plataforma Precipita, una iniciativa de la Fundación Española para la Ciencia y la Tecnología (FECYT) , que permite que cualquier persona interesada pueda apoyar económicamente una investigación y es que, según palabras de sus responsables “A pesar de los fondos públicos, en ciencia siempre necesitas más dinero”, así es que, desde hace años y con la inestimable ayuda de Internet, el crowdfunding, financiación colectiva o micromecenazgo, se emplea para multitud de iniciativas, especialmente las relacionadas con la investigación sanitaria. Y si es cierto que aquí en España la irrupción de este sistema coincidió con la crisis económica, no es menos cierto que hace años que se convirtió en una fenómeno internacional y que, en EE.UU, y en la mayor parte de Europa, las donaciones de entidades o personas para la investigación de distintos tipos de enfermedades tienen una capital importancia para el desarrollo de dichas investigaciones, y a ningún partido político se le ocurriría criticarlo y ponerlo en cuestión, porque esto es de una cortedad de miras que no resiste el más mínimo análisis.

images (1)Algunos políticos en España, como de costumbre no dicen nada que pueda seducir, de vez en vez sueltan algún disparate para que los medios de comunicación se hagan eco de sus desmesuras y sus naderías y ocupar así espacios en los medios a los que se dirigen. Y mucho de esto tiene que ver con el que, de nuevo, Podemos salga con la critica feroz hacia Amancio Ortega, porque este señor ha decidido donar 300 millones de euros para luchar contra el cáncer, algo que su fundación viene haciendo hace tiempo con donaciones, primero al Servicio Gallego de Salud (SERGAS), para en 2017 ampliar la ayuda al resto de comunidades autónomas, después de reunirse con las diferentes consejerías de salud para conocer sus necesidades. Tras este proceso, la su Fundación decidió asignar este dinero a la compra de máquinas para luchar contra el cáncer: mamógrafos para detectar el de mama, aceleradores lineales de electrones para la radioterapia intraoperatoria. Una inversión con la que España ha paliado su déficit tecnológico (lo alertaba la Sociedad Española de Oncología Radioterápica), permitiendo que los hospitales puedan tratar mejor a los pacientes con cáncer. descarga (7)Pues bien, comenzando por el señor Iglesias, que ya ha desbarrado al respecto todo lo imaginable, en Unidas-Podemos parecen haber dado orden de que “leña al mono hasta que hable ingles” y lejos de hablar de los problemas que este país tiene se han puesto todos en formación para ir soltando los más diversos disparates sobre este tema. Así, la candidata de ese partido a la Comunidad de Madrid, Isa Serra, se ha lucido en las redes sociales diciendo cosas como “la sanidad pública no puede aceptar donaciones de Amancio Ortega”, ya que se debe financiar con impuestos, “los mismos que esquiva y elude Inditex”, para continuar en esta línea el secretario de Comunicación Juanma del Olmo, o el secretario de Organización, Pablo Echenique. Un completo dislate. ¿Pero de verdad alguien en su sano juicio puede rechazar una cantidad tan importante de dinero para investigación? ¿Por qué no leen más y se enteran de lo que ocurre en otros países sobre las donaciones de este tipo? ¡¡Qué disparate, y cuanta ignorancia¡¡

Publicado en La Opinión, de Murcia, el 22-5-2019

ADIOS A CLEMENTE GARCÍA

Viernes, 26 abril, 2019

Cuando estudiaba periodismo un profesor, de esos que te dejan huella, me dijo ante una redacción en la que yo intentaba impresionarle buscando las palabras más bellas; quizás más rebuscadas también, “ Cuando tengas que escribir de algo de lo que muchos antes escribieron, olvídate de todo lo dicho y escribe con el corazón”. Y este artículo, solo podría escribirlo con el corazón.

descarga (22)La semana pasada murió un gran hombre, Clemente García. Sí, hace unos días, murió un buen amigo mío, y de otra mucha gente, porque fue un especialista en atesorar afectos y respeto. Han transcurrido algunos días desde que ocurriera, tiempo suficiente como que para que otras personas escribieran sobre él. De cómo era. De cómo se había ganado el respeto y la admiración de muchos que tuvieron, que tuvimos, el placer de tratarle, de conocerle, de respetarle, de aprender de su sabiduría, de su tolerancia, de su saber estar. Sí, seguro que han sido muchos los que han escrito sobre él. Pero yo no he querido leer a ninguno, aunque seguramente coincidiremos en la admiración que su figura nos producía y nos produce. No, no he leído a ninguno de ellos, porque solo quiero transmitir lo que yo siento en este momento de su adiós a la vida, a esta Murcia de la que me enseñó muchas cosas. Una Murcia en la que ni el ni yo nacimos (el llegó aquí siendo un niño) pero en la que los dos encontramos los que cualquier ser humano busca, la amistad, la cercanía, el cariño; la vida. Y me pudo enseñar muchas cosas, no solo porque era mayor que yo, también porque había vivido momentos extraordinarios en esta ciudad a la que amaba y sus experiencias eran muy valiosas para una recién llegada como yo, cuando él era Secretario General de CROEM.

Me enseñó que para respetar hay que respetar. Que para que te quieran hay que querer. Que no es necesario compartir las mismas ideas políticas para compartir las mismas ideas de vida, como el amor por la familia, como la solidaridad para con los demás, negándose a vivir de espaldas a las necesidades de otros. Y también compartíamos el aprecio de la amistad, como un valor supremo del ser humano. La amistad y la lealtad que va unida a ella. Y su amor por el trabajo bien hecho, por la entrega y el entusiasmo que el aplicaba a todo lo que hacía, y hacia mucho, y se entregaba mucho, y disfrutaba mucho de ese darse a los demás, y a esta tierra que le acogió muy chiquito y a la que el se entregó desde el primer momento.

descarga (21)Compartí muchas cosas con Clemente, y le admiré por su amor a su mujer y a su familia, por su capacidad para entender de todo y a todos. Compartí las tertulias en la SER, el defendiendo puntos de vista; algunas veces distintos a los míos, pero siempre con el respeto por bandera, con la sonrisa en sus labios para defender aquello en lo que creía. Y cuando terminaba la tertulia radiofónica, muchas veces, nos tomábamos un aperitivo en el Hispano para profundizar en lo que habíamos hablado y para que yo percibiera que estaba ante un gran hombre. Un hombre que, entre otras muchas cosas, hizo posible el Campus de Espinardo, porque creía firmemente en la necesidad de colaboración entre las instituciones y la Universidad; entre la empresa y la Universidad; entre la sociedad la Universidad, porque por encima de todo era un humanista, que creía en lo que nos hace mejores: En el respeto a las ideas de los demás.

Un día me contó que cuando era alcalde de Murcia tenía que nombrar a un pedáneo. Alguien le dijo que ese, en el que el estaba pensando, era comunista, y con más motivo le nombro, porque en la charla que había mantenido con él le había gustado como ser humano y le había convencido por su capacidad.

descarga (20)Así era Clemente García Un gran hombre que mostró el rumbo a muchas de sus amistades y recorrió con ellas una gran parte del camino. En definitiva, un buen hombre.

Publicado en La Opinión, de Murcia, el 17-4-2019

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