MURCIA Y LA SANIDAD PÚBLICA

Martes, 3 diciembre, 2019

Morales MeseguerSuponga que usted tiene que hacerse una ecografía. Ya le han derivado varias veces a la publica, porque al parecer, en su hospital de referencia, pongamos por caso el Morales Meseguer, no es posible que se la hagan porque, le dicen, las listas son kilométricas en dicho hospital. Así es que, una vez más, tras larga espera, y si quiere que le hagan la ansiada ecografía, usted ha de aceptar el que le deriven a una clínica privada. Y va allí, y ve como un señor, o señora, con bata blanca (supone que es el médico o la médica) entra en la sala donde usted ya está preparada en la camilla, y dispuesta a que le realicen la dichosa ecografía. A veces, el señor, o la señora que entra, ni siquiera le de las buenas tardes (no hay tiempo para sutilezas). Se pone ante el aparato ecógrafo, le pone en la piel una cremita fría y le sitúa el transductor en el lugar que se supone está su dolencia. Cinco minutos de aquí para allá. Ni un segundo más. Usted no es médico, pero si tiene amigos y amigas médicas que le dicen que una ecografía de riñón no se puede (poderse sí, ellos la hacen, pero no se debe) hacer en cinco minutos. Pasados esos cinco minutos le dan papel para que se limpie y se acabo el trasmite, que seguramente saldrá negativo porque la cosa no ha dado para más. Usted, pasado el tiempo, vuelve a tener fiebre, vuelve a tener infección de orina y vuelve al médico que le mandará hacerse un cultivo de orín, le pondrá un tratamiento de antibióticos y, seguramente, le enviará de nuevo a hacerse una ecografía, porque algo no funciona.

ecografoSí, su médico de familia (que seria de la sanidad publica sin estos facultativos, sin las enfermeras de los ambulatorios), de nuevo decide que hay que hacer una nueva prueba. Usted, harta ya de estar harta, se niega a que se la hagan fuera, pongamos por caso, del Morales Messeguer, que es su hospital de referencia. El final, se pone tan pesada que, pasado el tiempo, consigue que se la realicen en dicho hospital, por la tarde, en eso que los médicos llaman vulgarmente “peonadas”, pero que significa que prolongan su horario de trabajo y, lógicamente como cualquier otro trabajador, cobran por un trabajo extra. Y usted, que es muy curiosa, o curioso, indaga las razones por las que, en la mayoría de los casos, el paciente es derivado a la sanidad privada cuando las mejores instalaciones y, si me apuran, los mejores profesionales también, están en la pública. Y además, ahí si te dicen buenas tardes (no porque sean más educados, es que tienen más tiempo) y te advierten de que la cremita que te ponen para hacer la ecografía está fría y, en definitiva te sientes persona. Y por supuesto la prueba no dura cinco minutos. No, ahí te hacen la ecografía que han de hacerte, dando posibilidad a que puedan descubrirte otras cosas que tú ignorabas, pero que si no se realiza con el tiempo adecuado no es posible detectarlo. En definitiva, te han tratado como a un paciente que ya está lo suficiente vulnerable como para no necesitar que le hagan sentirse digno.

medicoY ante este cambio, procuras enterarte de las razones por las que te derivan, siempre, a la sanidad privada, cuando has de hacerte alguna prueba diagnóstica; por si es verdad eso de que cuesta más barato hacerla en ella que en la pública. Pero no, la ecografía ahí sale el doble de cara. Y no lo comprendes claro, es difícil comprender que los hospitales públicos funcionen a medio gas, mientras te derivan a un hospital que no te merece ninguna confianza, para enterarte, al final, que la asistencia en este cuesta más que en el público y que, por ejemplo, con un especialista más en el Morales Meseguer seria suficiente para evitar que las listas de espera, en este campo, se hagan insufribles. Es decir, la contratación de un radiólogo evitaría el incremento de las listas de espera y mucho dinero gastado en externalizar la asistencia. Pero claro, algunos dejarían de hacer negocio con dicha externalización porque, cuando algo no tiene explicación, hay que indagar en los intereses económicos, a no ser que sean unos incapaces. Y no lo creo.

Publicado en La Opinión, de Murcia, el 27 de Noviembre de 2019

MENSAJE A UNA JOVEN SOLIDARIA

Domingo, 10 noviembre, 2019

images (5)Leo que expertos en comportamiento juvenil han analizado los últimos sucesos ocurridos en Cataluña, esos en la que han participado miles de jóvenes estudiantes, llegando a la conclusión de que, para muchos, el “procés” es solamente un pretexto para lanzarse a la calle y mostrar su rabia contenida contra esta sociedad que les ha dado todo y, al parecer, les promete poco para el futuro. Según los datos facilitados por la policía, se calcula que hay medio millar de jóvenes antisistema divididos entre ácratas y militantes del independentismo. Pero reconocen que también se han sumado a las algaradas vividas, y que continúan viviéndose en menor escala, otros jóvenes dispuestos a mantener la inquietud en las calles, con razones que van más allá del “procés”, del soberanismo. Leo también noticias sobre las llamadas “bandas latinas” que se disputan sectores de las grandes ciudades y que tienden a organizar reyertas a machetazos y balazos, como ha ocurrido recientemente en Madrid, donde se produjeron varios heridos y nueve detenidos. O Barcelona, donde hace unos días un hombre murió y dos más resultaron gravemente heridos en un salvaje enfrentamiento librado entre dos bandas de ciudadanos paquistaníes, algunos de ellos muy jóvenes. Y recuerdo también como hace poco se producía la detención de un grupo de jóvenes, de entre 15 y 16 años, que pasaban a disposición de la Fiscalía de Menores de Alicante, tras ser detenidos por la Guardia Civil, por su supuesta implicación en una agresión sexual múltiple a una joven de 15 años ocurrida en un municipio del interior de la Marina Alta.

descarga (11)Pues ante todas estas noticias, que reflejan un comportamiento juvenil muchas veces carente de valores, que nos habla de una juventud muy cercana a la violencia y demasiado preocupada de si misma, me van a permitir que hoy hable de un suceso que me ocurrió hace unos días, en el que lo pasé muy mal, pero que me permitió descubrir que tenemos una juventud solidaria, generosa y que se da a los demás. Yo diría, que este acontecimiento me ha hecho reconciliarme con los jóvenes, quizás porque, yo también, he podido caer, en alguna ocasión, en la idea estereotipada que de ellos podamos tener los adultos, si nos centramos solo en lo que apunto al comienzo de este artículo.

descarga (12)Verán, eran las 14,30 minutos. Aparcamiento en superficie de Carrefour de Zaraiche. Me dispongo a introducir mis compras en el maletero de mi coche, cuando estoy haciéndolo un hombre, con acento del este, me indica que se me han caído unas llaves. Me giro, le digo que no, y en ese momento me empujan por detrás sobre el auto. No se cuanto tardé en reaccionar, solo se que desaparece mi bolso, que no veo a nadie alrededor y que solamente se acerca a mi una chica, de unos 17 o 18 años. Y esa chica fue la que se preocupó por como estaba, la que me preguntó si recordaba algún teléfono de algún familiar para llamarle ella (en el bolso robado estaba mi teléfono móvil), la que se ocupó de buscar al vigilante del súper (las cámaras solamente enfocaban a las puertas, por lo que el aparcamiento no tiene vigilancia), la que llamó a la policía, la que se quedó conmigo haciéndome compañía hasta que llegó la patrulla de la policía nacional. Sí, por supuesto que había por allí adultos, pero fue ella, una chica, casi adolescente, la que me consoló e intentó que el momento para mi fuese menos duro. Recuerdo que le pregunté su nombre, pero estaba en shock, y lamentablemente no me acuerdo del mismo. Cuanto lo lamento, y cuanto siento no poder agradecerle, como se merece, lo que significó su compañía para mí en ese momento.

Seguramente no llegará a saber de este artículo, pero leyendo informaciones sobre las barrabasadas que algunos jóvenes cometen, en nombre de no se sabe qué, he sentido la necesidad de hablar de esto, de hacerle llegar mi profundo agradecimiento, porque me ha hecho sentir, que con jóvenes como ella, este país, si tiene futuro.

Publicado en La Opinión, de Murcia, el 6-10-2019

PODEMOS Y AMANCIO ORTEGA

Miércoles, 29 mayo, 2019

descarga (9)Los investigadores, cada vez más, buscan fondos que les permitan trabajar en sus estudios porque, aunque es cierto que todos podemos estar de acuerdo en que la administración pública ha de tener la obligación de invertir en I+D+I , no siempre se consigue en la medida en que es necesario, por lo que la financiación colectiva, la que busca la participación de los ciudadanos, en mayor o menos escala, para recaudar fondos que permitan el desarrollo de las investigaciones, supone ya un gran apoyo al desarrollo científico, en la mayoría de los países.

images (2)Conocí hace tiempo la labor que hace la plataforma Precipita, una iniciativa de la Fundación Española para la Ciencia y la Tecnología (FECYT) , que permite que cualquier persona interesada pueda apoyar económicamente una investigación y es que, según palabras de sus responsables “A pesar de los fondos públicos, en ciencia siempre necesitas más dinero”, así es que, desde hace años y con la inestimable ayuda de Internet, el crowdfunding, financiación colectiva o micromecenazgo, se emplea para multitud de iniciativas, especialmente las relacionadas con la investigación sanitaria. Y si es cierto que aquí en España la irrupción de este sistema coincidió con la crisis económica, no es menos cierto que hace años que se convirtió en una fenómeno internacional y que, en EE.UU, y en la mayor parte de Europa, las donaciones de entidades o personas para la investigación de distintos tipos de enfermedades tienen una capital importancia para el desarrollo de dichas investigaciones, y a ningún partido político se le ocurriría criticarlo y ponerlo en cuestión, porque esto es de una cortedad de miras que no resiste el más mínimo análisis.

images (1)Algunos políticos en España, como de costumbre no dicen nada que pueda seducir, de vez en vez sueltan algún disparate para que los medios de comunicación se hagan eco de sus desmesuras y sus naderías y ocupar así espacios en los medios a los que se dirigen. Y mucho de esto tiene que ver con el que, de nuevo, Podemos salga con la critica feroz hacia Amancio Ortega, porque este señor ha decidido donar 300 millones de euros para luchar contra el cáncer, algo que su fundación viene haciendo hace tiempo con donaciones, primero al Servicio Gallego de Salud (SERGAS), para en 2017 ampliar la ayuda al resto de comunidades autónomas, después de reunirse con las diferentes consejerías de salud para conocer sus necesidades. Tras este proceso, la su Fundación decidió asignar este dinero a la compra de máquinas para luchar contra el cáncer: mamógrafos para detectar el de mama, aceleradores lineales de electrones para la radioterapia intraoperatoria. Una inversión con la que España ha paliado su déficit tecnológico (lo alertaba la Sociedad Española de Oncología Radioterápica), permitiendo que los hospitales puedan tratar mejor a los pacientes con cáncer. descarga (7)Pues bien, comenzando por el señor Iglesias, que ya ha desbarrado al respecto todo lo imaginable, en Unidas-Podemos parecen haber dado orden de que “leña al mono hasta que hable ingles” y lejos de hablar de los problemas que este país tiene se han puesto todos en formación para ir soltando los más diversos disparates sobre este tema. Así, la candidata de ese partido a la Comunidad de Madrid, Isa Serra, se ha lucido en las redes sociales diciendo cosas como “la sanidad pública no puede aceptar donaciones de Amancio Ortega”, ya que se debe financiar con impuestos, “los mismos que esquiva y elude Inditex”, para continuar en esta línea el secretario de Comunicación Juanma del Olmo, o el secretario de Organización, Pablo Echenique. Un completo dislate. ¿Pero de verdad alguien en su sano juicio puede rechazar una cantidad tan importante de dinero para investigación? ¿Por qué no leen más y se enteran de lo que ocurre en otros países sobre las donaciones de este tipo? ¡¡Qué disparate, y cuanta ignorancia¡¡

Publicado en La Opinión, de Murcia, el 22-5-2019

ADIOS A CLEMENTE GARCÍA

Viernes, 26 abril, 2019

Cuando estudiaba periodismo un profesor, de esos que te dejan huella, me dijo ante una redacción en la que yo intentaba impresionarle buscando las palabras más bellas; quizás más rebuscadas también, “ Cuando tengas que escribir de algo de lo que muchos antes escribieron, olvídate de todo lo dicho y escribe con el corazón”. Y este artículo, solo podría escribirlo con el corazón.

descarga (22)La semana pasada murió un gran hombre, Clemente García. Sí, hace unos días, murió un buen amigo mío, y de otra mucha gente, porque fue un especialista en atesorar afectos y respeto. Han transcurrido algunos días desde que ocurriera, tiempo suficiente como que para que otras personas escribieran sobre él. De cómo era. De cómo se había ganado el respeto y la admiración de muchos que tuvieron, que tuvimos, el placer de tratarle, de conocerle, de respetarle, de aprender de su sabiduría, de su tolerancia, de su saber estar. Sí, seguro que han sido muchos los que han escrito sobre él. Pero yo no he querido leer a ninguno, aunque seguramente coincidiremos en la admiración que su figura nos producía y nos produce. No, no he leído a ninguno de ellos, porque solo quiero transmitir lo que yo siento en este momento de su adiós a la vida, a esta Murcia de la que me enseñó muchas cosas. Una Murcia en la que ni el ni yo nacimos (el llegó aquí siendo un niño) pero en la que los dos encontramos los que cualquier ser humano busca, la amistad, la cercanía, el cariño; la vida. Y me pudo enseñar muchas cosas, no solo porque era mayor que yo, también porque había vivido momentos extraordinarios en esta ciudad a la que amaba y sus experiencias eran muy valiosas para una recién llegada como yo, cuando él era Secretario General de CROEM.

Me enseñó que para respetar hay que respetar. Que para que te quieran hay que querer. Que no es necesario compartir las mismas ideas políticas para compartir las mismas ideas de vida, como el amor por la familia, como la solidaridad para con los demás, negándose a vivir de espaldas a las necesidades de otros. Y también compartíamos el aprecio de la amistad, como un valor supremo del ser humano. La amistad y la lealtad que va unida a ella. Y su amor por el trabajo bien hecho, por la entrega y el entusiasmo que el aplicaba a todo lo que hacía, y hacia mucho, y se entregaba mucho, y disfrutaba mucho de ese darse a los demás, y a esta tierra que le acogió muy chiquito y a la que el se entregó desde el primer momento.

descarga (21)Compartí muchas cosas con Clemente, y le admiré por su amor a su mujer y a su familia, por su capacidad para entender de todo y a todos. Compartí las tertulias en la SER, el defendiendo puntos de vista; algunas veces distintos a los míos, pero siempre con el respeto por bandera, con la sonrisa en sus labios para defender aquello en lo que creía. Y cuando terminaba la tertulia radiofónica, muchas veces, nos tomábamos un aperitivo en el Hispano para profundizar en lo que habíamos hablado y para que yo percibiera que estaba ante un gran hombre. Un hombre que, entre otras muchas cosas, hizo posible el Campus de Espinardo, porque creía firmemente en la necesidad de colaboración entre las instituciones y la Universidad; entre la empresa y la Universidad; entre la sociedad la Universidad, porque por encima de todo era un humanista, que creía en lo que nos hace mejores: En el respeto a las ideas de los demás.

Un día me contó que cuando era alcalde de Murcia tenía que nombrar a un pedáneo. Alguien le dijo que ese, en el que el estaba pensando, era comunista, y con más motivo le nombro, porque en la charla que había mantenido con él le había gustado como ser humano y le había convencido por su capacidad.

descarga (20)Así era Clemente García Un gran hombre que mostró el rumbo a muchas de sus amistades y recorrió con ellas una gran parte del camino. En definitiva, un buen hombre.

Publicado en La Opinión, de Murcia, el 17-4-2019

ROCÍO Y ÁNGEL, LECCIÓN DE AMOR Y VIDA

Lunes, 15 abril, 2019

images (9)En el reportaje de televisión aparecían sus fotos de cuando eran jóvenes. Muy bien parecidos los dos, yo diría que guapos los dos, en contraste con la imagen de ahora. Sobre todo la de María José. Sin poder moverse, sin poder apenas hablar para decir eso que todos oímos con el corazón encogido de solidaridad con dos personas que llevan mucho tiempo siendo víctimas de la hipocresía de una parte de nuestra sociedad, de la actitud falsaria de quienes se creen en posesión de la verdad, de quienes no dudan, con lo peligroso que es esto. Algunos de esos, que lejos de analizar el sufrimiento hablan con una cierta simplonería de “defender la vida”, como si el resto no la defendiera, seguramente son los que propiciaron que estuviera ocho años en lista de espera para ingresar en una residencia, (según datos de la Consejería de Políticas Sociales y Familia de Madrid) , pese a que en la resolución médica se le reconociera a María José Carrasco un grado de dependencia III, nivel 1, de los más altos de la escala y que, dicen, deben recibir atención prioritaria. Pero la plaza de residencia nunca se hizo efectiva, y la mujer continuó en su casa, cuidada por un marido que se vio obligado a acogerse a una jubilación anticipada, en 2010, cuando tenía 61 años, para poder cuidarla, después de haber estado una larga temporada con reducción de jornada y un permiso extraordinario por el mismo motivo.

descarga (18)Sí, hablamos de la historia de amor y de vida de Ángel Hernández y María José Carrasco, la victima de esclerosis múltiple que ha visto pasar 30 años de su existencia sintiendo cada día menos fuerzas, menos capacidad para desarrollar una vida mínimamente normal, perdiendo lentamente todos sus capacidades, como la de poder expresarse, la de poder hablar, la de poder comunicarse con su marido, Ángel Hernández. Su compañero de sueños y realidades. Una historia que ha conmovido a todos los que, por fortuna, tienen capacidad para hacerlo

Y ha emocionado también esta historia, porque siempre nos vino de una mujer la actitud abnegada, de entrega a otra persona, de cuidados como si fuese enfermera, médico, y psicóloga a la vez, y ahora nos ha llegado este ejemplo de un hombre que ha hecho de su vida un ejercicio de amor. descarga (19)Un hombre que dejó su trabajo antes de tiempo para poder cuidarla. Que no pudo operarse cuando (no tenía con quien dejar a su mujer), con 69 años, le diagnostican una hernia umbilical, provocada por “los esfuerzos físicos, unidos a su edad”, y esa administración que se escandaliza con la palabra Eutanasia, (muerte sin dolor, muerte sin sufrimiento, muerte asistida), no le permitió hacerlo porque le negaron una residencia temporal para ella. Que ha pasado 30 años de su vida al lado de Rocío para hablar de la vida y de la muerte, de la muerte que ella le pedía, desesperadamente, desde hace meses, porque temía, seguramente, que si tardaba más ni siquiera podría hacerlo. Por todo ello, desde aquí, quiero dedicarle este pequeño homenaje a Ángel y desearle suerte en esa lucha que ha emprendido de concienciar a la sociedad de la necesidad de legislar al respecto. Nadie está preparado para soportar el dolor, sin un horizonte de esperanza, porque los gobernantes sean incapaces de legislar.

Yo me pregunto, si quienes condenan a Ángel; si quienes critican el hecho, serian capaces de pasar 30 años de su vida sin otra perspectiva que una casa, una cama de enfermo y una persona a la que amas apagándose lentamente en medio de dolores; de muchos dolores, que la morfina ya es incapaz de mitigar, como se ha mostrado en los videos que Ángel ha ido grabando a lo largo del tiempo, donde se revela el largo y terrible sufrimiento de María José, suplicando, pidiendo, implorando su final, porque ya le era imposible continuar con esa pesadilla.

André Malraux dejó escrito: “La muerte no es una cosa tan grave; el dolor sí.

Publicado en La Opinión, de Murcia, el 10-4-2019

TU ABANDONO ME PUEDE MATAR

Lunes, 4 marzo, 2019

images (2)Diariamente recibimos decenas de mensajes y otros tanto videos. Muchos de ellos solo nos hacen perder el tiempo, pero otros muchos nos permiten tomar conciencia de cosas que ocurren a nuestro alrededor, y que no damos importancia, muchas veces, porque el colectivo afectado es poco ruidoso, y otras muchas, porque es tal el cúmulo de información que recibimos que no da tiempo a procesarlo todo. Pero sí nos hemos detenido en lo que ocurre con el colectivo de funcionarios de Instituciones Penitenciarias que, hartos ya de estar hartos, de que tanto el Gobierno de turno como, al parecer, los sindicatos mayoritarios les ignoren, han puesto en marcha la Asociación de trabajadores de Instituciones Penitenciarias con el lema ‘Tu abandono me puede matar’. Y hemos leído todos sus planteamientos, todos sus razonamientos, todas sus justificadas quejas que les ha llevado a decidir que si ellos no se mueven nadie lo hará. Sí, recibí uno de esos mensajes que me ha impactado por la fuerza que emana del mismo y que pregona “La Administración no valora mi trabajo. ¿Lo valoras tú?”. El mensaje, como decimos, forma parte de la campaña ‘Tu abandono me puede matar’, que ha lanzado una plataforma independiente de funcionarios de Prisiones que dicen sentirse «abandonados por la Administración”. Y entendemos esa sensación porque es difícil comprender que un determinado colectivo, entre otras cosas, tenga importantes diferencias salariales, dependiendo del lugar del país en el que prestan sus servicios(un funcionario de la Región gane 300 o 400 euros menos que uno del País Vasco) porque, al parecer, cuentan con una “obsoleta clasificación de centros penitenciarios”, que produce esas desigualdades: ‘Lo único que queremos es que nos traten con dignidad y respeto, en otras palabras, que se nos considere como autoridad al igual que otros colectivos igual de importantes’, según nos ha manifestado Jacob Fernández, un murciano que forma parte de la cúpula de la asociación, que reivindica también, entre otras cosas, la creación de una Escuela de Estudios Penitenciarios, y que su trabajo sea valorado, como por ejemplo, el de policía nacional o guardia civil.

descarga (4)La charla con él, me ha hecho reflexionar sobre lo poco que parece importar a esta sociedad los aproximadamente 700 funcionarios en la Región de Murcia para atender a unos 1.700 reclusos, que forman parte de los 23.000 empleados públicos que trabajan actualmente en cárceles de nuestro país. Un colectivo, quizás demasiado silente, que le hace no reclamar lo que parece muy justo, como “dignidad y reconocimiento” mediante las plantillas adecuadas, la reducción de la brecha salarial con trabajadores de otros territorios, y con los funcionarios de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado. Porque ellos no creen (nosotros tampoco), que su trabajo esté ausente de riesgo cuando, cada día más, nos enteramos de las agresiones sufridas por trabajadores de este colectivo a manos de internos, como se puso de relieve durante una comparecencia ante la Comisión de Interior del Congreso, del secretario general de Instituciones Penitenciarias, Ángel Luis Ortiz, que desveló que, en 2018 su departamento había contabilizado 218 agresiones de presos a funcionarios de prisiones. Y aunque para Ortiz, se trata de una cifra que representa “una baja conflictividad”, el dato que proporcionaba difiere del que manejan las distintas centrales sindicales, que llegan a contar dos agresiones diarias. images (1)Bien, pues ya es hora de que esta sociedad les escuche porque, como reconocía en alguna Fran Mauri, coordinador de Acaip (Agrupación de los Cuerpos de la Administración de Instituciones Penitenciarias) los miembros de este colectivo, que han de hacer de “policías, bomberos, psicólogos, hermanos mayores, padres y madres, y hasta de pañuelos de lágrimas de los reclusos”, se encuentran absolutamente desprotegidos.

Publicado en La Opinión, de Murcia, el 17-2-2019

MURCIA, LA ÚLTIMA EN ENFERMERÍA

Lunes, 18 febrero, 2019

Siempre hemos creído que la Educación, la Sanidad, y también la seguridad, deberían funcionar igual en todas las comunidades. Entendemos que es la base de la sociedad y no puede ser que, dependiendo del lugar en el que vivas, recibas una buena o mala educación, una buena o mala asistencia sanitaria o una buena o deficiente seguridad.

Se que hablar de esto a estas alturas puede ser bastante arriesgado porque en los últimos tiempos los comentarios se analizan con matices torticeros, pero aun así me arriesgaré a decir que pretender más igualdad entre las comunidades autónomas no es estar en contra del propio Estado de las autonomías. Que no comprender los motivos por los que las policías autonómicas de Euzkadi y Cataluña ganan mucho más que la policía del Estado español no es querer que no exista la Ertzaintza, ni los Mososs d’Esquadra. Que estar en contra del adoctrinamiento del que son objeto los alumnos en las ikastolas vascas, y en las escuelas catalanas, no es estar en contra de que se les enseñe su historia; aunque es cierto que nos gustaría, a ser posible, que se enseñase con menos tendenciosidad, obviando la carga de odio hacia todo lo que no sean ellos, y su ombligo. Y que no comprender las diferencias de atención sanitaria entre las distintas comunidades es algo de sentido común, porque de sentido común debería ser que todas las comunidades contaran con unas prestaciones sanitarias acorde con un país moderno y avanzado como es el nuestro.

images (4)El Sindicato de Enfermería, SATSE, se encuentra inmerso en los últimos tiempos en la búsqueda de apoyo de la ciudadanía, en la Región de Murcia, que les ayude a consolidar una Iniciativa Legislativa Popular (ILP) que pretende respaldar, por ley, un número máximo de pacientes por cada profesional de enfermería. Su objetivo es, garantizar la seguridad asistencial a través de un número suficiente de profesionales en los hospitales y centros de salud, porque es necesario conocer que la media de pacientes que son atendidos por un solo enfermero, o enfermera, en un hospital de la Región oscila entre los 15 y más de 20 cuando, según los expertos, la ratio segura y adecuada no debería superar los ocho pacientes: la falta de estos profesionales, lleva aparejado más riesgos y un aumento de las muertes, según evidencian todos los estudios y análisis científicos realizados al respecto.

Sí, la Región de Murcia se encuentra muy lejos de la media de países europeos en cuanto a número de profesionales de enfermería, por habitante, ya que la ratio de estos profesionales por 1.000 habitantes es de 3,83 (la peor del país), mientras que en Europa es de 8,8 por mil habitantes. Se necesitan, por ello, un total de 7.300 profesionales más, en la Región de Murcia, para alcanzar la media de la UE.

descarga (2)Según un informe estadístico, las CCAA que están a la cabeza en el reparto de profesionales de enfermería por población son Navarra y el País Vasco. Las dos CCAA tienen una media de 5,56 y 4,80 profesionales por cada mil empadronados, respectivamente. Estas dos comunidades se acompañan por otras diez que se encuentran por encima de la media nacional. Y por otro lado, también hay CCAA en las que las enfermeras y enfermeros tienen una media de trabajo más intento, y si me apuran, más “agobiante” también, como son Murcia (con 2,57 enfermeras por cada mil habitantes) y Andalucía (2,77). Estas regiones son en las que los profesionales están sometidos a mayor presión asistencial. Y Murcia se encuentra a la cola de este estudio.

Abogamos porque se apruebe la Ley planteada por el Sindicato de Enfermería porque España, teniendo en cuenta las diferencias entre autonomías, necesitaría “contar con una legislación específica que regule la asignación de un número máximo de pacientes por cada enfermera o enfermero”. Muchos enfermos lo agradecerían.

Publicado en La Opinión, de Murcia, el 13-2-2019

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