GOBERNAR SIN LLORIQUEOS

Martes, 11 febrero, 2020

Recuerdo cuando era pequeña y deseaba que mis padres me compraran algo especial, algo que se escapara de lo corriente. Nada de bloc, lapiceros…no, cosas no contempladas, no previstas. Y mi madre (la microeconomía de la casa la llevaba ella, y todo funcionaba como un reloj), decía aquello de “este mes no”, que yo nunca acababa de entender porque ese mes no, y otro si. Pero con el tiempo interpreté que, “este mes no”, significaba que en mi casa no se gastaba por encima de lo presupuestado, ni ese mes, ni ningún otro.

LopezPues a nuestro presidente, a López Miras, le ocurre todo lo contrario, para ganar elecciones promete, y cumple es cierto, bajar los impuestos, siempre tan impopulares. Y aunque es verdad que incluso con eso no las ganó, aunque gobierne, lo cierto es que esas promesas son bien recibidas, y ayudan a conseguir votos. Pero lo que no puede pretender es que la contabilidad cuadre, porque si se producen menos ingresos y los gastos son los que son, las cuentas no salen. Y sí, durante un tiempo se podrá comprar a crédito, pero llegará un momento en que los que nos hicieron la vida más fácil con esos créditos que nos permiten presumir, decidan cobrar, que es lo más natural. Y si no se les paga, pues pasa lo que pasa, incluso que la Tesorería de la comunidad autónoma quede, prácticamente, intervenida por el Estado, porque como ustedes ya saben, el Ministerio de Hacienda le ha hecho saber al Gobierno regional que, teniendo en cuenta que se muestra muy moroso con los proveedores; saltándose a la torera el plazo fijado para el abono de las facturas, a la administración central no le queda más remedio que intervenir para que los afectados puedan cobrar y dormir con una cierta tranquilidad, porque esos proveedores tienen trabajadores a su cargo, y todos los meses han de pagarles, y si la administración se olvida de ellos el resultado es fácil de imaginar. Sobre todo cuando se sabe que la comunidad autónoma tiene, con las empresas proveedoras, una deuda superior a los 200 millones de euros, llegando a tardar hasta 80 días en pagar a dichas empresas. Tema, lo suficientemente grave, como para que la administración central haya tomado cartas en el asunto, implantando esta norma que se extenderá por un plazo de seis meses, hasta que se vuelva a recuperar el nivel medio de pago por debajo de 30 días.

RajoyPor cierto, ante los lloros de los responsables del Gobierno regional, que han salido en tropel diciendo que es “una medida arbitraria, oportunista e irresponsable”, que “los motivos son estrictamente políticos”, que “intentan penalizar y perjudicar a los murcianos”, y cosas por el estilo, hemos de recordar que esta decisión es una medida contemplada en la Ley de Estabilidad Presupuestaria. Una medida, que ya fue aplicada en el 2017, en las autonomías de Extremadura y Aragón, con un Gobierno del PP, presidido por Mariano Rajoy. Es decir, esta no es una decisión que el Gobierno central haya tomado para perjudicar a “esos murcianos” a los que, al parecer, tiene “manía”.

Cuando en el 2019, López Miras, anunciaba a bombo y platillo la bajada de impuestos sobre la Renta de las Personas Físicas, ya se decía que supondría una merma de recaudación de 15,2 millones de euros. Y ya entonces, López Miras, pregonaba (este hombre cuando se viene arriba es imparable), que su objetivo era mantener la reducción del IRPF hasta el 2023, a la vez que se nos decía que tendríamos más dinero para Sanidad y Educación. Vamos, la cuadratura del círculo. El caso es que, al parecer, estas cosas no son tan fáciles de ajustar. El resultado es que la deuda pública de la Región ya está en 9.699 millones de euros, lo que supone el 30,7% del PIB, y es necesario reconducir esta errática administración. Y sin que nos tengan “manía”, ¿Alguna vez este Gobierno asumirá sus responsabilidades? ¿Gobernará más, sin lloriqueos?

Publicado en La Opinión, de Murcia, el 5-2-2020

SER DE IZQUIERDAS, Y MONARQUICO

Martes, 4 febrero, 2020

Ray en JerusalenCada 27 de enero, se conmemora la liberación, en 1945, del campo de concentración y exterminio nazi de Auschwitz-Birkenau, porque la Asamblea General de las Naciones Unidas proclamó oficialmente esa fecha, día Internacional de Conmemoración en Memoria de las Víctimas del Holocausto. Con este motivo, el miércoles de la semana pasada, el rey de España, Felipe VI, pronunció un discurso, en Jerusalén, ante grandes mandatarios republicanos de todo el mundo. Entre otros, los presidentes de Francia, Italia, Alemania, Portugal, Argentina. Pero fue un rey, Felipe VI, el elegido por las autoridades israelíes, para ser el autor del alegato contra el odio que reclamaba el momento. Y defendió en aquel acto, los derechos humanos, la paz, la libertad, la justicia, la tolerancia, el conocimiento, el respeto al diferente, la igualdad. Sí, un rey, el rey de España, habló de todo lo que se supone que son valores republicanos, o lo que es igual, habló de valores democráticos. Y quizás este es el momento de acordarnos de ello, porque sobre todo, desde la aparición de Podemos en el panorama político español, se nos intenta convencer de que la monarquía es algo directamente opuesto a la democracia, cerrando los ojos a la realidad. Y la realidad es que, en Europa, existen ocho monarquías parlamentarias: Reino Unido, España, Bélgica, Holanda, Dinamarca, Suecia, Noruega y Luxemburgo, que están a la cabeza del mundo en calidad democrática. Y si hablamos del resto del universo, nos tenemos que remitir a la información facilitada por el banco de datos de la Universidad de Gotemburgo, que clasifica a 175 países por su forma de gobierno: “De 40 monarquías más de la mitad son democracias, mientras que solo lo son 53 de 135 repúblicas”.

Desde luego, las dos Republicas Españolas, no son ejemplos en el que nos podamos mirar, teniendo en cuenta los cuarenta años de plena democracia de los que estamos gozando con la monarquía. Por mucho que algunos se empeñen en vendernos la republica como el paraíso terrenal de las libertades, la historia es muy tozuda y nos habla de que la Primera República Española, solamente duró desde el 11 de febrero de 1873, hasta el 29 de diciembre de 1874. Una experiencia corta y caracterizada por una gran inestabilidad política, hasta tal punto de que, en sus primeros once meses, se sucedieron cuatro presidentes del Poder Ejecutivo. Y la Segunda República Española, a la que tampoco podemos poner como ejemplo de algunas cosas, tuvo una duración que fue, desde el 14 de abril de 1931, fecha de su proclamación, hasta el 1 de abril de 1939, fecha del final de la Guerra Civil, que dio paso a la dictadura franquista.

ReyPor todo ello, yo me niego a que no se pueda tener una conciencia social de izquierdas, y preferir una monarquía constitucional; que a este país tan bien le ha venido, antes que una república, que por lo menos aquí, no se mostró como el sistema a copiar. Y para disipar las dudas que algunos podrían tener al respecto, les aconsejamos la lectura del semanario británico, The Economist, que ha vuelto a situar a España en el grupo de las “democracias plenas” del mundo, destacando en los apartados de procesos electorales, pluralismo y libertades civiles. Sí, Democracy Index, el índice de referencia en el análisis de la situación de la democracia en el mundo, elaborado por la Unidad de Inteligencia de The Economist, coloca a nuestro país en la decimonovena posición entre los 167 Estados analizados, lo que supone mejorar respecto al año pasado. España, una monarquía que algunos pretenden desprestigiar, para más tarde eliminar, obtiene una puntuación global de 8,18, una valoración por encima de Francia y Portugal (ambas son repúblicas) que entran este año en el grupo de “democracias plenas”.

Sí, es posible tener una conciencia social de izquierdas y preferir una monarquía parlamentaria, porque el ejemplo es España, y porque no hay verdades absolutas.

Publicado en La Opinión, de Murcia, el 29-2-2020

UN GOBIERNO LEGÍTIMO

Lunes, 20 enero, 2020

Viví la dictadura, aprendí muy pronto que en este país el que no era fascista era comunista, no había término medio. O conmigo o contra mí. Recuerdo un momento de mi vida en el que, solemnemente, le preguntaba a mi padre (yo soy hija de uno de los perdedores de la guerra, y yo sabia que lo era), “papa, ¿tu eres comunista?” y el me contestó, con la misma solemnidad, “hija, yo no podría ser ni comunista, ni fascista, porque yo soy demócrata”. Y me preocupé por saber que era el comunismo, que era el fascismo, y que era la democracia. Y este es el sistema en el que me reconozco, el “Sistema político que defiende la soberanía del pueblo y el derecho del pueblo a elegir y controlar a sus gobernantes”. Y en un Estado verdaderamente libre, el pensamiento y la palabra deben ser libres.

descargaPor mi profesión, y por vocación, soy de las que siguen todos los debates importantes que se dan en el Parlamento Español. El que se celebró para la investidura de Pedro Sánchez, como Presidente del Gobierno español, ha sido uno de los más importantes de los últimos años, y lo he seguido con especial atención, y con especial tristeza también, quizás porque, a los largo de 40 años de democracia, en el Parlamento español se habían guardado; más o menos, las formas de un mínimo respeto a las ideas de los otros. En este debate todo saltó por los aires, y el aire que se respiraba, por momentos, dejaba de ser demócrata. Porque no había respeto a las opiniones de los demás, porque el “que no era fascista era comunista”. Y yo me preguntaba donde quedaba la democracia cuando Vox calificaba al futuro Gobierno de “el mayor fraude electoral de la democracia española”. Pero si era lo que podíamos esperar de Vox, no debería de haber sido así por parte de Casado, que pareció intentar competir con Abascal en los mismos despropósitos. Sencillamente, porque su partido es una formación con vocación de Gobierno, e intentar ganar a Abascal en la desmesura, pasándolo por la derecha es, permítaseme que lo diga, de una torpeza infinita.

descarga (4)Casado, que es un buen parlamentario, pareció afectado por el tsunami de Vox, y esto puede ser muy nocivo para el futuro de su partido, si no sabe situarse en el centro, que es desde donde siempre se han ganado las elecciones en este país. Ciudadanos, en su incalificable torpeza, dejó libre el centro, y al parecer, el PP está haciendo muy poco por ocupar ese lugar, confundido en el ruido de Vox, situándose en ese tremendismo de Vox, haciendo el juego, en definitiva, a Vox.

Y ¿dónde queda la democracia si la oposición, en el mismo acto de investidura, pone en cuestión la legitimidad de un Gobierno que ha sido elegido por todos los españoles?, ¿dónde queda la democracia si los partidos que pierden las elecciones se lanzan a la calle vociferando y poniendo en duda la legalidad de los resultados de las urnas, la voluntad del pueblo, que libremente ha elegido a sus representantes?

Les guste o no, este es el Gobierno legítimo de España, hasta que los españoles decidan lo contrario. Tan legítimo como todos los Gobiernos que han regido este país, desde la entrada de una democracia, que tanto costó construir entre todos. Poner la sospecha sobre esto, es dudar de la propia existencia de nuestro Estado de derecho.

Que el PP, se haya desmarcado de las manifestaciones realizadas por Vox ante todos los ayuntamiento españoles, para protestar por el nuevo Gobierno, es una buena decisión, si Casado quiere aparecer como el auténtico líder de la oposición. El continuismo a las tesis de Vox, solo podría traerle la confusión de su electorado que, al final, no sabría con quien quedarse, y ya saben que siempre se prefiere el original. Y si se copian las formas, las frases, las maneras de hacer política de Abascal, el perjudicado siempre seria el PP. Señor Casado, el centro está libre, aprovéchelo.

Publicado en La Opinión, de Murcia, el 15-1-2020

EL PSC, UN PROBLEMA PARA EL PSOE

Miércoles, 18 diciembre, 2019

IcetaNo es la primera vez que escribimos sobre esto, sobre la “piedra en el zapato” , que a lo largo de la historia, ha supuesto el PSC—partido de los socialistas catalanes—para el PSOE, pero vista la incontinencia verbal de que está haciendo gala hace tiempo, Miquel Iceta, primer secretario de ese partido, no tenemos más remedio que volver a ello, porque cada vez que habla, se aleja más de que sus palabras le hagan ningún favor al que se supone es su partido, el PSOE.

El PSC tiene dos almas, el catalanista, “pelín” independentista, y el de ámbito nacional, a lo que el PSOE no puede, no debe renunciar, porque es la esencia de su vida como partido, a lo largo de la historia. Y esa vocación catalanista del PSC les ha llevado, a lo largo de su extensa vida como partido, a que sus primeros secretarios tuviesen siempre la tentación de poner en un brete al partido del que nacen, PSOE, con sus declaraciones, muchas veces fuera de lugar (como ejemplo la verborrea trufada de aire independentista del inefable Pero Navarro, hace tiempo), que nos lleva a preguntarnos si sus dirigentes saben en que partido están. Pero sí, si lo saben, porque ellos han actuado siempre por libre, como hace tiempo lleva haciendo Iceta. Desde la solicitud de indulto a los condenados por el juicio del “proces”, cuando ni siquiera habían sido juzgados (inmiscuyéndose en las resoluciones judiciales, lo que jamás debe de hacer un político), hasta el jardín en el que se metió hace unos días cuando declaraba que Cataluña es una nación, porque “España es una nación de naciones, y las naciones que viven en España son plurales”. Y es que, según él, “nación” es “un sentimiento de comunidad”. Sí, él las ha contado y en España, hay “ocho” naciones. “Según los Estatutos de Autonomía, ocho, y si sumamos el preámbulo de Navarra, nueve”. Y se quedó tan pancho. Tan pancho él, y tan sorprendidos los ciudadanos y ciudadanas del resto del país, porque creemos que no es el momento de echar más leña al fuego del enfrentamiento. El forma parte de un partido que está ahora en el Gobierno, provisionalmente, es verdad, pero está, y lejos de ayudarle con sus palabras le perjudica seriamente, porque cuando el manifiesta, de cara al 14 congreso del PSC que se celebrará a partir del 13 de diciembre, que le extraña que haya quienes se sorprendan de que el PSC pida en su ponencia el reconocimiento de Catalunya como nación, porque “Que Catalunya es una nación está en los documentos del PSC desde su fundación, en 1978”, solo hace sembrar la inquietud en muchos de sus votantes.

guerraYa lo apuntaba Alfonso Guerra, en el 2013, cuando decía aquello de que “Hace mucho que el PSC dejó de ser un partido socialista”, y continúa expresándolo ahora cuando afirma que, “El PSC está siempre en una posición ridícula”. Y fue también en 2013, cuando otro dirigente de ese partido, el secretario general del PSOE extremeño, Fernández Vara—un hombre que de natural no dice tonterías—quien manifestó, al respecto, que el Partido Socialista debía de tomar decisiones sobre el PSC y que, quizás, lo que se tendría que haber hecho es romper, de una vez por todas, con esa formación y presentarse con las siglas PSOE a las elecciones en Cataluña”. Algo que muchos otros dirigentes del partido socialista piensan, y no se atreven a verbalizar. O quizás es lo que el PSC está buscando también y no se arriesga, porque ya en 2013 este partido abrió un debate interno sobre la posibilidad de explorar fórmulas de colaboración con otras fuerzas políticas de izquierdas. Incluso llegaron a estudiar la posibilidad de formar coalición con los verdes de ICV para las elecciones europeas, en lugar de acudir con el PSOE. Por cierto, en la última noche electoral, el primer secretario del PSC, Miquel Iceta, rompía todas las normas y comparecía ante la prensa antes de que lo hiciera el secretario general del PSOE, Pedro Sánchez. En política los gestos no son baladíes.

Publicado en La Opinión, de Murcia, el 11-12-2019

CIUDADANOS Y SU LENTA AGONIA

Martes, 10 diciembre, 2019

CiudadanosHace unos días, Ciudadanos elegía, en medio de la disparidad de criterio de algunos de los asistentes, su comisión gestora encaminada a la celebración de la próxima asamblea general, anunciada para el 15 de marzo, de donde saldrá la nueva dirección tras el adiós de su anterior líder, Albert Rivera, y el estrepitoso fracaso electoral del 10 de noviembre, con la dimisión en cascada de algunos de sus más importantes dirigentes, porque la pérdida de 2,5 millones de votos ha trastocado este partido.

Lo que más ha llamado la atención del desarrollo de esta elección es que un partido, que se define como Liberal, imponga la votación a mano alzada. A no ser que los que manejan Ciudadanos quisieran asegurarse el resultado final y no estuvieran muy seguros de que con el voto secreto pudieran conseguir sus propósitos, lo que nos hace pensar que el método elegido, el sufragio a mano alzada, ha buscado asegurarse la disciplina partidista, teniendo en cuenta que con el primero, el votante puede expresarse en libertad, y con el segundo, se encuentra condicionado, por lo que no es libre para expresar su opinión. Parecen haber olvidado que el voto secreto es un elemento esencial del sistema democrático, pero ya sabemos que en las formaciones políticas hacer público el sentido del voto puede acarrear enfrentarse con el poder, y no todo el mundo está dispuesto a ello. Por miedo, por guardarse las espaldas, porque nunca se sabe que ocurrirá después, por muchas cosas que no es difícil imaginar, sobre todo en un partido que, extrañamente, incluye en una gestora de 16 miembros a 10 responsables de la ejecutiva anterior, que los supongo responsables, también, del batacazo electoral cosechado por la ceguera que todos sus integrantes han mostrado sobre lo que el electorado quería de su partido. Y desde luego ese electorado no quería alianzas con Vox, viraje sin complejos hacia la derecha, alejamiento del centro, y cordón sanitario a un partido democrático, como el PSOE, que le esta llevando a una lenta agonía.

Es sorprendente que un partido democrático, cuando ha de votar sus órganos, lo haga con mecanismos autoritarios en una clara regresión de lo que entendemos por democracia. Es por esto que hemos de destacar el que, tres de los cinco componentes de Ciudadanos en Murcia, Miguel Sánchez, Miguel Garaulet y José Luis Martínez, se negaran a votar la candidatura propuesta para elegir la gestora, al estar en desacuerdo con la formula de votación elegida, el voto a mano alzada, que nos habla de la poca salud democrática del partido y de la poca unión que, en el plano regional, anida en el mismo, porque los otros dos miembros de Ciudadanos en Murcia, Valle Miguélez y Mario Gómez, sí que decidieron votar a mano alzada, por lo que apoyaron a la gestora. Y es oportuno preguntarse si esta disparidad de criterios, puesta de manifiesto en esta votación ( no solo entre los representantes murcianos), no viene a justificar la perdida de seguidores, no solo en el ámbito nacional, porque hemos de recordar que el partido naranja se ha estrellado claramente en esta comunidad donde ha perdido cerca de cien mil votos, lo que nos habla de la errática gestión que se ha venido desarrollando en los últimos tiempos, con enfrentamientos soterrados entre sus dirigentes, que inevitablemente son de dominio público, que no ayudaron nada a prestigiar el partido.

Migue SánchezQuizás sea el momento de destacar la figura de Miguel Sánchez, aunque solamente sea por la discreción con la que ha llevado su arrinconamiento de la primera fila del partido. Saber callar, o decir lo justo a tiempo, es una gran virtud. El ha sabido hacerlo, seguramente porque como no ha sido de los que llegaron de aluvión para gozar de las mieles del poder, como fue uno de los fundadores del partido en la Región, no puede evitar tenerle un respeto especial, y lo demuestra con su saber estar. Y ya saben que nada fortalece tanto la autoridad como el silencio.

Publicado en La Opinión, de Murcia, el 4-12-2019

EL INDEPENDENTISMO NO QUIERE DIALOGAR

Lunes, 25 noviembre, 2019

PEDRO SANCHEZYa tenemos encaminado un nuevo Gobierno, pero yo no me atrevo a pronosticar cuando se pueda poner en marcha. Las urnas dejaron claro que no existe una mayoría en ninguno de los bloques; derecha e izquierda. Es decir, no existe un bloque que pueda gobernar, por lo que hay que llegar a pactos, como ocurre en otros muchos países. Y aquí es donde se atisba que la responsabilidad de PP y Ciudadanos ha brillado por su ausencia (El PSOE impidió unas terceras elecciones con Rajoy en el poder con su abstención), para que este país no dependa de los independentismos que a nada bueno conducen. Porque el nuevo Gobierno podría haber salido con los 10 diputados de Ciudadanos a favor de la investidura, y la abstención de los 88 diputados de Pablo Casado, lo que supondría 130, frente a los 132 supuestos noes del resto de la Cámara. Hubiese sido suficiente con que el PSOE lograra la aceptación de pequeños grupos, que en principio parecen dispuestos a decir que sí (PRC, Teruel Existe, BNG o Coalición Canaria), en la segunda votación, para que la investidura que reflejase un gran pacto de Estado de todas las fuerzas constitucionalistas, hubiese sido posible. Este era el momento en que el partido socialista tenía que haberse cargado de pragmatismo y no escandalizarse ante un Gobierno apoyado por la derecha constitucionalista. Y ya era hora, también, de que la derecha dejara de poner cinturones sanitarios a los socialistas, que solo llevan al estancamiento del país (ahora los discursos de Casado y Arrimadas lamentándose del Gobierno de coalición solo nos llevan a la melancolía), cuando otros países, como Dinamarca, pongamos por caso, son un ejemplo de esto que les digo, y nos pueden dar clases de salud democrática. Es cierto que este país no puede permitirse unas terceras elecciones, pero no es menos cierto que no puede ser condicionado por los independentistas catalanes. Pedro Sánchez ha de pensar muy bien las consecuencias del abrazo de ERC, si al final se abstiene, porque esa abstención tendría un precio muy alto, un precio que el PSOE, el Gobierno de la Nación, no debe de pagar: el independentismo catalán no quiere dialogar, quiere imponer (recordemos la historia).

PSOEEl PSOE es uno de los partidos obreros más antiguos de Europa, sólo superado por el Partido Socialdemócrata de Alemania. Y no necesita clases de hacer política de izquierdas por parte de unos recién llegados. El PSOE ha de quitarse ciertos complejos y actuar como siempre ha hecho, pensando en el bien de este país. El votante socialista es mayoritariamente socialdemócrata, está alejado de la radicalidad y no necesita que vengan a darles clases de justicia social porque: “La socialdemocracia moderna se caracteriza por un compromiso con políticas destinadas a reducir la desigualdad, la opresión de los grupos desfavorecidos y la pobreza, incluido el apoyo a servicios públicos universalmente accesibles como atención a personas mayores, cuidado infantil, educación, atención médica y compensación laboral”.

images (5)Lo que el Gobierno que se forme ha de entender es, que por el bien de este país, se necesita, ya, poner remedio a lo que está ocurriendo en Cataluña, porque no es posible continuar llamando demócratas a quienes niegan el derecho de la palabra a los que no piensan como ellos. No es posible tachar de actitud pacífica a quienes prenden fuego a contenedores, cortan las carreteras, y hacen todo lo que les viene en gana, desde un extraño derecho de secesión que les hace imbuirse de la potestad de hablar en nombre de todo un pueblo (en este caso los catalanes) cuando están lejos del 50% de los votos. Y no es posible tolerar, entre otras cosas, que en Cataluña se permita indagar sobre policías por cumplir con su obligación, y los que “investigan” sobre como hacer bombas, para poner en funcionamiento el “noble arte” del terrorismo, cuenten con la comprensión de los que se supone han de gobernar esa tierra de todos, y para todos.

Publicado en La Opinión, de Murcia, el 20-11-2019

EL PRESTIGE Y EL MAR MENOR

Jueves, 24 octubre, 2019

descarga (5)“El Mar Menor está mejor que nunca. De ninguna manera vamos a reducir regadíos”. Así mismo. Esto lo decía, cargado de oportunista razón, el consejero de Agricultura de la Región, Antonio Cerdá, que ocupaba el cargo en 2010, haciendo caso omiso a lo que se planteaba, respecto a la laguna, en el Plan Hidrológico del Segura en el que se contemplaba el limitar el uso de fertilizantes con nitrógeno, que inevitablemente van a desembocar en el Mar Menor. Sí, un consejero del PP, otro, que venia a poner en cuestión las medidas encaminadas a evitar el deterioro de la laguna salada.

Pero como al parecer, algunos políticos, se documentan poco antes de hablar (si lo hicieran harían menos el ridículo), ahora nos llega el Presidente López Miras y nos dice muy digno que: “El Gobierno regional va a regular todos los usos para proteger de forma integral el Mar Menor, pero la responsabilidad para actuar ya y revertir la situación en la laguna salada es del Ministerio”. Pues mire no, el Gobierno Regional tiene todas las competencias y es el que, a lo largo del tiempo, no ha sabido hacer las cosas, el que ha actuado a espaldas de los intereses generales. Sí, a lo largo de 25 años ha sido un Gobierno popular el que se encargó de eliminar la ley de Protección y Armonización de Usos del Mar Menor que, miren por donde, fue un Gobierno socialista, el de Carlos Collado, en 1987, el que la puso en marcha para salvaguardar la laguna. descarga (6)Una Ley que Federico Trillo (entonces muy activo en estos menesteres), en nombre de su partido, recurrió ante el Tribunal Constitucional, para perder, es cierto, pero para dejar la puerta abierta a su eliminación, como ya se encargo de hacer, en el año 2001, el Gobierno de Valcárcel. Una eliminación que produjo satisfacción en muchos, y una profunda tristeza en aquellos que se dieron cuanta de la barbaridad medioambiental que esa decisión suponía.

descarga (7)Pues bien, López Miras, que al parecer desconoce todo esto, reclama ahora una respuesta del Ministerio similar, dice, a la que tuvo con el desastre el ‘Prestige’, “cuando el Gobierno de España invirtió 1.000 millones de euros en Galicia, sin decirles entonces que era responsabilidad de los gallegos”, “y eso es lo que necesitamos”. De acuerdo, que se necesite, no lo dudamos. Que aquello pudiese ser responsabilidad de los gallegos es de un desconocimiento supino, y que esto no sea responsabilidad de los gobiernos del PP es de una ceguera política insoportable. Como insoportable es que, ahora, López Miras, nos quiera convencer de que la tragedia del Prestige es similar a lo que se está viviendo en el Mar Menor. Pues no, no tiene nada que ver. Aquello se produjo por un fenómeno natural, esto viene ocurriendo, poco a poco, a lo largo de los años de gobierno popular, por la dejadez, por la desidia, por la incapacidad de unos gobernantes para valorar lo que realmente es importante. Porque en aquel caso, como en este, fue un Gobierno del PP el que facilitó que ocurriese: si hubiera existido una legislación acerca de la navegación de petroleros monocasco en las costas españolas se habría evitado la magnitud de la catástrofe ecológica vivida. Pero fue necesario que eso ocurriese, fue necesaria la presión del movimiento Nunca Máis, y los efectos devastadores del desastre vivido con el Prestige, para que el gobierno popular rectificase y equiparara, en este campo, la legislación española a la de otros países de la UE, que ya prohibían la navegación de estos buques por sus costas.

Por su parte, el secretario general del PP Teodoro García Egea, ha venido a decirnos que en las elecciones generales del 10 de noviembre la Región de Murcia ha de saber elegir porque: “En el PP no nos preguntamos de quién es la competencia, nos ponemos a solucionar los problemas”. Pues teniendo en cuenta lo que ha ocurrido en el Mar Menor, yo que él, no presumiría mucho de esto.

Publicado en La Opinión, de Murcia, el 23-10-2019

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