UN HOMBRE ÍNTEGRO

Martes, 23 febrero, 2021

descarga (12)Era junio de 1983. Yo llegaba a RNE, en Murcia, a estrenarme en eso de la gestión de un medio de de comunicación. Una Murcia, como ocurría en toda España, en plena efervescencia política. Los bares “progres” estaban abiertos toda la noche y tomarse una copa “arreglando” Murcia, y todo el mundo mundial, era lo más normal. Había vida en esos ambientes. En esos, y en todos. Los políticos mostraban ilusión por lo que hacían, creían en lo que hacían, parecían preocuparse por lo que hacían.

Y entre esos políticos, que nos transmitían todo eso, estaba José Molina, Economista. Consejero de Economía en el Gobierno de Andrés Hernández Ros, y en los últimos años, presidente del Portal de Transparencia de la Comunidad Autónoma.

descarga (13)Le conocí en uno de esos actos en los que coinciden periodistas y políticos, y hablamos de pie: sabía que era de Guadix y me preguntó por alguien de mi pueblo que había estudiado con él. Hablamos lo que se puede hablar en estos actos, pero en mi quedó la sensación de que la Economía del Gobierno de Murcia, estaba en buenas manos. Pasado poco tiempo le llame para invitarlo a un programa de carácter nacional, en RNE, y aceptó encantado. Vino con tiempo, y tuve la oportunidad de gozar de su charla, de conocerle mejor, de descubrir que estaba delante de un gran hombre que defendía el conocimiento de las leyes por parte de los políticos, porque entendía que sin ese conocimiento no podía existir respeto hacia los ciudadanos. Y sin eso, “se corría el peligro de destrucción de los valores”.

Aquella conversación fue muy importante para mí. Yo había vivido parte de la transición democrática haciendo información parlamentaria en Madrid. Había conocido a muchos políticos; de uno y otro signo, todos plenos de entusiasmo por lo que este país estaba viviendo, y en una época en la que los políticos se fiaban de los periodistas, y los periodistas de ellos: había una unión y una comunión de intereses, que el tiempo torno en desconfianza mutua. Sí, había conocido a muchos políticos, pero a muy pocos que creyeran tanto en el servicio publico como él.

Pasaron años hasta que me atreví a decirle lo que aquella charla me había impresionado. No olvidaré su sonrisa y su mirada de sorpresa. Y lo hice la última vez que hablé con él, sin prisas, largamente. Fue en septiembre del 2020. Yo había escrito un artículo, en esta sección, sobre su despedida como presidente del Consejo de la Transparencia, y le había gustado. Me limitada a decir lo que todo el mundo pensaba de él, que era un hombre honesto, pero entre sus muchas cualidades, también tenia la del agradecimiento, y me llamó para mostrarme su gratitud, y para invitarme a tomar un café, sin prisas. Y quedamos, como no. Al aire libre, en la plaza de Belluga. Y me di cuenta de que el tiempo no le había cambiado, porque aunque sus ocupaciones fuesen otras; las preocupaciones eran las mismas, aunque con otros matices.

descarga (14)Percibí que su tiempo en el Portal de la transparencia de Murcia había sido todo, menos fácil, pero estaba orgulloso del resultado de su trabajo, aunque reconocía que, a veces, había tenido que sortear algunos intentos de oscurecimiento, quizás porque la transparencia no es algo que guste a todos los gobernantes, por eso entendía que era necesario que el sentido de transparencia funcionara a nivel nacional, porque según sus palabras, era la única manera de que la sociedad creyera en sus gobernantes.

Ya se que sobre José Molina se ha escrito mucho estos días: el dejó en aquellos que le conocieron y trataron, los mismo recuerdos de hombre íntegro y honesto que en mi. Pero he sentido la necesidad de escribir sobre él, porque el mundo no está sobrado de personajes que, con años a la espalda, continúen creyendo que es posible mejorar la sociedad: “Cada uno puede hacer mucho y todos juntos podremos hacer historia”.

Publicado en el diario La Opinión, de Murcia, el 17 de febrero de 2021

LA HISTORIA CONTADA POR PODEMOS

Lunes, 15 febrero, 2021

Raro es el día en que las redes sociales no nos ofrecen eso que se ha dado en llamar fake news, y que no es otra cosa que patrañas puestas al servicio de ciertas ideologías y de muchos intereses.

Pero estos fake news no parten solamente de algunas publicaciones digitales, que como en la mayoría de los casos desconocen la asignatura de Ética y Deontología Profesional, ignoran que si la Ética es el conjunto de costumbres y normas que dirigen o valoran el comportamiento humano en una comunidad, la deontológica es un sistema de regulación del que se dota una corporación profesional, con el fin de garantizar que se ejerza con responsabilidad y enfocándola hacia la defensa del interés general.

Lo que ocurre es que, en los últimos tiempos, los fake news, o lo que es igual, la tergiversación de los hechos y de la propia historia, no proceden solo de algunos medios, especialmente digitales, con pocos escrúpulos y mucho que ganar con sus falsedades, y sí de algunos políticos; incluso de aquellos que vinieron a “salvarnos” de todo lo malo de lo que ellos llamaron “casta”. Y si para conseguir sus fines han de mentir, tergiversar, o directamente inventarse la historia, pues se hace, porque al parecer no ocurre nada: los ciudadanos están acostumbrándose al continuo desafinado de las notas y lo que está ocurriendo es que el oído se esta habituando a la estridencia.

Que Podemos tiene obsesión por acabar con el sistema monárquico ya es sabido por todos, porque no hay día que no nos vengan con la misma cantinela. Que están dispuestos a todo por conseguirlo, es fácil percibirlo: si para ello han de cambiar la historia, se cambia, y pelillos a la mar.

ISABEL FRANCOLo ultimo, en este intento de hacer a la monarquía culpable de todos los males, ha sido la intervención de Isabel Franco, diputada de Unidas Podemos por Sevilla, que se convirtió la semana pasada en protagonista en el Congreso, por su curiosa e inconsistente versión de la Reconquista, algo que ella metió con calzador porque se trataba de una moción de Vox sobre las medidas del Gobierno para “frenar la invasión migratoria en España”. Esa era la pregunta presentada por Vox en el Parlamento, y la señora diputada se despachaba diciendo cosas como: “En Al-Ándalus convivían tres culturas, la musulmana, la judía y la cristiana. Fue la monarquía hispánica la que provocó una enorme invasión, eso sí fue una invasión, un genocidio y una ocultación”. Asimismo, soltó todo esto de un tirón, y aunque ella dijese más tarde que cuando habla se ha informado antes, yo creo que en este caso lo hizo poquito, y este es el problema, que nuestros políticos desbarran demasiado. Y si Abascal soltó un discurso un tanto racista, al referirse a los inmigrantes llegados a Canarias, esta diputada hizo gala de un desconocimiento supino de la historia: al parecer, a ella solo le importaba aprovechar el momento para aunar monarquía con genocidio, dejando claro que de conocimientos históricos anda justita. Tan justita, que desconoce que muy poco tiene que ver Al-Andalus con “la monarquía hispánica”, según los historiadores, que dejan muy claro que ni Al-Andalus es “un único periodo de la historia, porque tiene muchas etapas”, ni fueron los Reyes hispánicos quienes acabaron con Al-Andalus, seguramente porque Al-Andalus acabó consigo misma, dando lugar a los pequeños reinos de Taifas siendo los propios musulmanes quienes dieron por acabado al Califato como ente político en el siglo XI. En definitiva, “desde 711 hasta 1492 el territorio hispano bajo poder musulmán estuvo administrado de muy diversas maneras y por potencias diferentes, en ocasiones como parte de imperios árabes y bereberes, de forma centralizada en Córdoba o dividido en taifas”.

Lo de la señora Franco no solo es desconocimiento: es desvarío monárquico.

Publicado en La Opinión, de Murcia, el 10 de febrero de 2021

LO QUE MOLESTA DE PABLO IGLESIAS

Viernes, 22 enero, 2021

descarga (7)El partido independentista catalán ERC, con la inestimable ayuda de Bildu, esa formación política que se niega a condenar los crímenes de ETA (aunque ahora sea un partido de paz, según el vicepresidente Iglesias), ha presentado una pregunta parlamentaria en la que se exige al Gobierno que rinda cuentas de los gastos de Patrimonio Nacional, para sufragar parte de lo que cuesta la estancia del Rey emérito en los Emiratos Árabes Unidos. Según esta pregunta, el Rey emérito cuenta con la ayuda de personal pagado por el erario público, que costea los salarios, la manutención, los desplazamientos y las dietas de tres ayudantes de cámara que acompañan y asisten, en turnos rotatorios mensuales, a Juan Carlos I en Abu Dhabi.

Pues que bien, los señores de ERC, tan preocupados porque el Estado cubra estos gastos, y tan despreocupados por saber como se encubre el dispendio de la estancia de Carles Puigdemont (palacete, mariscadas, y escoltas incluidos), en Bélgica. Porque desde octubre del 2017, en que éste saliera; de manera indigna, hacia ese país, (dos días después de que se aplicara el artículo 155 de la Constitución; por su intentona de subvertir el orden constitucional), hasta enero del 2020, en que fue considerado eurodiputado de pleno derecho, el señor Puigdemont no tenia ingresos reconocidos.

No, no cobraba sueldo público alguno durante ese largo tiempo, pero si gozaba (suponemos que continuará gozando), entre otras canonjías, de grandes comilonas en fastuosos restaurantes (vimos las fotos en los medios de comunicación y en las redes sociales), y hemos de preguntarnos de donde salía tan cuantioso dinero. Pero no, ERC no se hace esas preguntas, seguramente porque sobre eso, conoce mucho más que nosotros. Y tampoco se cuestiona por el mantenimiento, a cargo de la Generalitat, de los empleados que tiene Puigdemont; por no hablar de los miles de euros gastados en viajes a Waterloo, pero si se pregunta por lo que cuestan los asistentes del Rey emérito.

descarga (6)No solo ERC y Bildu muestran preocupación por ese personal pagado por Patrimonio Nacional. Como siempre, Podemos aprovecha el más mínimo resquicio para demostrar que su alianza con los independentistas es indestructible. Y lo hace, como siempre también, a través de las redes; que ellos dominan tanto. Pero nunca vimos que se preguntaran lo mismo por lo de Puigdemont, seguramente porque Pablo Iglesias, sí el vicepresidente del Gobierno español, se “mensajea” con el expresident en términos coloquiales y cercanos, tal y como desvelaba el “exiliado” en un libro que escribió para explicar, no se que, de su atentado a la Constitución. En ese libro se refería al hoy vicepresidente del Gobierno, desvelando un mensaje que Iglesias le transmitió: “En 15 años una nueva generación de españoles, más abiertos de mente y viajados, no se opondrá a un nuevo referéndum de independencia”.

Asimismo, claro que no nos extraña nada teniendo en cuenta lo que se atrevió a decir, hace unos días, en un programa de televisión, donde a preguntas del presentador sobre si Puigdemont es un exiliado, como muchos republicanos durante la dictadura del franquismo, Iglesias afirmó: “Pues lo digo claramente, creo que sí”. Pero no quedaba aquí la cosa, porque tras esa barbaridad, tras ese insulto a los exiliados republicanos (que pensarían de esto los españoles del éxodo y del llanto), y comparando el exilio de Puigdemont y el de Juan Carlos I, llego a afirmar que “la consideración moral” de los dos cosas es absolutamente diferente. “Lo siento en el alma si esto molesta a alguien”.

Pues no, quizás eso no moleste, porque ya sabemos lo que podemos esperar de su verborrea. Lo que molesta, y mucho, es que alguien, que dice estas cosas, en un tono de barra de bar, pueda ser vicepresidente del Gobierno de tu país.

Esto es lo que molesta, y lo que preocupa también.

Publicado en La Opinión, de Murcia, el 20 de enero de 2021

DE LO QUE HABLAN LOS ESPAÑOLES

Lunes, 11 enero, 2021

Extraña Nochebuena, extraña Nochevieja y, en definitiva, extraña Navidad, la que estamos viviendo; la que hemos vivido, con la ausencia de aquellos a quienes queremos, con la imposibilidad de juntarnos con lo amigos, y vivir una normal Natividad.

descarga (5)Y no, la mayoría de las conversaciones de estos días no han ido encaminadas a eso de sentirse monárquicos o republicanos. No, ese no fue el motivo de conversación, pese a lo que algunos iluminados vaticinaban, porque este país tiene otras muchas preocupaciones, que van más allá de los ensueños de algunos que pretenden imponer sus puntos de vista a los demás: “No hay que tener miedo al debate”, dijo Pablo Iglesias en una reunión telemática del Consejo Ciudadano Estatal de Podemos, y es que el defendía que ser republicano no trata solo de elegir al jefe del Estado, sino de defender los servicios públicos frente al “permanente proyecto privatizador de los partidos monárquicos”. Sí, una vez más, Pablo Iglesias juega a Goebbels, y miente, para ver si esa mentira se convierte en una verdad, porque en España no hay partido monárquicos, y el lo sabe; pero intenta colarlo. En España, hay partidos que respetan el orden constitucional que nos dimos los españoles, en una transición que, se ponga como se ponga, fue modélica. Otros partidos a los que no acaba de convencerles la constitución, porque es demasiado avanzada, democráticamente. Y otros partidos, como el suyo, que faltan a las promesas de “conciencia y honor”, sin respetar al Rey y sin respetar la Constitución, porque tampoco les gusta. Esa es la verdad, y yo creo que ya no engañan, porque comienzan a recoger menos frutos, aunque el líder de Podemos y vicepresidente segundo del Gobierno sostenga que: “ya hay una mayoría de ciudadanos que se identifica más con la república”. Y miente, y lo sabe, pero él a su juego goebbeliano.

imagesNo, no es verdad que la preocupación de la mayoría de los españoles sea esa. La preocupación de los españoles se centra, entre otras cosas, en saber el resultado de la vacuna contra el Covi-19, que se está inyectando en España. En saber si este 2021 que comienza será el año de la esperanza de recobrar la normalidad que anhelamos. Un sueño que puede hacerse realidad porque todos los países tomaron conciencia de la necesidad, y como resultado de ese esfuerzo, más de 60 proyectos están a punto de convertirse en la próxima vacuna, y otros 172 están en fases llamadas preclínicas. Y como quiera que los principales países están involucrados en la misma lucha, queremos ser optimistas y mirar el mundo con una sonrisa, que hasta ahora ha lucido poco.

De eso han hablado los españoles en esta Navidad. De eso y de, pongamos por caso, los problemas de los autónomos, y artistas, para recobrar sus vidas.

Y en el Campo de Gibraltar también se habló, y mucho, pero se hizo del acuerdo de Retirada entre el Reino Unido y la Unión Europea, llamado a garantizar a los trabajadores fronterizos el mantenimiento de los derechos laborales de que disfrutaban antes del Brexit, en virtud de la legislación de la Unión Europa. De eso es de lo que se habla allí, porque no hay que olvidar que, aproximadamente, en Gibraltar trabajan de forma habitual 10.000 españoles, a lo que hay que sumar 5.000 de otras nacionalidades que viven en España y que cruzan la Verja a diario. Trabajadores que estaban en un sinvivir ante la incertidumbre que padecían y que en estas Navidades han brindado por este resultado que asegura su futuro laboral. Desde luego, su tema de conversación no fue eso de república o monarquía. Estoy segura.

Como quiera que las ultimas encuestas no favorecen a Podemos (continúan bajando en estimación de voto), les ha dado las prisas por cargarse la monarquía; por si no les da tiempo desde dentro del Gobierno. Y un día si, y otro también, nos martirizan con la misma canción, que ya comienza a desafinar.

Publicado en el diario La Opinión, de Murcia, el 6 de enero de 2021

EL REY, UNA FIGURA IMPRESCINDIBLE

Domingo, 3 enero, 2021

descarga (2)Como todos los años, el discurso del Rey era esperado con interés por unos, con indiferencia por otros, y con la escopeta montada por una parte de los políticos que, diga lo que diga el monarca, nunca será bien visto porque lo que ellos pretenden, con lo que sueñan, lo que piden al destino en la entrada de cada año, es la desaparición de la monarquía. Así es que, que esa parte de la izquierda, suelte todo su vocerío en contra del discurso del Rey es lo normal; lo extraño sería lo contrario. Tan extraño como que un partido, donde sus representantes en el ejecutivo dijeron en su toma de posesión eso de “Prometo por mi conciencia y honor cumplir fielmente las obligaciones del cargo de vicepresidente segundo del Gobierno y ministro de Derechos Sociales y Agenda 2030, con lealtad al rey, guardar y hacer guardar la Constitución como norma fundamental del Estado, así como mantener el secreto de las deliberaciones del Consejo de Ministros y Ministras”, puedan ensuciar tanto el sistema que nos dimos. Porque sí, Iglesias también prometía su cargo diciendo eso de “por su conciencia y honor…”, con “lealtad al Rey, guardar y hacer guardar la Constitución…”. Lo hizo, lo vimos todos.

descarga (3)Pablo Iglesias soltó a sus voceros tras el discurso del Rey, para que dijeran barbaridades como las pronunciadas por el portavoz y Secretario de Relación con la Sociedad Civil y Movimientos Sociales de Podemos, Rafa Mayoral, que cargó zafiamente contra el discurso navideño del Rey Felipe VI, diciendo exabruptos como “Hay una pregunta que sigue sin responderse, ¿es la institución monárquica una herramienta idónea para delinquir?”, interpelando así ha al jefe del Estado sobre la no referencia explícita al anterior Jefe del Estado Juan Carlos I. Imposible imaginarse en otro país europeo cosas por el estilo, de partidos que forman parte del Gobierno. Como seria imposible que alguien, como el hispano-argentino Pablo Echenique, con alguna que otra cosita suelta por ahí sobre corruptelillas, se atreviera a dar clases de honradez y buena conducta al Rey, diciendo en su cuenta de Twitter que “Podría haber condenado explícitamente las actividades corruptas de Juan Carlos I y su evasión fiscal”, poniendo en evidencia que este hombre no aprende (fue sentenciado por acusaciones falsas).

descarga (4)Y el colmo de las voces que han arremetido contra el discurso del Rey, nos llegó del independentismo catalán. Así, mientras que el vicepresidente Pere Aragonés apuntaba cosas como: “Tuvimos que aguantar como una monarquía salpicada por la corrupción nos hablaba de ética” (jamás oí a este señor mencionar los desmanes económicos de la familia Pujol), la portavoz de JxCat en el Congreso, Laura Borràs, en Twitter escribía: “El hijo del rey (d)emérito ha osado hacer mención a principios democráticos, principios morales y éticos y de coherencia con sus convicciones y ni se ha sonrojado”. Y esto lo dice, sin sonrojarse ella tampoco, cuando fue llamada a declarar por el Tribunal Supremo, como imputada por el supuesto amaño de contratos cuando estuvo al frente del Instituto de las Letras Catalanas. Cinismo se llama esto, y ya está bien de superioridad moral del independentismo, cuando la Oficina Antifraude de Cataluña ha detectado “irregularidades” en adjudicaciones llevadas a cabo por el Ayuntamiento de Girona entre los años 2011 y 2014: Alcaldía de Carles Puigdemont.

Por cierto, según una encuesta publicada hace unos días por La Sexta (no es una TV vendida a la monarquía, que sepamos), un 54,3% de españoles apoyaría la monarquía constitucional en un hipotético referéndum, frente al 30,3% que haría lo propio con la república, lo que supondría un desplome de un 13,5% de los partidarios de prescindir de la figura del Rey. Seguramente, los que se han manifestado a favor de la monarquía, han sentido el mismo pavor que yo, al pensar en según que posibles presidentes, de una hipotética republica: no es para menos, ante este panorama político.

Publicado en La Opinión, de Murcia, el 30-12-2020

ALBERT RIVERA VENDE SU LIBRO

Domingo, 3 enero, 2021

descargaAlbert Ribera, anda en eso de vender su libro, “Un ciudadano libre”. Sí, el fundador de Ciudadanos, el artífice del triunfo de ese partido en Cataluña, el que consiguió 32 escaños en el Congreso, el mismo que lo ha hecho desaparecer prácticamente de Cataluña (las encuestas hablan de ello), el mismo que lo bajó a los diez escaños en el Congreso de los Diputados (en algún momento de su vida debió de pensar que como el partido era suyo podía romperlo) anda de entrevista en entrevista promocionando su libro, y hablando de política, claro. Y como todos los políticos que se ven forzados a dejar lo que les hizo sentirse importantes, no soporta que el partido pueda continuar caminando sin el. Y claro, ha caído en la tentación de dar clases de cómo hay que hacer las cosas. Es decir, se ha ido, pero quiere que sea poquito.

Y habla, y dice muchas cosas desde la soberbia del que fue triunfador. De lo que no habla es de que, por esa misma soberbia, puso en peligro la vida del partido que el fundó, porque en un momento en el que atisbó la posibilidad de ser vicepresidente del Gobierno, se le vino a la mente lo del posible “sorpasso” (expresión italiana que introdujo en el leguaje español el desaparecido líder de IU, Julio Anguita, cuando soñaba con adelantar en las elecciones al PSOE, algo que no ocurrió) al PP, y prefirió echar toda la carne en el asador en ese objetivo, antes que ayudar a la gobernabilidad de este país, al que dice amar tanto, con una vicepresidencia que debió parecerle poco.

En ese mismo momento, decidió abandonar el centro, haciendo posible algunos gobiernos en los que la sombra de Vox es imprescindible para que Ciudadanos, junto al PP, gobierne. En ese mismo instante, provocó que su partido perdiese sentido en el panorama político español. Porque sí, en ese punto, dejó a este país sin un partido de centro-liberal que, como ocurre en otros países, sirve en momentos determinados para ayudar a la gobernabilidad, quizás porque el término liberal da para muchas interpretaciones: en Estados Unidos, por ejemplo, se asocia a lo que aquí se estima como “muy de izquierdas”, y por el contrario, en países como Francia o Bélgica, pongamos por caso, se consideran “bastante de derechas” , y en el Reino Unido, se presentan como progresistas, pero con matices. Y por supuesto, partidarios del libre mercado. Así es que, como el nacimiento de Ciudadanos fue de centro izquierda, se le continuo creyendo de centro cuando se definió como liberal, por lo que sorprendió mucho cuando su ambición pudo más que su sentido de Estado.

descarga (1)Albert Rivera, en una entrevista en televisión, días pasados, evitaba comprometer su voto en las próximas elecciones generales, al partido que él fundó, diciendo cosas como “cuando uno deja la política se siente más libre para opinar sin las siglas en la boca”. Eludía hablar de su sucesora Inés Arrimadas y afirmaba que espera “poder votar a Cs y por muchos años” sin darlo por seguro, y apuntando que “cuando uno deja las trincheras, el carné, las siglas”, se siente con más libertad para opinar. Y nos preguntamos que quería decir con esto ¿Que ahora puede fastidiar a ese partido que destrozo con su altivez? Una altivez que se evidencia cuando afirmó que pudo ser vicepresidente del Gobierno con Mariano Rajoy y no quiso porque “lo que quería era un proyecto para liderar un proyecto”. No dijo lo del “sorpasso”, pero se le entendió todo.

Sí, Ciudadanos fue una obra suya, pero suyo es también el desastre electoral de las ultimas elecciones. Y ahora, si fuese menos fatuo, haría bien en vender su libro; para eso lo ha escrito, pero ganaría mucho demostrando el sentido de Estado que le faltó, en otra ocasión, no perjudicando a su partido: es importante para este país que una formación de centro, que en todos los países facilita la gobernabilidad, salga del pozo en el que él la dejó. Arrimadas lo está intentado, dando muestras de una gran sensatez.

Publicado en La Opinión, de Murcia, el 23-12-2020

LOS BANDAZOS DE PODEMOS

Jueves, 17 diciembre, 2020

PODEMOSEl nacimiento de podemos fue un tanto peculiar, con eso de “las mareas”, que significaban, más o menos, que pequeñas formaciones de izquierda de cada autonomía, trufadas de nacionalismo, algunas de ellas con tufillo anticapitalista, y que no contaban con la fuerza suficiente como para tener representación parlamentaria, encontraran el asidero para empezar a hacerse ver. Pero los últimos datos electorales, en Galicia y País Vasco, en las autonómicas, vinieron a demostrar que la formula es muy difícil de mantener, porque no se puede estar en misa y repicando a la vez. No se puede ser un partido de ámbito estatal, y a la vez responder a las exigencias de los nacionalistas-independentistas de cada región que demandan otras cosas para su territorio. Y ese ejercicio de funambulismo, tan difícil de sostener, provoca que el señor Iglesias haya hecho muchas veces el más absoluto de los ridículos apareciendo besando una ikurriña, en un acto electoral en el País Vasco, y casi lanzándose a hablar gallego en Galicia, lo que no impidió que en las ultimas elecciones autonómicas, celebradas el pasado mes de julio en esas comunidades autónomas, recibiese un varapalo de alcance monumental quedándose, como todos ustedes saben, fuera del parlamento gallego y permaneciendo de manera residual en el Parlamento vasco.

En cualquier otro partido político, hubiese habido una profunda reflexión sobre esos desastrosos resultados, pero el peligro de las formaciones donde se impone la figura del “amado líder”, es que no queda espacio para la reflexión ni el análisis, si este no lo desea. Y, al parecer, Pablo Iglesias no lo desea, embolicado con lo de derribar a la monarquía y ser el artífice de lo de la plurinacionalidad.

PODEMOS 2Pues bien, este partido de profundos bandazos estratégicos, dependiendo del lugar en el que se encuentre. Este partido, que ha defendido con uñas y dientes la llamada Ley Celaá (sobre todo en lo referente a la subordinación del castellano al catalán, en aquella autonomía), hasta el punto de que en el texto final se ha eliminado la frase que figuraba en el propio proyecto de la Lomloe: “Castellano, lengua oficial del Estado”, dando todo el protagonismo al diputado de en Comú Podem, Joan Mena, en su calidad de portavoz de Unidas Podemos en la Comisión de Educación del Congreso, para que dijera que la reforma permitirá “el blindaje de la escuela catalana y del modelo de inmersión lingüística”, porque “Es un paso importante para Cataluña y para el conjunto del Estado, que da pasos firmes en reconocimiento del plurilingüismo y de la plurinacionalidad”, ha registrado una iniciativa para pedir al Gobierno de la Comunidad de Madrid que tome las medidas pertinentes para que el castellano sea la lengua vehicular en la región ya que “en muchos centros la vehicular es el inglés con efectos segregadores y negativos para la enseñanza”. Sí, en la exposición de motivos de la iniciativa, IU-Podemos ha señalado que este modelo de enseñanza funciona como segregador, teniendo en cuenta “que muchas familia no pueden acceder en buenas condiciones al mismo, al carecer los padres y madres de conocimientos de ingles que les permitan ayudar a sus hijos de poder sufragarse un esfuerzo extraescolar en idiomas”.

Asimismo, en Madrid, se pide que el castellano, la lengua oficial de este país llamado España, sea “vehicular” porque los padres no pueden ayudar en inglés. Pero en Cataluña, el castellano no tiene que serlo, porque al parecer, todos los padres, todos, pueden ayudar a sus hijos a reforzar sus clases con sus conocimientos lingüísticos.

¿Qué les parece? Seria para reírnos a carcajadas, si no nos produjese una profunda indignación. Porque que otra cosa puede provocar la tomadura de pelo que subyace en la iniciativa de Podemos, en el Parlamento de Madrid. A no ser, que lo que pretendan es mofarse de la defensa del castellano: yo ya me creo todo de estos genios.


HABLÓ QUIEN TENIA QUE HACERLO

Lunes, 14 diciembre, 2020

AIILa Constitución española determina que el Gobierno es el encargado de dirigir la política interior y exterior, la Administración civil y militar, y la defensa del Estado. Así es, el artículo 97 de la Constitución deja claro que es el Gobierno el que “dirige la política interior y exterior, la Administración civil y militar y la defensa del Estado”. Y como no podía ser de otra manera, las Fuerzas Armadas están completamente sometidas a esa dirección, porque la defensa nacional se basa en el pleno ejercicio de los derechos y libertades públicas reconocidas en la Constitución española de 1978 y en la Carta de las Naciones Unidas de 1945.

Que después de tantos años de democracia tengamos que recordar esto, puede parecer extraño, pero al parecer hay quienes se empeñan en olvidarlo e involucrar al Rey en cosas que nada tienen que ver con su desempeño, como estamos viendo reflejado en las redes sociales, donde algunas fuerzas políticas se manejan muy bien, y las han convertido en algo así como lo que dijo en abril de 1990 el entonces presidente del PNV, Xavier Arzalluz, en una reunión con la cúpula de Herri Batasuna, aquello de:

“Unos sacuden el árbol, pero sin romperlo, para que caigan las nueces, y otros las recogen para repartirlas”, refiriéndose así a la coincidencia de intereses que había entre su partido, la izquierda aberzale, y la organización terrorista ETA, y al necesario reparto de papeles para alcanzar el objetivo común, que no era otro; que no es otro, que la independencia para Euskadi.

Pues bien, al parecer ahora, las redes sociales se han convertido en ese árbol del que las nueces que caen son la siembra de las dudas sobre el que ellos han dado en llamar “Régimen del 78”, con la puesta en cuestión de la legitimidad de la Constitución (según se percibe la Carta Magna es algo que ha de cambiarse cada generación), y el cuestionamiento de la monarquía, que se ha amplificado ahora con el famoso chat de unos trasnochados militares. Sí, les ha venido como anillo al dedo las impresentables cartas hechas publicas por un grupo de militares jubilados que, a falta de cosas que hacer, se dedican a poner en cuestión nuestro Estado de derecho, proclamando su ignorancia y su falta de respeto hacia este país, al que dicen estar dispuestos a defender hasta dar sus vidas. Pero este país no necesita héroes, este país necesita ciudadanos, políticos, y militares jubilados también, con más sentido de Estado del que, unos y otros, manifiestan.

A1Porque no son solo las redes sociales las que han salido en tropel a hacer el juego a quienes declararon su lucha contra Felipe VI, que es tanto como decir contra la monarquía. No, hay quienes pontifican, a sabiendas de que mienten, cuando rechazan que sea la ministra de Defensa, Margarita Robles, y no un portavoz oficial de la Zarzuela, pongamos por caso, quien tenga que salir a decir las verdades del barquero a los que intentan implicar a Felipe VI en una entupida intentona golpista.

aIIIY esto es grave, porque quienes escriben, quienes dicen cosas así, saben perfectamente, como nos han explicado hasta la saciedad los constitucionalistas, que el mando del Rey como jefe supremo de las Fuerzas Armadas es meramente simbólico y necesitado de refrendo presidencial o ministerial (art. 64 CE), por lo que no puede existir una conexión ejecutiva directa de las Fuerzas Armadas con la Corona, sin contar con el ejecutivo, es decir, el Gobierno, Presidente y Ministro de Defensa. De manera que en este país, donde la democracia funciona mucho mejor de lo que muchos quisieran, las cosas se han hecho como se tenían que hacer. Hablando quien tenía que hacerlo, que no es otra que la Ministra, Margarita Robles.

Aunque a algunos, les hubiese encantado enfangar al Rey.

Publicado en La Opinión, de Murcia, el 9-12-2020

IGLESIAS CONTINUA SIN SABER ESTAR

Lunes, 16 noviembre, 2020

Arce IICuando el Rey viaja ( o viajaba, al parecer las cosas han cambiado) a una toma de posesión de un mandatario de algún país, ese desplazamiento, como no puede ser de otra manera, siempre fue considerado un viaje de Estado, en el que ningún integrante de la delegación que acompaña al Rey ( naturalmente siempre forma parte de la comitiva el, o la responsable, ahora, de Exteriores) se han permitido, jamás, gestos que pusieran en cuestión la exquisita neutralidad que los viajes del Rey han de reflejar. Porque aunque algunos se nieguen a ello; dentro del propio Gobierno, que es lo estrambótico de este caso, según la Constitución (a la que prometieron respetar), el Rey ostenta la más alta representación del Estado en el exterior, muy especialmente en Iberoamérica, tal y como pone de relieve el artículo 56.1 de nuestra Carta Magna: “El Rey es el Jefe del Estado, símbolo de su unidad y permanencia, arbitra y modera el funcionamiento regular de las instituciones, asume la más alta representación del Estado español en las relaciones internacionales, especialmente con las naciones de su comunidad histórica, y ejerce las funciones que le atribuyen expresamente la Constitución y las leyes”.

Así mismo, es la más alta representación, al parecer hasta que ha ido acompañado por el vicepresidente segundo del Gobierno y ministro de Derechos Sociales y Agenda 2030, Pablo Iglesias, que como verán en el enunciado de su cargo en el Gobierno, para nada tiene relación su departamento con el de asuntos exteriores.

IglesiasNo, el señor Iglesias no tiene ninguna competencia en las relaciones exteriores de este país, pero ante el asombro de muchos ciudadanos, formaba parte de la comitiva que, encabezada por el Rey de España, asistió a la toma de posesión de Luis Arce como nuevo presidente de Bolivia, porque como ya es conocido, el Rey, habitualmente, asiste a la toma de posesión de los mandatarios latinoamericanas, al margen de las ideologías de unos y otros, dentro de la más exquisita neutralidad.

Neutralidad que, en esta ocasión, se vio empañada por el comportamiento absolutamente rechazable del vicepresidente Iglesias que, una vez más, ha hecho gala de su mala educación, de su no saber estar, de su no entender el lugar que le corresponde, de ese no haberse enterado, aún, de que aparte de sus filias republicanas y sus fobias antimonárquicas, él forma parte de un Gobierno, donde la monarquía parlamentaria es una pieza muy importante de la Constitución, que se hizo posible por la voluntad de los ciudadanos. Que intente, cada vez que le es posible, ningunear, desprestigiar a la monarquía, es tanto como denigrar nuestro sistema democrático, y eso es especialmente grave en quien forma parte del mismo Gobierno.

Porque esto es lo que ha pretendido hacer en este viaje; esto es lo que ha hecho, intentar erosionar la imagen de la monarquía española, transmitiendo la sensación de que desarrollaba una agenda paralela a la del Jefe del Estado, y saltándose a la torera las normas de cualquier política exterior que no son otras que, en una toma de posesión en el extranjero, los invitados no deben de tomar partido. Pero el no, él, en una muestra de su desconocimiento supino sobre muchas cosas, tenia que dar la nota diciendo eso de que “contra Evo Morales se cometió un “golpe de Estado”. Es decir, en un momento así, sitúa a España en el lugar que él quiere cuando este país, del que es alto representante, jamás reconoció aquellos sucesos como tal golpe de Estado. Ni siquiera es capaz de saber interpretar los silencios de la administración a la que pertenece.

Desde que es vicepresidente, Iglesias está haciendo tan evidentes sus carencias como político, que solo le queda continuar con su cruzada antimonárquica, porque su alianza con los representantes del populismo ultraizquierdista de América Latina, no parece que aquí le vayan a dar para mucho más.

Publicado en La Opinión, de Murcia, el 11 de Noviembre de 2010

EL INTERÉS COMÚN DE LOS EXTREMOS

Martes, 10 noviembre, 2020

negaEn Murcia y Cartagena, como en otros lugares de España, hemos asistido en las ultimas noches a la actitud vandálica de grupos de jóvenes a los que, no se porqué, se les ha dado en llamar “negacionistas” de la pandemia. Y yo me pregunto, ¿Negacionistas de qué? Muchos de ellos, ni siquiera saben que es eso, muchos de ellos han asistido a dichos encuentros, convocados por las redes sociales, sabiendo que el objetivo era la destrucción del mobiliario urbano, la quema de contenedores, el barullo y el enfrentamiento con las fuerzas del orden. Ni les preocupa el coronavirus, ni conocen el contenido del estado de alarma. Lo que buscan, al extraño grito de libertad, en las gargantas de quienes jamás han respetado unas mínimas normas de convivencia, de quienes nacieron ya en un Estado democrático y libre, es la destrucción de esa libertad.

Y una vez más, los extremos se tocan, y las redes sociales son un claro ejemplo de ello. Y si voceros de Podemos (Pablo Iglesias en su cuenta de Twitter habló en este sentido) culpan de estos actos vandálicos a grupos fascistas, movilizados, según ellos, por Vox, estos últimos acusan a grupos de extrema izquierda, encarnados, para ellos, en Podemos. Y todo esto, desde una enorme irresponsabilidad en dos partidos con presencia en el Parlamento Español, que deberían de ser mucho más cautos, más prudentes a la hora de alentar a esa gente dispuesta a todo y que solo necesitan que alguien les anime lo más mínimo para armarla. Sí, aquí, al parecer, Podemos y Vox, según ellos, andan en esas cosas. Unas cosas que, a veces, pueden irse de las manos.

negacionistasComo ha ocurrido en Barcelona, donde junto a la quema de contenedores, se producían barricadas incendiadas, y los asaltos a establecimientos (el espectáculo de un grupo de jóvenes robando bicicletas en uno de esos establecimientos es bochornoso), en medio de los gritos de uno y otro signo político. Desde los antisistema; a los que les da igual quien haya convocado la fiesta porque lo importante es la destrucción y el caos que siembran a su paso, a los chicos de Torra, para quienes aquello de “apreta” debe de ser esto también; el aprovechar las oportunidades que se presentan para dejar impresa su firma de vandalismo, que el señor expresident arengaba y animaba, porque ante el caos hay ideas que se defienden mejor. Y ya puestos a animar el cotarro, bien está que aparezca la muchachada que forma parte de los Boixos Nois, un grupo ultra de extrema derecha del Fútbol Club Barcelona, que como llevan mucho tiempo a los que no se les da mucha bola, también aprovecharon para pedir la libertad que ellos no conceden a los que no piensan igual. Ya ven, en los extremos, pero con intereses comunes.

PabloHe seguido con mucha atención todas las reacciones que se han venido produciendo en las calles de muchas ciudades españolas con motivo de los distintos confinamientos perimetrales. Y lo que he visto me ha producido una profunda tristeza, pero también me ha llenado de esperanza la actitud de algunos jóvenes que han sido un ejemplo de comportamiento cívico, destacando la actitud de un grupo de jóvenes de Logroño que salían a las calles de esa ciudad, a primeras horas del pasado domingo, para arreglar los destrozos ocasionados en la vía publica de la capital riojana, limpiando, y recolocando el mobiliario urbano dañado por los disturbios. Unos jóvenes que habían respondido a la convocatoria por redes de Pablo Alcalde, un joven de 16 años que aparecía en las pantallas de TV, para decirnos que no todos los jóvenes son iguales, que él es hijo de una barrendera que llega a su casa agotada de trabajar para poder dar de comer a su familia, y que estaba indignado con lo que estaba viendo.

Pero esa señora, ha hecho mucho más que darle de comer a su hijo, le ha dado unos valores que se reflejan en la actitud de este estudiante de bachillerato que nos ha demostrado que, como él dice, todos los jóvenes no son iguales.

Publicado en el diario La Opinión, de Murcia, el 4 de noviembre de 2020

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