LA CARCEL EN UN VESTIDO

Jueves, 31 mayo, 2018

Ya se que algunos ciudadanos de este país nuestro se permiten dar lecciones de democracia a otros con muchos más años de experiencia en la materia que nosotros. Ya se que en nombre de no se que progresismo algunos dirán que este artículo atenta contra los derechos fundamentales de no se que. Pero miren, decidí hace tiempo que no me dejaría amedrentar por los fundamentalistas (religiosos o políticos) porque quiero sentirme una ciudadana libre para expresar mis opiniones. Y como este diario me lo permite, eso pretendo con este artículo; hablar con libertad.

descarga (4)El pasado día 17, jueves, me encontraba comprando en Carrefour. Miraba las frutas y, de pronto, a mi lado, vi a una mujer (bueno, podría ser un hombre, porque solamente se le veían los ojos), vestida absolutamente de negro, que asomaba sus ojos por una rendija abierta en el tejido que le cubría totalmente el cuerpo. Sí, aquí, a las 13 horas, aproximadamente, hacia su compra alguien que vestía con un “niqab”. Me sorprendió sí, muy desagradablemente. Quizás porque no estoy acostumbrada a ver esa indumentaria en esta tierra. Posiblemente porque siempre pensé que nadie sabe quien va debajo de esa vestimenta. Y porque, por mucho que se empeñen los que hablan de que la mujer musulmana elige libremente llevar esa prenda, yo me permito dudar de ello, porque nadie puede sentirse cómodo en una cárcel, y eso atuendo tiene mucho de eso.

La experta en estudios islámicos y políticos de medio oriente, Raihan Ismail, investigadora de la Universidad Nacional de Australia, es autora de una publicación sobre el significado del ropaje que visten las mujeres musulmanas. Estas prendas son cinco: niqab, hijab, burka, chador y dupatta. El niqab, el que llevaba la persona que iba debajo de la vestimenta que yo vi en Carrefour, solo deja al descubierto los ojos.

descarga (2)Pues bien, esta investigadora, que se declara musulmana, justifica en su escrito este atavío diciendo: “Las mujeres lo hacen porque creen que es una obligación religiosa, sin embargo, algunos hombres piden a sus esposas usar el niqab o la burqa para evitar que los demás las vean. “Cuando esto sucede, no es culpa del atuendo, sencillamente hay opresión en el hogar”. Esto es lo que asegura la experta. Y a mi me parece que cuando vivimos en una sociedad tan sensibilizada por la dignidad de la mujer, esta sociedad debería impedir la utilización de estos atavíos, algo que ya avala el Tribunal de Derechos Humanos de Estrasburgo. Sí, en Julio de 2017 el TEDH respaldó la prohibición del “burqa” o del “niqab” en los espacios públicos con el fin de facilitar la convivencia y proteger los derechos y las libertades de los demás, añadiendo que la prohibición puede ser “necesaria” en una sociedad democrática. Esto decía la sentencia del alto tribunal europeo que daba la razón a la ley de Bélgica de 2011, que prohíbe cualquier vestuario que tape la cara total o parcialmente.

La resolución respondía a recursos presentados por dos mujeres, una belga y otra marroquí, contra la ley belga de 2011. El Tribunal de Derechos Humanos de Estrasburgo daba así la razón al Estado belga. El fallo concluía que “la prohibición del burqa no vulnera el derecho al respeto de la vida privada y familiar ni tampoco el derecho a la libertad de pensamiento, de conciencia y de religión, como tampoco puede considerarse un caso de discriminación”. Así de claro.

imagesPaíses que nos pueden dar lecciones de tolerancia, que tienen muchos mas años que nosotros de democracia (hablamos de Francia, Bélgica, Austria, Holanda, Alemania y Dinamarca, y otros con menos experiencia democrática como Bulgaria y Letonia) ya prohibieron la utilización de estas prendas en sus espacios públicos. Por cierto, es la segunda vez que el Tribunal de Estrasburgo respalda prohibir cualquier prenda que cubra total o parcialmente la cara de una persona. Y son demócratas.

Publicado en La Opinión, de Murcia, el 30-5-2018
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LARRA, KAFKA O EMPADRONARSE EN MURCIA

Jueves, 31 mayo, 2018

A 0La obra “Vuelva usted mañana”, de Mariano José de Larra, escritor y periodista español del siglo XIX, ha quedado en el imaginario español como algo que representa como nadie la pereza que siempre se adjudicó al funcionariado español a lo largo del tiempo. Un funcionariado que secularmente estaba mal pagado; no es el caso de ahora, y que se cobraba con sus excesos de dejadez, con su desidia hacia el administrado, el mal trato que creía percibir. Así es que, ese “Vuelva usted mañana” ha quedado; incluso para los que nunca leyeron un libro, como ejemplo de la burocracia y de todos los que muestran desinterés por las obligaciones de su profesión.

Verán, una amiga fue a empadronar a su hijo. No un recién nacido no. Un chico algo mayorcito que hace tiempo se vio obligado a salir de esta tierra en la que nació, y a la que ama, porque a determinadas edades hay que buscarse la vida donde sea. Pues bien, la vida ha sido generosa con el y ahora puede volver a esta tierra suya, con sus padres, con sus amigos, con sus recuerdos. Y necesita empadronarse, miren por donde. Algo muy normal, que bebería ser muy sencillo y que, por esas cosas de la administración, aquí se puede convertir en un dilema.

descarga (1)Su madre; las madres sirven tanto para un empadronamiento como para las cosas más insospechadas de los hijos, que también es nacida y criada en Murcia, su marido también y toda su familia (más de siete apellidos murcianos, por lo menos) se dispone a empadronarlo, porque quien mejor que una madre para hacernos la vida más fácil y quitarnos esos pequeños problemas que pueden amargar nuestra existencia. Bueno, lo de pequeños problemas es un decir, porque esa madre abnegada (abogada y todo, que ya es decir) se dispone a iniciar los tramites de este engorroso (engorroso ahora, ella nunca lo hubiese pensado así antes) tramite. Y se dirige a la plaza de los Apóstoles porque al parecer era el sitio adecuado para tamaño proceso. Y no, ahí no le atienden. Oficina cerrada y la remiten a la plaza de Europa. Y allí se encamina, alegre y feliz porque su hijo hará realidad ese ansiado deseo de volver a ser murciano, oficialmente murciano, porque él lo ha sido siempre.

Allí, en la plaza de Europa, le dicen que si quiere presentarlo tardarán dos o tres semanas en hacerlo porque ellos solo son un registro y han de mandarlo a la inscripción correspondiente que, al parecer, está en la plaza de la Pólvora. Y añaden: ha de pedir cita por Internet para acudir allí (me pregunto que hace la gente “normal” en Murcia que desconoce eso de Internet, que los hay, si no pueden solucionar sus cosas por la vía de toda la vida de Dios). Y sí, los conocimientos sobre la vida moderna de esta abnegada madre dan para conocer el funcionamiento de Internet (ya les digo que es universitaria) pero miren por donde, le dan cita parta el día 30.

descargaSí, desde el día 19, en que ella pide ese empadronamiento, no lo logrará hasta el día 30. Es decir, 12 días después. Pues yo, ante este absurdo, no puedo por menos de acordarme de Larra, un madrileño del siglo XIX. Pero es inevitable rememorar también a un tal Frank Kafka nacido en el siglo XVII, en Bohemia, en el Imperio austrohúngaro y resaltar la coincidencia de ambos en la globalización del siglo XXI porque ya sabemos que algo kafkiano, o “venga usted mañana” lo decimos ahora al referirnos a cosas o situaciones absurdamente complicadas, extrañas, como las que describía Kafka: asunto kafkiano; broma kafkiana. En definitiva, “venga usted mañana, Como esa ciudadana que clama en el desierto para poder empadronar a su hijo. Nacido en Murcia y que quiere volver a ella. Sí: algo kafkiano.

¿De verdad ha de ser tan complicada la administración pública?

Publicado en La Opinión, de Murcia el 23-5-2018

LUÍS MARÍA LINDE, FUERA DE LA REALIDAD

Jueves, 8 marzo, 2018

ME DAN TERROR LOS PERSONAJES QUE HABIÉNDOSE SITUADO TAN ARRIBA (DEJANDO A VECES ALGUNOS CADÁVERES EN EL CAMINO) SON INCAPACES DE SENTIR EMPATÍA POR LOS QUE REALMENTE SUFREN NECESIDADES.

BLuís María Linde, Gobernador del Banco de España, lleva una racha de declaraciones y afirmaciones alrededor de las pensiones públicas que nos atreveríamos a calificar, como poco, de sonrojantes, porque la semana pasada asombro a tirios y troyanos diciendo que: como un alto porcentaje de jubilados españoles tienen casa en propiedad, este es un factor importante a la hora de valorar las pensiones reales y netas. Algo que, según él, no se suele considerar cuando se habla de las rentas que perciben. Y se quedo tan pancho. Porque sí, este señor tan listo, (debe de serlo por el puesto que ocupa) nos dijo también que “Esto tiene un efecto sobre la pensión real de jubilación muy importante”, porque “no es igual pagar un alquiler de 500 euros al mes que pagar un gasto de comunidad de 100 euros”.

Daba contestación así a unos periodistas que le preguntaban sobre las movilizaciones de pensionistas que se están produciendo por toda España. Y lo hacia, haciendo alarde de un desconocimiento supino de la realidad que la mayoría de los pensionistas están viviendo en este país. Pensionistas que, en la mayoría de los casos, ganan 670 euros, que muchos de ellos han de ayudar a sus hijos y nietos y que han de pagar comunidad, IBI, agua, luz y suponemos que algo han de comer, aunque ya se sabe que los mayores tienden a la austeridad.

Pues bien, después de aquello, el pasado lunes, el inefable señor Linde volvió a hacer declaraciones al respeto (le está tomando el gusto a esto de los micrófonos) y viene a decirnos que “ve difícil” que las cuentas públicas puedan soportar una vinculación de la subida de las pensiones al IPC, por lo que aprovechando el momento ha abogado por incentivar los planes de pensiones privados al considerar que “sería bueno que la gente no solo invirtiese en vivienda, sino también un poco en activos financieros”. Así, como suena, “invertir en activos financieros”. Y yo me pregunto ¿Pero este hombre donde vive? Pues vive en una burbuja que, como a otros, le aleja de la realidad del mundo mundial. ¿A quien se refiere cuando habla de invertir en activos financieros? ¿A los trabajadores que tienen contratos por horas a la semana? ¿A los trabajadores a los que muchas empresas obligan a convertirse en falsos autónomos? ¿Esos pueden invertir en activos financieros? Es de chiste si no fuese tan triste.

Me dan terror los personajes que habiéndose situado tan arriba (dejando a veces algunos cadáveres en el camino) son incapaces de sentir empatía por los que realmente lo necesitan. Que se permita calificar de privilegiados a aquellos jubilados que se pasaron toda su vida pagando una modesta vivienda es vergonzoso. Tan vergonzoso como la falta de sentimientos de que hace gala el personaje.

b 2Verán, el tal Linde (aún es Gobernador del Banco de España) al parecer gana 186.000 euros al año. Si a esto añadimos que tendrá cuantiosas dietas cuando viaja. Que los hoteles de cinco estrellas en los que se aloja cuando da sus brillantes conferencias no los paga él. Que las comidas de las que disfruta en los mejores restaurantes, en la mayoría de los casos son pagados por otros, y que, por supuesto, cuenta con coche gratis, incluido conductor (el no es un privilegiado pensionista que puede acceder a los bonos de los transportes públicos de sus ciudades a bajo precio o gratis), hemos de pensar que sí, que cuenta con suficiente presupuesto como para invertir en “activos financieros”, esos que él recomienda a los que no pueden llegar a fin de mes.

Los expertos en la conducta humana dicen que ciertas situaciones personales pueden generar respuestas conductuales que alejen a la persona de la realidad. Yo desconozco los motivos por lo que el señor Linde vive fuera de la realidad, pero sus declaraciones me hacen pensar que necesitaría bajar a la tierra.

Publicado en La Opinión, de Murcia, el 7-3-2018

LOS MAL LLAMADOS PARKING PÚBLICOS

Miércoles, 4 noviembre, 2015

SI DEJO MI COCHE EN UN APARCAMIENTO ES PORQUE ENTIENDO QUE ALLÍ ESTARÁ MÁS SEGURO QUE EN LA CALLE, QUE LO TENDRÉ PROTEGIDO, PERO NO ES ASÍ.

PARKING LA GLORIETALa firma que gestiona, en Murcia, los parking de la Glorieta de España y la Plaza de Santa Isabel, entre otros, se anuncia en Internet como una empresa líder en el mercado dedicada a la gestión y explotación de estacionamientos subterráneos y en vía pública. Y se publicita así: “Damos servicio al ciudadano trabajando por y para la Movilidad. Actualmente somos más de 2.500 profesionales, y estamos presentes en cinco países gestionando más de 450.000 plazas de aparcamiento. Nuestro trabajo nos ha convertido en líderes en el sector en España y Portugal y cuartos en Europa”. Y claro que lo creemos. Nosotros entendemos que solamente 2,500 profesionales cubran los aparcamientos de la compañía en cinco países y puedan gestionar 450.000 plazas de garaje, porque hemos de suponer que todos ellos funcionarán como lo hacen en Murcia. Y en Murcia, créanme, es para llorar. Llorar de rabia por la impotencia que el ciudadano siento y de pena porque se permita que una concesionaria de un parking llamado publico pueda tomar el pelo al usuario como esta lo hace, un día, si y otro también.

Si a usted se le ocurre tener una tarjeta multiparking, esas que se utilizan para varios aparcamientos, tardó un poco más de lo previsto y agotó el crédito de la tarjeta, no importa en que cantidad, cuando usted intente recoger su coche, a las doce y media de la noche, pongamos por caso, usted se encontrará que la maquinita no le deja salir porque a esa tarjeta la falta un euro de saldo, un suponer. Pero como quiera que al entrar con la tarjetita no necesita el ticket que le facilitaría la salida, no tiene ningún medio a su alcance que le permita salir con su coche. Mira, remira y vuelve a remirar y al lado de la caseta en la que se supone debería de haber un diligente trabajador, encargado de solventar los problemas a los clientes, hay un timbre, donde usted ha de llamar. Llama y suena una voz misteriosa que le pregunta por lo que desea. Usted le explica que al parecer no puede salir por no se que le pasa a la tarjeta. Le dice que ha de esperar, que tardarán un tiempo en llegar. Un tiempo indeterminado. Como a las doce y media de la noche el cuerpo no está como para que le tomen el pelo, usted le dice a la misteriosa voz que vale, pero que cuando venga el sujeto que se traiga una hoja de reclamaciones—que supongo que no valen para nada, ninguna hoja de reclamaciones vale para nada en este país—pero te quedas muy tranquila diciéndolo porque con eso te sientes una ciudadana capaz de protestar ante los atropellos. PARKING SANGTA ISABELLa misteriosa voz llama de nuevo y nos dice que vale, que le des el numero de la matricula, el nombre del usuario y que te pongas en la salida que te darán paso, a distancia, pero que al día siguiente, o cuando intentes utilizar el parking de nuevo te cobrarán el euro que impidió que tu salieras en el momento en que debías hacerlo. Todo esto, porque en ese Parking y en otros que hay en Murcia con el mismo sistema de funcionamiento, los trabajadores brillan por su ausencia—que ya voy yo comprendiendo los misterios de que aumenten los ricos y disminuyan los pobres en este país–. No hay nadie que atienda al cliente. Si el cliente no tiene la moneda adecuada para pagar el ticket—suponiendo que no haya utilizado la tarjeta y sí tenga el ticket– deberá salir a la aventura, a la calle y buscar desesperadamente un establecimiento que quiera cambiarle, que no es fácil a determinadas horas. Y yo me pregunto: si yo dejo mi coche en un aparcamiento es porque entiendo que en el mismo estará más seguro que en la calle, que lo tendré protegido, pero no. Usted, en un aparcamiento de esta empresa, la tiene sometido a los mismos riesgos que en el exterior, con el agravante de que le cobran, como si estuviese protegido, y le pueden hacer esperar el tiempo que estimen conveniente, hasta que usted pueda recoger su coche. Y digo yo, si como al parecer es concesión administrativa municipal ¿el Ayuntamiento no tiene nada que decir al respecto? Yo creo que debería.

Publicado en La Opinión, de Murcia, el 4-11-2015

JUSTICIA Y PRECISIÓN EN EL LENGUAJE

Miércoles, 22 octubre, 2014

La RAE, que es muy puntillosa con esto de definir exactamente el sentido de las palabras, hace una distinción entre “administrar justicia” y “hacer justicia”, términos que a los legos en la materia les puede parecer iguales pero que los encargados de impartir justicia distinguen muy bien.

Aparente confusión que nos da una idea de lo difícil que debe de ser eso de distribuir con equidad la justicia y que los profanos en la materia lo entiendan, porque creo que es muy importante que los que no forman parte de ese mundo sean capaces de comprender el porqué de las resoluciones judiciales porque, si no es así, queda en el ambiente la sensación de que ni todas las leyes son justas, ni todas las resoluciones tienen un fundamento lógico.

PILAR MEGIAAlgo así está ocurriendo con lo dictado por el Juzgado de Instrucción número 8 de Murcia, que dirige el Juez David Castillejos, y que investiga el caso Umbra sobre presunta corrupción urbanística en la zona de expansión, al norte de la capital, que ha decidido retirar la imputación que pesaba sobre la exconcejala de Urbanismo Pilar Megía. En uno de los considerandos resalta que la exregidora no tiene especiales conocimientos en gestión urbanística.

Ni entro en la resolución del juez; faltaría más. No discutiré el contenido de la sentencia; hasta ahí podíamos llegar, pero lo que si creo es que los magistrados deberían de ser muy cuidadosos con las redacciones de sus resoluciones porque tenemos un idioma muy rico, con muchos sinónimos y antónimos, que queriendo decir lo mismo suena de manera distinta y quizás la búsqueda de un lenguaje más preciso evitaría el escándalo, porque de escándalo podemos calificar que se retire la imputación a una acusada porque, al parecer, es licenciada en otras materias distintas a las que gestiona.

ALCALDE DE MURCIAEs cierto que los considerandos no hablan solo de esto, también se refieren, y esto es lo que a nosotros nos parece lo más sustancial, a que la señora Megías llegó a Urbanismo del Ayuntamiento de Murcia tiempo después de que se cerrase el convenio de Nueva Condomina. Pero miren por donde, lo primero es lo que se queda en el ánimo de los ciudadanos porque, lógicamente, es lo que ha quedado reflejado en los medios de comunicación y porque es lo que chirría sobremanera, lo que escandaliza un poco, o un mucho. Por esa razón, todos los políticos, todos los que se dedican a la gestión pública, no podrían ser otra cosa que no fuese abogados o economistas, que se supone son los que atesoran conocimientos legislativos y económicos. Fuera otras cualificaciones profesionales. Y de esto se aprovecha y con toda la razón del mundo, José María Caballero, el abogado de otro de los imputados, el alcalde de Murcia, Miguel Ángel Cámara, que dice que “si Megías es bióloga y queda exculpada, ¿por qué no debe de estarlo Cámara, que es químico de formación? Claro que al abogado, que demuestra una gran rapidez de reflejos pero una cierta capacidad de olvido, no dice que mientras que la señora Megías, como queda reflejado en el auto y como apuntamos antes, llega a su responsabilidad urbanística después de que se cerrase el mencionado convenio de Nueva Condomina—difícilmente pudo influir en el mismo–, el alcalde, como bien manifiesta el fiscal, llegó a la alcaldía a medidos de los 90 y es al que se le supone el conocimiento suficiente para firmar convenios de tanta trascendencia urbanística.

A mi no me hace feliz que supuestos servidores públicos estén encausados en procesos que deberían ruborizarnos a todos, a ellos los primeros. Y no me hace feliz porque no es posible sentirse cómoda en una sociedad en la que la corrupción ocupa un lugar preferente en las conversaciones de los ciudadanos.

Publicado en La Opinión, de Murcia, el 21-10-2014

LA FISCALIA HA DE PRONUNCIARSE

Martes, 11 febrero, 2014

No estamos en el siglo XIX, estamos en el siglo XXI y esta utilización de lo público en beneficio de determinados intereses privados ha de finalizar ya.

Debo manifestar que creo profundamente en lo público porque siempre me pareció más justo que lo privado, lo que no quiere decir que esté en contra de esta última opción. De lo que estoy en contra es de que los que nos gobiernan puedan llegar a confundir, a veces lo hacen, lo público con lo privado, beneficiando determinados intereses que no tienen nada que ver con los de la mayoría de los ciudadanos.

JOSE LUIS MENDOZAHace unos días tuve la oportunidad de escuchar por la radio unas declaraciones de José Luis Mendoza, presidente de la Universidad Católica de Murcia, UCAM. Es decir, no me lo han contado. Lo oí perfectamente, aunque en un principio pensara que me estaba afectando algún tipo de ensoñación, de ilusión, de alucinación en definitiva porque, lo que este señor pregonaba, es su determinación de conseguir, de parte del ayuntamiento de Murcia, la cesión de derechos sobre la carretera por la que se accede a las instalaciones de la UCAM –la vía local que une Guadalupe y La Ñora–en la que proyecta, se lo oí decir, no lo he soñado, la construcción de un gran aulario, comedores y no se cuantos servicios más con los que ampliar esas instalaciones.

CARRETERA LA ÑORAEn ningún momento percibimos que mostrara algún tipo de preocupación por los ciudadanos que utilizan diariamente esa carretera, pese a que su pretensión llevaría consigo cerrar la conexión viaria entre las dos pedanías, aislándolas igualmente de las comunicaciones que establecen con Javalí Nuevo y Javalí Viejo–confiemos en que el alcalde de Murcia, con su negativa a este desmán si muestre la preocupación que todos esperamos—porque, insisto, este buen señor lo que pretende es obtener la propiedad de la carretera local que une Guadalupe y La Ñora. Pero lo que nos preocupa no son sus ambiciones —alcanzar la luna puede ser una noble aspiración–, lo que nos debe preocupar es la seguridad con la que habla y expone sus proyectos dando la sensación de que sus conversaciones con el Ayuntamiento de Murcia, con el alcalde Cámara, están muy avanzadas. Y teniendo en cuenta los antecedentes de buen entendimiento del equipo de gobierno, de este nuestro ayuntamiento, con el jefazo de la UCAM—aún tenemos grabados en el alma, si es que estas cosas se graban en ella, los 135.000 metros cuadrados de suelo público, cedidos graciosamente a esa institución–, nos tememos lo peor. Y lo peor es que, una vez más, el alcalde Miguel Ángel Cámara, como ocurriera con los terrenos aludidos, confunda el interés público con lo privado y ceda los derechos de una vía absolutamente necesaria para el discurrir de la vida de los habitantes de La Ñora, de Guadalupe, de Javalí Viejo y Javali nuevo. En definitiva, de los habitantes de una parte importante de Murcia que ven con asombro como estas cosas pueden continuar ocurriendo, por lo menos aquí.

Cacique, es el nombre dado a los jefes de tribus amerindias en las islas del Caribe y América y fue incorporado en 1884 al Diccionario de la lengua de la Real Academia con su significado actual en sus dos acepciones: Dominación o influencia del cacique de un pueblo o comarca, e intromisión abusiva de una persona o una autoridad en determinados asuntos, valiéndose de su poder o influencia.

Pero no estamos en el siglo XIX, estamos en el siglo XXI y esta utilización de lo público en beneficio de determinados intereses privados ha de finalizar ya. Y si la cesión gratuita de miles de metros cuadrados de terreno municipal a la UCAM justificó, sobradamente, la investigación abierta por la Fiscalía Anticorrupción, esta pretensión de hacer suya una carretera publica, perjudicando los intereses de gran numero de ciudadanos, exige que esa Fiscalía tome cartas en el asunto y, de una vez por todas, ponga a cada uno en su lugar. Este contubernio entre el ayuntamiento de Murcia y la UCAM ha de terminar por el bien del interés de los ciudadanos de Murcia.


OBSESIONES DEL MINISTRO DEL INTERIOR

Martes, 17 diciembre, 2013

Puestos a ser optimistas nos quedamos con que, en esta ocasión, no se pateó la cara de ningún manifestante, como si ocurrió en la Gran Vía, en alguna ocasión, cuando los ciudadanos ejercían su derecho a pronunciarse libremente.

GOBIERNOEste Gobierno comenzó cargándose, de hecho, la Ley de Dependencia, eliminando becas y arremetiendo contra la educación pública. Entre todos los ministros continuaron con el deterioro de la sanidad publica, la eliminación de una justicia gratuita y todo eso que hace que un país tenga la dignidad de funcionar en derechos sociales y ahora, este Ejecutivo con frenesí legislador, decide arremeter contra los derechos fundamentales de los ciudadanos que viven en un pías democrático, entre otras cosas, el derecho a manifestarse libremente, a gozar de una seguridad pública de garantías.

Si de algo está haciendo gala esta nación, los ciudadanos de este país, es de un exquisito comportamiento ciudadano ante lo que está ocurriendo– como el chistoso Wert puso de relieve cuando dijo que las manifestaciones en aquí eran como fiestas de cumpleaños, o algo así, que ya me pierdo con las ocurrencias de este señor– por eso es más extraño este desandar el camino de las libertades emprendido por el Gobierno de Rajoy–aprobación de Leyes como la de Seguridad Ciudadana y la de Seguridad Privada–, que han de ofender a los demócratas.

Y como el presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, es un demócrata, no tenemos la más mínima duda de ello, comprendemos y compartimos las palabras que pronunció el pasado sábado en Murcia, con motivo de la convención celebrada por los populares murcianos donde, entre otras cosas dijo: “Lo que sea España es una decisión que no compete al presidente del Gobierno, ni a un partido político, ni siquiera a un Parlamento, corresponde a todos los españoles que son los que tienen la soberanía nacional”.

Difícil no estar de acuerdo con esto, y más difícil aún casar estas palabras con lo que estaba ocurriendo fuera del auditorio Víctor Villegas, de Murcia, donde se celebraba el acto y donde más de doscientos españoles, ejerciendo esa “soberanía nacional” a la que se refirió Rajoy, intentaban mostrar su rechazo a lo que está ocurriendo pero, miren por donde, no pudieron hacerlo donde Rajoy pudiese oírlos y fueron confinados por lo que se llama “cinturón de seguridad”, en un callejón a más de doscientos metros del auditorio para, al final del acto, tener un altercado con la policía con la detención de algunos de estos manifestantes. Pero miren, puestos a ser optimistas nos quedamos con que, en esta ocasión, no se pateó la cara de ningún manifestante, como si ocurrió en la Gran Vía, en alguna ocasión, cuando los ciudadanos ejercían su derecho a pronunciarse libremente.

MINISTRO DEL INTERIORLa Ley de Seguridad Ciudadana que, por su contenido, deriva, en la mayoría de los casos, los conflictos con los detenidos en una manifestación al ámbito de una Justicia que ya no es gratuita, se refuerza extrañamente con la Ley de Seguridad Privada que, entre otras cosas, permite la detención de personas en la vía pública para su entrega a Policía o Guardia Civil. Una Ley que pretende proteger a las empresas que se dedican a ese menester, como confesó, públicamente, la semana pasada el secretario de Estado de Seguridad, Francisco Martínez, continuando el discurso del Ministro.

Este Gobierno ha cogido una marcha de crucero donde se detecta un claro deseo de empequeñecer más el Estado y privatizar todo aquello que pueda beneficiar a un sector de la sociedad, entre los que no están esos que salen a las manifestaciones y corren el riesgo de ser detenidos, como vulgares delincuentes. Me cuesta pensar que, en tan poco tiempo, el recorte de las libertades nos sitúe entre esos países donde el ciudadano ha de salir a la calle con la documentación en la boca. Sinceramente, no veo las razones que producen esta obsesión por la seguridad del Ministro del Interior.

Publicado en La Opinión, de Murcia, el 17-12-2013

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