LOS MAL LLAMADOS PARKING PÚBLICOS

Miércoles, 4 noviembre, 2015

SI DEJO MI COCHE EN UN APARCAMIENTO ES PORQUE ENTIENDO QUE ALLÍ ESTARÁ MÁS SEGURO QUE EN LA CALLE, QUE LO TENDRÉ PROTEGIDO, PERO NO ES ASÍ.

PARKING LA GLORIETALa firma que gestiona, en Murcia, los parking de la Glorieta de España y la Plaza de Santa Isabel, entre otros, se anuncia en Internet como una empresa líder en el mercado dedicada a la gestión y explotación de estacionamientos subterráneos y en vía pública. Y se publicita así: “Damos servicio al ciudadano trabajando por y para la Movilidad. Actualmente somos más de 2.500 profesionales, y estamos presentes en cinco países gestionando más de 450.000 plazas de aparcamiento. Nuestro trabajo nos ha convertido en líderes en el sector en España y Portugal y cuartos en Europa”. Y claro que lo creemos. Nosotros entendemos que solamente 2,500 profesionales cubran los aparcamientos de la compañía en cinco países y puedan gestionar 450.000 plazas de garaje, porque hemos de suponer que todos ellos funcionarán como lo hacen en Murcia. Y en Murcia, créanme, es para llorar. Llorar de rabia por la impotencia que el ciudadano siento y de pena porque se permita que una concesionaria de un parking llamado publico pueda tomar el pelo al usuario como esta lo hace, un día, si y otro también.

Si a usted se le ocurre tener una tarjeta multiparking, esas que se utilizan para varios aparcamientos, tardó un poco más de lo previsto y agotó el crédito de la tarjeta, no importa en que cantidad, cuando usted intente recoger su coche, a las doce y media de la noche, pongamos por caso, usted se encontrará que la maquinita no le deja salir porque a esa tarjeta la falta un euro de saldo, un suponer. Pero como quiera que al entrar con la tarjetita no necesita el ticket que le facilitaría la salida, no tiene ningún medio a su alcance que le permita salir con su coche. Mira, remira y vuelve a remirar y al lado de la caseta en la que se supone debería de haber un diligente trabajador, encargado de solventar los problemas a los clientes, hay un timbre, donde usted ha de llamar. Llama y suena una voz misteriosa que le pregunta por lo que desea. Usted le explica que al parecer no puede salir por no se que le pasa a la tarjeta. Le dice que ha de esperar, que tardarán un tiempo en llegar. Un tiempo indeterminado. Como a las doce y media de la noche el cuerpo no está como para que le tomen el pelo, usted le dice a la misteriosa voz que vale, pero que cuando venga el sujeto que se traiga una hoja de reclamaciones—que supongo que no valen para nada, ninguna hoja de reclamaciones vale para nada en este país—pero te quedas muy tranquila diciéndolo porque con eso te sientes una ciudadana capaz de protestar ante los atropellos. PARKING SANGTA ISABELLa misteriosa voz llama de nuevo y nos dice que vale, que le des el numero de la matricula, el nombre del usuario y que te pongas en la salida que te darán paso, a distancia, pero que al día siguiente, o cuando intentes utilizar el parking de nuevo te cobrarán el euro que impidió que tu salieras en el momento en que debías hacerlo. Todo esto, porque en ese Parking y en otros que hay en Murcia con el mismo sistema de funcionamiento, los trabajadores brillan por su ausencia—que ya voy yo comprendiendo los misterios de que aumenten los ricos y disminuyan los pobres en este país–. No hay nadie que atienda al cliente. Si el cliente no tiene la moneda adecuada para pagar el ticket—suponiendo que no haya utilizado la tarjeta y sí tenga el ticket– deberá salir a la aventura, a la calle y buscar desesperadamente un establecimiento que quiera cambiarle, que no es fácil a determinadas horas. Y yo me pregunto: si yo dejo mi coche en un aparcamiento es porque entiendo que en el mismo estará más seguro que en la calle, que lo tendré protegido, pero no. Usted, en un aparcamiento de esta empresa, la tiene sometido a los mismos riesgos que en el exterior, con el agravante de que le cobran, como si estuviese protegido, y le pueden hacer esperar el tiempo que estimen conveniente, hasta que usted pueda recoger su coche. Y digo yo, si como al parecer es concesión administrativa municipal ¿el Ayuntamiento no tiene nada que decir al respecto? Yo creo que debería.

Publicado en La Opinión, de Murcia, el 4-11-2015
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JUSTICIA Y PRECISIÓN EN EL LENGUAJE

Miércoles, 22 octubre, 2014

La RAE, que es muy puntillosa con esto de definir exactamente el sentido de las palabras, hace una distinción entre “administrar justicia” y “hacer justicia”, términos que a los legos en la materia les puede parecer iguales pero que los encargados de impartir justicia distinguen muy bien.

Aparente confusión que nos da una idea de lo difícil que debe de ser eso de distribuir con equidad la justicia y que los profanos en la materia lo entiendan, porque creo que es muy importante que los que no forman parte de ese mundo sean capaces de comprender el porqué de las resoluciones judiciales porque, si no es así, queda en el ambiente la sensación de que ni todas las leyes son justas, ni todas las resoluciones tienen un fundamento lógico.

PILAR MEGIAAlgo así está ocurriendo con lo dictado por el Juzgado de Instrucción número 8 de Murcia, que dirige el Juez David Castillejos, y que investiga el caso Umbra sobre presunta corrupción urbanística en la zona de expansión, al norte de la capital, que ha decidido retirar la imputación que pesaba sobre la exconcejala de Urbanismo Pilar Megía. En uno de los considerandos resalta que la exregidora no tiene especiales conocimientos en gestión urbanística.

Ni entro en la resolución del juez; faltaría más. No discutiré el contenido de la sentencia; hasta ahí podíamos llegar, pero lo que si creo es que los magistrados deberían de ser muy cuidadosos con las redacciones de sus resoluciones porque tenemos un idioma muy rico, con muchos sinónimos y antónimos, que queriendo decir lo mismo suena de manera distinta y quizás la búsqueda de un lenguaje más preciso evitaría el escándalo, porque de escándalo podemos calificar que se retire la imputación a una acusada porque, al parecer, es licenciada en otras materias distintas a las que gestiona.

ALCALDE DE MURCIAEs cierto que los considerandos no hablan solo de esto, también se refieren, y esto es lo que a nosotros nos parece lo más sustancial, a que la señora Megías llegó a Urbanismo del Ayuntamiento de Murcia tiempo después de que se cerrase el convenio de Nueva Condomina. Pero miren por donde, lo primero es lo que se queda en el ánimo de los ciudadanos porque, lógicamente, es lo que ha quedado reflejado en los medios de comunicación y porque es lo que chirría sobremanera, lo que escandaliza un poco, o un mucho. Por esa razón, todos los políticos, todos los que se dedican a la gestión pública, no podrían ser otra cosa que no fuese abogados o economistas, que se supone son los que atesoran conocimientos legislativos y económicos. Fuera otras cualificaciones profesionales. Y de esto se aprovecha y con toda la razón del mundo, José María Caballero, el abogado de otro de los imputados, el alcalde de Murcia, Miguel Ángel Cámara, que dice que “si Megías es bióloga y queda exculpada, ¿por qué no debe de estarlo Cámara, que es químico de formación? Claro que al abogado, que demuestra una gran rapidez de reflejos pero una cierta capacidad de olvido, no dice que mientras que la señora Megías, como queda reflejado en el auto y como apuntamos antes, llega a su responsabilidad urbanística después de que se cerrase el mencionado convenio de Nueva Condomina—difícilmente pudo influir en el mismo–, el alcalde, como bien manifiesta el fiscal, llegó a la alcaldía a medidos de los 90 y es al que se le supone el conocimiento suficiente para firmar convenios de tanta trascendencia urbanística.

A mi no me hace feliz que supuestos servidores públicos estén encausados en procesos que deberían ruborizarnos a todos, a ellos los primeros. Y no me hace feliz porque no es posible sentirse cómoda en una sociedad en la que la corrupción ocupa un lugar preferente en las conversaciones de los ciudadanos.

Publicado en La Opinión, de Murcia, el 21-10-2014

LA FISCALIA HA DE PRONUNCIARSE

Martes, 11 febrero, 2014

No estamos en el siglo XIX, estamos en el siglo XXI y esta utilización de lo público en beneficio de determinados intereses privados ha de finalizar ya.

Debo manifestar que creo profundamente en lo público porque siempre me pareció más justo que lo privado, lo que no quiere decir que esté en contra de esta última opción. De lo que estoy en contra es de que los que nos gobiernan puedan llegar a confundir, a veces lo hacen, lo público con lo privado, beneficiando determinados intereses que no tienen nada que ver con los de la mayoría de los ciudadanos.

JOSE LUIS MENDOZAHace unos días tuve la oportunidad de escuchar por la radio unas declaraciones de José Luis Mendoza, presidente de la Universidad Católica de Murcia, UCAM. Es decir, no me lo han contado. Lo oí perfectamente, aunque en un principio pensara que me estaba afectando algún tipo de ensoñación, de ilusión, de alucinación en definitiva porque, lo que este señor pregonaba, es su determinación de conseguir, de parte del ayuntamiento de Murcia, la cesión de derechos sobre la carretera por la que se accede a las instalaciones de la UCAM –la vía local que une Guadalupe y La Ñora–en la que proyecta, se lo oí decir, no lo he soñado, la construcción de un gran aulario, comedores y no se cuantos servicios más con los que ampliar esas instalaciones.

CARRETERA LA ÑORAEn ningún momento percibimos que mostrara algún tipo de preocupación por los ciudadanos que utilizan diariamente esa carretera, pese a que su pretensión llevaría consigo cerrar la conexión viaria entre las dos pedanías, aislándolas igualmente de las comunicaciones que establecen con Javalí Nuevo y Javalí Viejo–confiemos en que el alcalde de Murcia, con su negativa a este desmán si muestre la preocupación que todos esperamos—porque, insisto, este buen señor lo que pretende es obtener la propiedad de la carretera local que une Guadalupe y La Ñora. Pero lo que nos preocupa no son sus ambiciones —alcanzar la luna puede ser una noble aspiración–, lo que nos debe preocupar es la seguridad con la que habla y expone sus proyectos dando la sensación de que sus conversaciones con el Ayuntamiento de Murcia, con el alcalde Cámara, están muy avanzadas. Y teniendo en cuenta los antecedentes de buen entendimiento del equipo de gobierno, de este nuestro ayuntamiento, con el jefazo de la UCAM—aún tenemos grabados en el alma, si es que estas cosas se graban en ella, los 135.000 metros cuadrados de suelo público, cedidos graciosamente a esa institución–, nos tememos lo peor. Y lo peor es que, una vez más, el alcalde Miguel Ángel Cámara, como ocurriera con los terrenos aludidos, confunda el interés público con lo privado y ceda los derechos de una vía absolutamente necesaria para el discurrir de la vida de los habitantes de La Ñora, de Guadalupe, de Javalí Viejo y Javali nuevo. En definitiva, de los habitantes de una parte importante de Murcia que ven con asombro como estas cosas pueden continuar ocurriendo, por lo menos aquí.

Cacique, es el nombre dado a los jefes de tribus amerindias en las islas del Caribe y América y fue incorporado en 1884 al Diccionario de la lengua de la Real Academia con su significado actual en sus dos acepciones: Dominación o influencia del cacique de un pueblo o comarca, e intromisión abusiva de una persona o una autoridad en determinados asuntos, valiéndose de su poder o influencia.

Pero no estamos en el siglo XIX, estamos en el siglo XXI y esta utilización de lo público en beneficio de determinados intereses privados ha de finalizar ya. Y si la cesión gratuita de miles de metros cuadrados de terreno municipal a la UCAM justificó, sobradamente, la investigación abierta por la Fiscalía Anticorrupción, esta pretensión de hacer suya una carretera publica, perjudicando los intereses de gran numero de ciudadanos, exige que esa Fiscalía tome cartas en el asunto y, de una vez por todas, ponga a cada uno en su lugar. Este contubernio entre el ayuntamiento de Murcia y la UCAM ha de terminar por el bien del interés de los ciudadanos de Murcia.


OBSESIONES DEL MINISTRO DEL INTERIOR

Martes, 17 diciembre, 2013

Puestos a ser optimistas nos quedamos con que, en esta ocasión, no se pateó la cara de ningún manifestante, como si ocurrió en la Gran Vía, en alguna ocasión, cuando los ciudadanos ejercían su derecho a pronunciarse libremente.

GOBIERNOEste Gobierno comenzó cargándose, de hecho, la Ley de Dependencia, eliminando becas y arremetiendo contra la educación pública. Entre todos los ministros continuaron con el deterioro de la sanidad publica, la eliminación de una justicia gratuita y todo eso que hace que un país tenga la dignidad de funcionar en derechos sociales y ahora, este Ejecutivo con frenesí legislador, decide arremeter contra los derechos fundamentales de los ciudadanos que viven en un pías democrático, entre otras cosas, el derecho a manifestarse libremente, a gozar de una seguridad pública de garantías.

Si de algo está haciendo gala esta nación, los ciudadanos de este país, es de un exquisito comportamiento ciudadano ante lo que está ocurriendo– como el chistoso Wert puso de relieve cuando dijo que las manifestaciones en aquí eran como fiestas de cumpleaños, o algo así, que ya me pierdo con las ocurrencias de este señor– por eso es más extraño este desandar el camino de las libertades emprendido por el Gobierno de Rajoy–aprobación de Leyes como la de Seguridad Ciudadana y la de Seguridad Privada–, que han de ofender a los demócratas.

Y como el presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, es un demócrata, no tenemos la más mínima duda de ello, comprendemos y compartimos las palabras que pronunció el pasado sábado en Murcia, con motivo de la convención celebrada por los populares murcianos donde, entre otras cosas dijo: “Lo que sea España es una decisión que no compete al presidente del Gobierno, ni a un partido político, ni siquiera a un Parlamento, corresponde a todos los españoles que son los que tienen la soberanía nacional”.

Difícil no estar de acuerdo con esto, y más difícil aún casar estas palabras con lo que estaba ocurriendo fuera del auditorio Víctor Villegas, de Murcia, donde se celebraba el acto y donde más de doscientos españoles, ejerciendo esa “soberanía nacional” a la que se refirió Rajoy, intentaban mostrar su rechazo a lo que está ocurriendo pero, miren por donde, no pudieron hacerlo donde Rajoy pudiese oírlos y fueron confinados por lo que se llama “cinturón de seguridad”, en un callejón a más de doscientos metros del auditorio para, al final del acto, tener un altercado con la policía con la detención de algunos de estos manifestantes. Pero miren, puestos a ser optimistas nos quedamos con que, en esta ocasión, no se pateó la cara de ningún manifestante, como si ocurrió en la Gran Vía, en alguna ocasión, cuando los ciudadanos ejercían su derecho a pronunciarse libremente.

MINISTRO DEL INTERIORLa Ley de Seguridad Ciudadana que, por su contenido, deriva, en la mayoría de los casos, los conflictos con los detenidos en una manifestación al ámbito de una Justicia que ya no es gratuita, se refuerza extrañamente con la Ley de Seguridad Privada que, entre otras cosas, permite la detención de personas en la vía pública para su entrega a Policía o Guardia Civil. Una Ley que pretende proteger a las empresas que se dedican a ese menester, como confesó, públicamente, la semana pasada el secretario de Estado de Seguridad, Francisco Martínez, continuando el discurso del Ministro.

Este Gobierno ha cogido una marcha de crucero donde se detecta un claro deseo de empequeñecer más el Estado y privatizar todo aquello que pueda beneficiar a un sector de la sociedad, entre los que no están esos que salen a las manifestaciones y corren el riesgo de ser detenidos, como vulgares delincuentes. Me cuesta pensar que, en tan poco tiempo, el recorte de las libertades nos sitúe entre esos países donde el ciudadano ha de salir a la calle con la documentación en la boca. Sinceramente, no veo las razones que producen esta obsesión por la seguridad del Ministro del Interior.

Publicado en La Opinión, de Murcia, el 17-12-2013

ASESINOS, BLANQUEO DE IMAGEN

Martes, 3 diciembre, 2013

Para Mediaset no todos los asesinos de chicas son temidos y repudiados por la sociedad porque, horas después de su comunicado, el nuevo programa de Cuatro The Wall entrevistaba a Emilio Muñoz, condenado a 43 años de prisión por el secuestro y asesinato de Anabel Segura.

MIGUEL RICARTComo si fuese una estrella de no sabemos qué, las cámaras de televisión, los fotógrafos, los periodistas se agolpaban ante la prisión de Herrera de la Mancha, el pasado viernes. Eran las 17,42 cuando se abrían las puertas del centro penitenciario y aparecía por ellas un hombre embozado en una bufanda que impedía ver su rostro, pero no unos ojos huidizos y un tanto inquietantes. Ese hombre no era un famoso futbolista, un reputado actor, un reconocido escritor. No, ese hombre era, es, Miguel Ricart, un asesino confeso de tres niñas: Mirian, Toñi y Desirée, de 14 y 15 años, que desaparecieron la noche del viernes 13 de noviembre de 1992, en Alcásser (Valencia) cuando se dirigían haciendo autostop a una discoteca de la vecina localidad de Picasent donde se celebraba la fiesta de su instituto.

Viendo las fotos, el remolino de informadores a su alrededor, nos temimos lo peor, lo que está ocurriendo, el intento de algunos programas de televisión de convertirlo en una estrella mediática. Sí, ese hombre que debería de haber abandonado la cárcel en la más absoluta soledad, en el mayor aislamiento social—la ausencia de familiares, de amigos esperándole es significativa–lo hacia rodeado de informadores gráficos que le prestaban un protagonismo vergonzoso. Vergonzoso para una maravillosa profesión que algunos enfangan y vergonzoso para una sociedad enferma que no rechaza estos espectáculos que denigran al ser humano porque, intentar convertir en protagonista mediático a un individuo que rapta, viola y asesina a unas niñas es absolutamente deleznable.

EMILIO MUÑOZEl domingo los medios de comunicación serios—créanme que hay muchos, este lo es—mostraban su preocupación por lo que debería escandalizar a cualquier sociedad civilizada y alertaban sobre que algunas televisiones, determinados programas, estaban haciendo denodados esfuerzos para conseguir la aparición en algunos de sus espacios del asesino de jóvenes Miguel Ricart. Esa alerta, el espectáculo de su salida multitudinaria de la cárcel y el movimiento de las redes sociales, ha provocado que alguna cadena de televisión, que se caracteriza por sus contenidos poco exigentes, en la mayoría de las ocasiones, con la Ética y la Deontología profesional salga a la palestra para negar la mayor—la oferta de protagonismo mediático a un personaje como Ricart–, y así Mediaset España mandaba un comunicado a los medios aclarando que no daría “minutos de gloria televisivos a un asesino temido y repudiado por una sociedad muy dolida por estas excarcelaciones”. Pero al parecer, para esta televisión, no todos los asesinos de chicas son temidos y repudiados por la sociedad porque, horas después de la publicación del comunicado, el nuevo programa de Cuatro The Wall entrevistaba a Emilio Muñoz, condenado a 43 años de prisión por el secuestro y asesinato de la joven madrileña Anabel Segura, ocurrido en 1993, y al que se le dio la posibilidad de aparecer ante las cámaras como un arrepentido, como un personaje equivocado que asesinó porque perdió la cabeza.

Mientras tanto, casi una hora de conversación mantenían, al parecer, un reportero del magacín de Susana Griso y Ricart. Conversación que él aprovechaba para sembrar dudas sobre su participación en el crimen.

No tengo hijos, pero es muy fácil ponerse en la piel, en la rabia, en el dolor, de los padres de las chicas muertas ante el blanqueo de imagen de los asesinos de sus hijas fomentado por unos medios de comunicación, unos programas, unos periodistas, que parecen desconocer eso que se llama Ética y Deontología Profesional.

Publicado en La Opinión de Murcia el 3-12-2013

GOBERNAR ES RESPETAR EL BIEN COMÚN

Martes, 4 junio, 2013

Sheldon Adelson dice que vendrá para redimir económicamente a Madrid, a España y, si me apuran, a la humanidad, a cambio de que pueda violar todas las leyes del Estado.

Como no podía ser de otra manera, el discurso político de las democracias occidentales tiene como fundamento teórico el deber de gobernar para el bien común. Es decir, el gobernante ha de respetar los derechos individuales y colectivos del pueblo y no puede haber ninguna razón práctica que le haga poner en peligro ese bien de todos en beneficio de los poderosos.

Gobernar es dirigir, administrar, mandar y, sobre todo, respetar los derechos de los ciudadanos que no pueden quedar al pairo de intereses particulares, de bastardas aspiraciones mercantilistas, amparadas en la necesidad de atraer capitales. De crear riquezas por demostrar, de producir empleos a la carta elaborada por intereses privados.

ALFONSO ALONSO PPLos gestos aparentemente más simples tienen, en muchos casos, una gran carga de profundidad. Que un portavoz del partido que gobierna; Alfonso Alonso, del PP, aparezca fumando en un establecimiento público, cuando la Ley lo impide, es para hacérselo mirar porque si un hombre de su relevancia política se permite incumplir las leyes díganme que fuerza moral tienen los gobernantes para hacer respetar las normas a los ciudadanos. Habría que preguntarse que pasa por la cabeza de un insigne diputado para actuar como si se considerase con derecho a gozar de privilegios.

Que un país, España, se esté planteando cambiar la Ley antitabaco de 2011—desde la puesta en marcha de la Ley los ingresos hospitalarios por infarto de miocardio se han reducido debido a la menor exposición al humo del tabaco y al menor consumo de los fumadores– porque un poderoso de más allá del atlántico dice que vendrá para redimir económicamente a Madrid, España, y si me apuran la humanidad, a cambio de que pueda violar todas la leyes del Estado– laborales y de sanidad– es para considerar seriamente lo que está pasando. Y no solo al gobierno, también los ciudadanos que contemplamos el espectáculo con silencio cómplice. Ciudadanos a los que, al parecer, tampoco ha escandalizado el gesto prepotente del portavoz del PP que parece haber puesto en marcha ya la derogación de esta Ley, y cuando unos dirigentes obvian respetar las Leyes, cuando esas leyes que dejan de cumplir se cambian para beneficiar a los poderosos es que la sociedad está verdaderamente enferma.

Es difícil de asimilar para cualquier ciudadano que respete su país, el escuchar al propio presidente del Gobierno hablar de adaptación de las normas a la conveniencia del momento, que es lo que ha insinuado Mariano Rajoy en relación con el proyecto del mini Vegas anunciado en Madrid.

SHELDON ADELSONEn nombre de la crisis económica esté país está eliminando, poco a poco, el estado del bienestar– la sanidad se está deteriorando a pasos agigantados y la enseñanza de calidad queda en manos de quienes se la puedan pagar–pero nos aterra pensar que no se quede aquí porque, la comunidad de Madrid, con el beneplácito, al parecer, del Gobierno central, recibe con los brazos abiertos a un señor bajito que dice tener millones de euros para invertir, que ofrece puestos de trabajo saltándose a la torera la legislación española y que exige no respetar la Ley antitabaco porque, dice, perjudicaría sus intereses. Que el tal Sheldon Adelson, llegue a nuestro país pidiendo la luna no nos extraña– al parecer está acostumbrado a solicitarla en todos los lugares a los que va ofreciendo su paraíso del juego y la diversión–, que el Gobierno de un país soberano la alcance para él, es lo que debería de preocuparnos, y mucho.

Según un estudio, desde que se puso en marcha la ley antitabaco ha habido mil muertes menos, asociadas al tabaquismo, en el sector de la hostelería. De igual manera, la UE gastó 29.000 millones de euros en enfermedades del tabaco. Reflexionemos.

Publicado en La Opinión, de Murcia, el 4-6-2013

PELIGROSAS LISTAS DE ESPERA

Miércoles, 10 abril, 2013

Los recortes en Sanidad se pueden hacer con estruendo—Cataluña, Madrid, Valencia—o sin hacer ruido, un tanto sibilinamente como, por ejemplo Murcia donde, entre otras cosas, se está jubilando a los médicos de los ambulatorios a los que ya se les había concedido prorroga.

Que el llamado “estado del bienestar” –pensiones, sanidad, educación y dependencia—se nos está marchando por los desagües de esta Europa desconocida es una realidad que no admite discusión, pero este reconocimiento a la finalización de todo lo que hace que los seres humanos se igualen no impide que nos siga inquietando lo que acontece a nuestro alrededor, sobre todo si ese alrededor nuestro nos habla de que una mujer entró en coma en nuestra Región por no ser operada a tiempo.

VIRGEN DE LA ARRIXACAEste es el caso de Juana Vidal, una ciudadana murciana que denunció públicamente su situación hace unos meses y que ahora se encuentra ingresada en el hospital Virgen de la Arrixaca, en coma y en estado muy grave, tras haber sido intervenida, ahora sí, de urgencia, cuando le fue diagnosticado un aneurisma cerebral en febrero de 2012. Es decir, llevaba esperando a ser intervenida casi catorce meses. Un tiempo excesivo para cualquier enfermedad y que, en este caso, se antoja, sencillamente incomprensible, al tratarse de un aneurisma en una mujer con antecedentes familiares ya que una hermana suya murió con 39 años de la misma afección. Una afección que ofrece los siguientes datos: el 40% de las personas a las que se les rompe un aneurisma, no sobreviven las primeras 24 horas y hasta un 25 % adicional mueren en los primeros seis meses debido a complicaciones, si no es intervenido. Está claro que la operación de Juana no se hizo en el tiempo aconsejado y sí ahora cuando, al parecer, es irreversible.

MARIA ANGELES PALACIOSLa consejera de Sanidad y Política Social, María Ángeles Palacios, ha salido a la palestra para informarnos de la apertura de una investigación interna en el Servicio Murciano de Salud para conocer con detalle la asistencia que ha recibido la paciente Ana Vidal, intervenida de urgencia en la Arrixaca. Pero ciertamente no hay que investigar mucho, no hay que ser Sherlock Holmes para deducir que la asistencia que esa enferma ha recibido es manifiestamente mejorable porque es difícilmente comprensible que con un detectado aneurisma cerebral se pasara en lista de espera más de 150 días.

La señora Palacios, ya puesta a justificar, dijo algo así como que “se trata de un caso muy complejo, ya que el servicio debe priorizar y valorar las circunstancias de la paciente y su estado para intervenir, y así se hizo”. Pues no, no se hizo así, se ha hecho tarde, con las consecuencias que conocemos, y tomar al ciudadano por tonto nunca fue aconsejable, aunque los políticos tiendan a ello.

Los recortes en Sanidad se pueden hacer con estruendo—Cataluña, Madrid, Valencia—o sin hacer ruido, un tanto sibilinamente como, por ejemplo Murcia donde, entre otras cosas, se está jubilando a los médicos de los ambulatorios a los que ya se les había concedido prorroga para que esto no ocurriese, anulándoles dicha prorroga y a los que se les sustituye con interinos. Tan interinos que cada semana el enfermo se encuentra con una cara nueva a la que hay que relatarle, de nuevo también, los males que le aquejan y claro, como el médico que le atiende se siente de paso, no esta concernido por sus problemas porque no le conoce, y seguramente no volverá a verle más, procura mandarle pocas pruebas que le puedan poner en un aprieto, teniendo en cuenta que ahora, al parecer, están mejor vistos los médicos que dan poco trabajo y, sobre todo, ocasionan pocos gastos.

Por cierto, ayer, LA OPINION, publicaba una noticia sobre la situación de la Radiología en la Región. Aconsejamos a la responsable de Sanidad que se lea la información. Es ilustrativa de cómo se encuentra la Sanidad pública aquí, a consecuencia de unos recortes que no se anuncian, pero se ejecutan.

Publicado en La Opinión, de Murcia, el 9-4-2013

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