LA IMAGEN DE LA JUSTICIA

Martes, 20 enero, 2015

Dado que Cámara ha pregonado su inocencia por activa y por pasiva, y no hay por qué no creerlo, ¿no será mejor, para su imagen pública, que dejase transcurrir el proceso con normalidad?

TRIBUNAL SUPERIOR DE JUSTICIA DE MURCIAVaya por delante que no me acaba de convencer el término imputado para definir la situación procesal de investigados en los procedimientos judiciales y que preferiría un termino más suave en ese punto del procedimiento porque esa definición hace aparecer a los que lo sufren casi culpables, cuando no siempre es así. Creo, sinceramente, que habría que buscar otra expresión que pareciera lo que en realidad es, una persona de quien existen sospechas de participación en un hecho que reviste caracteres de delito, pero que hasta la celebración del juicio, hasta la completa ejecución de la sentencia esa persona no es culpable. Sí, está incurso en un procedimiento judicial pero no necesariamente es culpable. En algunos casos se sale absuelto pero el daño que se hace tras ese recorrido es ya irreparable, en la mayoría de las ocasiones, y no podemos olvidar que según el artículo 24.2 de la Constitución Española de 1978, todos los españoles tienen derecho a la presunción de inocencia, que se mantiene hasta que haya una sentencia condenatoria: otra cosa son las responsabilidades políticas.

Dicho esto, que alguien se acoja a las prescripción de los supuestos delitos para evitar el procesamiento aun me parece peor, sobre todo cuando de corrupción política se trata, porque aún resuenan en nuestros oídos las grabaciones del llamado Caso Naseiro en Valencia. Grabaciones en las que se escuchaba nítidamente como un conocido político decía cosas tan obscenas como “yo estoy en política para forrarme” y pese a esa desvergüenza no fue juzgado porque se consideró que las llamadas habían sido grabadas ilegalmente, o no se que otros trucos que impidieron que ese astuto político, y otros, comparecieran ante el magistrado para ser juzgados. Trampas legales, ciertamente. Trucos de leguleyos que consiguieron que se diese por zanjado el asunto. Por eso hemos de manifestar nuestra total coincidencia con los jueces decanos de Madrid que recientemente se manifestaron de acuerdo en ampliar, en los casos de corrupción política, el plazo de prescripción de los delitos, así como una agravación de las penas y la introducción de nuevos tipos de delitos relacionados con estas conductas.

Miguel Angel CámaraLos delitos de prevaricación, los delitos de corrupción no deberían prescribir nunca porque los que saben y pueden se buscan mil triquiñuelas, legales es cierto, para evadir la justicia e irse de rositas. Sí, legalmente se puede eternizar un proceso si se tienen los medios necesarios: un buen bufete de abogados y dinero para gastar, porque aunque es cierto que estos confusos caminos de la justicia están abiertos para todos, no todos tienen los medios para eternizar un proceso, para alargarlo eternamente hasta conseguir eso que ahora pretenden los abogados del alcalde de Murcia, Miguel Ángel Cámara, imputado por corrupción en el caso Umbra, y que no es otra cosa que el juez que lleva el caso, David Castillejos, de por prescrito el delito del que Cámara está imputado en base, entre otras cosas, a que consideran “haber transcurrido el tiempo legalmente establecido al efecto”.

Teniendo en cuenta que el alcalde ha pregonado su inocencia por activa y por pasiva, y no tenemos por qué no creerlo, nos preguntamos si ciertamente no seria mejor, para su imagen publica, que dejase transcurrir el proceso con normalidad y que ante el tribunal demuestre que no tiene nada que ver con lo que se le acusa y salir en loor de multitud por la puerta grande de la honradez. Creo que eso ayudaría mucho a su credibilidad, un tanto puesta en cuestión en los últimos tiempos y es que, nosotros, como se interrogaba al hermano Lobo en las páginas de La Opinión el pasado viernes, también nos preguntamos por las razones que llevan al alcalde de Murcia a solicitar, ahora, la prescripción de los supuestos delitos de los que se le acusa. Lo mejor es que comparezca ante el juez y demuestre su inocencia: ganará la imagen de la justicia.

Publicado en La Opinión, de Murcia, el 20-1-2015

ACOSTUMBRANDONOS A TODO

Martes, 13 enero, 2015

Este Gobierno ensimismado en su mismidad parece olvidarse de los que realmente están padeciendo esta crisis, los trabajadores, para dedicarse a pregonar el aumento de la competitividad de las empresas españolas.

Parafraseando a una empresaria de Alicante—sí, han leído bien, una empresaria, no un sindicalista desnortado– “la crisis no es que esté pasando, es que el cuerpo se acostumbra a todo”.

MINISTROSY en eso estamos, acostumbrándonos a todo. Acostumbrándonos a que hayan tocado a arrebato en el Gobierno para pregonar la buena nueva de la recuperación y así tenemos a los portavoces y demás voceros diciéndonos que ya no existe miedo de perder el empleo, que no son brotes verdes, que son árboles enhiestos y firmes los que surgen por doquier y que la crisis pasó definitivamente porque las cosas se hicieron muy bien. Lo que no se nos cuenta es para quienes se están haciendo también las cosas, porque este Gobierno ensimismado en su mismidad parece olvidarse de los que realmente están padeciendo esta crisis, los trabajadores, para dedicarse a pregonar el aumento de la competitividad de las empresas españolas, obviando que eso se produce gracias a una productividad basada en los salarios de miseria y en una precariedad en el empleo que hace que los trabajadores no se atrevan ni a respirar por miedo, aunque De Guindos diga lo contrario, a perder su precario empleo.

Las cosas, según el Gobierno, se están haciendo bien, pero algo estará fallando cuando somos el segundo país de la UE—solamente nos supera Grecia, ya ven—con más alto índice de paro. Algo no se estará haciendo bien cuando en diciembre del 2014, el mes pasado, sin ir más lejos, los contratos a tiempo completo alcanzaban la cifra de 14.431.700, pero en el mismo mes de 2011 había 15.700.400 contratos del mismo tipo. Algo no se estará haciendo bien cuando en ese mismo mes de diciembre de 2014, el mes pasado no lo olvidemos, había 2.180.900 parados de más de dos años, cuando en el mismo mes del 2011 se registraban 1.431.000 y mientras que la población ocupada en diciembre de 2011 era de 18.153.000, la población ocupada en diciembre de 2014 se encuentra en 17.504.000.

MINISTROS DOSDatos muy tozudos, datos que ponen de manifiesto que la tasa de paro en diciembre de 2011 era de un 22’56 por ciento, mientras que la tasa de paro en diciembre de 2014, el mes pasado insistimos, es de un 23,67%.

Si a esto añadimos que en un reciente estudio del Banco de España se alertaba al Gobierno de que al ritmo actual, la emigración de los españoles hacia otros países “puede tener un efecto significativo sobre el crecimiento potencial de la economía española”, recomendando adoptar medidas en el mercado laboral para facilitar el regreso de los que se han marchado durante la crisis, de poco se puede presumir.

Sí, de poquísimo se puede presumir cuando los españoles de nacimiento emigrados pasaron de 25.500 en 2008 a más de 52.160 en 2013 estableciendo lógicamente una relación directa entre el índice de desempleo y el número de emigrantes españoles hacia otros países. Datos que llevan al Banco de España a afirmar que “Esto enfatiza la necesidad de maximizar los esfuerzos encaminados a reducir la elevada tasa de paro, así como a propiciar un marco laboral que facilite el regreso futuro de las personas que han emigrado con la crisis”.

Pues bien, cuando todo esto comience a solucionarse, cuando los jóvenes españoles no tengan que salir a buscarse la vida al exterior, cuando los sueldos recobren un mínimo de dignidad, cuando los trabajadores dejen de sentirse unos privilegiados por tener sueldos de miseria, cuando la desigualdad deje de avergonzar a este país podremos hablar de superación de la crisis. Mientras que todo esto no ocurra, es un cruel sarcasmo hablar del final de la misma con voz engolada y desprecio por la verdad que afecta a miles de personas que viven con desesperación su presente.

Publicado en La Opinión, de Murcia, el 13-1-2015

DEFENDERÉ TU DERECHO A DECIRLO

Lunes, 5 enero, 2015

 

ALFONSO ROJOEn muchas ocasiones no estoy de acuerdo con las opiniones del periodista Alfonso Rojo y con otras de diferentes tertulianos, y no tengo porqué estarlo, porque todos tenemos derecho a ver el mundo desde distinto prisma, desde diferente punto de vista, pero yo, como la frase atribuida al parecer erróneamente a Voltaire– fue en realidad utilizada por primera vez por una escritora inglesa llamada Evelyn Beatrice Hall que escribió una biografía sobre el famoso filósofo francés–, esa de “no estoy de acuerdo con lo que dices, pero defenderé con mi vida tu derecho a decirlo”, creo, sí, en la legitimidad que él tiene para manifestar sus opiniones libremente, como a mi me permite este periódico hacerlo semanalmente.

La libertad de expresión representa, sin lugar a equivocarnos, uno de los derechos fundamentales del ser humano, tal y como está recogido en el artículo 19 de la declaración universal de los derechos humanos, algo que, al parecer, no acaban de comprender algunos componentes de Podemos, comenzando por sus cabezas pensantes, que se están especializando en la descalificación de todos aquellos que no comparten sus postulados, como vengo comprobando en los últimos tiempos, en que se han puesto de acuerdo Iglesias y Monedero para no dejar títere con cabeza, sobre todo las de aquel o aquella periodista que pone en cuestión sus planteamientos.

Mi vocación periodística me lleva a escuchar y ver variadas tertulias de contenido político porque de todas ellas aprendo algo y miren por donde en esas tertulias normalmente hay alguien de Podemos y los escucho con especial atención, sobre todo porque siempre me sorprenden con algo nuevo, que ya es mérito. Lo que para ellos es normal una semana, la siguiente cambia como por arte de birlibirloque, pero me interesa lo que puedan decir porque todo ilustra. Pues bien, en los últimos tiempos siempre hay alguien de Podemos arremetiendo contra algún miembro de la prensa que osa poner en cuestión sus opiniones y sus ideas. Es decir, unos señores que se pasan el tiempo hablando de “casta”, descalificando a todo bicho viviente se ponen estupendos cuando otros hacen lo mismo que ellos, sin empacho en ofender a quienes se atreven a no estar de acuerdo con sus postulados.

PODEMOSEsto es lo que está ocurriendo de un tiempo a esta parte. Así, un abogado como Javier Nart, a su vez militante de Ciudadanos, tuvo que decirle a Juan Carlos Monedero que el prefería gente como Rojo a gente como Maduro, porque los ataques del de Podemos eran esperpénticos, llegando a manifestar que el apoyo que, según él, prestaba el mencionado periodista a Ciudadanos ubicaba a este partido en un sector más cercano a la extrema derecha. Pasmá me quedé. Pero es que, en el mitin que Podemos celebró en Barcelona, el pasado 21 de diciembre, era el líder de la formación Pablo Iglesias quien en dos ocasiones insultaba al periodista tachándole, a él y a otros profesionales, a los que a Iglesias les parecen molestos, de “caniches rabiosos”.

Sí, en 20 minutos que duró su intervención en ese acto dedicaba una parte importante de su espacio a arremeter contra los periodistas que se permiten manifestar su desacuerdo con las ideas de Podemos. Y no pude por menos de comparar el talante de Pablo Iglesias con el de otro político, este del PP, que ahora ocupa un puesto importantísimo en la administración regional que también tenia la costumbre de intentar amedrentar a según que periodista, con nulos resultados es cierto.

Un periodista, de derechas o de izquierdas, ha de tener un acusado sentido crítico de lo que le rodea pero sobre todo, como dice el reciente premio Planeta Jorge Zepeda, “el periodista debe ser leal a sí mismo”. Que miedo me dan los que no respetan el derecho que todos tenemos a disentir. El derecho a la libertad de expresión.

Publicado en La Opinión, de Murcia, el 30-12-2014

EL AEROPUERTO DE NUNCA ACABAR

Martes, 23 diciembre, 2014

La paralización se debe al desastre de gestión del Gobierno anterior, es cierto, pero también a la incapacidad del actual para encontrar más rápidas soluciones.

AEROPUERTORecuerdo, cuando se gestaba lo del aeropuerto, que en una tertulia radiofónica en la que yo participaba me mostraba en contra del proyecto de Corvera. Argumentaba mi rechazo. a lo que me parecía un despilfarro innecesario, en que tenemos un aeropuerto a 45 minutos, el de Alicante—son 74 kilómetros los que nos separan de El Altet– y de San Javier estamos a 32 kilómetros por lo que, uno mas, nos parecía, y nos parecerá siempre, un gasto innecesario. Incluso en un intento de ser convincente puse como ejemplo Amberes y Bruselas. Sí, para la segunda ciudad en importancia de Bélgica, Amberes, el aeropuerto que tiene como referencia es el de Zaventem, en Bruselas, que se encuentra a 47 minutos de la ciudad más importante de Flandes. Es decir, no soy una ventajista ahora, al hablar de lo innecesario del dichoso aeropuerto, aprovechando que el de Corvera continua sin aviones y el sainete entre la empresa concesionaria y el Gobierno de la Región nos hace dudar de la llegada de Godot.

Aún resuenan en nuestros oídos los cantos de sirena de las bondades del aeropuerto, por parte de los mandamases de entonces. De lo que este significaría para la economía de la Región, de lo que supondría extender el conocimiento de la misma más allá del más allá. Los turistas, que hasta ahora no visitan nuestra tierra porque, que cosas, no saben como llegar a ella, descubrirían de pronto que, oh milagro, los caminos se abrirían hasta llegar a la tierra prometida. Y de las posibilidades que se descubrirían para las inversiones de cientos y cientos de empresarios ni hablamos, todos estaban esperando al aeropuerto para invertir. Sí, el aeropuerto nos descubriría posibilidades mil para hacer realidad cientos, que digo, miles de sueños económicos y no económicos.

AEROPUERTO IIPero lo más importante de todo esto, con ser mucho, es que no nos costaría un euro. Así mismo, ni un euro ocasionaría a los cotizantes murcianos—por cierto, la semana pasada el Gobierno abonó 40 millones de euros del primer vencimiento del préstamo con el que se financió el aeropuerto y también tuvo que liquidar los intereses que genera la deuda, unos 22.000 euros diarios—y, además; según el anterior presidente, era un clamor social; aunque jamás viésemos por las calles de Murcia una manifestación demandándolo, que hacia imprescindible unas instalaciones que comenzaron las obras en julio del 2007, que ya estamos en el 2014 y que ahora se nos dice que quizás dentro de un año; que vaya usted a saber. Mientras tanto, que si Aeromur, que si Aena, que si las declaraciones del nuevo responsable de Fomento, el señor Bernabé. Que parece ser que esto de los aeropuertos transmite a la gente que tiene una relación directa con ellos un sensación de poder que para qué decir, y es que, si el inefable Fabra, de Castellón, se lo enseñaba a sus tiernos nietos preguntándoles que les parecía el aeropuerto del abuelito aquí, en plan local, teníamos al Consejero de Fomento, recientemente dimitido, que en rueda de prensa, en las postrimerías de su mandato, hablaba siempre en primera persona para decir eso de abriré el aeropuerto, haré, decidiré, como si efectivamente, el aeropuerto fuese suyo. Ya digo, esto de los aeropuertos les presta un tufillo… vamos que imprime carácter.

Mientras tanto, el aeropuerto de Corvera, que ya a finales del 2011 tenia finalizada la terminal, la pista y la torre de control, continua siendo el paraíso de los pájaros que lo sobrevuelan sin miedo a los aviones. Una paralización que se debe al desastre de gestión del Gobierno anterior, es cierto, pero también a la incapacidad del actual para encontrar más rápidas soluciones.

Pero tranquilos porque, según nos dijeron; ahora ya comienzan a ser más cautos, no nos costará dinero. Vamos, gratis total. Pues la fiesta ya va por…Pero no, estamos en Navidad: mejor lo dejamos y así ayudamos a que nos caigan bien los turrones.

Publicado en La Opinión, de Murcia, el 23-12-2014

DE CRISIS Y OTRAS COSAS

Martes, 16 diciembre, 2014

Se procurará que esos jueces que tocan las narices al personal con sus investigaciones de corrupción—Bárcenas, Gürtel, Pujol y otras bagatelas—no tengan tiempo ni para respirar y se vean obligados a cerrar sus expedientes en el plazo de 18 meses.

MARIANO RAJOYRajoy parece estar encantado de haberse conocido: la crisis ya es historia, nos ha dicho el señor presidente del Gobierno. Que importa que continuemos ostentando un índice de paro insoportable; la crisis ya es historia. Y lo es porque lo ha dicho él, aunque gran número de hogares españoles continúen con todos sus miembros en paro. Lo es porque un día el señor Rajoy se levantó de la cama pensando que los españoles somos unos cenizos que lo vemos todo negro y que ya está él para insuflar optimismo a la tropa.

Si, la crisis ya es historia, aunque el índice de jóvenes españoles que se buscan la vida en el extranjero nos hable de que se nos escapa por la gatera el futuro de este país nuestro, como pone de manifiesto un reciente estudio paneuropeo realizado en Reino Unido, Alemania, Italia, Holanda, República Checa y España, con más de 6.000 entrevistas a jóvenes de entre 18 y 30 años en el que se expone que seis de cada 10 jóvenes españoles planea emigrar en busca de empleo; que el 73% de los jóvenes investigadores podrían marcharse a trabajar fuera de su país; que el paso de la universidad al mercado laboral se hace insoportable y que un 80% de los españoles menores de 30 aún viven con sus padres.

Pero ya ven, con todo esto encima nuestro presidente nos dice que la crisis ya está superada y claro, muerta la crisis económica, según él, nuestro eximio presidente decide que es hora de poner orden y concierto en este disparate de país democrático que tenemos, que ya está bien, que hay mucha libertad y libertinaje y España ha de retomar eso de ser reserva espiritual de occidente. Y se comienza con una Ley de Seguridad Ciudadana que ni Franco en sus mejores días—bueno Franco sí–. Una Ley de Seguridad ciudadana, aprobada la semana anterior en el Congreso, que contempla 45 casos en los que los ciudadanos podrán ser sancionados con multas, sin necesidad de que ningún juez esté previamente de acuerdo, por simple decisión de los responsables del Ministerio del Interior, limitando el derecho constitucional a la tutela judicial efectiva. Es decir, este país vuelve a la total sumisión a la autoridad, so pena de poder ser sancionado, entre otras cosas, con multas de treinta mil a seiscientos mil euros.

ELOY VELASCOPero por si esto fuese poco, que a muchos les parece así, y en otro orden de cosas, se procurará que esos jueces que tocan las narices al personal con sus investigaciones de corrupción—Bárcenas, Gürtel, Pujol y otras bagatelas– no tengan tiempo ni para respirar y se vean obligados a cerrar sus expedientes en el plazo de 18 meses tal y como plantea la reforma de la Ley de Enjuiciamiento Criminal que prepara el ejecutivo. Y si no tienen tiempo que se aguanten. Mejor, carpetazo al asunto y tranquilidad para todos: que hay que ver el follón que arman algunos magistrados con tanta historia de investigaciones y demás. Por todo ello no es extraño que haya jueces que piensen que limitar a un máximo de 18 meses la investigación de las causas judiciales suponga abrir una puerta a la impunidad, tal y como afirma el juez de la Audiencia Nacional, Eloy Velasco, que sostiene que “poner plazo a la instrucción parece una trampa revestida de garantías, que va a llevar a la impunidad, sobre todo a la hora de investigar estructuras organizadas como las mafias o las bandas criminales”.

Si, Rajoy está encantado de conocerse, como ha demostrado en su reciente viaje a México donde, ante un auditorio que lo escuchaba un tanto perplejo dejó para la historia un compendio de pura filosofía diciendo eso de “lo importante de la seriedad es ser serio”. Y se quedó igual de pancho que cuando afirmó, delante de un selecto grupo de empresarios españoles, que la crisis ya está superada.

Pues que quieren que les diga. Que se digan estas cosas es lo que parece poco serio.

Publicado en La Opinión, de Murcia, el 16-12-2014

NO A LOS CARAMELOS ENVENENADOS

Martes, 9 diciembre, 2014

El PSOE de Pedro Sánchez no puede caer en el error de los socialistas griegos(PASOK) que costearon su propio entierro cuando se alinearon con la derecha de su país para frenar a Syriza que son, más o menos, los Podemos de España.

La pasada semana, el secretario de Organización del PSOE, César Luena, visitaba Murcia para participar en una Asamblea Abierta, con militantes y simpatizantes de su partido y, durante el mismo, Luena habló del nuevo partido socialista, expuso sus puntos de vista sobre el momento actual de la política y la corrupción en la Región y, sobre todo, dejó muy claro que no pactaran con el PP para Gobernar juntos en el supuesto de que necesiten de la ayuda del PSOE para hacerlo, a partir de las próximas elecciones generales, manifestando con rotundidad que “No, no y no” se trataría con el PP y es que, ese mismo día, la secretaria general de los populares, María Dolores Cospedal, de manera sorpresiva, apelaba a la posibilidad de formar una gran coalición con los socialistas.

PEDRO SANCHEZEl PSOE ya traicionó a sus votantes en el 2010 y no puede hacerlo de nuevo si pretende continuar siendo un partido de Gobierno. Que lo es y lo será si sus rectores regresan a sus orígenes. La propuesta de Cospedal es un caramelo envenenado y Pedro Sánchez no debería caer en la trampa que le tiende su principal adversario político. Hablar ahora de una futura alianza con los populares seria mortal de necesidad para un partido que percibe el camino de una lenta pero continuada recuperación. El discurso, el relato del PSOE, ha de continuar siendo el que le identifica con la Socialdemocracia. Ponerse de los nervios por el fenómeno Podemos seria un auténtico dislate, porque falta tiempo para las elecciones—en política es un mundo—y el partido de Pablo Iglesias ya empieza a no hacer tanta gracia porque ellos solos, con su inconsistencia, van apagando el soufflé y es que, Podemos ha pasado, de presentarse como la izquierda más radical. al marxismo de Groucho Marx—estos son mis principios si no les gusta tengo otros–; del espejo de Venezuela y Ecuador, pongamos por caso, al de los países nórdicos—más razonable, aunque solamente sea por la geografía en la que vivimos–, hasta declarar que su programa económico es claramente socialdemócrata. Y para eso, créanme, el elector prefiere el original, no la copia.

Los socialistas españoles tienen que apoyarse en todo lo bueno que la socialdemocracia aportó a Europa y de manera especial a este país: la sanidad universal el acceso a la educación superior con un sistema de becas en vías de extinción, las pensiones no contributivas que prestaron un mínimo de tranquilidad a muchos ancianos y la recuperación de la dignidad de los trabajadores de este país, entre otras muchas cosas. Eso es lo que los socialistas han de pregonar, lo que tienen que ofrecer de nuevo, lo que ha de aflorar en sus discursos para que los votantes regresen a la fe que en un tiempo les tuvieron porque, el PSOE, Pedro Sánchez, no puede caer en el inmenso error que cometieron los socialistas griegos (PASOK) que costearon su propio entierro cuando de manera totalmente irresponsable se alinearon con la derecha de su país para frenar a Syriza que son, más o menos, los Podemos, de España.

DOLORES COSPEDADLos populares son especialistas en pedir árnica cuando se sienten ahogados pero el PSOE ha de retomar el discurso socialdemócrata, el de la igualdad entre seres humanos, el de los derechos de los trabajadores, el del reparto de oportunidades. El de la cultura, la enseñanza y la educación. Ese es el discurso que esperan sus votantes, el que le dio la oportunidad de poner a este país en la modernidad, el que puede hacer que lo consiga de nuevo si hace las cosas con seriedad. La seriedad que ha de tener un partido con más de cien años de historia. El ciudadano ha de percibir rigor en las palabras y firmeza en los hechos. Podemos esta demostrando, ya, que carece de ese rigor y el PP dejó de tener credibilidad al no cumplir ninguna de sus promesas electorales y permitir que el hedor a corrupción nos invada.

Publicado en La Opinión, de Murcia, el 9-12-2014

MANTENER EL ERROR ES DE NECIOS

Martes, 2 diciembre, 2014

Lo mínimo que hay que demandar a un partido socialdemócrata es que defienda el Estado del Bienestar. Nunca es tarde para rectificar, porque el ser humano se forja en las equivocaciones.

PEDRO SÁNCHEZLa pasada semana, en el Parlamento, el presidente del Gobierno reprochaba al líder socialista, Pedro Sánchez, su gestión porque, en palabras de Rajoy, ahora en España las cosas van mejor, pregonando que “quien está peor es el PSOE, que estaba mucho mejor con Rubalcaba que con usted”. Y seguro que sí, el Gobierno del PP, el señor Rajoy, se encontraba mucho mejor, mucho más cómodo con Rubalcaba. Alguien que no hubiese osado hacer lo que el nuevo Secretario General de los socialistas que, en un gesto que aplaudimos—siempre estuvimos de acuerdo con eso de errar es de humanos e insistir en el error es de necios—se ha propuesto la reforma del artículo 135 de la Constitución que trata del equilibrio presupuestario en el marco europeo. Y sí, nos parece muy bien porque comprometiéndose a garantizar el pago de la deuda pública, si llega al poder, y a respetar el principio de estabilidad presupuestaria– mandato constitucional tras el pacto Zapatero-Rajoy en el 2011—, pone por encima de todo ello, en su propuesta de reforma; no de anulación, el compromiso de garantizar educación, sanidad y pensiones, de modo que ninguno de estos tres servicios del Estado deje de prestarse por insuficiencia financiera. Algo que nos da la impresión de que ahora sí está ocurriendo porque no nos cabe la más mínima duda de que ese artículo sirvió, en gran parte, para que el Gobierno haya avanzado a toda vela en la paulatina demolición del llamado Estado del bienestar porque, como ha declarado el Secretario de Política Federal de los socialistas, Antonio Pradas, el artículo 135 de la Constitución “le ha servido como argumento al PP para hacer sus recortes en sanidad, en servicios sociales, en educación y eso es precisamente lo que nosotros queremos derogar”.

Y eso es lo mínimo que hay que demandarle a un partido socialdemócrata, que defienda el depauperado Estado del bienestar. Y si Pedro Sánchez apoyó, en su momento, en calidad de parlamentario, el error cometido por Rodríguez Zapatero, nunca es tarde para rectificar porque el ser humano se forja en las equivocaciones, que es cuando más aprende. Lo de sostenella y no enmendalla– fórmula de vida utilizada por los hidalgos españoles del siglo XVI– siempre nos pareció un ejemplo de cerrilidad que solamente los obtusos preconizan y cuando se ejerce una responsabilidad hay que saber tomar decisiones sin miedo a las criticas porque lo más grave no es el hecho de equivocarse, lo peor es mantenerse en el error a sabiendas. Y hace bien Pedro Sánchez en no permanecer en el error y en pretender mejorar ese artículo porque eso es lo que persigue cuando dice que continuará apostando por el equilibrio presupuestario dictado por la Unión Europea, pero sin olvidar añadir, a ese mandato constitucional, la salvaguardia de las políticas del bienestar, que siempre han preconizado los partidos socialdemócratas.

Esta sociedad está preparada para perdonar las equivocaciones de sus políticos, si estos saben rectificar a tiempo, y la propuesta del secretario general del PSOE de transformar el artículo 135 de la Constitución para enriquecerlo nos habla de un hombre, Pedro Sánchez, que da sensación de tener las ideas muy claras, y al que le importa muy poco que la señora vicepresidenta le tache de “populista; que cosas, o el señor Rajoy se lamente por la ausencia de Rubalcaba.

PABLO SEBASTIANSí, Pedro Sánchez ha reconocido su error y esto le dignifica, porque también deja claro el mensaje de que ha llegado con voluntad de cambio, que tanta falta hacia en el partido socialista. Aunque no creo yo que el cambio pueda venir de la mano de Miguel Sebastian que, al parecer, y como hiciera con Zapatero, se ha convertido en su principal asesor: hay personajes que cuanto más lejos mejor y alguien ha de decir a Pedro Sánchez que el cambio ha de llegar con otras gentes, con otros nombres.

Publicado en La Opinión, de Murcia, el 2-12-2014

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