La catalana, Teresa Freixes, catedrática de Derecho Constitucional, afirmaba en un medio de comunicación que España es el único país de la UE que no enseña la Constitución en sus escuelas, manifestando que la falta de conocimiento de la Constitución, debilita la propia Carta Magna y la cohesión del Estado.
Creo en el Estado de las Autonomías, como creo en nuestra Constitución, quizás también, porque viví muy de cerca la transición democrática y percibí el esfuerzo que todos hicieron por sacar adelante un país que venia de una dictadura y vivía con una amenaza diaria de golpe de Estado—sin la decisión de crear un Estado Autonómico es difícil saber que hubiese podido ocurrir–, pero si es cierto que, porque había que “templar gaitas” con comunidades como Euskadi y Cataluña, se tuvieron que hacer concesiones que influyeron en una cierta falta de sentido nacional, de proyecto común. Países como Francia, Alemania, Reino Unido, entre otros, si tienen como obligada la asignatura de su Constitución en las escuelas e institutos.
¿Pero que establece la constitución sobre la educación en España? Pues el Artículo 27 de la Carta Magna dice: “Todos tienen el derecho a la educación. Se reconoce la libertad de enseñanza. La educación tendrá por objeto el pleno desarrollo de la personalidad humana en el respeto a los principios democráticos de convivencia y a los derechos y libertades fundamentales”. Ni la más minima mención a la obligatoria enseñanza de la Constitución y de nuestra historia.
Muy diferente redacción a la de los países de los que hablamos anteriormente ya que, entre otras cosas, estos contemplan que la enseñanza de los principios constitucionales y cívicos es obligatoria, como parte fundamental del sistema educativo, estableciendo su enseñanza como un deber del Estado y buscando la transmisión de sus valores. Quizás, por todo ello, hace unos días un programa de TV hacia una encuesta en la calle para recabar opiniones de jóvenes sobre el conocimiento que estos tienen de la Constitución, de la historia vivida en los últimos tiempos en nuestro país y el resultado fue desolador. Desde los que no sabían los motivos por los que en España es día de Fiesta Nacional el 6 de diciembre, hasta los que ni siquiera sabían quien era; quien es, Felipe González, entre otras cosas que deberían de preocuparnos, porque los que hablaban tenían edades para saber y conocer de ciertas cosas.
Todas las Comunidades Autónomas, poseen las competencias en materia de educación. Todas tienen en sus manos la adaptación de la enseñanza a los intereses de cada comunidad. Y el resultado es el que es.
Y teniendo en cuenta como está el panorama de esta enseñanza en el país, hemos de destacar el que, aquí en Murcia, a finales del 2024 y principios del 2025, se pusiera en marcha, para los alumnos de 3º de la ESO—de manera optativa, no troncal—una asignatura sobre «La Constitución Española y la Unión Europea»—de lo ocurrido durante el franquismo ni hablamos–.
No, no se le incluyó entre las asignaturas troncales, esas que son materias fundamentales y obligatorias y que forman la base de la ESO y el bachillerato: Lengua, Matemáticas, Inglés, Geografía e Historia. Una historia en la que no se considera necesario el conocimiento de lo acontecido en este país desde la transición democrática, pero es que tampoco se considera imprescindible instruir sobre lo vivido en España desde hace más de ochenta años. Un tiempo que marcó nuestro devenir como país y que quizás seria necesario dar a conocer para que no nos avergoncemos al contemplar las encuestas que reflejan el desconocimiento que de nuestro pasado reciente tienen los jóvenes.
El filósofo George Santayana, dejó escrito algo así como: “Aquellos que no pueden recordar el pasado están condenados a repetirlo”. Pues eso.
Publicado en La Opinión, de Murcia, el 10 de diciembre de 2025

Deja un comentario