El Consejo de Derechos Humanos de Naciones Unidas, define los atributos esenciales de la buena gobernanza en siete puntos: transparencia, responsabilidad, rendición de cuentas, participación y capacidad de respuesta a las necesidades de la población. Y nos ha llamado, especialmente, la atención este punto: “capacidad de respuesta a las necesidades de la población”. Algo que, al parecer, el Ayuntamiento de Murcia no tiene en cuenta a la hora de calibrar la importancia social del cine REX. Y, desde luego, ha olvidado las necesidades que una parte importante de la sociedad tiene de lugares como este. Lugares céntricos, donde no haya que coger transporte para ver una película, para asistir a un acto cultural, porque también se podría convertir en eso, si los que tienen potestad para hacerlo posible tuvieran un mínimo de la sensibilidad que parece ausente.
Ausencia de sensibilidad en el Director General de Patrimonio Cultural, que pese a las reclamaciones del colectivo Cine Rex Vivo, se negó siempre a iniciar el Expediente de Protección para declarar el cine Rex como Bien de Interés Cultural– hubiese impedido lo que ahora se pretende hacer– y total ceguera en la Junta de Gobierno del Ayuntamiento de Murcia, que aprobó la modificación del Plan Especial para la ampliación de sus usos, a solicitud de los dueños del inmueble, y que permitirá dedicarlo a instalaciones como gimnasios, comercios y restauración, entre otras cosas. Y adiós a ese cine tan necesario para una parte de la población, que ni conduce, ni puede coger un transporte público cada vez que quiere ver una película, entre otras cosas, porque solamente quedan los Cine Fama y no cuentan con unas adecuadas instalaciones para hacer posible la asistencia de ciudadanos, con algún tipo de discapacidad.
Inevitable acordarnos de esas normas de “buena gobernanza” de Naciones Unidas que, al parecer, desconocen nuestros regidores. Sí, el concepto de gobernanza hace referencia a todos los procesos de gobierno, instituciones, procedimientos y prácticas mediante los que se deciden y regulan los asuntos que atañen al conjunto de la sociedad y desde la perspectiva de los derechos humanos, porque la gobernanza se refiere, sobre todo, al proceso mediante el cual las instituciones públicas dirigen los asuntos públicos, gestionan los recursos comunes y garantizan la realización de los derechos humanos.
Y seguramente alguien pensará que esto no tiene nada que ver con los derechos humanos, pero es que no es verdad. En este ámbito entran muchas cosas y, entre ellas, también entra el respeto a los mayores, a los que tienen algún tipo de discapacidad que les hace imposible desplazarse a otros cines, entre otras cosas, porque no todos están adaptados a sus condiciones.
Según definición de la RAE, Gobernar es mandar con autoridad o dirigir algo, dirigir un país o una colectividad política. En definitiva, hace referencia a todos los procesos de gobierno, instituciones, procedimientos y prácticas mediante los que se deciden y regulan los asuntos que atañen al conjunto de la sociedad. Justo, al conjunto de la sociedad, no a una parte de la sociedad.
Que los dueños del cine REX están en su derecho de convertir ese edificio en un gimnasio, en un bar o en una bolera, pongamos por caso, no es algo a discutir, pero si es algo a discutir, el que las instituciones publicas tengan la obligación y el deber de mirar más allá de intereses particulares, para pensar en el bien común: lo que es bueno para una sociedad.
Se está dejando el centro de Murcia sin vida, porque la vida la prestan establecimientos como el cine Rex. Estamos dejando el centro de nuestra ciudad sin alma, y esto es responsabilidad de quienes tienen en sus manos evitarlo y prefieren mirar hacia el lado de los intereses particulares.
Publicado en La Opinión, de Murcia, el 5 de febrero de 2025

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