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TODOS SOMOS SERGIO GIL
Todos los de una determinada generación hemos leído alguna vez aquel poema, que unos adjudican a Bertol Brecht y otros a Martín Niemöller, y que decía aquello de: “Cuando los nazis vinieron a buscar a los comunistas, guardé silencio, porque yo no era comunista, cuando encarcelaron a los socialdemócratas, guarde silencio, porque yo no era… →
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SIN VEDA PARA INSULTAR
De siempre se ha dicho que al abogado es necesario contarle la verdad de las cosas, porque ya se cuidará el de embrollarlas. Pues sí, menudo embrollo ha organizado el Colegio de Abogados de Murcia con su “escaqueo” ante la denuncia presentada por el juez Salvador Calero– que lleva el caso del alcalde de Torrepacheco,… →
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ABOGADOS «ESTRELLA»
Cuando el aún alcalde de Totana cambió de abogado y encargó su defensa al letrado, José Ángel Franco, un viento de cordura se impuso en un caso que, como todos, necesita de la prudencia y de la mesura; del equilibrio, en definitiva. Porque este letrado, vino a poner un poco de sensatez, cuando todo había… →
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CANDIDATOS ASOMBROSOS
Muchas veces hemos oído eso de que hay tres clases de enemigos: Enemigos, sin más. Enemigos a muerte y compañeros de partido. Y de esto ultimo sabe mucho ahora Pedro Saura, Secretario General del PSRM-PSOE, al que todos; bueno, todos no, intentan “moverle la silla” para ver si cae antes incluso de que se celebre… →
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Hola amigos y amigas
Ayer, DOMINGO, fui a comer a Santa Pola, esa ciudad de mar alicantina que conocí cuando era muy pequeña, cuando en “Playalisa” todos los de los pueblos de alrededor montaban durante el verano sus barracas y pasaban los meses del estío rodeados de los niños, los abuelos y los amigos que llegaban allí para compartir… →
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SALUDO A TODOS
Hola: Me estreno en estas lides y me hace mucha ilusión poder comunicarme con todos vosotros. Seguramente no podré mantener un diario, tal y como este se entiende, pero si introduciré los articulos y entrevista que vaya publicando en el diario La Opinión. Creo que es un buen termómetro para mostraros por donde camina mi manera… →