WERT O EL REGRESO AL PASADO

Martes, 25 junio, 2013

Todos deberíamos hacer nuestras las palabras de José Carrillo, rector de la Universidad Complutense, que manifestó al finalizar la reunión con el ministro que “el más pobre tiene que demostrar que, además, es el más listo”.

WERT MINISTRO EDUCACIONNo recuerdo quien escribió eso de “si discutes con una persona no te preocupes, es posible que tu no tengas la culpa. Si discutes con una segunda, pregúntate si tu puedes tener la culpa. Si discutes con una tercera, no hay duda, tú eres el culpable”. Pero al parecer, esto no lo ha debido de leer leído José Ignacio Wert, el sonriente, venga a cuento o no, ministro de Educación que desde que se hizo cargo de su cartera—que buen sociólogo perdió este país, que pésimo ministro ficho Rajoy–va de enfrentamiento en enfrentamiento hasta su derrota final, intuimos, pero nos tememos que antes de que esto ocurra la Educación en España quedará como si hubiese pasado por ella el mismísimo Atila.

CONSTANTINO SOTOCASu reforma del sistema de concesión de becas—que supedita la cuantía de las mismas al expediente académico—ha conseguido el extraño milagro de que todos los estamentos educativos, menos el suyo claro, se pongan de acuerdo para mostrar su rechazo a las propuestas del señor Wert. Oposición que va desde el Consejo Escolar del Estado, hasta la Conferencia de Rectores, pasando por las autonomías, incluidas las del PP, y de manera especial la Región de Murcia porque, aunque el descuerdo con las propuestas del ministerio sobre los requisitos exigidos para la concesión de ayudas, fue expuesto por varios consejeros de otras comunidades, lo cierto es que el consejero de de Educación de esta autonomía, Constantino Sotoca, expresó de forma especial su desacuerdo. Y lo hizo con esa manera llana de hablar que él tiene, con esa forma de decir, sin rebuscamientos, sin subterfugios.

Y así es como le habló al ministro, diciendo cosas tan fácilmente entendibles como que no es posible pedir a un estudiante de una determinada clase social, que carece de un entorno adecuado para el desarrollo de sus estudios, la misma nota de media que la conseguida por un alumno que cuenta con unos padres volcados en su educación y que ponen a su disposición apoyos y recursos, para finalizar hablando de algo que se pone en cuestión con la propuesta del ministro, la justicia: “ Por esa razón considero que no es justo que los dos estudiantes tengan que sacar el mismo seis para mantener su beca”. Se puede decir más alto, pero más claro no, porque un argumento como este es irrebatible, incluso para la capacidad dialéctica del señor Wert, especialista en la utilización de eufemismos para enmascarar aquello que no quiere que se entienda, como ese controvertido proyecto de real decreto que endurece y modifica los requisitos para lograr una beca de estudios.

Ante los consejeros de las distintas autonomías, el ministro se comprometió a estudiar, dice, lo de rebajar la nota—está previsto que se ha de alcanzar un seis de media– necesaria para acceder a una beca en Bachillerato, algo que no concedió a los rectores de las distintas universidades españolas porque, en su reunión con ellos, dejó claro su empecinamiento en no dar marcha atrás en su decisión, pese a que los rectores opinan que lo que propone el Ministerio de Educación, con el beneplácito del Gobierno, es anticonstitucional, pues va en contra del deber de garantizar la igualdad de acceso a los estudios superiores, poniendo en peligro de exclusión a los colectivos más vulnerables ya que necesitan alcanzar una media de 6,5, frente al 5,5 anterior.

Los rectores estiman que hasta el 50% de becados acabarán abandonando. Todos deberíamos hacer nuestras las palabras de José Carrillo, rector de la Universidad Complutense, que manifestó al finalizar la reunión con el ministro que “el más pobre tiene que demostrar que, además, es el más listo”. Díganme si no les recuerda todo esto a otros tiempos; tan lejanos, tan cercanos ya.

Publicado en La Opinión, de Murcia, el 25-6-2013

PSOE, PSC, RUBALCABA

Miércoles, 19 junio, 2013

 

Algo tendrá que hacer Rubalcaba, porque el PSOE tiene un grave problema con Pere Navarro o, lo que es lo mismo, con el PSC, y es el momento de tomar medidas, por muy traumáticas que sean

Las hemerotecas están atestadas de gracietas, reflexiones de aurora boreal y salidas de pata de banco de algunos políticos españoles—en campaña electoral, ni les cuento–, porque muchos pretenden hablar mucho sin pensar en lo que dicen, sin reflexionar sobre el contenido de sus discurso.

En los últimos tiempos hay un personaje que se lleva la palma en eso de expresar en voz alta sus cuitas o, mejor, su preocupación por mostrar que es alguien al que se ha de escuchar. Que tiene ideas propias y aspira a su reconocimiento como hombre de Estado. Y en esas se encuentra, dejando aquí y allá un rosario de cuentas en forma de pensamientos extraordinarios sobre la política española, catalana y, por el momento, no mundial, que algo es algo.

PERE NAVARRONos estamos refiriendo a Pere Navarro, el líder del PSC—partido de los socialistas catalanes—que lo mismo nos habla de la monarquía un día, del Estado Federal, otro, del derecho a decidir de los catalanes, más tarde, de la necesidad de suprimir los conciertos vasco y navarro…vamos que el hombre no para en su deseo compulsivo de hacerse notar desde que fue elegido en el 2011 para dirigir los destinos del PSC. Como consecuencia de ello figuró como candidato a la Generalidad de Cataluña, en las elecciones al Parlamento de esa autonomía y, aunque parece haberlo olvidado– por como habla, por como presume de conocimientos políticos– hemos de recordarle que obtuvo el 14,6 % de los votos, y 20 escaños, siendo estos los peores resultados de la historia del PSC en unas elecciones autonómicas. Vamos, que no fue como para tirar cohetes, que su figura política no estimulo al electorado. Tan perdido se quedó el buen hombre que desde entonces, un día si y otro también, el ciudadano se desayuna con las declaraciones del inefable Pere que, en busca de un camino que le lleva a un liderazgo claro en su formación política—las cosas en Cataluña no le van como esperaba–, pone en cuestión incluso al PSOE, su partido matriz, haciéndole un flaco favor al mismo con sus intemperancias verbales.

FERNANDEZ VARAHace unos días, el secretario general del PSOE extremeño, Fernández Vara—un hombre que de natural no acostumbra decir tonterías—manifestó, al respecto, que el Partido Socialista ha de tomar, ya, decisiones sobre el PSC y que, quizás, lo que se tendría que hacer es romper, de una vez por todas, con esa formación y presentarse con las siglas PSOE a las elecciones en Cataluña. Y algo tendrá que hacer Rubalcaba porque el PSOE tiene un grave problema con Pere Navarro, o lo que es lo mismo, con el PSC y es el momento de tomar medidas, por muy traumáticas que sean. Los ciudadanos esperan de sus políticos que sepan decidir sobre todo si, como en este caso, estamos hablando de un partido—el PSC– que abrió un debate interno sobre la posibilidad de explorar fórmulas de colaboración con otras fuerzas políticas de izquierdas. Incluso el portavoz de la formación, Jaume Collboni, daba a entender días pasados que se estaba planteando la posibilidad de formar coalición con los verdes de ICV para las elecciones europeas, en lugar de acudir con el PSOE, como es habitual.

RUBALCABAEn los últimos tiempos el secretario general del PSOE, Alfredo Pérez Rubalcaba, ha estado tan entretenido acordando con el Gobierno un pacto de cara al próximo Consejo de Europa—dejar fuera al resto de formaciones políticas no habla muy bien del mismo– que parece estar olvidando arreglar los desajustes de su casa que, en el caso del PSC, son muchos. Las boutades de Pere Navarro no pueden continuar siendo contestadas, tibiamente, por Oscar López. Se necesita algo más contundente y eso ha de hacerlo Rubalcaba, o Pere Navarro proseguirá haciendo mucho daño al PSOE.

Publicado en La Opinión, de Murcia, el 18-6-2013

EL ESTADO, LOS EXPERTOS, LAS PENSIONES

Miércoles, 12 junio, 2013

Es difícil no pensar  que detrás de esta parafernalia de sabios no hay un deseo de destruir el sistema de pensiones y beneficiar a las grandes empresas de seguros

COMITE DE EXPERTOSSe supone que los Gobiernos cuentan con expertos en todos los ministerios. Técnicos capaces de analizar seriamente los acontecimientos que se suceden en el día a día de la gobernación de un país. Peritos formados para pronunciarse sobre el estado actual de las pensiones, por ejemplo, y lo que hay que hacer con ellas. Pero hay veces que los Gobiernos—el que nos rige en estos momentos, sin ir más lejos–, para afrontar temas peliagudos sin mojarse del todo prefieren nombrar un grupo de expertos que carguen con la responsabilidad ante la sociedad de ser los que decidan los temas impopulares. Pues bien, el pasado 12 de abril, el Consejo de Ministros nombró un comité de sabios para que elaborara un informe sobre la actualización de la Seguridad Social con el objetivo, nos dijeron, de elaborar un plan de sostenibilidad—ya saben que ahora se llama sostenibilidad a todos los recortes—de las pensiones. Y esto, en principio, no debería de extrañarnos; está bien que de vez en vez se analicen todos los sistemas de funcionamiento de un país para conseguir un mejor funcionamiento del mismo, pero lo deseable, lo exigible, es que ese comité de sabios, expertos y toda la fanfarria que ustedes quieran, estuviese formado por personajes expertos en la materia, sí, pero sobre todo, alejados de intereses mercantilistas porque, cuando esto no es así, los resultados son los que son, los que convienen a cada uno de esos “expertos”. Pero no, nada de alejamiento de intereses espurios de este comité de expertos porque, aunque les cueste creerlo, ocho de los doce especialistas elegidos están vinculados a entidades financieras, empresas de seguros y a la patronal de este sector, Unespa. Difícil no pensar ante este panorama que detrás de esta parafernalia de sabios no hay un deseo de destruir el sistema de pensiones y beneficiar a las grandes empresas de seguros porque, si como muestra basta un botón, es suficiente con saber que el referido comité esta presidido por Víctor Pérez-Díaz que, entre otras muchas cosas, ha formado parte de los consejos asesores de diversas grandes empresas y fundaciones y, lo que es más importante en este caso, de Unespa, la patronal del seguro, siendo miembro Consultivo de Reflexión sobre Políticas Públicas que patrocina, igualmente, Unespa. Y junto a él, otros siete miembros, como les decíamos, con intereses relacionados con el sector.

Pues bien, estos llamados sabios han puesto sobre la mesa sus conclusiones sobre un nuevo modelo de pensiones, ahora solo nos queda esperar de la sensibilidad del Gobierno, si es que la tiene, para no hacer culpables a los pensionistas de una crisis en la que no tienen nada que ver, porque esa sensibilidad debe de hacerle entender que algo tan importante como la alteración de las pensiones no se puede poner en marcha justificándose en un informe de expertos: esto es algo tan serio que necesita del consenso de todas la fuerzas políticas y sociales.

El Pacto de Toledo es un buen ejemplo de lo que hay que hacer porque en casos tan trascendentales como este—estamos hablando de afectar a uno de los sectores más débiles de la sociedad–, no basta con gozar de mayoría absoluta. Si piensan así, se equivocarán una vez más.

HENRI DE CASTRIESDías atrás Henri de Castries, Presidente y consejero delegado del grupo asegurador AXA, hacia unas declaraciones en las que decía que si el ciudadano quiere una pensión decente tiene que ahorrar porque el Estado no se la dará. Habría que decirle al señor Castries, y a otros como él que parecen vivir en una burbuja que les aleja de la realidad, que hay ciudadanos que ganan lo justo para subsistir y a los que no les es posible invertir en un fondo de pensiones. El Estado tiene la obligación de protegerles.

Publicado en La Opinión, de Murcia, el 11-6-2013

GOBERNAR ES RESPETAR EL BIEN COMÚN

Martes, 4 junio, 2013

Sheldon Adelson dice que vendrá para redimir económicamente a Madrid, a España y, si me apuran, a la humanidad, a cambio de que pueda violar todas las leyes del Estado.

Como no podía ser de otra manera, el discurso político de las democracias occidentales tiene como fundamento teórico el deber de gobernar para el bien común. Es decir, el gobernante ha de respetar los derechos individuales y colectivos del pueblo y no puede haber ninguna razón práctica que le haga poner en peligro ese bien de todos en beneficio de los poderosos.

Gobernar es dirigir, administrar, mandar y, sobre todo, respetar los derechos de los ciudadanos que no pueden quedar al pairo de intereses particulares, de bastardas aspiraciones mercantilistas, amparadas en la necesidad de atraer capitales. De crear riquezas por demostrar, de producir empleos a la carta elaborada por intereses privados.

ALFONSO ALONSO PPLos gestos aparentemente más simples tienen, en muchos casos, una gran carga de profundidad. Que un portavoz del partido que gobierna; Alfonso Alonso, del PP, aparezca fumando en un establecimiento público, cuando la Ley lo impide, es para hacérselo mirar porque si un hombre de su relevancia política se permite incumplir las leyes díganme que fuerza moral tienen los gobernantes para hacer respetar las normas a los ciudadanos. Habría que preguntarse que pasa por la cabeza de un insigne diputado para actuar como si se considerase con derecho a gozar de privilegios.

Que un país, España, se esté planteando cambiar la Ley antitabaco de 2011—desde la puesta en marcha de la Ley los ingresos hospitalarios por infarto de miocardio se han reducido debido a la menor exposición al humo del tabaco y al menor consumo de los fumadores– porque un poderoso de más allá del atlántico dice que vendrá para redimir económicamente a Madrid, España, y si me apuran la humanidad, a cambio de que pueda violar todas la leyes del Estado– laborales y de sanidad– es para considerar seriamente lo que está pasando. Y no solo al gobierno, también los ciudadanos que contemplamos el espectáculo con silencio cómplice. Ciudadanos a los que, al parecer, tampoco ha escandalizado el gesto prepotente del portavoz del PP que parece haber puesto en marcha ya la derogación de esta Ley, y cuando unos dirigentes obvian respetar las Leyes, cuando esas leyes que dejan de cumplir se cambian para beneficiar a los poderosos es que la sociedad está verdaderamente enferma.

Es difícil de asimilar para cualquier ciudadano que respete su país, el escuchar al propio presidente del Gobierno hablar de adaptación de las normas a la conveniencia del momento, que es lo que ha insinuado Mariano Rajoy en relación con el proyecto del mini Vegas anunciado en Madrid.

SHELDON ADELSONEn nombre de la crisis económica esté país está eliminando, poco a poco, el estado del bienestar– la sanidad se está deteriorando a pasos agigantados y la enseñanza de calidad queda en manos de quienes se la puedan pagar–pero nos aterra pensar que no se quede aquí porque, la comunidad de Madrid, con el beneplácito, al parecer, del Gobierno central, recibe con los brazos abiertos a un señor bajito que dice tener millones de euros para invertir, que ofrece puestos de trabajo saltándose a la torera la legislación española y que exige no respetar la Ley antitabaco porque, dice, perjudicaría sus intereses. Que el tal Sheldon Adelson, llegue a nuestro país pidiendo la luna no nos extraña– al parecer está acostumbrado a solicitarla en todos los lugares a los que va ofreciendo su paraíso del juego y la diversión–, que el Gobierno de un país soberano la alcance para él, es lo que debería de preocuparnos, y mucho.

Según un estudio, desde que se puso en marcha la ley antitabaco ha habido mil muertes menos, asociadas al tabaquismo, en el sector de la hostelería. De igual manera, la UE gastó 29.000 millones de euros en enfermedades del tabaco. Reflexionemos.

Publicado en La Opinión, de Murcia, el 4-6-2013

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