MOMENTOS DE SOLIDARIDAD Y ÉTICA

Viernes, 17 abril, 2020

La RAE, define la solidaridad como la “Adhesión o apoyo incondicional a causas o intereses ajenos, especialmente en situaciones comprometidas o difíciles”. Y esto es lo que está ocurriendo ahora en cada rincón de nuestro país, porque si la solidaridad es el sentimiento de unidad que nos impulsa a dar sin esperar nada a cambio, ese sentimiento, con la aparición del coronavirus, se ha acrecentado en todos nosotros, ha hecho que emerja en el ser humano unos valores que, en algunos, habían quedado adormecidos a lo largo del tiempo. Valores humanos que nos hablan de compañerismo, de amistad, de lealtad, de respeto, de amor por los demás, en definitiva, y que ahora se están poniendo de relieve de manera especial con este enclaustramiento que nos hace reflexionar, y que ha hecho crecer en unos su capacidad creativa para ofrecer desde sus balcones los más variados espectáculos, solo por el placer de entretener a los demás, y hacer más llevadero el encierro, y en otros un espíritu de ayuda a los vecinos más vulnerables, para apoyarles en todo lo que necesiten. Esos vecinos, entrados en años, en los que nunca antes habíamos reparado y que ahora se nos hacen reconocibles, como si siempre hubiesen formado parte de nuestras vidas.

descargaSí, este es un país grande y generoso que responde cuando se le necesita (estamos a la cabeza de la donación de órganos), así es que no es de extrañar que se hayan movilizado en toda España cientos de asociaciones y organizaciones para atender las necesidades básicas de las personas mayores. Y entre esas necesidades básicas, muchas veces, se encuentra la soledad, y si en circunstancias normales nada nos hace más vulnerables que esa soledad no buscada, cuando se envejece sin buscarla, la soledad debe de ser aterradora. Así es que, si es verdad eso de que cuando nos damos cuenta de que realmente estamos solos es cuando necesitamos más a otros, ahora es cuando más necesitamos todos, de todos, y de manera especial aquellos que fueron perdiendo la compañía con el transcurrir del tiempo. Por eso, ahora necesitan mitigar esa soledad, mucho más que nunca antes.

Por eso también, queremos destacar la labor que está llevando a cabo en algunos lugares de España, entre otros en la Región de Murcia, la Fundación Rotary, que con motivo de la cuarentena a la que estamos obligados, ha puesto en marcha un programa rotario de asistencia telefónica a personas que viven solas, poniendo a disposición de quienes lo necesiten los teléfonos de voluntarios, de rotarios, y amigos de rotarios, para que puedan recibir apoyo y combatir la soledad durante este periodo, y al mismo tiempo, serles útiles para procurarles la información que necesiten sobre temas de interés para ellos.

descarga (8)Y para que todo esto funcione, los voluntarios participantes en el programa han recibido la formación adecuada para poder atender a estas personas. El programa es gratuito, y aunque un artículo de opinión, como es este, no es el lugar adecuado para facilitar teléfonos este es un momento en el que hemos de saltarnos algunas normas si es para poder ayudar en algo. El teléfono es el 968.713.776. Un teléfono que seguro atenderá las necesidades de nuestros mayores, todo el día, porque Rotary tiene una gran experiencia en la ayuda a los más desfavorecidos. Estamos hablando de una Fundación integrada por clubes rotarios, organizados en más de 200 países, que llevan a cabo proyectos para abordar los problemas del mundo actual, como por ejemplo: el analfabetismo, las enfermedades, la pobreza y el hambre, la falta de agua potable y el deterioro del medio ambiente, a la vez que fomentan la aplicación de elevadas normas de ética en sus respectivos campos.

Y de ética estamos hablando en este artículo, porque ética es la “disciplina filosófica que estudia el bien y el mal y sus relaciones con la moral y el comportamiento humano”.

Por fortuna, la ética, parece estar resurgiendo.


SOLIDARIDAD, ESPERANZA, Y EGOISMO

Viernes, 17 abril, 2020

 

CORONSon las ocho de la tarde-noche. Con puntualidad germánica la calle parece cobrar una vida especial y los aplausos suenan desde todos los balcones y terrazas. E invariablemente, la gente se saluda de un balcón a otro. Gente con la que nunca habías hablado, a la que no conoces, a la que solo habías visto entrar en su portal alguna vez, y que hoy te sonríe y levanta su brazo para mover su mano en afectuoso saludo. Y suena la música en un balcón, alguien ha puesto In De Ghetto, de Elvis Presley, y aparte de traer a tu mente momentos de tu vida, contemplas a una pareja ya entrada en años, en el balcón de enfrente, bailando ese In De Ghetto, apretados y sintiendo la música hasta lo mas hondo. Y no resistes la tentación de mostrarles que te hace feliz que alguien continúe bailando así, y te miran con una mezcla de asombro y de agradecimiento, y te dan las gracias, y tu te preguntas como es posible que te hayas atrevido a decirles eso. Pero es esto lo que está ocurriendo estos días en todas las calles de este país, donde la solidaridad, en distintas formas, parece haberse acrecentado entre los vecinos, porque como dice Jorge Valdano, “los aplausos se mudaron de los estadios a los balcones”.

COROYa se, dicen que lo que estamos viviendo no servirá para hacernos mejores, pero yo pienso que cuando esto pase quedará algo distinto en nosotros. Sí, sentiremos que somos mejores, y seguramente a la mayoría de ciudadanos, les sirva para valorar las cosas que realmente tienen importancia, como la vida, que al parecer solo la sabemos estimar en momentos como este que estamos viviendo. Pero me temo que poco más, porque los políticos no han olvidado las miserias y continúan comportándose como siempre, con falta de generosidad, con declaraciones huecas buscando el beneficio propio, la rentabilidad electoral. Y si al señor Torra le era beneficioso hablar de eso de aislar Cataluña, como si el peligro del Coronavirus solo afectara a ellos, y pregona a quienes quieran escucharle (que por desgracia son más de los que nos gustaría) que el Gobierno central les impide actuar como ellos harían, el Gobierno de Madrid continua con la misma cantinela y hasta los vascos, que parecía que actuaban con sentido de Estado (ellos presumen mucho de esto, incluso cuando ETA asesinaba y Arzalluz decía aquello de “Otros mueven el árbol y nosotros cogemos las nueces”), ahora, cuando les toca lo de cerrar la industria porque el coronavirus continua imparable, ya han comenzado a no estar tan de acuerdo con el Gobierno central porque miren, eso les toca de cerca, y no es plan de que su industria se venga abajo. Y sí, es preocupante, para ellos y para todos, porque ganar unos mercados no es fácil y si se pierden por falta de producción será muy difícil recuperarlos, pero ahora, de lo que se está hablando, es de parar, como sea, a esta pandemia que nos ataca.

DELORSComo nos ataca, en lo más profundo de nuestro sentir europeísta, el comportamiento que están teniendo algunos líderes europeos al debatir las medidas económicas que se deberían de tomar para contrarrestar los devastadores efectos del Covid-19. Pero, como siempre, los puntos de vista son divergentes y España, y otros países, se están dando de bruces con la cerrazón de Alemania y Holanda que, en un ejercicio insoportable de insolidaridad, se oponen a hacer posible la puesta en marcha de un instrumento de deuda común, o eurobonos, para afrontar la situación. Y la situación es tan grave, que Jacques Delors, expresidente de la Comisión Europea y una de las figuras más destacadas en la historia de la construcción europea, a sus 95 año, ha roto su silencio para decir que:”El clima que parece reinar entre los jefes de Estado y de gobierno y la falta de solidaridad europea representan un peligro mortal para la Unión Europea”. Sí, hay distintas maneras de enfrentarse a esto, y me temo que no ganará la mejor, la de la solidaridad y la de la esperanza, porque la del egoísmo está al acecho.

Publicado en La Opinión, de Murcia el 1-4-2020

TORRA, DIAZ AYUSO, Y LA TINTA DEL CALAMAR

Viernes, 17 abril, 2020

No es el momento, en absoluto, de cuestionar el funcionamiento de la sanidad española con respecto a como afrontar la lucha contra el coronavirus. No, es el momento de que los ciudadanos hagamos aquello que se nos dice, que nos mantengamos en casa, que procuremos ir lo menos posible a los supermercados, que guardemos la cuarentena que se nos pide, porque es la única manera de que el virus no se propague.

No, no es el momento de convertirnos en técnicos y dar soluciones de Perogrullo a este gran problema. No lo es, pero quizás sí sea el momento de reflexionar sobre la efectividad de ciertas transferencias hechas a las autonomías, por ejemplo las de sanidad, porque algo tan importante para la sociedad, en España, depende de los gobiernos regionales, que hace años que tienen transferidas, prácticamente, todas las competencias en este campo (excepto Ceuta y Melilla), habiendo creado cada una de ellas sus propios servicios autonómicos de salud, y en muchos casos, cada Gobierno regional ha ido decidiendo sobre la sanidad publica en función de sus intereses ideológicos, que ha impulsado a algunos de ellos a favorecer la fortaleza de la sanidad privada, o lo que es igual, intereses empresariales, en detrimento de la sanidad publica, de la que han ido recortando hasta dejarla en su minima expresión. Entre otras, se encuentras dos autonomías dirigidas por quienes, en teoría, tienen distintas ideologías, pero que en el fondo coinciden en algunas cosas, por ejemplo, en la manera de empobrecer la sanidad publica. Sí, dos autonomías, una presidida por Quím Torra, la otra presidida por Isabel Díaz Ayuso, que coinciden en ser las que más están gritando ahora, las que están dando más la nota para que el ruido desvíe la atención de lo que se ha venido haciendo mal desde hace años, en las comunidades presididas por ellos.

TORRAAsí es, el señor Torra, desde Cataluña, y la señora Díaz Ayuso, desde Madrid, vienen, un día si y otro también, diciendo tontunas como que el Gobierno central no les deja actuar adecuadamente en su comunidad, respeto a este tema, porque al parecer, les está impidiendo realizar las compras de los materiales necesarios para combatir el coronavirus. Así, como suena, un ruido en el que coinciden los que aparentemente están tan alejados ideológicamente, seguramente porque no lo están tanto.

En el tema catalán, lo que son las cosas, tanto mirar a Europa, para despreciar a España, y mientras Cataluña destina un 3,7% de su PIB a la sanidad, la Europa de los 15 dedica una media de 7,2% y España destina un 5,9% al gasto sanitario público Y es que, Cataluña continua entre las Comunidades Autónomas con peor sanidad pública, tal y como se pone de manifiesto en el ultimo informe sobre Los servicios sanitarios de las CCAA 2019 realizado por la Federación de Asociaciones para la Defensa de la Sanidad Pública. Un informe que sitúa a Cataluña en el cuarto lugar por la cola del ranking nacional (14ª de 17), sin abandonar el grupo de las cuatro últimas posiciones, en el que se encuentra desde 2015, cuando en el 2009 se encontraba situada en 5º lugar.

DIAZ AYUSOPor otra parte, los datos recogidos por el Observatorio Madrileño de Salud, sitúan la sanidad pública madrileña en parámetros negativos muy alejados de la media del resto de comunidades autónomas. Tal y como apuntan, en atención hospitalaria y especializada, existe una media de espera de 148 días, y 590.517 personas están en listas de espera reconocidas, lo que supone un 8,96% de la población. Se ha producido una reducción del total de camas hospitalarias con financiación pública en la región (793 camas menos) y desde 2009 aquí se ha registrado una reducción de personal de más de cinco mil profesionales.

Pues bien, con estos datos, estos son los que más ruido están haciendo. Justo como hacen los calmares con su tinta, utilizar una estrategia de evasión.

Publicado en La Opinión, de Murcia, el 25-3-2020

LOS VALORES DE CLARA PONSATÍ

Viernes, 17 abril, 2020

Según la RAE, la definición de despreciable lleva implícita la calificación de vil, mezquino, indeseable, rastrero, servil, miserable, ignominioso, infame, abyecto, fastidioso, vitando ( que es odioso, execrable o abominable) y otras expresiones por el estilo que definen muy bien la manera con la que el pasado día 15 se manifestaba en las redes sociales la eurodiputada de la Generalitat Clara Ponsatí, que en el colmo de la desvergüenza, colgaba en su cuenta de Twitter un mensaje en el que, tras abogar por el cierre de la capital española, ante el brote de coronavirus, finalizaba con la frase “de Madrid al cielo”, mofándose así de los más de 200 muertos que en ese momento registraba la capital de España, y de sus familiares.

PONSATIPor fortuna, vivimos en un país en el que la mayoría de la gente posee valores que les hace no comprender el extraño y vergonzoso sentido del humor de la diputada por España (le guste o no, es así) en el Parlamento Europeo, e inundaron las redes mostrando su desprecio ante tamaña barbaridad. Y la señora Ponsatí (lo de señora es una licencia mía) hizo lo que hacen, los y las cobardes, que se amparan en las redes para mostrar su verdadera cara y que no son capaces de aguantar la presión de la crítica y del desprecio de los demás hacia sus “gracietas”, así es que borró el tweet. Lo borró, en una muestra más de su personalidad, pero lo bueno que tienen las redes es que todo queda, y esta “perla” de quien se supone que debería de poseer algunos valores indispensables para la convivencia como, por ejemplo, el respeto hacia los demás, ha quedado.

Como no podía ser de otra manera, el mensaje fue retuiteado por el también huido de la justicia española y eurodiputado, Carles Puigdemont, que igualmente acostumbra a mostrar en las redes su altura moral al hablar de una España contaminada en los términos, “¡Antes infectada que rota!”, porque para este personaje, lo más importante no es lo que está pasando con el coronavirus, es el rédito que el independentismo puede sacar de todo esto, como muestran las pretensiones de Torra de que Cataluña, y solo Cataluña, tuviese un trato diferencial, como eso de aislarla.

Lo triste es, que aunque la frase de Ponsatí ha recibido muchas críticas por parte del ámbito social y político, lo cierto es que, las procedentes del mundo independentista se han hecho con sordina y casi justificando la expresión, como se pone de manifiesto en lo publicado por un miembro de Junts per Catalunya, el diputado en el Congreso, Sergi Miquel, que ha dicho que: “Seguro que hay una expresión más oportuna para decir lo que seguramente todos compartimos”. Y me he quedado helada. ¿Todos comparten lo que ella ha publicado, con el único pero de la oportunidad? ¿De verdad todos son tan despreciables? ¿El incluido? ¿Se puede ser tan de derechas como son ellos y con tan pocos valores de amor al prójimo como los que muestran?

PONSATI IIPonsatí, con ese aire “frailuno”, y un tanto “pitufillo”, con el que se pasea por Europa despotricando contra nuestro país, y contra todo lo que no sean “sus valores”, se ha caracterizado siempre por su odio a España, alcanzando el cenit de su paranoia en su estreno como diputada en el Parlamento Europeo con una intervención en la que dijo que la “intolerancia” española contra los judíos inspiró a Adolf Hitler para llevar a cabo el holocausto. Ya ven, al menos reconoció que España existía en 1492. Y como quiera que esta tontuna no puede ser producto de su ignorancia, hemos de pensar que bebe en las fuentes del revisionismo histórico de Jordi Bilbeny fundador del Institut Nova Història y responsable (esto de los judíos es nuevo) de la teoría de que Colón, Cervantes, Leonardo da Vinci o Santa Teresa (últimamente Shakespeare, esto es un no parar) eran catalanes. Y todo esto con dinero público de la Generalitat, de todos los españoles. De esos que están muriendo en Madrid por el coronavirus, también.

Publicado el 18-3-2020 en La Opinión, de Murcia.

ASOCIACIONES CON VOCACION DE INQUISICIÓN

Lunes, 16 marzo, 2020

AbogadosEn su página Web se define así: “La Asociación Española de Abogados Cristianos es una asociación civil de ámbito nacional fundada en el año 2008 que defiende en el ámbito jurídico los valores inspirados en el cristianismo. Entre nuestros fines se encuentra la defensa jurídica de la libertad religiosa, de la vida, la familia y de todos los ciudadanos que ven lesionados sus derechos y libertades por razón de su fe”. Y esto último, ya llama la atención al decir eso de “todos los ciudadanos que ven lesionados sus derechos y libertades por razón de su fe”, porque yo no creo que en este país nadie pueda sentirse perseguido por esas cosas, y por otras.

Este colectivo, alcanzó especial notoriedad cuando le hizo el juego a Willy Toledo, ese actor canario, con no mucho trabajo en su profesión, especialista en meterse en los más variados charcos , que parece tener una obsesión por la blasfemia soez y desvergonzada, poniéndole una querella que han perdido (pueden recurrirla), porque la magistrada que le ha juzgado, solamente ha visto en sus palabras, lo que todos percibimos en Willy Toledo, un deseo enorme de ser el perejil de todas las salsas, y una incontinencia verbal que le hace decir las más variadas sandeces, al margen del odio que le tenga a la iglesia católica, y a ciertas celebraciones, que quizás se lo tendría que hacer mirar, pero eso, debería de ser solo su problema. El caso es que la responsable del Juzgado de lo Penal número 26 de Madrid, Sonia Agudo Torrijos, ha absuelto al actor de los delitos de los que le acusaba la Asociación de Abogados Cristianos, que le llevó a juicio. La magistrada, como no podía ser de otra manera, reconoce “la falta de educación, el mal gusto y el lenguaje soez utilizado por el acusado”, pero insiste en que este estilo que “caracteriza sus publicaciones” no acredita que el lenguaraz actor (lo de lenguaraz es mío) haya incurrido en un delito.

ToledoY es lo que piensa cualquier persona sensata. Que el señor Willy Toledo tenga una manera de hablar tan vulgar, tan arrabalera (al parecer tiene un problema de defecación porque siempre tiene ganas de hacerlo), solo le retrata a él, porque cuando alguien suelta determinadas expresiones contra la Iglesia, contra Dios, contra la celebración del Día de la Hispanidad, sin ton ni son, de manera poco lúcida y si muy logorreica, el que queda en ridículo es él. Al que no es posible tomar en serio es a él, porque sus intervenciones están más cerca de la astracanada que de la lucidez. Es él, quién llama la atención por mostrarse como persona de escaso fundamento, pero nadie tiene el derecho a juzgarle, porque sus palabras incomoden o nos hagan sentir mal. No lo escuchemos (me niego a reproducir aquí las tontunas de Willy), pero nadie ha de tener la potestad de convertirse en guardián de las buenas costumbres, porque eso está muy cerca de la inquisición. Que dediquen sus energías a guardar las “buenas” costumbres en su casa, con sus hijos, con su familia, pero no tienen ningún derecho a inmiscuirse en la forma de hacer, aunque sea maleducada y obscena, de los demás.

Hay quienes dicen que el actor no se atrevería a decir nada ofensivo sobre Alá. Pues bien, yo estoy segura de que no lo hace, no porque esto sea más comprometido, no, es que, mal que le pese, tiene la educación que tiene, judeo-cristiana, y le sale lo que piensa que puede ofender. El es hijo del doctor José Toledo González, uno de los pioneros de la cirugía torácica en España, y estudio en Estados Unidos. Ya ven, lo que llamamos un niño bien. Como la mayoría de los abogados que forman parte del colectivo que le denunció. Un colectivo con la sensibilidad, tan a flor de piel, que puede sentirse ofendido por todo, y por todos, y que si quisiera colapsar el funcionamiento de los juzgados (lo que les sobra a estos es trabajo), podría conseguirlo porque su imaginación no tiene fin a la hora de percibir ofensas, sobre todo, religiosas.

Publicado en La Opinión, de Murcia, el 11-3-2020


ERNESTO CARDENAL, UN HOMBRE COMPROMETIDO

Martes, 10 marzo, 2020

El pasado lunes, recibía un mensaje en el que, junto a una foto de Ernesto Cardenal, decía: “Ha fallecido un hombre comprometido”. Y fue como volver a recordar aquel tiempo en el que emergía la figura atractiva de un hombre, no muy alto, de apariencia frágil, de mirada inteligente y de sonrisa esperanzadora. Un hombre, poeta, traductor, escultor, teólogo. Un intelectual, en definitiva, que se convirtió en uno de los más destacados defensores de la teología de la liberación (una corriente teológica cristiana integrada por varias vertientes católicas y protestantes, nacida en América Latina, que se caracteriza por considerar que el Evangelio exige la opción preferencial por los pobres), y en un hombre comprometido con su tiempo, con la sociedad en la que le tocó vivir. Y le tocó vivir en la época del llamado somocismo, como se denomina, en la historia de Nicaragua, al sistema dictatorial que impuso una poderosa familia, y que se mantuvo en el poder desde 1937 hasta 1979, fecha en que la Revolución Sandinista, con la que Ernesto Cardenal estaba comprometido, puso fin a la dictadura de la familia Somoza.

CardenalDe cómo era este hombre, nacido en el seno de una de las familias más importantes de la Granada de Nicaragua, nos habla la ceremonia de entrega del Premio Iberoamericano de Poesía Reina Sofía, en 2012, diciendo aquello de: “Mi poesía tiene un compromiso social y político, mejor dicho, revolucionario. He sido poeta, sacerdote y revolucionario”. Y dejó estas palabras para la historia como dejó también aquella imagen menuda, sonriente, de hombre humilde. Una imagen que hablaba de su modestia, sí, y también pregonaba la inflexibilidad de un pontificado, el de Juan Pablo II. Inolvidable aquella imagen, en 1983, en Nicaragua, de Ernesto Cardenal, el sacerdote, el poeta, el ministro de Cultura del país, recibiendo arrodillado al pontífice, y como éste, con gesto duro, aparecía señalándole con el dedo índice, reprendiendo públicamente al religioso por formar parte del Gobierno sandinista (meses más tarde, le condenaba a no formar parte de la Iglesia). Pero él recibió el público rapapolvo con una sonrisa y la firme determinación de continuar haciendo aquello en lo que creía: “Mi fe es en Cristo, no en el Vaticano”. “El cristianismo tal como lo vemos en el Vaticano, no es el que Cristo quiso para la iglesia; pero mi fe es en Cristo, no en el Vaticano; si el Vaticano se aparta de Cristo, yo sigo con Cristo”, explicaba Cardenal a la BBC en 2007. Y un hombre así, tuvo que esperar la llegada al Vaticano del papa Francisco, alguien que comparte con él sus ideas de una Iglesia pobre, y para los pobres, para ser rehabilitado y acercarlo de nuevo a la Iglesias Católica.

De su altura moral nos habla, tanto su acercamiento al Vaticano, como su alejamiento de Daniel Ortega, al convertirse en su mayor crítico después de su regreso al poder en 2007. “Queremos simplemente que la pareja presidencial se vaya, no hay nada que dialogar (…). Ellos deberían saber lo que está pasando sin que yo se los diga. No tengo libertad para decirlo, no hay libertad de ninguna clase. Cualquiera puede sufrir la represión. Ni yo estaría libre tampoco”.

obispoNo, Ernesto Cardenal, nunca fue un cura al uso, y que bien, porque si un cura al uso es el cardenal Antonio María Rouco Varela, que amenaza con bajar la aportación de la Iglesia católica a Cáritas, por ejemplo, si se obliga a la Iglesia a pagar el Impuesto de Bienes Inmuebles IBI ( Italia, país donde reside la Santa Sede, ya se exige a la Iglesia pagar el IBI) , yo prefiero esos curas que, como el Papa Francisco, defienden a los más necesitados y hacen gala

Publicado el 4-3-2020

EL MAR MENOR ENTRE GALGOS Y PODENCOS

Martes, 25 febrero, 2020

Mar MenorMientras la comunidad autónoma continua con lo de “si son galgos o podencos” (aquella fábula de Tomás de Iriarte, de la que aprendemos que no es conveniente perder el tiempo elucubrando sobre el tipo de peligro que nos acecha, porque lo que hemos de hacer es reaccionar ante el mismo), en relación con el estado del Mar Menor, la laguna salada continua apareciendo ante los ojos de los asombrados visitantes con una capa verde que impide ver el mar de hace tiempo, y que habla de su estado de deterioro sin que, al parecer, se esté haciendo algo para que no continúe la degradación. Porque las advertencias, con un cierto tufillo de amenazas a la Administración central por parte del presidente del Gobierno regional, López Miras (a veces tienen un aire infantil que no se corresponde con la importancia institucional del que las hace), no solucionan nada. Hace unos días, una vez más, se refería a la actual ministra para la Transición Ecológica garantizando que le seguirá exigiendo “que se comprometa con el Mar Menor, es decir, que haga algo, porque el Gobierno central no ha hecho nada”.

LopezY la verdad es que este hombre consigue sorprender siempre. El habla del Mar Menor como si su Gobierno no tuviese que hacer nada al respeto, como si no se hubiese leído la propia página Web de la comunidad donde aparece el siguiente texto: “La Dirección General del Mar Menor asume las competencias y funciones de estudio, planificación, ejecución y desarrollo de los proyectos y actuaciones en el Mar Menor relacionados con la protección y regeneración ambiental de su ecosistema, sin perjuicio de las atribuidas a otros órganos directivos de la Administración Regional. También le corresponderá la coordinación con los distintos organismos y direcciones generales de la Comunidad Autónoma, y con otras Administraciones Publicas y entidades públicas o privadas con competencias concurrentes para el desarrollo de dichos proyectos y actuaciones, y el impulso del conocimiento científico y la investigación aplicada en relación con problemas ambientales de la laguna”.

Mar Menor IIISí, yo creo que quedan explicitadas bastante bien las competencias de la Comunidad hacia el Mar Menor, pero aquí estamos, en si “son galgos o podencos”, y mientras dilucidamos que son, y nos atrapa el peligro por el que cavilamos, el personal se entera de que “se venderá la laguna salada como un “destino multiexperiencial” con una oferta “renovada y diversificada, de más calidad y más sostenible”. Así mismo, la Consejera de Turismo y Deportes del Gobierno de la Región, María Cristina Sánchez, intervenía en la Asamblea y hablaba del “destino multiexperiencial” de la castigada laguna. Que digo yo, que si la primera experiencia que el turista quiere es la de bañarse en las aguas del Mar Menor, y al parecer esto será imposible (las fotos del actual estado de sus aguas no dan lugar a dudas), lo de “multiexperimental”, pues no se yo.

La Consejera ha anunciado que 5,8 millones de euros, de su departamento, se destinarán a promoción, comercialización y comunicación porque, según ella, “con esa inversión se espera impulsar la desestacionalización y diversificación de los productos turísticos, la mejora del posicionamiento de la región como destino turístico y, sobre todo, el refuerzo y la visibilidad de la ‘marca Mar Menor’, para lo que se empleará el 80 por ciento de esa partida, 3,2 millones de euros”. Y el personal se pregunta, si realmente esta mujer cree que con la publicidad es suficiente para cambiar el color del agua del Mar Menor, ¿de verdad piensa que los turistas son tontos de remate?

Supongo, que ante la incapacidad que está demostrando el Gobierno regional, para encontrar solución al tema, el ejecutivo central tendrá que intervenir, al final, si se quiere solucionar el gran problema que afecta al Mar Menor. Mientras tanto, aquí estamos, reflexionando sobre si son “galgos o podencos”.

Publicado en La Opinión, de Murcia, el 19-2-2020

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