LA MONARQUÍA Y PODEMOS

Lunes, 28 enero, 2019

Toda mi vida quise ser periodista. Cuando jugaba a la radio en la Emisora del Instituto Laboral de Guadix, ya soñaba con ser periodista. Cuando en La Voz de Granada, comencé como Locutora, ya quería ser periodista. Quería ser periodista como una manera de mejorar la sociedad. Aspiraba a contar lo que pasaba con honestidad. Oía a los corresponsales con admiración. Y no, no pensaba en un periodismo de continuo fake news, ni podía imaginarme la guerra de intereses que se pueden mover alrededor de esta maravillosa profesión. Ni, por supuesto, creí en ningún momento que la prensa pudiera entrar en ciertos juegos de intereses. Definitivamente, tenía un concepto del periodismo muy romántico. Era jovencísima, claro, y a ciertas edades hay que atesorar utopías.

Por supuesto, hace mucho tiempo que deje de creer que todos los medios de comunicación están libres de funestas influencias y que todos los periodistas lo único que pretendemos es ayudar a construir una sociedad mejor. Entre otras cosas, porque los años pasan, vas dejando cosas en el camino y dejas de creer, por ejemplo, en los Reyes Magos. Pero si continúo creyendo en que los medios son imprescindibles en una sociedad democrática y que es necesario dejar hueco para algunos sueños. En que los medios son vitales para despertar conciencias y en que deberían estar obligados, también, a no generar conflictos, donde no los hay. Porque una cosa es crear opinión, y otra crear problemas artificialmente. Y hay algunos medios de comunicación que no ocultan sus preferencias, legítimas por supuesto, hacia ciertas formaciones políticas, y que no tienen ningún empacho en eso, en hacer suyos discursos (amplificándolos) que solamente pueden crear desasosiego en una sociedad ya bastante sobresaltada.

descarga (1)Hasta que surgió Podemos, en España no se había planteado la disyuntiva Monarquía-República, sencillamente porque eso no es lo más importante en esta sociedad democrática, donde el papel del Jefe del Estado está muy claro en la Constitución. Pero desde el nacimiento del partido de Pablo Iglesias (ya no es el de Errejón, ni el de Bescansa, ni el de Alegre, ni el de tantos otros) el punto de mira se ha puesto en lo de Monarquía-República, como si ese fuese el gran problema de este país. Y lo malo es que algunos medios de comunicación le compran la arenga planteando a la sociedad problemas que no son, dilemas que no existen, pero que pueden crear desazón en una ciudadanía lo suficientemente tensionada ya.

Los periodistas pedimos muchas veces a los políticos que tengan sentido de Estado. Pues bien, los medios de comunicación también han de tener sentido de la responsabilidad, a la hora de tratar ciertos temas, por mucho seguimiento que hagan de las ocurrencias de Pablo Iglesias (el de ahora, no el auténtico), porque Iglesias ya se nos ha mostrado como un político con un discurso muy antiguo, tan antiguo como el de Anguita, y este es un país moderno, y democrático. Y no, yo no creo que los españoles, estén preocupados porque en España exista una monarquía democrática. Una monarquía parlamentaria con la que este país está viviendo la etapa de su vida más larga en democracia. Los españoles están preocupados por el espectáculo que están ofreciendo todos los partidos, de no saber a donde van, y lo que es peor, a donde nos llevan.

images (1)Por cierto, en un trabajo publicado, a principios de este mes, por el prestigioso semanario británico, The Economist, España aparecía mejor situada que Estados Unidos y Francia en una lista donde figuraban las únicas “democracias plenas”. Y este estado se encuentra en esa lista, como mejor quinto país del G-20, solo por detrás de Canadá, Australia, Alemania y Reino Unido. ¿De verdad el gran problema de España es la Monarquía?, ¿Hacen ruido con esto para que no se noten sus pocas nueces?

Publicado en La Opinión, de Murcia, el 23-1-2019

EL CINISMO EN LA POLÍTICA

Jueves, 17 enero, 2019

imagesEl Presidente del Gobierno de la Región de Murcia, Fernando López Miras, se nos aparece muy activo en los medios de comunicación, contando sus puntos de vista sobre los más variados temas. Temas de actualidad que producen en el presidente rápidas y apasionadas reacciones. Como la semana pasada, en que se manifestada contrario a su partido, el PP, en el tema de Vox y Andalucía. Y así lo debemos entender porque López Miras decía: “Esa lista no la firmaría en la Región de Murcia”, para apuntar: “No me gusta la lista de reivindicaciones de Vox por muchas circunstancias. Podemos analizarlas una a una, pero, por ejemplo, no estoy de acuerdo con el punto de la violencia machista. No podemos dar un paso atrás en la violencia machista”, para hacer especial énfasis en su rechazo a la derogación de la Ley contra la Violencia de Género que plantea Vox en sus exigencias porque, según el presidente, “Hay que cambiar para avanzar y para mejorar, no para retroceder”.

Sí, esto decía López Miras que, en la misma comparecencia, resaltaba el hecho de que el año que acabamos de estrenar estará “marcado por las urnas” porque “Vamos a tener elecciones europeas, autonómicas y locales, y esperemos que por el bien de los españoles tengamos elecciones nacionales”. Y ahí es cuando comprendemos muchas cosas. Tendremos elecciones, él se tendrá que someter a ellas, así es que está bien poner sobre la mesa expresiones de firmeza que lleguen al electorado. Y no ponemos en duda la fe feminista de López Miras defendiendo la Ley contra la Violencia de Género (2018 se cerró con 47 mujeres asesinadas por sus parejas o ex parejas en España), pero no en todos los puntos está en contra de Vox. Por ejemplo, el modelo de enseñanza que Vox propone, en gran parte, es el que le hemos oído defender a López Miras en muchas ocasiones. Pero bueno, no es cuestión de comparar ahora, uno por uno, esos 19 puntos de Vox con las reflexiones que, en muchas ocasiones, hace nuestro presidente. Claro que no se como le han podido caer esas declaraciones, a Pablo Casado, presidente de su partido que, en una radio de ámbito nacional, manifestaba que “lo que está defendiendo Vox en Andalucía está dentro de la Constitución”.

descargaSí, con esta sorprendente afirmación, Pablo Casado, salía al paso de las críticas recibidas por su pacto con la ultraderecha en Andalucía. Ya ven, al señor Casado le parece constitucional que Vox quiera cargarse el Estado de las Autonomías (título VIII de la Constitución Española), por poner solo en ejemplo. Y es que, algunos políticos, o toman por tontos a los electores o atesoran tal carga de cinismo que pueden decir las mayores barbaridades sin que se les mueva un músculo de la cara.

Nos parecen un exceso las manifestaciones que se han venido haciendo en Andalucía, en contra de Vox, porque han conseguido buenos resultados allí. Es un partido legal y tiene todo el derecho del mundo a presentarse y ganar, si puede, elecciones. Y los andaluces lo tienen también a votar la formación política que les parezca bien, pero que el Presidente de un partido como el PP nos diga que Vox es un partido constitucionalista es para llorar. O no se ha leído la Constitución (teniendo en cuenta que aprobó un montón de asignaturas de derecho en un plisplas, entendemos que no haya tenido tiempo para leérsela), o su grado de cinismo esta por encima de la media. A todo esto, VOX Murcia, ha querido mandarle un recadito a López Miras por sus declaraciones recordándole que: “En las próximas elecciones de mayo tanto municipales como autonómicas VOX no aspira a entrar en la cámara regional y en muchos ayuntamientos, sino a ser la llave de gobierno”. Y en esas estamos, porque a mi no me extrañaría que, llegado el caso, aquí también se nos diga que Vox es un partido “constitucionalista”. Esperemos que no sea necesario.

Publicado en La Opinión, de Murcia, el 16-1-2019

VOX SUBIENDO, LA CREDIBILIDAD BAJANDO

Lunes, 14 enero, 2019

Aznar con FragaA lo largo de nuestros 40 años de democracia pareció no existir la ultraderecha, que por supuesto existía. Pero al comienzo, Aznar hizo una adecuada labor de integración de la misma, en el PP, y Santiago Abascal, el líder de Vox, se ganaba, muy bien, el sustento en las filas populares desde que se afiliara a este partido con 18 años, fuese elegido concejal con 23, en el Ayuntamiento de Llódio, y continuara a lo largo del tiempo viviendo de los presupuestos del Estado: hasta ahora en que amenaza con “salvarnos”.

descarga (24)Felipe González, por su parte, había conseguido la fusión con el PSP, el partido socialista de Tierno Galván, y lograba que el PSOE fuese hegemónico en esta ideología. Por su parte el PCE, que marchaba a trancas y barrancas, terminó perdiéndose en IU (1986), para que Julio Anguita avergonzase a los antiguos comunistas con la “pinza” con Aznar, en su lucha contra el PSOE, consiguiendo que Aznar ganase, pero que el quedase tan tocado en su credibilidad que, más tarde, tuvo que dejar la jefatura de IU y marcharse a su casa. Mientras, este país caminaba en el bipartidismo, con los catalanes aparentemente tranquilos, hasta la aparición de Podemos y Ciudadanos.

Y así las cosas, Alberto Garzón, terminaba de empujar por el precipicio a IU al permitir que Podemos fagocitara sus siglas, a la vez que el partido morado; con un discurso populista de izquierda radical, continua perdiendo credibilidad social con el paso del tiempo, al mismo ritmo que han ido desapareciendo del primer plano algunos de sus fundadores. Ciudadanos, por su parte, ha eliminando su referencia al socialismo democrático, para sustituirla por el liberalismo progresista porque, según sus dirigentes, el centro político es ser “un partido constitucionalista, liberal, demócrata y progresista”. Definición que, en un principio, debería alejarle de Vox, pero lo cierto es que ese partido, que en sus inicios se presentaba con vocación de centro izquierda y más tarde liberal, ahora se nos ofrece como un partido dispuesto a gobernar junto a los ultraderechistas de Vox, ante el asombro y la preocupación de sus correligionarios europeos que no entienden nada. Porque sí, el PP (no nos extraña porque parte de los militantes de Vox, incluido su líder, proceden de sus filas), y Ciudadanos, están negociando el Gobierno de Andalucía de la mano de la ultraderecha, aunque Ciudadanos ande haciendo el ridículo diciendo cosas como que ellos no se “sientan en la misma mesa de Vox” y no negociarán con esta formación, cuando saben que sin su apoyo seria imposible ese proyecto de gobierno tripartido de la derecha en Andalucía, lo que nos lleva a pensar que, quizás, el bipartidismo no fue tan malo para este país.

descarga (25)Sube la ultraderecha, sí, pero posiblemente tenga mucho que ver con el índice de credibilidad que percibimos en los políticos, de uno y otro signo, como han puesto de manifiesto las encuestas realizadas en la calle por los distintos medios de comunicación. Así fue posible oír a un joven seguidor de Vox: “los he votado porque los he creído”. Y este es el gran problema en estos momentos en España, que sube Vox porque el electorado está dejando de creer en la sinceridad de las palabras de quienes fabrican mensajes que parecen dirigidos a ganar concursos de publicidad, pero olvidan dotarlos del tono de la credibilidad. Sube la ultraderecha, sí, y quizás tenga mucho que ver con la desaparición de auténticos líderes en nuestro país. Lideres creíbles a los que les oigamos el mismo mensaje, en no importa el territorio en el que suelten sus soflamas. Lideres con valores que piensen más en el bienestar general que en sus intereses personales. Lideres para los que no exista el cortoplacismo, que crean más en ser útiles que en ser importantes. Tenemos la sensación de que los políticos se retroalimentan entre ellos y son incapaces de percibir el latido de la ciudadanía. Están sordos.

Deberían leer a Churchill: “Valor es lo que se necesita para levantarse y hablar; valor también es lo que se necesita para sentarse y escuchar”.

Publicado en La Opinión, de Murcia, el 9-1-2019

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