Y CIUDADANOS SIN ENTERARSE

Viernes, 15 mayo, 2020

IIEn el lenguaje militar, una maniobra de distracción es aquella diseñada para distraer, o engañar, al enemigo. En el plano político, es aquella decisión encaminada a coger fuera de juego no solo al adversario, a los medios de comunicación también, que ahora están agobiados con el coronavirus, y en este tiempo de zozobra social, es posible que se cuelen otras cosas. Pues algo así es lo que ha hecho el Gobierno regional, una sibilina maniobra de distracción aprobando dos decretos-leyes con el equívoco nombre de Mitigación del impacto económico del Covid-19, aprovechando la pandemia. Porque con ese nombre, lo normal seria pensar que el contenido de los mismos estaría encaminado a socorrer a los 140,000 trabajadores afectados por un ERTE (Expediente de Regulación de Empleo Temporal), en la Región. A proteger a los 27,000 trabajadores autónomos afectados en esta autonomía, por cese de actividad. A buscar soluciones económicas para las 15,700 empresas afectadas por esta crisis. Pero no, estos dos decretos-leyes no están enfocados a mitigar todo esto, estos dos decretos–leyes, ante la sorpresa de muchos, están pensados, al parecer, para beneficiar a las grandes empresas constructoras. Porque esto es lo que se aprobó:

PUEERTOSLey de Puertos, encaminada a nuevas instalaciones que ya no tendrán que pasar por el Consejo de Gobierno para su probación porque, a partir de ahora, el único responsable de todo esto será el consejero de Obras Públicas de la Comunidad Autónoma. Un consejero, José Ramón Díez de Revenga, que podrá hacer y deshacer a su antojo sin tener que dar ningún tipo de explicación. Un consejero que nos hace pensar en aquello de que la mujer del Cesar no solo ha de ser buena, ha de parecerlo, porque este señor, hasta hace no mucho tiempo, fue accionista de Azentia, una empresa de ingeniería especializada en este tipo de obras. Y que alguien con esos lazos de intereses quede como el único responsable de decidir sobre todo ello es, todo, menos socialmente presentable. Y si ya es indignante que esto pueda ocurrir, sin que esta sociedad se escandalice, el colmo es que las concesiones puedan extenderse, de 5 a 15 años, porque si por un milagro del destino en las próximas elecciones autonómicas se pudiese formar un Gobierno, distinto al actual, éste vería comprometidas sus decisiones por unas concesiones a tan largo plazo. Difícil de digerir, la verdad.

Ley del suelo, que nace para decirnos que los proyectos industriales y hoteles podrían comenzar a construirse antes de conseguir la aprobación definitiva. Es decir, cualquier empresa puede presentar un “expediente de la señorita Pepis”, y a la vez comenzar a construir lo que le de le gana, que ya se verá. Pero si su capacidad de asombro no está completa, sepan que las modificaciones en edificios históricos podrán llevarse a cabo con una simple declaración de responsabilidad. Es decir, la palabra del constructor es lo suficientemente valida como para dejar en manos de ellos la modificación de edificios históricos que forman parte del patrimonio de todos los murcianos. Pero hay más, los Ayuntamientos, después de todas las tropelías que cometieron, muchos de ellos, en la gran crisis de la “burbuja inmobiliaria” (39 de los 45 municipios de la Región estuvieron inmersos en casos de corrupción), recuperan sus competencias sobre la ordenación del litoral.

Y una Ley de Protección Ambiental Integral, cuyo contenido parece un chiste, teniendo en cuenta que todos los países de la Unión Europea, a la que pertenecemos, abogan por una reducción de un 40% de los gases de efecto invernadero, hasta 2030, y este proyecto fomenta un aumento de un 30% de los mismos.

Por cierto, ¿Los socios de Gobierno del PP, o sea, Ciudadanos, son capaces de ver más allá de sus narices? Lo digo, porque ellos también lo han aprobado.


QUITAR BOMBEROS EN PLENO INCENDIO

Viernes, 15 mayo, 2020

hospitalImaginen que se produce un incendio en un gran edificio. Un incendio que amenaza con propagarse a otros edificios colindantes. La situación es de tal gravedad que allí acuden todos los bomberos disponibles, incluso se convoca también a los que ese día están de descanso, todos a una para apagar un fuego que amenaza con ser demoledor ¿Se imaginan que en medio del intento de terminar con ese fuego se prescindiera de una parte de los bomberos? Bueno, pues algo así es lo que ha ocurrido en el Hospital Reina Sofía de Murcia. En medio de la pandemia, cuando esta no ha finalizado, cuando la amenaza continua; aunque algunos se empeñen en lo contrario, la Dirección de dicho hospital, tal y como ha denunciado CC.OO, ha decidido no renovar los contratos de cinco enfermeras, cinco auxiliares y cinco celadores. Contratos que fueron hechos para reforzar las urgencias de atención a enfermos del coronavirus.

Es cierto que, al parecer, el contrato fue hecho para treinta días y esos días expiraron, pero ¿De verdad no es necesario prorrogar esos contratos? ¿Es el momento ahora de dar por finalizados los mismos cuando aun no hemos salido del peligro? Esta increíble decisión tiene como consecuencia que la unidad de Urgencias de ese hospital se vea privada de una ayuda imprescindible para el buen funcionamiento de la misma. Sí, es muy difícil entender que este sea el momento de dar por finalizados quince contratos, sobre todo cuando profesionales del sector sanitario de tanto prestigio profesional como el presidente del Colegio de Médicos de la Región de Murcia, Francisco Miralles, ha manifestado que hacen falta más de quinientos médicos en la Región de Murcia y que la contratación de los mismos es un tema de gran urgencia, porque, según sus declaraciones, será difícil aplicar los nuevos protocolos asistenciales, a consecuencia de la pandemia, sin que antes no se solucione el déficit de médicos del sistema sanitario público en la Región.

enferPues bien, mientras que una autoridad en sanidad hace estas declaraciones, los sindicatos, en este caso CCOO, en el Hospital Reina Sofía, andan suplicando a la dirección del centro que “reconsidere su decisión” de no renovar los contratos de los 15 sanitarios contratados para reforzar la atención en Urgencias por el Covi-19.

En otro lugar, esto parecería un chiste, pero aquí estas cosas empiezan a parecer normales, sin que produzcan escándalo, sin que parezca sorprender a nadie. Que en plena pandemia no se renueven contratos sanitarios, que se aprueben unos presupuestos regionales en los que se reflejan un recorte presupuestario, en el área de Sanidad, de más de cincuenta millones de euros; que corresponderían a las partidas de material sanitario y farmacia hospitalaria, a la vez que el salario del presidente registra una subida de 3000 euros al año, nos habla de una falta de pudor increíble, que degrada la política. Y como no creemos que el señor López Miras necesite de esa subida para subsistir, yo creo que debería de haber cuidado las formas y dejar ese incremento para otra ocasión, y no ahora, donde miles de murcianos se han quedado en paro por el Coronavirus, y muchos de ellos han de recurrir a Caritas, a Cruz Roja, para ser auxiliados en lo más imprescindible. Hubiese sido un detalle por su parte pensar un poco en esa gente y no mostrar la peor cara de la política: la del egoísmo, la de la insolidaridad, la de pensar en si mismo y no ser capaz de ver más allá de sus intereses personales.

Sí, vivimos en una sociedad en la que se pueden dar por finalizados contratos de sanitarios, en plena pandemia; a la vez que faltan quinientos médicos en la sanidad pública en la Región, y en la que se recortan gastos en sanidad; cuando el presidente se sube sus emolumentos: Todo a la vez.

Publicado en el diario La Opinión, de Murcia, el 6-5-2020

CADA UNO A LO SUYO

Viernes, 15 mayo, 2020

El pasado domingo esperaba en mi terraza, un tanto expectante, el paso de mis pequeños vecinos. Vivo en un barrio en que abundan los matrimonios jóvenes, y como consecuencia de ello, la población infantil y juvenil pone una nota de alegría en las calles. Y comencé a ver el desfile. Y no, no marchaba un solo miembro adulto de la familia con los pequeños. Padre y madre, como si fuese un domingo normal, les acompañaban. Y no, no llevaban mascarillas, ni guantes, ni nada que pudiera protegerles del coronavirus. Y no, no iba cada familia por una acera y se saludaban en la distancia. No, como la calle estaba desierta de coches, era en medio de ella donde se juntaban todos, los adultos y niños, mientras estos jugaban juntos. Nada de guardar la distancia social que marca el protocolo, los padres comentaban alegremente las incidencias vividas durante estas semanas de reclusión que todos estamos padeciendo.

desedosEstupefacta, continué en la terraza durante un tiempo, viendo el espectáculo de asueto colectivo de jóvenes papás y mamás y niños en libertad, y como creí ver entre ese grupo a un vecino, que a la hora de los aplausos siempre lanza estentóreos gritos de Arriba España y Viva la Guardia Civil (ante el absoluto silencio del resto de los vecinos) no pude por menos de pensar en el patriotismo de pacotilla que algunos llevan dentro. Porque imagino que ser patriota, no tendrá nada que ver con gritar un arcaico Arriba España. Ser patriota, ha de tener más que ver con los valores que seamos capaces de transmitir como ciudadanos, con nuestro trabajo, con nuestra conducta familiar y social, con nuestros modales, y por supuesto, con nuestro respeto a las normas que, pongamos por caso una pandemia, obliga a imponer al Gobierno de turno, sea del signo que sea, para intentar salir de este pozo en el que nos encontramos, y en el que todos tenemos una responsabilidad para salir. Yo les observaba desde mi terraza e iba sintiendo una creciente indignación, porque me parecía increíble que estuviesen actuando con tanta inconsciencia, con tamaña irresponsabilidad.

Incapaz de aguantar más el espectáculo, me metí en casa y me dispuse a ver y escuchar los informativos. Y una vez más, se ponía de manifiesto como cada partido político va por su lado, no importando el momento que esté viviendo el país: aquí, todo es pensar en rédito electoral y partidista, y poco en el bien colectivo.

Por ejemplo: Torra, mientras que habla de recuperar competencias, mientras que despotrica contra el Gobierno central no tiene que dar explicaciones por su incompetencia (nunca Cataluña fue gobernada por alguien tan incapaz). El lehendakari Urkullu, olvida su natural prudencia para entrar en el mismo juego de petición de recuperar competencias sanitarias, porque las elecciones están a la vuelta de la esquina. Díaz Ayuso, en Madrid, continua tan inconsistente como siempre, y como siempre también, cae en la descortesía, rayana en la mala educación, en las reuniones con otros presidentes. Y el presidente de Murcia, López Miras, pregona y pregona para demostrar su eficiencia, diciendo las más variadas naderías. Es decir, todos a una, defendiendo sus parcelitas y sin ser conscientes de que este país, como tantos otros, está sufriendo una pandemia como hacia cien años que no sucedía.

dese tresTodo este despropósito, me ha llevado a documentarme sobre la llamada gripe española y, entre otras cosas, nos enteramos de que provocó, en 1918, 13,000 muertos en Filadelfia, EE.UU., cuando al parecer, la población, haciendo caso omiso de los consejos de mantenerse en sus casas, salió a las calles a aplaudir un desfile militar, en contra de esos consejos, lo que provocó que, cuatro días después, todas las camas de los 32 hospitales de esa ciudad estuvieran colapsadas, y más de 4000 personas murieran en pocos días. Alguna moraleja deberíamos de sacar de esto.

Publicado el 29 del 4 del 2010 en el diario La Opinión, de Murcia.

EL SANTO JOB Y DIEGO CONESA

Viernes, 15 mayo, 2020

El santo Job es un personaje bíblico, que según recogen las sagradas escrituras, fue ejemplo de temple y aguante en las numerosas pruebas a las que fue sometido, habiéndose ganado el que, pasados los siglos, se le mencione habitualmente con la expresión “tener más paciencia que el santo Job”. Pues bien, salvando las distancias (que sepamos a él el diablo no le ha tentado con tantas pruebas), Diego Conesa, el Secretario General del PSRM-PSOE, lleva tiempo demostrando su temple, su saber estar, su prudencia, su infinita paciencia, a la espera de que el presidente del Gobierno de la Región de Murcia, López Miras, se dignase contestar a su petición de una reunión donde poder tratar los muchos e importantes problemas que afectan a la región.

Si, son ya casi 40 días los que han transcurrido desde aquella primera vez en que el líder regional socialista le enviase una carta al presidente en la que le proponía abrir una línea de diálogo, adjuntándole un documento de mínimos con las propuestas que consideraba urgentes, para poner en marcha en la Región y poder debatirlas en una reunión con el presidente.

conesaA lo largo del tiempo, el silencio por parte de este fue absoluto, y de nuevo, Diego Conesa, en un ejercicio infinito de paciencia y humildad, tan necesarias ambas en un ambiente, el político, en el que sobra tanta prepotencia y desdén por las iniciativas de los otros, volvió a enviarle una carta en la que se recogen diez puntos básicos para buscar el acuerdo con la administración regional, porque continua creyendo necesario que los políticos ofrezcan a la ciudadanía una imagen de generosidad y de acuerdo en momentos tan críticos para esta sociedad a la que dicen servir. Y en esa carta, el secretario general del PSRM-PSOE, ofrecía a López Miras, apoyar los presupuestos autonómicos de 2020, a cambio de incorporar las 10 medidas urgentes planteadas por los socialistas para la “reconstrucción socioeconómica” de la región. Entre otras cosas, la propuesta socialista contempla el refuerzo urgente del sistema regional de salud, el rescate social, el rescate del tejido empresarial, y el empleo, en un decálogo de iniciativas que, según propuesta del líder socialista, pueden ser debatidas, matizadas, o sustituidas, tras un proceso de negociación. Un documento que propone el diseño de una estrategia, a medio y largo plazo, en el que participe un comité de expertos multidisciplinar donde se vean representados todos, y buscar así un acuerdo político, económico y social.

descarga (13)Pues bien, tras el envío de ese documento, tras nueva llamada telefónica, López Miras, que al parecer esta en un sinvivir con tanto trabajo acumulado, sin tiempo para conversar con el líder de la oposición (hay que recordar que Conesa consiguió para el PSOE más votos que López Miras para el PP en las ultimas elecciones autonómicas) declaraba a la prensa que sí, que mantendría esa reunión, que escucharía esas propuestas, y se supone, que las estudiaría también, pero cuando escribo este artículo esa entrevista entre los dos no se ha producido, y teniendo en cuenta lo ocurrido el lunes ( PP, Cs y Vox rechazaron ese día todas las enmiendas parciales a los presupuestos presentadas por el PSOE y Podemos en la Comisión de Hacienda y Presupuestos de la Asamblea Regional) , ya no tendría mucho sentido que se produjera, porque al parecer, López Miras, es incapaz de comprender que los presupuestos pactados por PP, Cs y Vox, ahora no son válidos para la región, que en tiempos de crisis como esta, la ayuda de todas las fuerzas políticas es necesaria. Y si el primer partido de la oposición en la Región ofrece apoyar y “respaldar” los cambios inmediatos que se necesitan para que esta tierra avance, es de una gran irresponsabilidad continuar metido en una burbuja que solo le lleva a culpar al “maestro armero” de su incapacidad para gobernar.

Publicado el 22 del 4 del 2020 en el diario La Opinión, de Murcia.

A %d blogueros les gusta esto: