JUAN JOSÉ LIARTE SIN PUDOR

martes, 12 abril, 2022

liarte iiViktor Orbán es el actual primer ministro de Hungría. Su conservadurismo social y nacionalista, su euroescepticismo y la defensa de unos valores arcaicos, ​ lo sitúan en el campo de la extrema derecha. Un conservadurismo que fue rechazado en su momento, entre otros, por personajes como Angela Merkel, y los presidentes de la Comisión Europea José Manuel Barroso​ y Jean-Claude Juncker, organizaciones intergubernamentales y organizaciones no gubernamentales. Entre otras cosas, la oposición le ha acusado de realizar reformas antidemocráticas, reduciendo la independencia de la prensa, el poder judicial y el banco central de Hungría. Y de igual manera, ha modificado la constitución de su país para fortalecer su manera dictatorial de gobernar, habiendo sido acusado, por diversos medios, de xenofobia, entre otros excesos por el estilo.

Dicho esto, no parece que Viktor Orbán sea un político del que los demócratas tengamos que copiar algo, antes al contrario. Pero lo que son las cosas, puestos a romper moldes, nuestro Parlamento Regional (que ya ha roto muchos) también ha sido el primero en el que se ha reivindicado la figura de este personaje y se ha reclamado para esta tierra la puesta en marcha de algunas de sus ideas.

LiarteAsimismo, Juan José Liarte, el diputado que fue expulsado de Vox, junto a los otros diputados, Mabel Campuzano y Francisco José Carreras, acusados los tres de cometer irregularidades e infracciones graves tipificadas en los estatutos de esa formación política, se descolgaba la semana pasada defendiendo en la Asamblea regional políticas de Orbán, con una moción que urgía al Consejo de Gobierno para que, a su vez, apremiara al Gobierno de España a adoptar medidas que promuevan la natalidad y evitar, según sus palabras, el «invierno demográfico» que «amenaza» al país. Y en su intervención, desde la tribuna, no dudaba en exponer su admiración por las políticas impulsadas por el Gobierno de Hungría, presidido por el ultraderechista Viktor Orbán, diciendo cosas como «No hay otra forma que imitar sin pudor las políticas de Hungría. Las propuestas que presentamos van en la misma línea».

Justo sin pudor. O con el mismo pudor con el que utilizó sus votos para evitar que prosperase la moción de censura presentada por PSOE y Ciudadanos contra Fernando López Miras, que premió el gesto nombrando consejera de Educación y Cultura a Campuzano, cuando Liarte se había pasado los días previos jugando al ratón y al gato con López Miras, amagando su voto y actuando como un embaucador de tres al cuarto. Todo sin pudor.

Y sin pudor, Liarte dotaba su discurso de un tufillo insoportablemente xenófobo al preguntar a los diputados si quieren apostar por el aumento de la natalidad o si «prefieren la sustitución étnica de los españoles» ya que, según él, la sociedad española podría ser sustituida «por personas cuyas culturas son incompatibles con la democracia, con la igualdad entre hombre y mujer o con la aconfesionalidad del estado». Todo esto, a la vez que proponía la «creación de centros de orientación familiar que asesoren a las familias que atraviesan crisis, con la perspectiva de facilitar su conservación y evitar su ruptura». Y todo esto lo dijo de un tirón, y sin pestañear.

Ya ven, la política que se está haciendo en nuestra Asamblea, permite una cosa y la contraria en un pispas, porque este señor, que dice que el será siempre de Vox, habla de igualdad entre hombres y mujeres, cuando hay políticos en su antigua formación (está a la espera de su readmisión en Vox) que dicen cosas como “En nuestro partido hay muchas mujeres que valen casi tanto como los hombres”.

¡Qué panorama!

Publicado en La Opinión, de Murcia el 30 de febrero de 2022

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