EL DECORO DE UNA DIMISIÓN A TIEMPO

martes, 21 septiembre, 2021

El verano es el tiempo en el que les dejo descansar a ustedes de mis intervenciones en esta sección, e intento distanciarme del ruido informativo diario, aunque ciertamente no lo consigo; seguramente porque tampoco se hacerlo, o es imposible lograrlo. Seguramente porque este país nuestro genera tanto ruido informativo que a no ser que te vayas a la Patagonia, pongamos por caso, sin teléfono móvil, ordenador y cosas por el estilo, es imposible aislarte del barullo, del murmullo, del estruendo también, y es que al parecer, los decibelios informativos no descansan ni en estos meses de estío que deberían de estar dedicados a una cierta reflexión. descarga (8)Profunda reflexión que nos imaginamos en el Presidente del Consejo General del Poder Judicial (CGPJ), Carlos Lesmes, porque todos los años, durante este tiempo, ha de preparar el discurso de apertura del Año Judicial. Y desde diciembre de 2018, ya en funciones de un organismo que tendría que estar libre de ciertos juegos de los partidos políticos, viene recordando en sus intervenciones la responsabilidad de unos y otros para renovar este honorable organismo al que no parecen respetar algunos.

descarga (11)Y este año, como no podía ser de otra manera, ha vuelto a llamar la atención sobre la anomalía que esta viviendo esta institución con la no renovación de sus miembros, denunciando la situación del CGPJ, “La situación en la que nos encontramos resulta insostenible para la judicatura y para la propia sociedad, porque este incumplimiento de la legalidad, postergando la renovación del Consejo, está afectando de manera directa a un órgano que fue diseñado por la propia Constitución para garantizar la independencia en el ejercicio de la función judicial”. Para terminar su intervención diciendo solemnemente eso de, “No hay mejor forma de defender la Constitución que procurando su cumplimiento”,

Y lleva razón, pero oyéndolo se nos ocurre pensar si no seria una manera de defender la Constitución, por parte del señor Lesmes y el resto de vocales que forman el CGPJ, el que todos hubiesen presentado la dimisión la primera vez que se mostraba imposible la renovación de este organismo. Aguantar un año y otro, y otro, presidiendo una institución que lleva camino de perder el respeto de los ciudadanos; al percibir estos que está siendo utilizada por intereses partidistas, dando la sensación (no decimos que se así), de que lo único que les importa es el brillo de los sillones, está muy lejos de beneficiar a este organismo y de defender la Constitución.

El señor Lesmes ocupa su sillón desde el 2013, y tendría que haberlo hecho durante cinco años solamente, pero desde diciembre del 2018 se encuentra en funciones, e inaccesible al desaliento, perorata todos los años en solemne ceremonia ante el Rey de España, sobre el extraño hecho de que el órgano de gobierno de los jueces, que ha de ser renovado cada cinco años, lleve en funciones tanto tiempo, ante la extrañeza de toda Europa, con lo que esto supone de irregularidad, diciendo cosas como que el retraso “constituye una grave anomalía en el funcionamiento de las instituciones y, si se prolonga, puede contribuir al descrédito del propio órgano de gobierno de los jueces”. Una alocución de 2018, pero que puede servir para todas las ocasiones en las que muy dignamente se ha dirigido a las autoridades, en presencia del Rey, para poner de relieve la anormalidad de esta situación, pero en ningún momento hemos percibido tentación alguna de presentar su dimisión, que posiblemente hubiese ayudado a solventar este problema. No porque él tenga la culpa del vodevil en el que se ha convertido la elección de un nuevo CGPJ y sí porque los partidos que han de ponerse de acuerdo, se verían obligados a pactar para no continuar haciendo el ridículo.

¿De verdad, no es más decoroso dimitir a tiempo?

Publicado en La Opinión, de Murcia, el 15 de septiembre de 2021

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