MALOS TIEMPOS PARA LA PRENSA

viernes, 29 abril, 2022

Malísimos tiempos, que nos permiten ser testigos de esa actitud chulesca y matona de que hacen gala algunos, que lejos de cumplir estrictamente con sus obligaciones, pongamos por caso la de director de gabinete de la Presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, se dedican a empujar e intentar amedrentar a los y las periodistas que se limitan a hacer esas preguntas que molestan y no interesan a cierto tipo de políticos.

Andreo AroperoSí, nos estamos refiriendo a Miguel Ángel Rodríguez Bajón, el llamado MAR, que fue nombrado por José María Aznar durante su presidencia en Castilla y León, portavoz de la Junta de esa comunidad y que ya continuaría al lado del político del PP durante mucho tiempo, llegando a ser director de Comunicación del Partido Popular y Secretario de Estado de Comunicación, durante el mandato de Aznar.

Pues bien, este sujeto, que debería de limitarse a hacer bien su trabajo (la responsabilidad de un jefe de gabinete es muy variada) , al parecer se dedica también a hacer de guardaespaldas de la presidenta de la Comunidad de Madrid y cual avezado especialista en estos temas, (los guardaespaldas son personas entrenadas en el combate cuerpo a cuerpo en varias disciplinas de artes marciales, entre otras cosas) salta presto cuando una peligrosa periodista osa preguntar algo tan extraño como “¿Echa de menos que no esté aquí hoy el señor Feijóo?”, porque esa fue la arriesgada pregunta que hizo la periodista Andrea Ropero en el acto en el que la ausencia del Presidente del PP se notaba mucho puesto que era la toma de posesión de uno de sus presidentes autonómicos. Pero esa sencilla interpelación a Díaz Ayuso despertó los demonios de Miguel Ángel Rodríguez quien con una gran diligencia entró en acción para evitar tamaño desatino, por las buenas o por las malas, y eligió las malas, empujando a la periodista de La 6 para, tras decirle esta que no le empujase, contestarle acaloradamente eso de “No la he empujado, lo que no hace falta es que haga usted el ridículo, señora”, obligando con su exabrupto a que la periodista defendiera su trabajo y le reprochara su comportamiento impresentable : “Yo no hago el ridículo, el que está haciendo el ridículo ahora mismo es usted, que me está insultando. Lo único que he hecho es preguntar a la presidenta en un sitio en el que puedo preguntar”.

IIIPero es que el señor Rodríguez sabe mucho de hacer el ridículo, como cuando en 2013, se vio obligado a entregar su carnet de conducir en los juzgados de Plaza Castilla, en Madrid, en cumplimiento de la pena que le fue impuesta tras un juicio rápido por conducir pasado de copas por las calles de la capital de España y provocar un accidente con tres vehículos, o como cuando fue condenado en abril de 2011 por un delito continuado de injurias graves contra el anestesista y excoordinador de Urgencias del Hospital Severo Ochoa de Leganés, el Doctor Luis Montes, al que ​ Miguel Ángel Rodríguez llamó nazi en dos programas de televisión por las supuestas sedaciones irregulares realizadas en un centro médico de Leganés. Porque hay que ser muy ridículo para insistir en sus acusaciones a pesar de que la Audiencia Provincial de Madrid había archivado dicho caso contra el doctor Luis Montes, por la falsedad de la acusación. Pero la chulería de este señor, su prepotencia es de tal grado, que no solo dio lugar a ser condenado a pagar una multa de 10.000 euros y a indemnizar al doctor Luis Montes con 30.000 euros, es que ante la negativa a pagar esas cantidades, en enero de 2013 un juzgado de Madrid decretaba el embargo de las cuentas de este antiguo periodista metido a político, que hace tiempo encontró en el intento de intimidación de periodistas su escondida vocación.

Sí, Miguel Ángel Rodríguez Bajón, está muy acostumbrado a hacer el ridículo.

Publicado en La Opinión, de Murcia, el 27 de abril de 2022

VUELVE EL ARTE, VUELVE LA VIDA

jueves, 14 abril, 2022

Los dos años que han transcurrido desde que el Covid-19 apareciera en nuestras vidas para trastocar toda nuestra manera de vivir, de relacionarnos con los demás, ha afectado de manera especial al mundo del arte (músicos, cantantes, pintores, creadores en general), que ha visto como muchas de sus instalaciones se veían obligadas a cerrar, a la espera de mejores tiempos, con lo que esto supone de ruina económica, y psicológica también, para aquellos y aquellas que han dedicado su vida al mundo de la creación, contra viento y marea.

galeria iiY esta sensación de impotencia ha debido de dejarse sentir, de manera más rotunda, en aquellas ciudades que por su numero de habitantes, ya supone un pequeño milagro el mantenimiento de pequeños teatros, de galerías de arte, de salas de exposiciones, pongamos por caso, que durante años han venido ofreciendo muestras que, en muchas ocasiones, nos han sorprendido. Y este es el caso de la Galería Efe Serrano de Cieza, que desde el año 1997 y en una ciudad de poco más de treinta y cinco mil habitantes, ha venido sorprendiendo con exposiciones de nombres para la historia del arte como José Lucas, Molina Sánchez, Antonio Suárez, Toledo Puche, Antonio Granados Valdés, Pablo Lau, Antonio Miró, Rafael Romero Masía,Vicente Ruiz, Juan Martínez Lax, Mengual, Antonio Ballester, Concha Hermosilla y otros muchos pintores y pintoras, escultores y escultoras, que han prestado su prestigio a esta galería que no ha dejado de asombrarnos con el paso del tiempo.

Como ahora, que cuando la Covid nos deja respirar un poco, ya se lanza a abrir sus puertas con la esperanza de que este tiempo no acabe y puedan continuar ofreciéndonos sus exposiciones de pintura y escultura, de grabados, collages o dibujos. Exposiciones que siempre han pretendido ofrecer las últimas tendencias plásticas con artistas de ámbito nacional e internacional.

Y Paquita, como llama todo el mundo en Cieza a la directora de F Serrano, no ha dejado pasar más tiempo para que esa galería que se emplaza en un caserón restaurado de finales del siglo XVIII, situado en el corazón histórico de Cieza, continúe funcionando, para continuar con la vida en definitiva. Con esa apuesta que a lo largo de los años hizo siempre por la difusión del arte y de la cultura en general, porque este recinto, que ocupa tres plantas dedicadas todas ellas al placer de la contemplación del arte, amplió hace mucho tiempo sus actividades para la presentación de libros también, hasta convertirse en un referente de la cultura ciezana.

galeria ivY de ese lugar ha salido la exposición ONÍRICOS, una muestra que se exhibe en la Biblioteca Padre Salmerón, de Cieza, y que ha brotado de los pinceles del pintor ciezano Francisco Manuel Martínez al que Pepe Lucas, el gran artista de la tierra ha calificado de «inquieto, convulso, intuitivo pintor cuya prometedora obra es para mí muy sorprendente».

Y nos alegra, y hemos de felicitarnos porque las galerías comiencen a funcionar, porque los ayuntamientos hagan un esfuerzo de olvido de estos dos años de alejamiento de tantas cosas que la vida nos regala. Sí, hemos de felicitarnos porque el ritmo de la vida comience a recuperarse. Y si, entre otras cosas, ocurre también de la mano de un pintor autodidacta, que descubrió el arte hace mucho tiempo y que ahora ofrece con legitimo orgullo ese ONIRICOS (algo surgido del sueño o relacionado con las imágenes que se imaginan mientras se duerme), bienvenido sea, para felicitarnos y felicitar a esas pequeñas galerías que han hecho de la vida una cruzada para la difusión del arte.

El regreso de la actividad artística es el regreso de la vida.

JUAN JOSÉ LIARTE SIN PUDOR

martes, 12 abril, 2022

liarte iiViktor Orbán es el actual primer ministro de Hungría. Su conservadurismo social y nacionalista, su euroescepticismo y la defensa de unos valores arcaicos, ​ lo sitúan en el campo de la extrema derecha. Un conservadurismo que fue rechazado en su momento, entre otros, por personajes como Angela Merkel, y los presidentes de la Comisión Europea José Manuel Barroso​ y Jean-Claude Juncker, organizaciones intergubernamentales y organizaciones no gubernamentales. Entre otras cosas, la oposición le ha acusado de realizar reformas antidemocráticas, reduciendo la independencia de la prensa, el poder judicial y el banco central de Hungría. Y de igual manera, ha modificado la constitución de su país para fortalecer su manera dictatorial de gobernar, habiendo sido acusado, por diversos medios, de xenofobia, entre otros excesos por el estilo.

Dicho esto, no parece que Viktor Orbán sea un político del que los demócratas tengamos que copiar algo, antes al contrario. Pero lo que son las cosas, puestos a romper moldes, nuestro Parlamento Regional (que ya ha roto muchos) también ha sido el primero en el que se ha reivindicado la figura de este personaje y se ha reclamado para esta tierra la puesta en marcha de algunas de sus ideas.

LiarteAsimismo, Juan José Liarte, el diputado que fue expulsado de Vox, junto a los otros diputados, Mabel Campuzano y Francisco José Carreras, acusados los tres de cometer irregularidades e infracciones graves tipificadas en los estatutos de esa formación política, se descolgaba la semana pasada defendiendo en la Asamblea regional políticas de Orbán, con una moción que urgía al Consejo de Gobierno para que, a su vez, apremiara al Gobierno de España a adoptar medidas que promuevan la natalidad y evitar, según sus palabras, el «invierno demográfico» que «amenaza» al país. Y en su intervención, desde la tribuna, no dudaba en exponer su admiración por las políticas impulsadas por el Gobierno de Hungría, presidido por el ultraderechista Viktor Orbán, diciendo cosas como «No hay otra forma que imitar sin pudor las políticas de Hungría. Las propuestas que presentamos van en la misma línea».

Justo sin pudor. O con el mismo pudor con el que utilizó sus votos para evitar que prosperase la moción de censura presentada por PSOE y Ciudadanos contra Fernando López Miras, que premió el gesto nombrando consejera de Educación y Cultura a Campuzano, cuando Liarte se había pasado los días previos jugando al ratón y al gato con López Miras, amagando su voto y actuando como un embaucador de tres al cuarto. Todo sin pudor.

Y sin pudor, Liarte dotaba su discurso de un tufillo insoportablemente xenófobo al preguntar a los diputados si quieren apostar por el aumento de la natalidad o si «prefieren la sustitución étnica de los españoles» ya que, según él, la sociedad española podría ser sustituida «por personas cuyas culturas son incompatibles con la democracia, con la igualdad entre hombre y mujer o con la aconfesionalidad del estado». Todo esto, a la vez que proponía la «creación de centros de orientación familiar que asesoren a las familias que atraviesan crisis, con la perspectiva de facilitar su conservación y evitar su ruptura». Y todo esto lo dijo de un tirón, y sin pestañear.

Ya ven, la política que se está haciendo en nuestra Asamblea, permite una cosa y la contraria en un pispas, porque este señor, que dice que el será siempre de Vox, habla de igualdad entre hombres y mujeres, cuando hay políticos en su antigua formación (está a la espera de su readmisión en Vox) que dicen cosas como “En nuestro partido hay muchas mujeres que valen casi tanto como los hombres”.

¡Qué panorama!

Publicado en La Opinión, de Murcia el 30 de febrero de 2022

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