NO ESTÁN TODOS LOS QUE SON

martes, 28 septiembre, 2021

El pasado 15 de este mes, muchos medios de comunicación publicaban una foto en la que aparecían el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, y el presidente de la Generalitat, Pere Aragonés, en el Palau de la Generalitat, durante la visita del primero con motivo de la celebración de la primera reunión de eso que se ha dado en llamar “mesa de diálogo”. AragonesEn esa foto, se mostraban los dos mandatarios sentados en sendos sillones, y lo que llamaba la atención era la escasa altura de los mismos. Una altura que si hacia que Pere Aragonés se hallase sentado correctamente, no ocurría así con Pedro Sánchez, que aparecía casi como en cuclillas, en una forma desairada de estar. Y en política, el protocolo no es baladí, porque cuando dos mandatarios se encuentran (y la Generalitat con su puesta en escena ha querido dejar claro que era un encuentro entre dos hombres de Estado), todos los detalles se estudian con detenimiento, así es que la elección de los sillones en los que habían de aparecer fue estudiada también, y teniendo en cuenta la diferencia de estatura física de ambos presidentes, da la sensación de que la elección de estos sillones fue muy meditada. Y el resultado fue la extraña postura del presidente español, que más que sentado aparecía casi encogido, ante el otro presidente que mantenía una adecuada postura en su sillón. Gracias a que la “mesa de dialogo”, si contaba con una mesa y unas sillas apropiadas para la ocasión; en la que no estaban todos los que son, aunque fuesen todos los que estaban.

pere vY me explico: En las ultimas elecciones catalanas, celebradas el pasado febrero, es cierto que la suma de los partidos independentistas alcanzaba un 51% de los votos, cuando en 2017 se quedaron en el 47,5%. Es cierto, también, que tienen una mayoría de escaños, pero no pueden hablar de mayoría social independentista, cuando la abstención nos hablaba de cansancio y hartazgo por parte de una parte de la sociedad catalana “harta ya de estar harta” de que el Govern se dedique más a sus obsesiones que a arreglar los muchos problemas que tiene la sociedad. Sí, por cada tres personas que votaron en 2017, en las últimas elecciones solo lo hicieron dos. Es decir, el grupo más numeroso, fue el de los abstencionistas; casi el 50% de los electores. Pensar que aquellas elecciones invistieron de absoluta legitimidad al actual Govern, como para decidir lo que quieren hacer con Cataluña, de forma unilateral, no contando con el resto de catalanes, es una absoluta barbaridad.

Los independentistas hablan continuamente, de manera eufemística, de dialogo, cuando lo que quieren es imponer sus puntos de vista al resto de los catalanes, y al resto de España también. Y si el dialogo es una forma natural de construir conocimiento a partir del intercambio de saberes, de dudas, de creencias, como la única manera de generar una profunda reflexión, no es posible imaginar que ese dialogo se lleve a cabo dejando fuera del mismo a una parte de la sociedad.

pere ivSi los soberanistas no tuviesen ese tufillo a totalitarios que les acompaña, lo primero que hubiesen hecho es organizar una mesa de dialogo sí, pero con la otra parte de la sociedad catalana que no lo es. Y poner sobre esa mesa las ideas de todos los actores participantes, no solo las de una parte, como única manera de encontrar caminos de entendimiento. Y seria tras esta mesa de dialogo entre toda la sociedad catalana, cuando se debería de organizar otra con el Gobierno Central para que todos, todos, pudieran expresar sus puntos de vista, su visión del Estado. Tal y como se ha planteado, con desprecio absoluto a la mitad de la sociedad catalana, no tiene sentido.

Que el Gobierno Central quiera sentarse con los independentistas para fomentar el entendimiento solo puede parecernos bien. Lo que no puede parecernos de igual manera es que ese dialogo solo se abra con la mitad de los catalanes.


EL DECORO DE UNA DIMISIÓN A TIEMPO

martes, 21 septiembre, 2021

El verano es el tiempo en el que les dejo descansar a ustedes de mis intervenciones en esta sección, e intento distanciarme del ruido informativo diario, aunque ciertamente no lo consigo; seguramente porque tampoco se hacerlo, o es imposible lograrlo. Seguramente porque este país nuestro genera tanto ruido informativo que a no ser que te vayas a la Patagonia, pongamos por caso, sin teléfono móvil, ordenador y cosas por el estilo, es imposible aislarte del barullo, del murmullo, del estruendo también, y es que al parecer, los decibelios informativos no descansan ni en estos meses de estío que deberían de estar dedicados a una cierta reflexión. descarga (8)Profunda reflexión que nos imaginamos en el Presidente del Consejo General del Poder Judicial (CGPJ), Carlos Lesmes, porque todos los años, durante este tiempo, ha de preparar el discurso de apertura del Año Judicial. Y desde diciembre de 2018, ya en funciones de un organismo que tendría que estar libre de ciertos juegos de los partidos políticos, viene recordando en sus intervenciones la responsabilidad de unos y otros para renovar este honorable organismo al que no parecen respetar algunos.

descarga (11)Y este año, como no podía ser de otra manera, ha vuelto a llamar la atención sobre la anomalía que esta viviendo esta institución con la no renovación de sus miembros, denunciando la situación del CGPJ, “La situación en la que nos encontramos resulta insostenible para la judicatura y para la propia sociedad, porque este incumplimiento de la legalidad, postergando la renovación del Consejo, está afectando de manera directa a un órgano que fue diseñado por la propia Constitución para garantizar la independencia en el ejercicio de la función judicial”. Para terminar su intervención diciendo solemnemente eso de, “No hay mejor forma de defender la Constitución que procurando su cumplimiento”,

Y lleva razón, pero oyéndolo se nos ocurre pensar si no seria una manera de defender la Constitución, por parte del señor Lesmes y el resto de vocales que forman el CGPJ, el que todos hubiesen presentado la dimisión la primera vez que se mostraba imposible la renovación de este organismo. Aguantar un año y otro, y otro, presidiendo una institución que lleva camino de perder el respeto de los ciudadanos; al percibir estos que está siendo utilizada por intereses partidistas, dando la sensación (no decimos que se así), de que lo único que les importa es el brillo de los sillones, está muy lejos de beneficiar a este organismo y de defender la Constitución.

El señor Lesmes ocupa su sillón desde el 2013, y tendría que haberlo hecho durante cinco años solamente, pero desde diciembre del 2018 se encuentra en funciones, e inaccesible al desaliento, perorata todos los años en solemne ceremonia ante el Rey de España, sobre el extraño hecho de que el órgano de gobierno de los jueces, que ha de ser renovado cada cinco años, lleve en funciones tanto tiempo, ante la extrañeza de toda Europa, con lo que esto supone de irregularidad, diciendo cosas como que el retraso “constituye una grave anomalía en el funcionamiento de las instituciones y, si se prolonga, puede contribuir al descrédito del propio órgano de gobierno de los jueces”. Una alocución de 2018, pero que puede servir para todas las ocasiones en las que muy dignamente se ha dirigido a las autoridades, en presencia del Rey, para poner de relieve la anormalidad de esta situación, pero en ningún momento hemos percibido tentación alguna de presentar su dimisión, que posiblemente hubiese ayudado a solventar este problema. No porque él tenga la culpa del vodevil en el que se ha convertido la elección de un nuevo CGPJ y sí porque los partidos que han de ponerse de acuerdo, se verían obligados a pactar para no continuar haciendo el ridículo.

¿De verdad, no es más decoroso dimitir a tiempo?

Publicado en La Opinión, de Murcia, el 15 de septiembre de 2021

AZNAR, LA FUNESTA MANIA DE MENTIR

martes, 7 septiembre, 2021

Denis Diderot, fue una importante figura de la Ilustración, y en su calidad de escritor, filósofo y enciclopedista francés, dejó para la historia expresiones a las que, a veces hay que acudir, para reflexionar sobre el hoy. Por ejemplo, oyendo decir al expresidente José María Aznar que el PSOE ha llegado dos veces al Gobierno “en circunstancias muy especiales”. “Una fue en el año 2004, como consecuencia de unos ataques terroristas que utilizó”, en referencia al 11M, y otra “con la moción de censura”, es inevitable acudir a Diderot y a esto que dejó escrito “Cuidado con el hombre que habla de poner las cosas en orden. Poner las cosas en orden siempre significa poner las cosas bajo su control”. Y esto es lo que parece pretender Aznar cada vez que habla, “poner las cosas bajo su control”. Un control que perdió aquel atentado terrorista del 11 M, cuando sus cálculos electorales le jugaron una mala pasada y no dudo en mentir descaradamente a los ciudadanos diciendo aquello de que era un ataque de ETA, cuando él sabia, perfectamente, que el atentado se había producido por una célula terrorista islamista. Y su Gobierno en pleno, con él a la cabeza, intentaron engañar, una y otra vez, a un electorado con más capacidad de análisis de lo que ellos creían, y pasó lo que pasó, que perdieron las elecciones, porque aunque según Goebbels una mentira repetida se convierte en una verdad, no siempre ocurre así, y aquella mentira mil veces repetida por Aznar y los suyos, solo sirvió para la movilización de un electorado que roto de dolor no pudo soportar tanta falacia.

descarga (6)Por eso perdieron aquellas elecciones, pero esperar de José María Aznar un gesto de reconocimiento de un error, es un empeño inútil. Pasado el tiempo, su arrogancia continua impidiéndole ver más allá de sus ensoñaciones, y lo mismo que cuando ya se sabia quienes eran los autores del terrible atentado continuaba diciendo en TV eso de “Lo mantengo íntegramente. Digo que los que idearon estos atentados yo creo que no están ni en desiertos remotos ni en montañas lejanas. Lo dije entonces y lo repito ahora, sean quienes sean”, incapaz de reconocer que se había equivocado, y que había intentado equivocar a los ciudadanos, ahora regresa poniendo en cuestión aquel triunfo electoral de Rodríguez Zapatero, lo que viene a ser poner en cuestión la propia democracia. descarga (7)Y no bastándole con esto, dudando de la legitimidad de una moción de censura absolutamente legal, y contemplada en nuestro ordenamiento jurídico.

José María Aznar, nunca se caracterizó por su modestia, es más, siempre puso de relieve su prepotencia, y ese estar en posesión de la verdad absoluta que solo se encuentra al alcance de personajes como él, que cuando hablan dan la sensación de buscar el asombro en el resto de los mortales, que no están a la altura de tan preclaro personaje. Es por esto, que en la mayoría de las ocasiones en las que Aznar suelta sus prédicas, nos queda la sensación de que este país salió ganando con aquel arrebato suyo de limitar su mandato, porque cada vez que habla, nos queda la sensación de que sí, de que a él, sobre todo, le gusta que las cosas “estén bajo su control”, y si se tiene que mentir, sin el más mínimo rubor, pues se miente. Como mintió cuando nos habló de que habían armas de destrucción masiva en Irak, ávido de figurar en los libros de historia, no importa de que manera. Y si no era en los de historia, por lo menos en aquella foto de las Azores, donde aparecía con George Busch y Tony Blair (al presidente de Portugal Barroso se lo limpiaron). Una foto que simboliza una inmensa equivocación que provocó una terrible guerra y la destrucción de un país.

George Bush pidió perdón, Tony Blair pidió perdón. José María Aznar ni lo hizo, ni lo hará, porque su soberbia le impide reconocer una equivocación. Como jamás aceptará que aquellas elecciones del 11M las perdió él, por su funesta manía de mentir.

Publicado en La Opinión, de Murcia, el 30 de junio de 2021

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