SOBRE EL TEATRO DE JUNQUERAS Y LAS ACTUACIONES DE ANIORTE

domingo, 27 junio, 2021

JunquerasPues no, yo no hablaré hoy de los indultos, y miren que esto da para una novela por entregas; sobre todo por la chacota que se traen con esto los de ERC, que han pasado de ser un partido serio a un partido donde sus líderes hablan movidos por las manos de alguien que vive en Waterloo. Así es que gente como Oriol Junqueras, pueden pasar de publicar una carta defendiendo los indultos; como la panacea para entrar en la normalidad de las relaciones Cataluña y resto de España, ha declarar en Cataluya Rádio que “Los indultos son un triunfo pues muestran algunas de las debilidades del aparato del Estado”, porque según él “El Estado intenta ahora protegerse contra las medidas abusivas que había tomado antes”. Y todo esto sin que su cara muestre el más mínimo signo de vergüenza ante tanta incoherencia. Así es que como no es fácil aguantar tanta frivolidad, hablemos de cosas más serias y, sobre todo, más agradables, que no tienen nada que ver con el folklore político y sí con los sentimientos.

Y pensando en eso, en los sentimientos, he recordado que hace un tiempo, hablando de teatro, de actores murcianos por el mundo, alguien me recomendó que me fijase en las actuaciones de Pepa Aniorte, esa actriz nacida en Orihuela, que llegaba a Murcia cuando no había cumplido los cuatro años, y que a partir de entonces decidía que ella era murciana. Pero además, es murciana de acento, de amor por la comida y las costumbres murcianas. Tan murciana, que como hacia el aguileño Paco Rabal, en algunas trabajos suyos en televisión, presume de esa procedencia utilizando ese léxico tan reconocible como zagal o zagala, follonero, bonico, una miaja, solanera y tantas otras expresiones que ella cuela en sus intervenciones, de vez en vez, para dejar claro de donde viene, y supongo que para sorpresa de los guionistas, a los que les viene bien la creatividad de Pepa Aniorte, que parece humanizar sus personajes con esa manera suya natural y espontánea de manifestarse.

AiorteAlgunos, y algunas, estarán pensando que el “teatro” de Junqueras es lo que me ha llevado a pensar en lo buena actriz que es Pepa Aniorte. Pues sí, pero también porque es bueno reflexionar sobre si valoramos lo nuestro, y yo creo que a Pepa no la estamos valorando suficientemente. Estamos acostumbrados a verla, sobre todo en series de televisión, pero quizás no nos fijamos lo suficiente en su buen hacer. Un buen hacer que todos los días pone de manifiesto en la serie Servir y Proteger, que se emite en La 1 por la tarde. Una serie que refleja la vida de una comisaría de un barrio del sur de Madrid, donde se intenta mostrar el lado más humano de la Policía Nacional.

Pero al lado de esa comisaría, se encuentra el Bar La Parra, establecimiento que regenta María, o lo que es igual Pepa Aniorte. Un personaje pleno de humanidad y que llama la atención por el saber hacer de esta actriz que decidió que si los de Bilbao “nacen donde quieren”, ella también. Y así se hizo murciana. Tan murciana, que como declaraba en una entrevista que se la hacia en LA OPINIÓN, hace un tiempo “En Madrid flipan conmigo cuando digo: las cervezas de limón me las bebo ‘rabiculás’ o cuando digo: para esa pared me ‘aligencio’ una ‘lejica’. En Los Serrano me decían que me inventaba las palabras”.

Por cierto, pensando en su trayectoria, viendo la de otros muchos actores murcianos que nos llenan de orgullo, sabiendo que la Escuela de Arte Dramático de Murcia está entre las más calificadas de España, y teniendo una Televisión Autonómica, yo creo que seria el momento de escuchar a Pepa Aniorte, cuando apuntaba todo esto, e invitaba a esta televisión a producir ficción con actores y temas murcianos.

Pero por favor, que no refleje la realidad que nos invade; eso no. Aunque pensándolo bien, la política de esta tierra también daría para mucho: puro sainete.

Publicado en La Opinión, de Murcia el 23 de junio de 2021

ESCRIBIR DE OTRAS COSAS

martes, 22 junio, 2021

Son muchas las cosas que la actualidad nos depara, muchas de las que hablar, pero me siento incapaz, ahora, de escribir, por ejemplo, de las inconsistencias de Ayuso (esta mujer no se ha leído el artículo 62 de la Constitución Española en el que se dice, “En el marco legal de la Constitución nadie puede atribuir responsabilidad al Rey cuando éste, en cumplimiento de sus deberes constitucionales, sanciona una nueva ley. Negar su firma a un texto legal equivaldría a invadir la potestad legislativa, que corresponde a las Cortes Generales”), metiendo en un berenjenal al Rey, de las primarias del PSOE en Andalucía, de la no asistencia de los barones del PP a la plaza de Colón,

ISí, me siento incapaz de escribir de algo que no sea de las pequeñas Olivia y Anna, esas niñas de Tenerife a las que su padre ha asesinado para, dicen los expertos, hacer un daño infinito a su madre, en un ejercicio de violencia de género a la que llaman Vicaria y en la que el agresor utiliza a los hijos, hijas o dependientes, como instrumentos para hacer daño a la madre o expareja, en definitiva,

Y es tan fácil ponerse en el lugar de Beatriz, la madre de Olivia y Anna. Es tan fácil sentir empatía por ella, por su dolor, por su desesperanza. Una madre que se ha pasado todos los días, desde la desaparición de las niñas, negándose a aceptar que pudiera ocurrir lo que inevitablemente ha pasado. Una madre que ha ido ofreciendo imágenes llenas de vida de esas niñas que sonreían a la cámara, que jugaban, que mostraban la felicidad de sus pocos años, en un intento de dar a conocer sus figuras, pero también, como una manera sutil de hacer llamamientos a su padre para hacerle reflexionar, porque en lo más profundo de ella se negaba a aceptar que pudiese hacerles daño.

Ayuso 4Pues bien, ahora, esa mujer, a la que como decía el poeta “por dolerle, le duele hasta el aliento”, ha de soportar que incalificables personajes, le culpen de lo que ha pasado. Sí, esto es lo que ha pregonado en las redes sociales el sacerdote grancanario Fernando Báez Santana, conocido como el ‘padre Báez’, quien ha afirmado que el secuestro y muerte de las niñas Olivia y Anna es responsabilidad de la madre por su “infidelidad” y que las niñas seguirían vivas si Beatriz Zimmermann no hubiese roto su matrimonio con Tomás Gimeno. Asimismo, este hombre de iglesia, hace victima al asesino porque, según cuenta en Facebook “Anna y Olivia fueron dos angelitos que no tuvieron la culpa, sino que las quisieron cambiar de padre”, “pena de Prensa y Medios que sólo piensan en dos niñas y no en su padre: víctimas los tres”.

Para quienes nos consideramos creyentes, es imposible calificar estas palabras. Imposible entender como alguien puede manifestarse en este sentido, sin encontrar una expresión de piedad para su madre, haciéndola culpable de esta barbaridad y ahondando en su dolor, pero de la misma manera, no seria justo dejar de destacar el comunicado hecho, inmediatamente después, de las palabras de este sacerdote, por parte de la Diócesis de Canarias. Un comunicado en el que se dice literalmente que “El Obispado de Canarias, en nombre del Obispo de la Diócesis, Mons. José Mazuelos, y de toda la comunidad diocesana desea expresar públicamente su dolor ante los sucesos acaecidos en Tenerife y de los que han sido víctimas las pequeñas Olivia y Anna. A la vez quiere comunicar su rechazo tajante ante las indignas manifestaciones que en las últimas horas ha expresado el sacerdote D. Fernando Báez. Lamentamos profundamente y pedimos perdón por el dolor que estas declaraciones han ocasionado. Rechazamos y desautorizamos dichas opiniones personales que no reflejan los sentimientos de esta comunidad eclesial”, aunque echamos en falta la apertura de un expediente.

Sí, hoy tenia que escribir de otras cosas.

Publicado en La Opinión, de Murcia, el 16 de junio de 2021

RESPONSABILIDAD POLÍTICA

martes, 22 junio, 2021

Dicen que la responsabilidad política es la imputabilidad de una valoración por el uso que un órgano o individuo hace del poder. Y nosotros nos preguntamos si los gobernantes no deberían de ser exigidos, no solo por un uso torticero del poder, y si por que, desde ese poder, sus decisiones puedan perjudicar a la sociedad a la que se deben.

colegio ii¿Si, pongamos por caso, un gobernante desmantela los servicios públicos de su comunidad no debería de poder ser demandando? ¿En nombre de una determinada ideología se pueden empobrecer los servicios públicos básicos de una colectividad como la educación, la sanidad, y todo aquello que nos acerca a la igualdad?

Que algunas autonomías; de manera especial las gobernadas por el PP, tienden a desmantelar los servicios públicos, para fortalecer los privados, es de todos conocido. Los conciertos con la sanidad privada, pongamos por caso, crecen como setas, a la vez que la sanidad pública se empobrece, al mismo ritmo que se produce el deterioro progresivo de las condiciones de los colegios públicos, mientras se fortalece la educación privada y concertada, en nombre de que no se que libertad de los padres para elegir la educación de sus hijos. colegioQue hasta aquí podríamos llegar, claro que tienen toda la libertad del mundo para hacerlo, pero pagándolo ellos. Porque muchos ciudadanos entienden que, con sus impuestos, lo que quieren es que los colegios públicos tengan calefacción y aire acondicionado, que las instalaciones deportivas estén a la altura de esos colegios concertados que pagamos todos, que el numero de alumnos por aula no sea imposible para recibir una adecuada formación, que el numero de profesores sea el que ha de ser y que, por ejemplo, como denunciaba hace unos días el Sindicato de Enseñanza de UGT, en la Región, se termine con los colegios públicos que continúan teniendo amianto en sus estructuras, “son entre 130 y 150; es una cuestión que hay que resolver porque se trata de un elemento cancerígeno y que puede ser un factor de riesgo para desarrollar mesotelioma, una forma rara de cáncer” . Un problema que, al parecer, no tiene visos de solucionarse totalmente antes del 2027.

Tenemos la sensación, de que algunos gobernantes se sienten por encima del bien y del mal, porque esas decisiones que perjudican a miles de ciudadanos, no tienen consecuencias, aunque esas determinaciones afecten de manera irreparable a la sociedad a la que han de servir, posiblemente porque, como muchos pensarán, la responsabilidad política es distinta a la responsabilidad jurídica, entendiendo que la responsabilidad jurídica es la de los gobernantes ante los Parlamentos o los tribunales por su uso del poder y la responsabilidad política es evaluada por los ciudadanos cuando, asumiendo el papel de electores en un sistema democrático, estiman el uso que los gobernantes han hecho del poder, aplicando cualquier tipo de criterio para valuar su desempeño y no una norma jurídica. Y sí, podemos entender que el juicio de valor que un gobernado atribuye a los actos de poder de un gobernante constituye, en efecto, una manera de evaluar la responsabilidad política que es fundamental para la vida democrática.

colegio iiiPero pongamos un ejemplo, el que la justicia haya dictaminado que no ha lugar condenar al concejal del Ayuntamiento de Murcia, Felipe Coello, por vacunarse, cuando no le correspondía (su condición de médico no le exime del cumplimiento puesto que no está en activo), no significa que el señor Coello no se saltase a la torera su responsabilidad política, que era no escandalizar a los ciudadanos con su acciones.

Que ahora, continúe exigiendo pomposamente que todos aquellos que le reprocharon su acción han de pedir perdón es no haberse enterado de nada.

En política, sobra soberbia, falta reflexión, y el ciudadano tiene la impresión de que carece de mecanismos de control sobre la acción de sus gobernantes.

Publicado en La Opinión, de Murcia, el 9 de junio de 2021

EL MACHISMO TAMBIÉN AFECTA A JUEZAS

lunes, 7 junio, 2021

Según la R.A.E, el machismo es “la actitud de prepotencia de los varones respecto a las mujeres”. Pero no es solo eso, en nuestra sociedad es más; es mucho más. Porque no es solo el comportamiento de los varones respecto a la mujer, es algo que nuestra sociedad lleva dentro; incluidas muchas mujeres, y que tiende a discriminar a la mujer por el solo hecho de serlo.

A lo largo de la historia, el comportamiento machista de la sociedad se ha venido ejerciendo en todos los ámbitos, y no se escapa ningún estamento, porque algunos medios de comunicación tampoco están libres de este comportamiento. Y esto si que me produce una extraordinaria tristeza, trufada con grandes dosis de indignación.

aSCENSIONVerán, el día 30 de junio del pasado año, la jueza murciana, Ascensión Martín era elegida portavoz de Jueces y Juezas para la Democracia (JJpD), por un mandato de dos años. Pues bien, pasado todo este tiempo, algunos medios de comunicación parecen ignorar esto, y continuan hablando del anterior portavoz, Ignacio González Vega, como si no hubiese sido sustituido en ese puesto. Y como yo no me creo que importantes medios de comunicación desconozcan dicho relevo, hemos de pensar que prefieren que aparezca un hombre, a que lo haga una mujer. Y lo triste es, que algunos de esos medios, van de “progresistas”.

Y no estamos hablando de una mujer cualquiera, estamos hablando de una jueza brillante, que aprendió a amar el ejercicio de la magistratura con el ejemplo de su padre que durante largos años fue Presidente de la Audiencia Provincial de Albacete, y que cuenta con una larga trayectoria profesional, habiendo prestado servicios como magistrada en Caravaca de la Cruz, Totana, Lorca, Cieza, Almería, Alicante y Murcia, donde estuvo quince años como Jueza de Menores, siendo actualmente magistrada en la Sala de la Contencioso Administrativo de Murcia.

Una jueza que puede presumir de su estancia en Centro y Latinoamérica, participando en el área de internacional del Consejo General del Poder Judicial, como Juez de Menores Especialista, para la aplicación de la Convención de Derechos del Niño, y la formación de jueces, en distintos países de aquel continente, como Honduras, Guatemala, Costa Rica, Colombia, México, Panamá y Paraguay.

ASCENSION 4Viendo estas cosas, estos ninguneos a los que muchos medios someten a las mujeres que ocupan lugares que siempre fueron de hombres, entendemos que algunas feministas de nuevo cuño, que parecen haberlo inventado ( el feminismo es un movimiento humanista que se inserta en el siglo XIX dentro de la tradición sufragista, para luchar por el derecho al voto de las mujeres, y a partir de ahí amplía progresivamente su actividad en el campo público y privado de la sociedad), pierdan el oremus y extremen sus diatribas en defensa de la dignidad de las mujeres, que algunas parecen dejarlo en eso del “lenguaje inclusivo”. Porque el feminismo no es pregonar, por ejemplo, “españolas y españolos”, como hemos oído decir en el colmo de ese lenguaje que lleva camino de convertirse en un extraordinario galimatías; si alguien no lo evita, que puede evitarse, porque por ejemplo, el ministro de Educación francés, Jean-Michel Blanquer, señalaba días pasados, que la inclusión de este tipo de lenguaje modifica el respeto de las normas de concordancia “habitualmente esperadas en el marco de los programas de enseñanza”, porque según apuntaba, “constituye un obstáculo a la comprensión de la escritura”, ya que, “esta modificación afecta a la lectura en voz alta y a la pronunciación. Y es que, no es posible transcribir de forma oral este tipo de grafías”.

Y pongo de ejemplo al ministro francés, porque aquí, nadie ha dicho ni mu.

Publicado en La Opinión, de Murcia, el 2 de junio del 2021

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