EL REY, UNA FIGURA IMPRESCINDIBLE

Domingo, 3 enero, 2021

descarga (2)Como todos los años, el discurso del Rey era esperado con interés por unos, con indiferencia por otros, y con la escopeta montada por una parte de los políticos que, diga lo que diga el monarca, nunca será bien visto porque lo que ellos pretenden, con lo que sueñan, lo que piden al destino en la entrada de cada año, es la desaparición de la monarquía. Así es que, que esa parte de la izquierda, suelte todo su vocerío en contra del discurso del Rey es lo normal; lo extraño sería lo contrario. Tan extraño como que un partido, donde sus representantes en el ejecutivo dijeron en su toma de posesión eso de “Prometo por mi conciencia y honor cumplir fielmente las obligaciones del cargo de vicepresidente segundo del Gobierno y ministro de Derechos Sociales y Agenda 2030, con lealtad al rey, guardar y hacer guardar la Constitución como norma fundamental del Estado, así como mantener el secreto de las deliberaciones del Consejo de Ministros y Ministras”, puedan ensuciar tanto el sistema que nos dimos. Porque sí, Iglesias también prometía su cargo diciendo eso de “por su conciencia y honor…”, con “lealtad al Rey, guardar y hacer guardar la Constitución…”. Lo hizo, lo vimos todos.

descarga (3)Pablo Iglesias soltó a sus voceros tras el discurso del Rey, para que dijeran barbaridades como las pronunciadas por el portavoz y Secretario de Relación con la Sociedad Civil y Movimientos Sociales de Podemos, Rafa Mayoral, que cargó zafiamente contra el discurso navideño del Rey Felipe VI, diciendo exabruptos como “Hay una pregunta que sigue sin responderse, ¿es la institución monárquica una herramienta idónea para delinquir?”, interpelando así ha al jefe del Estado sobre la no referencia explícita al anterior Jefe del Estado Juan Carlos I. Imposible imaginarse en otro país europeo cosas por el estilo, de partidos que forman parte del Gobierno. Como seria imposible que alguien, como el hispano-argentino Pablo Echenique, con alguna que otra cosita suelta por ahí sobre corruptelillas, se atreviera a dar clases de honradez y buena conducta al Rey, diciendo en su cuenta de Twitter que “Podría haber condenado explícitamente las actividades corruptas de Juan Carlos I y su evasión fiscal”, poniendo en evidencia que este hombre no aprende (fue sentenciado por acusaciones falsas).

descarga (4)Y el colmo de las voces que han arremetido contra el discurso del Rey, nos llegó del independentismo catalán. Así, mientras que el vicepresidente Pere Aragonés apuntaba cosas como: “Tuvimos que aguantar como una monarquía salpicada por la corrupción nos hablaba de ética” (jamás oí a este señor mencionar los desmanes económicos de la familia Pujol), la portavoz de JxCat en el Congreso, Laura Borràs, en Twitter escribía: “El hijo del rey (d)emérito ha osado hacer mención a principios democráticos, principios morales y éticos y de coherencia con sus convicciones y ni se ha sonrojado”. Y esto lo dice, sin sonrojarse ella tampoco, cuando fue llamada a declarar por el Tribunal Supremo, como imputada por el supuesto amaño de contratos cuando estuvo al frente del Instituto de las Letras Catalanas. Cinismo se llama esto, y ya está bien de superioridad moral del independentismo, cuando la Oficina Antifraude de Cataluña ha detectado “irregularidades” en adjudicaciones llevadas a cabo por el Ayuntamiento de Girona entre los años 2011 y 2014: Alcaldía de Carles Puigdemont.

Por cierto, según una encuesta publicada hace unos días por La Sexta (no es una TV vendida a la monarquía, que sepamos), un 54,3% de españoles apoyaría la monarquía constitucional en un hipotético referéndum, frente al 30,3% que haría lo propio con la república, lo que supondría un desplome de un 13,5% de los partidarios de prescindir de la figura del Rey. Seguramente, los que se han manifestado a favor de la monarquía, han sentido el mismo pavor que yo, al pensar en según que posibles presidentes, de una hipotética republica: no es para menos, ante este panorama político.

Publicado en La Opinión, de Murcia, el 30-12-2020

ALBERT RIVERA VENDE SU LIBRO

Domingo, 3 enero, 2021

descargaAlbert Ribera, anda en eso de vender su libro, “Un ciudadano libre”. Sí, el fundador de Ciudadanos, el artífice del triunfo de ese partido en Cataluña, el que consiguió 32 escaños en el Congreso, el mismo que lo ha hecho desaparecer prácticamente de Cataluña (las encuestas hablan de ello), el mismo que lo bajó a los diez escaños en el Congreso de los Diputados (en algún momento de su vida debió de pensar que como el partido era suyo podía romperlo) anda de entrevista en entrevista promocionando su libro, y hablando de política, claro. Y como todos los políticos que se ven forzados a dejar lo que les hizo sentirse importantes, no soporta que el partido pueda continuar caminando sin el. Y claro, ha caído en la tentación de dar clases de cómo hay que hacer las cosas. Es decir, se ha ido, pero quiere que sea poquito.

Y habla, y dice muchas cosas desde la soberbia del que fue triunfador. De lo que no habla es de que, por esa misma soberbia, puso en peligro la vida del partido que el fundó, porque en un momento en el que atisbó la posibilidad de ser vicepresidente del Gobierno, se le vino a la mente lo del posible “sorpasso” (expresión italiana que introdujo en el leguaje español el desaparecido líder de IU, Julio Anguita, cuando soñaba con adelantar en las elecciones al PSOE, algo que no ocurrió) al PP, y prefirió echar toda la carne en el asador en ese objetivo, antes que ayudar a la gobernabilidad de este país, al que dice amar tanto, con una vicepresidencia que debió parecerle poco.

En ese mismo momento, decidió abandonar el centro, haciendo posible algunos gobiernos en los que la sombra de Vox es imprescindible para que Ciudadanos, junto al PP, gobierne. En ese mismo instante, provocó que su partido perdiese sentido en el panorama político español. Porque sí, en ese punto, dejó a este país sin un partido de centro-liberal que, como ocurre en otros países, sirve en momentos determinados para ayudar a la gobernabilidad, quizás porque el término liberal da para muchas interpretaciones: en Estados Unidos, por ejemplo, se asocia a lo que aquí se estima como “muy de izquierdas”, y por el contrario, en países como Francia o Bélgica, pongamos por caso, se consideran “bastante de derechas” , y en el Reino Unido, se presentan como progresistas, pero con matices. Y por supuesto, partidarios del libre mercado. Así es que, como el nacimiento de Ciudadanos fue de centro izquierda, se le continuo creyendo de centro cuando se definió como liberal, por lo que sorprendió mucho cuando su ambición pudo más que su sentido de Estado.

descarga (1)Albert Rivera, en una entrevista en televisión, días pasados, evitaba comprometer su voto en las próximas elecciones generales, al partido que él fundó, diciendo cosas como “cuando uno deja la política se siente más libre para opinar sin las siglas en la boca”. Eludía hablar de su sucesora Inés Arrimadas y afirmaba que espera “poder votar a Cs y por muchos años” sin darlo por seguro, y apuntando que “cuando uno deja las trincheras, el carné, las siglas”, se siente con más libertad para opinar. Y nos preguntamos que quería decir con esto ¿Que ahora puede fastidiar a ese partido que destrozo con su altivez? Una altivez que se evidencia cuando afirmó que pudo ser vicepresidente del Gobierno con Mariano Rajoy y no quiso porque “lo que quería era un proyecto para liderar un proyecto”. No dijo lo del “sorpasso”, pero se le entendió todo.

Sí, Ciudadanos fue una obra suya, pero suyo es también el desastre electoral de las ultimas elecciones. Y ahora, si fuese menos fatuo, haría bien en vender su libro; para eso lo ha escrito, pero ganaría mucho demostrando el sentido de Estado que le faltó, en otra ocasión, no perjudicando a su partido: es importante para este país que una formación de centro, que en todos los países facilita la gobernabilidad, salga del pozo en el que él la dejó. Arrimadas lo está intentado, dando muestras de una gran sensatez.

Publicado en La Opinión, de Murcia, el 23-12-2020

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