JOSÉ MOLINA, UN HOMBRE HONESTO

Jueves, 17 septiembre, 2020

Hay una canción de Joan Manuel Serrat que comienza diciendo “Harto ya de estar harto, ya me cansé…” Y, al parecer, esto es lo que le ha ocurrido al dimitido presidente del Consejo de la Transparencia de la Región de Murcia (CTRM), José Molina, que ha dicho adiós a un mandato, que se iniciaba en el 2015, y que, según las palabras de su despedida, ha estado caracterizado por un “torpedeo” y una “obstrucción” constante a su labor, por parte del Gobierno regional.

MlinaQue un hombre, con un puesto de relieve en la sociedad, decida que en la vida todo no vale, es digno de destacar. Y que se marche, denunciando aquello que ya había dejado entrever en otras ocasiones, nos habla de lo que él es, de lo que ha sido siempre; un hombre honesto y comprometido con la sociedad a la que ha servido desde hace muchos años en distintos puestos. Un ser humano necesario en los puestos en los que se mejoran las sociedades. Porque estas son más justas cuando hay transparencia en sus instituciones, cuando los gobiernos saben que existe un organismo vigilante de sus acciones, en defensa de la ciudadanía. Y el ha intentado ser fiel a esa ciudadanía contra viento y marea. Tan contra viento y marea que hasta tuvo que soportar, en los inicios del funcionamiento de esta institución, a dos empleados públicos colocados ahí, justo para impedir el funcionamiento del organismo. Es decir, tenía al enemigo en casa, puesto por el gobierno al que tenía que demandar transparencia. Increíble, pero cierto.

Tuve la oportunidad, yo diría la fortuna, de conocer a José Molina Molina cuando llegue a Murcia a dirigir RNE, en el 1983. El formaba parte del primer gobierno de Andrés Hernández Ros, como Consejero de Economía Hacienda y Empleo y la sensación que tuve al conocerlo es que estaba ante un hombre honesto, convencido del ejercicio de la política como un servicio a la sociedad, y convencido también de que, en los puestos de responsabilidad, no hay que eternizarse. Es por esto que no me ha extrañado su dimisión, porque este doctor en economía, sociólogo, auditor, y sobre todo, un incansable luchador, a lo largo de su vida, por la democracia real, la transparencia y el buen gobierno, no nació para que nadie le amedrentara y condicionara su importante labor como responsable de la transparencia en una región que, al parecer, tanto ha luchado para “laminar su independencia”, según ha puesto de relieve en sus declaraciones de despedida.

transparenciaPero puede irse satisfecho porque, durante los cinco años que José Molina Molina ha estado al frente de este organismo, las reclamaciones presentadas por los ciudadanos han sido 465, destacando de manera especial las relacionadas con educación y salud. Precisamente, las reclamaciones presentadas contra el Servicio Murciano de Salud (SMS) permitieron que la comunidad autónoma se viese obligada a publicar los datos sobre listas de espera, derivaciones a la sanidad privada y el cierre de plantas hospitalarias, que en algunos centros, ha llegado a ser escandaloso. Por eso es tan importante que la elección del próximo, o próxima (me gusta pensar que una mujer puede tener las mismas oportunidades que un hombre) responsable de esta institución, recaiga en alguien libre de cualquier sospecha de compadreo con el gobierno de turno porque, si esto no es así, para que queremos un organismo que, al final, sirva solamente para justificar, a veces, lo injustificable: que exista un organismo dedicado al funcionamiento transparente de las instituciones, nos habla de una sociedad madura, pero que ese puesto pueda ser ocupado por alguien alejado del talante de José Molina, nos entristece, porque de lo que se trata es de que las instituciones respondan al perfil para el que fueron creadas. Ya tenemos muchas otras que no justifican su existencia, no convirtamos esta, también, en otro instrumento absolutamente inútil.

Publicado en La Opinión, de Murcia, el 16-9-2020

PRIMERA POLITÉCNICA CON RECTORA

Jueves, 17 septiembre, 2020

El coronavirus lo llena todo: los informativos de todos los medios, la vida diaria de la sociedad, las decisiones del Gobierno. Y está tan presente en nuestras vidas, que parece anular la importancia que otros acontecimientos tienen en nuestra sociedad, como el hecho de que, por primera vez en la historia de la Universidad Española, una mujer haya sido elegida para regir los destinos de una universidad politécnica en nuestro país. Un autentico acontecimiento, si tenemos en cuenta la escasa presencia femenina en las aulas de las universidades politécnicas españolas, que apenas alcanza el 20 por ciento,

MiguelSí, estamos hablando de Beatriz Miguel Hernández, y de la Universidad Politécnica de Cartagena ( UPCT). Y en este primer articulo que les ofrezco, después de los meses de verano, no resisto la tentación de referirme a este hecho, que tuvo lugar en julio (tomó posesión del rectorado el 28 de agosto), porque tengo la sensación de que ha pasado un poco desapercibido, con tanto ruido de coronavirus, de mascarillas, de incumplimientos de los protocolos, para luchar contra este enemigo invisible que algunos, inconscientemente ignoran, y otros temen hasta la psicosis.

Y quiero volver a esa elección de Beatriz Miguel Hernández, como rectora de la UPCT ( una elección que se llevó a cabo en unas circunstancias excepcionales teniendo en cuanta los condicionantes de coronavirus que obligó, primero a cancelar las previstas elecciones y más tarde a realizarlas de manera telemática) porque, como mujer, me alegra que muchas intenten romper ese techo de cristal que impide que se avance en igualdad con respecto al hombre, porque ya es extraño que pese a que en la actualidad se matriculan y acceden a la universidad más mujeres que hombres (54,8%), con una importante diferencia en grado (55,1%), en máster oficial (54,8%) y equitativa en doctorado (49,9%), sólo un 27% de profesores de universidad sean catedráticas, lo que es una clara desventaja a la hora de optar a un rectorado. Así es que se necesita mucha decisión para atreverse a ese reto, como se atrevió la catedrática de la Facultad de Psicología de la Universidad de Murcia, Elena Quiñones, en marzo del 2006, a competir en las elecciones al Rectorado de esta Universidad con otros dos candidatos.elena De alguna manera, esa decisión suya, también ha podido ayudar a que Beatriz Miguel haya sido elegida ahora, quizás porque la marcha por la igualdad, hombre-mujer, es un camino lento, donde los logros se consiguen después de que muchas otras lo intentaran.

Desearle éxito a Beatriz Miguel, es deseárselo a la Universidad de esta Comunidad, y a la Universidad Española, que a veces transmite la sensación de ser extremadamente machista y conservadora a la hora de aplicar nuevas ideas y nuevas maneras de hacer. En una entrevista que LA OPINION le realizaba el 11 de Julio la nueva Rectora de la UPCT mostraba su decisión de que ningún alumno abandone los estudios por no poder pagar la matricula. Y nos gustó esa música: “El hasta ahora equipo de dirección de la Universidad ha estado esta semana poniendo al corriente de pago a todas aquellas matrículas que en este momento permanecían impagadas, nosotros seguiremos promocionando el crowdfunding del que dispone la UPCT para ayudar a sus alumnos y en el que cualquier ciudadano que lo desee puede colaborar. Aún así, tal y como se encuentre la situación de cara al mes de septiembre, seguiremos valorando posibles soluciones para que ningún alumno de la Universidad se quede fuera por no poder pagar sus estudios”.

cartagenaExtraordinario compromiso que hace público esta mujer, que viene a formar parte de la élite de las Universidades Españolas, porque sólo 10, incluida ella, de las 50 universidades públicas en nuestro país están regidas por mujeres: en los ocho siglos de historia de la universidad, en España, sólo ha habido 20 mujeres rectoras.

Publicado en La Opinión, de Murcia, el 9-9-2020

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