EN DEFENSA DE LA CULTURA

Viernes, 17 abril, 2020

descarga (10)Comparecer ante los medios de comunicación sin preparar tiene el peligro de que, a veces, se digan cosas que dan la sensación de no estar muy pensadas y reflexionadas, porque con la que está cayendo en el panorama laboral europeo, en el español también, un ministro no puede salir a una rueda de prensa a hablar, con una cierta displicencia, de las necesidades de un sector laboral que depende de su departamento, a no ser que el piense que ese sector, el cultural, por ejemplo, es algo inconcreto, no necesario, que la hacen cuatro “artistas” y que si se prescinde de ello no pasa nada porque así esos “desocupados” se dedicaran a otra cosa más productiva. Y esa es la sensación que dio, el pasado día siete, José Manuel Rodríguez Uribes, ministro de Cultura y Deporte, que ante la expectación del sector cultural español, que esperaba del mismo alguna medida económica al respecto, comparecía en rueda de prensa por primera vez durante la crisis, y decepcionaba al grupo al que está obligado a defender: no solo no anunciaba nada que pudiera proteger la cultura ahora, es que ni siquiera se refirió a la posibilidad de reconstruir este maltratado sector cuando acabe la crisis.

Que envidia producen las medidas urgentes tomadas en este campo por países como Italia, Alemania, Países Bajos, Portugal y Francia, habiendo creado este ultimo un fondo de 20 millones de euros para proteger la industria cultural. Sí, el ministro debería de saber que es una industria que mueve a cientos de trabajadores que viven de esto, y que son de los más perjudicados porque tardarán mucho tiempo en poder actuar, en poder cantar, en poder tocar sus instrumentos, en poder ponerse ante una mesa de mezclas, en poder trabajar como iluminadores, porque son muchos los trabajos que se desarrollan en el ámbito cultural. Es una industria sí, pero una industria con unas características especiales, que tardará mucho más que otras en poderse poner en marcha, y que no se puede despachar con “todas las medidas que se tomarán serán las que ya se han anunciado y que el sector se tendrá que acoger a las mismas que el resto: con el ERTE a la cabeza”.

descarga (11)A mi me parece increíble esa falta de empatía por un sector que depende de él, porque nos gustaría recordarle a este ministro que “El Ministerio de Cultura y Deporte de España es el departamento ministerial encargado de la promoción, protección y difusión del patrimonio histórico español, de los museos estatales y de las artes, del libro, la lectura y la creación literaria, de las actividades cinematográficas y audiovisuales y de los archivos y bibliotecas estatales, la promoción y difusión de la cultura en español…( ). Asimismo corresponde a este Ministerio la propuesta y ejecución de la política del Gobierno en materia de deporte”. Justo, es el responsable de “la promoción y difusión de la cultura en español”, y ahora es el momento más duro. El momento en el que ese sector debería sentir la defensa de quienes tienen la máxima responsabilidad al respecto. Teatros, museos, cines, salas de conciertos, salas de exposiciones, fueron los primeros en cerrar, y serán los últimos en abrir, y ahí trabajan cientos de personas que muestran ahora, pese a todo, su esperanza en que el Gobierno encuentre un mecanismo de apoyo tras la comparecencia de la portavoz del Gobierno, María Jesús Montero, en rueda de prensa, en la que hizo labores del bombero al apagar el fuego de la intranquilidad mostrándose “consciente de las dificultades extremas” que atraviesa el sector y anunciando que el ministro de Cultura, convocará al sector cultural para escuchar sus propuestas y sugerencias, que palien las dificultades que está atravesando como consecuencia del coronavirus.

Quizás todo hubiese sido más sencillo si el ministro se hubiese reunido antes con ese sector que le lleva enviando propuestas desde que comenzó todo esto. Pero nunca es tarde, si se alcanzan acuerdos razonables para todos. No estaría mal valorar la cultura.

Publicado en La Opinión, de Murcia, el 15-4-2020

MOMENTOS DE SOLIDARIDAD Y ÉTICA

Viernes, 17 abril, 2020

La RAE, define la solidaridad como la “Adhesión o apoyo incondicional a causas o intereses ajenos, especialmente en situaciones comprometidas o difíciles”. Y esto es lo que está ocurriendo ahora en cada rincón de nuestro país, porque si la solidaridad es el sentimiento de unidad que nos impulsa a dar sin esperar nada a cambio, ese sentimiento, con la aparición del coronavirus, se ha acrecentado en todos nosotros, ha hecho que emerja en el ser humano unos valores que, en algunos, habían quedado adormecidos a lo largo del tiempo. Valores humanos que nos hablan de compañerismo, de amistad, de lealtad, de respeto, de amor por los demás, en definitiva, y que ahora se están poniendo de relieve de manera especial con este enclaustramiento que nos hace reflexionar, y que ha hecho crecer en unos su capacidad creativa para ofrecer desde sus balcones los más variados espectáculos, solo por el placer de entretener a los demás, y hacer más llevadero el encierro, y en otros un espíritu de ayuda a los vecinos más vulnerables, para apoyarles en todo lo que necesiten. Esos vecinos, entrados en años, en los que nunca antes habíamos reparado y que ahora se nos hacen reconocibles, como si siempre hubiesen formado parte de nuestras vidas.

descargaSí, este es un país grande y generoso que responde cuando se le necesita (estamos a la cabeza de la donación de órganos), así es que no es de extrañar que se hayan movilizado en toda España cientos de asociaciones y organizaciones para atender las necesidades básicas de las personas mayores. Y entre esas necesidades básicas, muchas veces, se encuentra la soledad, y si en circunstancias normales nada nos hace más vulnerables que esa soledad no buscada, cuando se envejece sin buscarla, la soledad debe de ser aterradora. Así es que, si es verdad eso de que cuando nos damos cuenta de que realmente estamos solos es cuando necesitamos más a otros, ahora es cuando más necesitamos todos, de todos, y de manera especial aquellos que fueron perdiendo la compañía con el transcurrir del tiempo. Por eso, ahora necesitan mitigar esa soledad, mucho más que nunca antes.

Por eso también, queremos destacar la labor que está llevando a cabo en algunos lugares de España, entre otros en la Región de Murcia, la Fundación Rotary, que con motivo de la cuarentena a la que estamos obligados, ha puesto en marcha un programa rotario de asistencia telefónica a personas que viven solas, poniendo a disposición de quienes lo necesiten los teléfonos de voluntarios, de rotarios, y amigos de rotarios, para que puedan recibir apoyo y combatir la soledad durante este periodo, y al mismo tiempo, serles útiles para procurarles la información que necesiten sobre temas de interés para ellos.

descarga (8)Y para que todo esto funcione, los voluntarios participantes en el programa han recibido la formación adecuada para poder atender a estas personas. El programa es gratuito, y aunque un artículo de opinión, como es este, no es el lugar adecuado para facilitar teléfonos este es un momento en el que hemos de saltarnos algunas normas si es para poder ayudar en algo. El teléfono es el 968.713.776. Un teléfono que seguro atenderá las necesidades de nuestros mayores, todo el día, porque Rotary tiene una gran experiencia en la ayuda a los más desfavorecidos. Estamos hablando de una Fundación integrada por clubes rotarios, organizados en más de 200 países, que llevan a cabo proyectos para abordar los problemas del mundo actual, como por ejemplo: el analfabetismo, las enfermedades, la pobreza y el hambre, la falta de agua potable y el deterioro del medio ambiente, a la vez que fomentan la aplicación de elevadas normas de ética en sus respectivos campos.

Y de ética estamos hablando en este artículo, porque ética es la “disciplina filosófica que estudia el bien y el mal y sus relaciones con la moral y el comportamiento humano”.

Por fortuna, la ética, parece estar resurgiendo.


SOLIDARIDAD, ESPERANZA, Y EGOISMO

Viernes, 17 abril, 2020

 

CORONSon las ocho de la tarde-noche. Con puntualidad germánica la calle parece cobrar una vida especial y los aplausos suenan desde todos los balcones y terrazas. E invariablemente, la gente se saluda de un balcón a otro. Gente con la que nunca habías hablado, a la que no conoces, a la que solo habías visto entrar en su portal alguna vez, y que hoy te sonríe y levanta su brazo para mover su mano en afectuoso saludo. Y suena la música en un balcón, alguien ha puesto In De Ghetto, de Elvis Presley, y aparte de traer a tu mente momentos de tu vida, contemplas a una pareja ya entrada en años, en el balcón de enfrente, bailando ese In De Ghetto, apretados y sintiendo la música hasta lo mas hondo. Y no resistes la tentación de mostrarles que te hace feliz que alguien continúe bailando así, y te miran con una mezcla de asombro y de agradecimiento, y te dan las gracias, y tu te preguntas como es posible que te hayas atrevido a decirles eso. Pero es esto lo que está ocurriendo estos días en todas las calles de este país, donde la solidaridad, en distintas formas, parece haberse acrecentado entre los vecinos, porque como dice Jorge Valdano, “los aplausos se mudaron de los estadios a los balcones”.

COROYa se, dicen que lo que estamos viviendo no servirá para hacernos mejores, pero yo pienso que cuando esto pase quedará algo distinto en nosotros. Sí, sentiremos que somos mejores, y seguramente a la mayoría de ciudadanos, les sirva para valorar las cosas que realmente tienen importancia, como la vida, que al parecer solo la sabemos estimar en momentos como este que estamos viviendo. Pero me temo que poco más, porque los políticos no han olvidado las miserias y continúan comportándose como siempre, con falta de generosidad, con declaraciones huecas buscando el beneficio propio, la rentabilidad electoral. Y si al señor Torra le era beneficioso hablar de eso de aislar Cataluña, como si el peligro del Coronavirus solo afectara a ellos, y pregona a quienes quieran escucharle (que por desgracia son más de los que nos gustaría) que el Gobierno central les impide actuar como ellos harían, el Gobierno de Madrid continua con la misma cantinela y hasta los vascos, que parecía que actuaban con sentido de Estado (ellos presumen mucho de esto, incluso cuando ETA asesinaba y Arzalluz decía aquello de “Otros mueven el árbol y nosotros cogemos las nueces”), ahora, cuando les toca lo de cerrar la industria porque el coronavirus continua imparable, ya han comenzado a no estar tan de acuerdo con el Gobierno central porque miren, eso les toca de cerca, y no es plan de que su industria se venga abajo. Y sí, es preocupante, para ellos y para todos, porque ganar unos mercados no es fácil y si se pierden por falta de producción será muy difícil recuperarlos, pero ahora, de lo que se está hablando, es de parar, como sea, a esta pandemia que nos ataca.

DELORSComo nos ataca, en lo más profundo de nuestro sentir europeísta, el comportamiento que están teniendo algunos líderes europeos al debatir las medidas económicas que se deberían de tomar para contrarrestar los devastadores efectos del Covid-19. Pero, como siempre, los puntos de vista son divergentes y España, y otros países, se están dando de bruces con la cerrazón de Alemania y Holanda que, en un ejercicio insoportable de insolidaridad, se oponen a hacer posible la puesta en marcha de un instrumento de deuda común, o eurobonos, para afrontar la situación. Y la situación es tan grave, que Jacques Delors, expresidente de la Comisión Europea y una de las figuras más destacadas en la historia de la construcción europea, a sus 95 año, ha roto su silencio para decir que:”El clima que parece reinar entre los jefes de Estado y de gobierno y la falta de solidaridad europea representan un peligro mortal para la Unión Europea”. Sí, hay distintas maneras de enfrentarse a esto, y me temo que no ganará la mejor, la de la solidaridad y la de la esperanza, porque la del egoísmo está al acecho.

Publicado en La Opinión, de Murcia el 1-4-2020

TORRA, DIAZ AYUSO, Y LA TINTA DEL CALAMAR

Viernes, 17 abril, 2020

No es el momento, en absoluto, de cuestionar el funcionamiento de la sanidad española con respecto a como afrontar la lucha contra el coronavirus. No, es el momento de que los ciudadanos hagamos aquello que se nos dice, que nos mantengamos en casa, que procuremos ir lo menos posible a los supermercados, que guardemos la cuarentena que se nos pide, porque es la única manera de que el virus no se propague.

No, no es el momento de convertirnos en técnicos y dar soluciones de Perogrullo a este gran problema. No lo es, pero quizás sí sea el momento de reflexionar sobre la efectividad de ciertas transferencias hechas a las autonomías, por ejemplo las de sanidad, porque algo tan importante para la sociedad, en España, depende de los gobiernos regionales, que hace años que tienen transferidas, prácticamente, todas las competencias en este campo (excepto Ceuta y Melilla), habiendo creado cada una de ellas sus propios servicios autonómicos de salud, y en muchos casos, cada Gobierno regional ha ido decidiendo sobre la sanidad publica en función de sus intereses ideológicos, que ha impulsado a algunos de ellos a favorecer la fortaleza de la sanidad privada, o lo que es igual, intereses empresariales, en detrimento de la sanidad publica, de la que han ido recortando hasta dejarla en su minima expresión. Entre otras, se encuentras dos autonomías dirigidas por quienes, en teoría, tienen distintas ideologías, pero que en el fondo coinciden en algunas cosas, por ejemplo, en la manera de empobrecer la sanidad publica. Sí, dos autonomías, una presidida por Quím Torra, la otra presidida por Isabel Díaz Ayuso, que coinciden en ser las que más están gritando ahora, las que están dando más la nota para que el ruido desvíe la atención de lo que se ha venido haciendo mal desde hace años, en las comunidades presididas por ellos.

TORRAAsí es, el señor Torra, desde Cataluña, y la señora Díaz Ayuso, desde Madrid, vienen, un día si y otro también, diciendo tontunas como que el Gobierno central no les deja actuar adecuadamente en su comunidad, respeto a este tema, porque al parecer, les está impidiendo realizar las compras de los materiales necesarios para combatir el coronavirus. Así, como suena, un ruido en el que coinciden los que aparentemente están tan alejados ideológicamente, seguramente porque no lo están tanto.

En el tema catalán, lo que son las cosas, tanto mirar a Europa, para despreciar a España, y mientras Cataluña destina un 3,7% de su PIB a la sanidad, la Europa de los 15 dedica una media de 7,2% y España destina un 5,9% al gasto sanitario público Y es que, Cataluña continua entre las Comunidades Autónomas con peor sanidad pública, tal y como se pone de manifiesto en el ultimo informe sobre Los servicios sanitarios de las CCAA 2019 realizado por la Federación de Asociaciones para la Defensa de la Sanidad Pública. Un informe que sitúa a Cataluña en el cuarto lugar por la cola del ranking nacional (14ª de 17), sin abandonar el grupo de las cuatro últimas posiciones, en el que se encuentra desde 2015, cuando en el 2009 se encontraba situada en 5º lugar.

DIAZ AYUSOPor otra parte, los datos recogidos por el Observatorio Madrileño de Salud, sitúan la sanidad pública madrileña en parámetros negativos muy alejados de la media del resto de comunidades autónomas. Tal y como apuntan, en atención hospitalaria y especializada, existe una media de espera de 148 días, y 590.517 personas están en listas de espera reconocidas, lo que supone un 8,96% de la población. Se ha producido una reducción del total de camas hospitalarias con financiación pública en la región (793 camas menos) y desde 2009 aquí se ha registrado una reducción de personal de más de cinco mil profesionales.

Pues bien, con estos datos, estos son los que más ruido están haciendo. Justo como hacen los calmares con su tinta, utilizar una estrategia de evasión.

Publicado en La Opinión, de Murcia, el 25-3-2020

LOS VALORES DE CLARA PONSATÍ

Viernes, 17 abril, 2020

Según la RAE, la definición de despreciable lleva implícita la calificación de vil, mezquino, indeseable, rastrero, servil, miserable, ignominioso, infame, abyecto, fastidioso, vitando ( que es odioso, execrable o abominable) y otras expresiones por el estilo que definen muy bien la manera con la que el pasado día 15 se manifestaba en las redes sociales la eurodiputada de la Generalitat Clara Ponsatí, que en el colmo de la desvergüenza, colgaba en su cuenta de Twitter un mensaje en el que, tras abogar por el cierre de la capital española, ante el brote de coronavirus, finalizaba con la frase “de Madrid al cielo”, mofándose así de los más de 200 muertos que en ese momento registraba la capital de España, y de sus familiares.

PONSATIPor fortuna, vivimos en un país en el que la mayoría de la gente posee valores que les hace no comprender el extraño y vergonzoso sentido del humor de la diputada por España (le guste o no, es así) en el Parlamento Europeo, e inundaron las redes mostrando su desprecio ante tamaña barbaridad. Y la señora Ponsatí (lo de señora es una licencia mía) hizo lo que hacen, los y las cobardes, que se amparan en las redes para mostrar su verdadera cara y que no son capaces de aguantar la presión de la crítica y del desprecio de los demás hacia sus “gracietas”, así es que borró el tweet. Lo borró, en una muestra más de su personalidad, pero lo bueno que tienen las redes es que todo queda, y esta “perla” de quien se supone que debería de poseer algunos valores indispensables para la convivencia como, por ejemplo, el respeto hacia los demás, ha quedado.

Como no podía ser de otra manera, el mensaje fue retuiteado por el también huido de la justicia española y eurodiputado, Carles Puigdemont, que igualmente acostumbra a mostrar en las redes su altura moral al hablar de una España contaminada en los términos, “¡Antes infectada que rota!”, porque para este personaje, lo más importante no es lo que está pasando con el coronavirus, es el rédito que el independentismo puede sacar de todo esto, como muestran las pretensiones de Torra de que Cataluña, y solo Cataluña, tuviese un trato diferencial, como eso de aislarla.

Lo triste es, que aunque la frase de Ponsatí ha recibido muchas críticas por parte del ámbito social y político, lo cierto es que, las procedentes del mundo independentista se han hecho con sordina y casi justificando la expresión, como se pone de manifiesto en lo publicado por un miembro de Junts per Catalunya, el diputado en el Congreso, Sergi Miquel, que ha dicho que: “Seguro que hay una expresión más oportuna para decir lo que seguramente todos compartimos”. Y me he quedado helada. ¿Todos comparten lo que ella ha publicado, con el único pero de la oportunidad? ¿De verdad todos son tan despreciables? ¿El incluido? ¿Se puede ser tan de derechas como son ellos y con tan pocos valores de amor al prójimo como los que muestran?

PONSATI IIPonsatí, con ese aire “frailuno”, y un tanto “pitufillo”, con el que se pasea por Europa despotricando contra nuestro país, y contra todo lo que no sean “sus valores”, se ha caracterizado siempre por su odio a España, alcanzando el cenit de su paranoia en su estreno como diputada en el Parlamento Europeo con una intervención en la que dijo que la “intolerancia” española contra los judíos inspiró a Adolf Hitler para llevar a cabo el holocausto. Ya ven, al menos reconoció que España existía en 1492. Y como quiera que esta tontuna no puede ser producto de su ignorancia, hemos de pensar que bebe en las fuentes del revisionismo histórico de Jordi Bilbeny fundador del Institut Nova Història y responsable (esto de los judíos es nuevo) de la teoría de que Colón, Cervantes, Leonardo da Vinci o Santa Teresa (últimamente Shakespeare, esto es un no parar) eran catalanes. Y todo esto con dinero público de la Generalitat, de todos los españoles. De esos que están muriendo en Madrid por el coronavirus, también.

Publicado el 18-3-2020 en La Opinión, de Murcia.

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