LOS JARRONES CHINOS

Sábado, 22 diciembre, 2018

Estamos a punto de finalizar el 2018. Un 2018 de sobresaltos varios, de elecciones con sorpresas, de decisiones asombrosas, de declaraciones sorprendentes. images (6)Tan sorprendentes como las de José María Aznar, que envalentonado porque al frente del PP está un líder criado a sus pechos, no duda en desvariar dudando de la vocación constitucional del PSOE. Sí, el ex presidente del Gobierno, en un acto celebrado en Zaragoza, se permitió poner en cuestión la vocación constitucionalista del Gobierno de Sánchez, a la vez que proclamaba:”Me declaro integralmente constitucionalista”, resaltando el “extraordinario” cambio experimentado por España durante los últimos 40 años, logrando lo mismo que Inglaterra en 180 años y Estados Unidos en 88, siendo la “base esencial” la Constitución, que “no es un problema”, sino “la solución” porque “los que son un problema son los que la cuestionan”.

Pues que bien, porque este ardor defensivo de la Constitución no lo tenia cuando José María Aznar, en 1979, arremetía contra UCD (ahora no claro) expresando su total comprensión hacia quienes se abstuvieron en el referéndum que aprobó la Constitución. Y lo hacía en un artículo publicado en el diario Nueva Rioja el día 23 de febrero de 1979, ya como militante de AP, donde opinaba que el consenso había provocado “la desconfianza de una enorme masa de españoles en el buen funcionamiento del sistema democrático”. Desconfianza que, según él, quedó “palpablemente demostrada en el elevadísimo índice de abstención que se produjo en el pasado referéndum”. Para señalar, en el mismo artículo, que “tal como está redactada la Constitución, los españoles no sabemos si nuestra economía va a ser de libre mercado o, por el contrario, va a deslizarse por peligrosas pendientes estatificadoras y socializantes; si vamos a poder escoger libremente la enseñanza que queramos dar a nuestros hijos o nos encaminamos hacia la escuela única”, para continuar poniendo en cuestión la propia Constitución. Así mismo. Pero como la memoria es muy selectiva ahora se ha convertido en el adalid de la Constitución. Cosa que nos parece muy bien, porque nunca es tarde para rectificar.

Que, José María Aznar, diga que las fuerzas constitucionalistas están situadas en el centro derecha, haciendo notar “la responsabilidad” de los tres partidos de la derecha, PP, Cs y Vox, para mantener el orden constitucional, es de traca, teniendo en cuenta que VOX aboga por la eliminación de las Autonomías y un montón de cosas más que forman parte de la actual Constitución Española.

descarga (21)Y así las cosas, otro “jarrón chino”, Rodríguez Zapatero, se descuelga con unas declaraciones en las que manifiesta que no comparte que a los independentistas catalanes se les llame golpistas, animando a Pedro Sánchez, a seguir por el diálogo, porque “no hay ninguna duda de que es el camino”. Según él, “La reacción inteligente es convencerlos, reconocer que hay un problema, en el que ellos no tienen casi ninguna razón”. Al parecer, este hombre no conoce los resultados electorales de Andalucía. Resultados que no se pueden centrar en el ámbito autonómico y que demandan otras políticas del Gobierno. Por cierto, la RAE define el golpe de Estado como la ‘usurpación violenta del gobierno de un país’. Pues tras haber visto la actuación de Puigdemónt, la violencia de los CDR y las declaraciones de Torra, no puedo coincidir con Zapatero. Al hilo de esto, Rufián le ha defendido: para hacérselo mirar.

descarga (23)Por cierto, oyendo a Aznar y Zapatero, no resisto la tentación de recordarles la frase acuñada por Felipe González: “Los expresidentes de Gobierno son como grandes jarrones chinos en apartamentos pequeños: Se supone que tienen valor y nadie se atreve a tirarlos a la basura, pero en realidad estorban en todas partes”. Pues eso.

  • Publicado en La Opinión, de Murcia, el 19-12-2018
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LA MEJOR CONSTITUCIÓN

Miércoles, 5 diciembre, 2018

images (4)Mañana se cumplen cuarenta años de la aprobación de la Constitución que todos los españoles nos dimos, en 1978. Incluidos los catalanes, que ahora niegan la mayor, pero que no pueden borrar que la Constitución fue aprobada, en Cataluña, con un 90% de los votos, sobre un 67,9% de participación, siendo lo más significativo que el altísimo apoyo catalán a la Constitución de 1978 fue un poco más alto que la media española, siendo el voto negativo catalán (4.61%), mucho más bajo, por ejemplo, que los de Cantabria, Castilla La Mancha y Madrid. Incluso hubo dos diputados catalanes entre los siete ponentes constitucionales: Jordi Solé Tura y Miquel Roca Junyent.

Pero hasta construir una constitución que gustase a la mayoría. Hasta dotarse los españoles de lo que hace libre a un pueblo, su Carta Magna, todos y todas, tuvimos que recorrer un largo camino. Un camino difícil y muchas veces peligroso. Por eso nos entristece cuando comprobamos que algunos, que no vivieron por edad aquella época convulsa y difícil de España, se permitan hablar de la Transición democrática, de la Constitución Española, con el desprecio con el que lo hacen.

images (5)Al parecer, ignoran que aquellos juristas que trabajaron en la elaboración de la Constitución Española, aquellos periodistas que ponían en peligro sus vidas para contar la verdad (de 1976 al 78 murieron dos periodistas y varios fueron atacados), aquel pueblo que salía a la calle pidiendo amnistía y libertad, luchaban contra las sombras de un ejercito fiel al dictador, de una ultraderecha envalentonada y amenazante, de una policía a la que había seleccionado el régimen y de unos grupos terroristas ETA, GRAPO Y FRAP (este se disolvería en 1978) y de grupos de ultraderecha que no ayudaban nada a que las cosas se pudiesen ver de manera sosegada y tranquila.

Difíciles circunstancias que se solventaron para hacer posible una democracia plena, gracias a una buena Constitución. Una Constitución, y como consecuencia de ello una democracia, que permite ahora que algunos ignorantes critiquen la transición como si hubiese sido posible hacerlo mejor. Da la sensación de que hubiesen preferido otra guerra civil, como la hubiesen preferido las gentes de ETA y grupos de extrema derecha, que incrementaron sus atentados tras la Ley de amnistía promulgada tras la muerte de Franco, porque confiaban en entrar en una espiral de acción-reacción que llevara a una situación difícil de soportar para, como consecuencia de ello, obligar a un cambio revolucionario. Como lo que buscaba la llamada matanza de Atocha de 1977. Un atentado cometido por terroristas de extrema derecha, en el centro de Madrid, la noche del 24 de enero de 1977: cinco abogados fueron asesinados, lo que marcó trágicamente la Transición española iniciada tras la muerte Franco.

descarga (20)En mi opinión, el contenido de la Constitución Española no se entendería sin hablar de la situación de España tras la muerte de Franco. Sin hacer un recorrido por la tensión que creaban diariamente ETA y la ultraderecha. Sin acordarnos de las amenazas, un día si y otro también, de golpes de Estado por parte de un ejército muy unido a Franco. No, la Constitución Española no se entendería sin todo ello, porque todo eso nos muestra la generosidad de todos los partidos políticos para ceder en sus exigencias y buscar el consenso y el bien común. Los periodistas que trabajábamos en aquellos momentos en Madrid, sentimos con gran intensidad todo lo ocurrido porque tuvimos una relación directa con todo ello. Yo viví la noche del 23f ante el micrófono de RNE, con el ejército deambulando por los pasillos de la Casa de la Radio, y recuerdo todo lo ocurrido con admiración hacia todos los españoles que hicieron posible la democracia porque supieron tener sentido de Estado. Algo que ahora echamos en falta.

Todo es susceptible de mejora, pero aquella fue la mejor Constitución posible.

Publicado en La Opinión, de Murcia, el 5 de diciembre de 2018

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