LA VIGENCIA DE ANTONIO CAMPILLO

Lunes, 21 mayo, 2018

Antonio CampilloConocí al artista Antonio Campillo en el 2008. Yo estaba haciendo, para este periódico, una serie de perfiles (después esos perfiles pasaron a formar parte de un libro), a personajes nacidos o residentes en esta tierra. Había tenido el placer de conocer su obra así es que me encontré con él para charlar de manera sosegada y tranquila, para conocerle más de lo que reflejaba su trabajo, y creo que lo conseguí, porque esa conversación; que recordaré siempre, dejó en mí una profunda admiración por su obra y un gran respeto por la persona.

Museo 3Y es por esa admiración, por ese respeto, por lo que hoy les hablo de algo que me hace especialmente feliz, porque pasados los años de su adiós continua presente en la memoria y en la admiración de muchos otros que aman el arte con mayúsculas y que procuran que la obra del maestro se expanda por nuestra geografía, porque Antonio Campillo estará representado en el Museo Ibáñez de Olula del Río; que según los expertos alberga la colección de arte contemporáneo más importante de Andalucía, y que es uno de los centros culturales más activos de esa comunidad. Y es allí donde se dedicará una sala monográfica a la obra del artista murciano (privilegio del que, en ese museo, sólo disfrutan contados artistas, como Goya y Antonio López) donde se ofrecerán 41 esculturas, 5 de ellas de gran formato, y 28 dibujos que muestran distintas técnicas, materiales, temas y épocas que revelan la gran capacidad de uno de los escultores figurativos mas importantes del siglo XX. Y todo ello, gracias a un convenio firmado por la Fundación de Arte Ibáñez Cosentino que gestiona el museo y la Fundación Antonio Campillo. Convenio que ha dado como resultado un contrato de depósito; entre las dos instituciones, por un periodo inicial de 5 años.

A partir de junio, la obra de Antonio Campillo se sumará al cuidado discurso histórico–artístico presente en el museo teniendo como vecinos a algunos de los más destacados artistas españoles de todos los tiempos: desde Goya a Antonio López (con 11 obras, y después del Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía de Madrid, este centro es uno de los que guarda más creaciones del artista manchego) pasando entre otros muchos, por Sorolla, Zuloaga, los Madrazo (Federico, Raimundo y Ricardo), Eduardo Rosales, Esquivel, Benlliure, y una lista que se haría interminable entre los que deberíamos incluir los más destacados artistas almerienses del siglo XX.

MuseoEs inevitable que al hilo de esta noticia, no podemos evitar acordarnos de aquella entrevista que le hicimos en plena huerta, en la antigua casa de sus padres, en un jardín que contaba con la presencia de esas esculturas de mujer que le hicieron un artista de una gran singularidad. De esas obras fácilmente identificables y a las que llamamos “campillos” y que lucían en una tierra de la que el formó parte desde su nacimiento, desde siempre. Que invitaban a la confidencia y a que el maestro nos confesara que el fue un niño que dibujo mucho desde pequeño porque “primero fue el dibujo y después la escultura” pero es que, nos decía, no se puede esculpir sin tener un conocimiento profundo del dibujo. Y él tenía ese conocimiento. Y lo fomentó, y lo reflejó en esas creaciones que le hicieron ganar el Premio Nacional de Escultura Francisco Salzillo, para permitirle viajar y conocer a artistas de la talla de Marini y Manzú. Y pasado el tiempo, volver a lograr ese prestigioso premio con su obra “Venus en Bicicleta”, que lo impulsó a alcanzar su estilo definitivo porque es, a partir de ese momento, cuando inicia la colección de figuras de mujer que le dieron reconocimiento de virtuoso de la escultura.

Antonio 2Si es verdad lo que decía Gaudí de que “la escultura es el juego de la luz”, la obra de Campillo es el destello de su alma de artista.

Publicado en La Opinión, de Murcia, el 16-5-2018
Anuncios

A %d blogueros les gusta esto: