LA IGNORANCIA DE LA SEÑORA COLAU

Miércoles, 25 abril, 2018

Al parecer, el filósofo español, José Ortega y Gasset, dio forma al siguiente aforismo: “Todos los empleados públicos deberían descender a su grado inmediato inferior, porque han sido ascendidos hasta volverse incompetentes”. Más tarde, el canadiense Laurence J. Peter, deduce los dos siguientes: “Con el tiempo, todo puesto tiende a ser ocupado por un empleado que es incompetente para desempeñar sus obligaciones y el trabajo es realizado por aquellos empleados que no han alcanzado todavía su nivel de incompetencia”. Así es que el “principio de Peter “ (ya se sabe que los anglosajones tienen más influencia global que los españoles) tuvo un antecedente español, y del análisis de cientos de casos de incompetencia en las organizaciones: “da explicación a los casos de acumulación de personal, según el cual el incremento de personal se hace para poner remedio a la incompetencia de los superiores jerárquicos y tiene como finalidad última mejorar la eficiencia de la organización, hasta que el proceso de ascenso eleve a los recién llegados a sus niveles de incompetencia”.

B3Y ese es el nivel que ha alcanzado la alcaldesa de Barcelona, Ana Colau: su máximo nivel de incompetencia. Porque una cosa es ser una agitadora de masas vecinales; con todos mis respetos para esa masa, y otra cosa muy distinta gestionar y representar a una ciudad como Barcelona, la capital de Cataluña y la segunda ciudad en importancia de este país llamado España.

No sabría explicarles la mezcla de sensaciones que me albergó cuando, en un acto un tanto chabacano y ausente de la importancia que debe de tener el bautizo de una calle en la ciudad condal, la señora Colau, como si estuviese en un mercadillo de barrio, pregonaba a los cuatro vientos algo que nos dejó anonadados. B8Sí, ella despojaba al almirante Cervera de la honra de dar nombre a una calle de Barcelona porque, haciendo alarde de una indocumentación supina, aseguraba que al humorista Pepe Rubianes, le habría gustado que “su amado público se haya reunido para quitarle el nombre de esta calle a un facha”. Una expresión que demuestra el grado de desconocimiento, de incultura, que la señora Colau alberga sobre la historia de este país: ni siquiera la dictadura castrista osó quitar los dos bustos del personaje que aún permanecen colocados en el castillo de los Tres Reyes, en Santiago de Cuba, y en el museo de la Real Fuerza, en La Habana. La señora Colau ignora; como ignora otras muchas cosas, que el Almirante Cervera jamás se identificó con el conservadurismo, antes al contrario, se adhirió a la revolución democrática de 1868 que destronó a los Borbones, apoyó la monarquía de Amadeo y la legalidad republicana de 1873. Siempre del lado de los liberales. B5Pero miren por donde, aparece alguien que reinventa la historia para quitarle la calle y adjudicársela a quien dijo cosas como: “A mí, la unidad de España me suda la polla por delante y por detrás, que se metan a España en el puto culo, a ver si les explota dentro y les quedan los huevos colgando del campanario”. Y perdonen tanta “finezza”, pero es lo que el señor Rubianes (nacido en Villagarcía de Arousa pero catalán, por la gracia de Dios) declaraba esto en una entrevista que le hacían en TV3 en 2006. Y ha sido a este personaje, mediocre actor y director de andar por casa en Cataluña, al que se le ha dedicado la calle en detrimento del almirante Cervera al que, Colau, en su infinita ignorancia, llama facha desconociendo que no podía ser un fascista porque esta ideología nació durante el periodo de entreguerras en Europa en 1919, inmediatamente después del fin de la Primera Guerra Mundial y es en 1922, con la llegada del dictador Benito Mussolini al poder en Italia, cuando se comenzó a instaurar esta ideología en nuestro continente. Pero es lo que hay. La torpeza y el sectarismo, no tienen límites: La alcaldesa de Barcelona tampoco.

Publicado en La Opinión, de Murcia, el 25-4-2018
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QUERER A CARTAGENA NO ES ESO

Jueves, 19 abril, 2018

El pasado lunes viajaba con mi coche a Cartagena, lo que no se si será oportuno decirlo así, públicamente, ya que yo no nací en esa bonita ciudad y al parecer, el señor que será candidato de Movimiento Ciudadano a dicha alcaldía, y que ya fue alcalde de la misma en función de su pacto de legislatura con el PSOE y Cartagena Sí Se puede, pide pureza de sangre (espero que no a los visitantes), no solo a los que se presentan a candidatos a la alcaldía, también a los que osan aparecer en la puerta del Ayuntamiento de Cartagena para participar en un minuto de silencio por una victima de violencia de género como este señor ponía de manifiesto, entre otras muchas lindezas, en una entrevista que en ese momento le estaban haciendo en Onda Cero, de Cartagena.

AAAAAAAAAPorque sí, el hoy concejal del ayuntamiento de Cartagena y ex alcalde de esa ciudad, José López, reprochaba en dicha entrevista la presencia de la Consejera del Gobierno Regional, Noelia Arroyo, porque según dijo, “no trabaja en el ayuntamiento”. Lo que ciertamente me dejó impactada, vamos que me descolocó. Y continuo en ello porque, no tengo claro si no podía estar porque, según el, no es cartagenera (me costa que ella siempre presume de tal cualidad), o porque en ese minuto de silencio solamente podían estar los que trabajasen en el Ayuntamiento. Pero lo que me dejó más sorprendida, con ser esto ya suficientemente ridículo, es el tono, chulesco y despectivo, con el que se refería a la próxima candidata del PP a dicha alcaldía, para las próximas elecciones, Noelia Arroyo, por lo que me “empape” de dicha entrevista como si hubiese estado oyendo a alguien del que pudiese aprender algo.

Y lo que aprendí es que produce tristeza que en el noble campo de la política (sin ella no es posible la democracia) haya sitio para gente capaz de decir tantas barbaridades en tan poco tiempo. Y sí, su verborrea carente de contenido mínimamente sensato, me confirmo que hay mucha falocracia en esta sociedad nuestra: ese aire faltón al referirse a Noelia Arroyo no lo hubiese utilizado con algún candidato masculino. AAAALos que padecen de ese síndrome tienen un miedo atroz a enfrentarse a una mujer con mayor capacidad que ellos (pobrecilla lo que estará padeciendo la actual alcaldesa de Cartagena Ana Belén Castejón, que ha de aguantarlo todos los días), así es que a lo largo de la entrevista me sentí atacada como mujer cuando al referirse a la consejera la llamaba “ esa chica”, usando un lenguaje despectivo y calificándola de “peluca rubia y labios bien pintados” (me recordó por su lenguaje soez y antiguo a otro espécimen de las cavernas como el antiguo alcalde de Valladolid, León de la Riva, del PP, que hablaba de los “morritos”, de Leyre Pajín, cuando esta era ministra) y en el colmo del desatino “entró a matar” descalificándola para el puesto de alcaldesa de esa noble ciudad porque, según él, se caso en la Catedral de Murcia (mintió, porque lo hizo en Cartagena), viste traje de huertana y, según él, le gustaría más llamarse Fuensanta que Caridad o Rosell. Sí, esa fue la altura de las intervenciones del “docto” político: le dieron un tiempo precioso en un medio de comunicación y lejos de hablar de sus propuestas, de sus cualidades como gobernante, de sus capacidades, se dedicó a descalificar a su futura contrincante de manera barriobajera y faltona.

AEste hombre habla a borbotones, quiere decir miles de palabras en poco tiempo, y cuando esto ocurre se deja poco espacio para la reflexión inteligente y razonada. Que difícil es creer en alguien que habla desde las vísceras, porque queda poco espacio para el argumento medianamente inteligente, así es que finalizó la entrevista y fue incapaz de transmitir a los ciudadanos de Cartagena sus ideas sobre la ciudad, si es que las tiene, enredado en la descalificación de su futura contrincante, Noelia Arroyo.

¿Saben que les digo? le tiene miedo.

Publicado el 18-4-2018

EL LENGUAJE BÉLICO DE LÓPEZ MIRAS.

Jueves, 12 abril, 2018

En los últimos días el Presidente de la Comunidad Autónoma de Murcia, López Miras, ha hecho gala de un “ardor guerrero” ciertamente digno de estudio. Es cierto que hay que comprender que es joven y como tal ha de tener algunos momentos de cierto carácter impulsivo, pero quizás esos impulsos debería encauzarlos por otros derroteros distintos a la utilización de un discurso absolutamente bélico que no beneficia en nada a una personalidad, la suya, que aparenta un cierto aire bonachón y un tanto tranquilón también (ya se sabe que las personas metidas un poco en carnes dan la sensación de ser de natural apacibles), así es que, es por ello, que extraña el terreno en el que ha entrado en los últimos tiempos, con sus intervenciones en actos como en el de la Convención de su partido, el PP, en Sevilla, y su última aparición en los Desayunos de TVE.

m2Por lo que se ha podido ver en las imágenes de su participación en el foro Diálogos Populares, dentro de la Convención Nacional del PP, su parlamento lo llevaba escrito, así es que no puede ser un súbito entusiasmo motivado por estar ante un foro de personas afines y en un acto tan principal. Y si lo llevaba escrito, debemos pensar que previamente existió reflexión sobre ello, sobre el contenido, sobre la barbaridad que diría. Pero lo dijo. Nuestro presidente comparó la Murcia socialista del año 1992 con la Alemania nazi del año 1933. Así, como suena.

En su intervención, triunfalista y casi mesiánica (le brillaban los ojos de puro entusiasmo), habló de que este país lleva 40 años de democracia pero, destaco sobre todo, que ha habido en ese periodo dos años trascendentales, 1996 y 2011. Por supuesto, periodos coincidentes, faltaría más, con sendas victorias nacionales del Partido Popular que, según López Miras, permitieron sacar al país de “la crisis económica y social fomentada por los gobiernos del Partido Socialista”. Para continuar hablando, en el colmo de un incontrolable entusiasmo partidista, de la “ruina” de la agricultura y el empleo en Murcia hasta 1995, año en que, por supuesto, ganó el PP. López Miras se podía haber quedado ahí, pero no, se encontró cómodo en su discurso y soltó lo que llevaba preparado y es que, según él, en el contexto de aquella situación critica, antes de que el PP ganara, claro, “se incendió el Parlamento regional, como se incendió en el año 33 el Reichstag alemán”. Sí, López Miras comparaba el incendio de la Asamblea Regional de Murcia en 1992; consecuencia de un cóctel molotov lanzado por algún manifestante que participaba en las protestas de los trabajadores de la Bazán en Cartagena, con el incendio del Parlamento Alemán ocurrido poco después de que Hitler accediera a la Cancillería del Reich (algo que a Hitler le vino muy bien para imponer su régimen totalitario, suprimiendo derechos constitucionales y persiguiendo a todo el que no le gustaba). Pero si esta comparación ya me pareció incalificable, sin palabras me quedé con su entrevista en los Desayunos de TVE.

m1Debo de confesarles que me incorporé tarde a la entrevista que le hacían en La 1, pero me dio tiempo a vivir un momento impagable, cuando le dijo al presentador del programa: “Sergio, he venido a conocer a Paz Vega”, ante la atónita mirada de Sergio Martín que, un poco “descolocado”, acertaba a decirle: “Está por ahí, ahora te vas a cruzar con ella”. Así es que con este final pensé que seguramente no me había perdido nada interesante pero, miren por donde, a lo largo de la entrevista, tuvo tiempo para continuar con su lenguaje bélico al defender a Cristina Cifuentes acusando a la oposición en Madrid de poner en marcha un “pelotón de fusilamiento” y “cacería” porque, según él, las explicaciones de Cifuentes habían sido “suficientes”: “Mientras no se demuestre lo contrario, Cristina es para mi un ejemplo de honradez y honestidad”.

Después de todo esto yo estoy en un sinvivir: ¿llegaría a conocer a Paz Vega?

Publicado en La Opinión, de Murcia, el 11-4-2018

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