PODEMOS Y LOS GESTOS

Jueves, 20 octubre, 2016

CUANDO SE ENFRENTAN ENTRE SÍ, COMO ELLOS HACEN UN DÍA SÍ Y OTRO TAMBIÉN, ES PORQUE HAY DEBATE SANO U CONSTRUCTIVO MIENTRAS EL MISMO CASO EN LOS DEMÁS PARTIDOS ES CALIFICADO POR PODEMOS COMO DE ENFRENTAMIENTOS Y RUPTURAS.

CHURCHILLWinston Churchill, no solo fue uno de los políticos más reconocidos del siglo XX, fue también un escritor de éxito—se le concedió el Nobel de Literatura 1953– y, sin lugar a dudas, fue un símbolo de la lucha contra el nazismo y la barbarie. La imagen de Churchill, con su gabán, su sombrero, su eterno puro, y el signo de la victoria que hacia con los dedos índice y corazón de su mano derecha, quedó íntimamente asociada a la Segunda Guerra Mundial porque estuvo al frente del Gobierno de Inglaterra, del único país de Europa que había quedado en pié después de declarar la guerra al Tercer Reich.

Bueno, pues algunos se permiten hacer chascarrillos y gracietas, sobre él, en sus cuentas de Twitter —cuantas tontunas aguantan las llamadas redes sociales—y aprovechando no se que “Pisuerga” utilizan la figura del político británico para meterse, de paso, con los suyos. Sí, el secretario general de Podemos, Pablo Iglesias, ha utilizado al que fuera primer ministro británico, Winston Churchill, para criticar el gesto de victoria que, al parecer, identifica también al secretario político de Podemos, Íñigo Errejón, ya que en los actos de ese partido; en el cierre de los mismos, siempre se nos ofrece la imagen de Iglesias levantando enardecido su puño, mientras que Errejón, más mesurado; según Iglesias, más tibio, levanta su mano derecha y con los dedos forma el signo de la victoria. Pero esto, al parecer, no termina de gustarla a Iglesias—yo creo que a Iglesias últimamente no le gusta nada de Errejón–y ha publicado cosas como”Todos los símbolos tienen memoria y, como el futuro, su corazón es antiguo. Solo los mediocres piensan que la historia nació con ellos”. Sí, esto lo ha escrito en su cuenta personal de Twitter, acompañando el mensaje con dos fotos, una de la activista estadounidense Ángela Davis, donde aparece con el puño cerrado, y otra de Churchill, donde alza los dedos índice y corazón formando una uve, un gesto que el británico hizo pasar a la historia.

ERREJONBueno, pues en ese partido; tan joven y tan moderno, en el que cuando se enfrentan entre sí, como ellos lo están haciendo un día sí y otro también, es porque hay un debate sano y constructivo mientras que el mismo caso en los demás partidos es calificado por ellos como de enfrentamientos y rupturas, ya existen algunos bandos; los más significativos los encabezados por Iglesias y Errejón, así es que los seguidores de este último han respondido en tropel y ahí tenemos a todas las redes sociales tan queridas para ellos, y tan utilizadas también, echando humo entre unos y otros porque los llamados errejonistas; existe ya ese término, se han lanzado a la yugular de Iglesias por la publicación del “original” mensaje porque entienden que alude indirectamente a Errejón. Y así están las cosas. Ya no solo rivalizan en la defensa de sus ideas; a ver quien es capaz de exponerlas más brillantemente. No, en el colmo de la originalidad, ahora se enfrentan por quítame allá una manera de mostrar mi entrega en los actos de lustre electoral o meramente partidista. Ahora confrontan por lo de levantar el puño o hacer el signo de la victoria.

Pero en el colmo de la desmesura y si me apuran del disparate ideológico, ahora, el señor Iglesias, no está de acuerdo con eso de “si se puede” y pretende cambiarlo por otro más original y es que, el secretario general de Podemos , publicó el pasado sábado, en la misma red social, un mensaje donde afirmaba que Podemos debía sustituir el lema “sí se puede” por “luchar, crear, poder popular” que, miren por donde, es el mismo que figura en la cuenta de Twitter de Izquierda Unida.

Este chico nos tiene en un sinvivir: es que no se aclara.

Publicado en La Opinión, de Murcia el 19-10-2016

NO SOLO DEL PSOE VIVIMOS

Jueves, 13 octubre, 2016

Coincidirán conmigo en que mucho de estupidez humana, y si me apuran de cretinez, tiene la retirada del nombre de Juan Antonio Samaranch de esa escultura conmemorativa de los Juegos Olímpicos de Barcelona,

PEDRO SANCHEZLos avatares del PSOE ocupan tanto a los medios de comunicación que llevamos unos días que solamente parece existir el momento que vive el viejo partido socialista. Tan enjugascados estamos con esos acontecimientos, que nos olvidamos de otras cosas que han ocurrido y están ocurriendo en este país nuestro. Cosas que hubiesen merecido una mayor atención por parte de todos; es mi opinión, claro. Y como lo pienso así, no resisto la tentación de volver a algo que sucedió hace unos días en Barcelona y que me ha hecho recordar tiempos pasados.

En la dictadura, el que no era fascista era comunista. No había término medio, o conmigo o frente a mí, así es que el que no era fascista, y tampoco comunista, arreglaba el asunto diciendo eso de “yo soy apolítico”, que según la RAE es “quien manifiesta indiferencia o desinterés frente a la política” y que traducido al lenguaje de entonces es que no era franquista. Así es que España, en aquellos años, fue el país con más alto índice de apolíticos de Europa, y si me apuran del mundo mundial. Pero después de cuarenta años de democracia, creíamos superado todo aquello, todo lo que hacia de nuestro país un lugar especial, cosas que percibías nítidamente cuando viajabas por Europa y exhalabas el extraordinario aroma de la democracia. Pero no, hay quienes se empecinan en continuar con el mismo lenguaje o actitud rancia y sin sentido.

Porque muy rancio y muy sin sentido es lo que ha ocurrido en el ayuntamiento de Barcelona, y que no ha tenido el eco que debería, no sabemos si porque quienes lo han provocado pertenecen a uno de esos partidos llamados emergentes que gozan de toda la comprensión y tolerancia de una parte de la sociedad y también de algunos medios, aunque comentan las mayores estupideces, o porque al parecer hay una cierta impunidad para determinadas tonterías.

ADA COLAUY una gran tontería, si se me permite la expresión, es la decisión que tomo hace unas fechas el Ayuntamiento de Barcelona, gobernado por Ada Colau, de Comú Podem, que ha traído como consecuencia la retirada del nombre de la placa de una escultura que recuerda los JJOO de 1992 que regaló a la ciudad el difunto presidente del Comité Olímpico Internacional (COI) José Antonio Samaranch—fue presidente de 1980 a 2001–. Pero aún pudo ser peor si la primera idea se hubiese impuesto, porque lo que se pretendió, en primera instancia, fue quitar la mencionada escultura alegórica a uno de los momentos que más brillo dieron a la ciudad condal. Pero no, al parecer esto no será suficiente, porque la CUP ha preguntado también al gobierno municipal si tiene previsto suprimir este nombre del Museu Olímpic i del Esport Joan Antoni Samarach, que le fue añadido tras la muerte de Samaranch en 2010 a propuesta del alcalde socialista Jordi Hereu. Y al parecer se estudiará “seriamente”. Y nosotros nos preguntamos donde queda el tan cacareado seny catalán, porque aún a riesgo de que alguien me tache de franquista—basan su estrambótica decisión en que Samarach lo era–, y ahora estamos en un momento en el que si no estas de acuerdo con los chicos de Podemos eres sospechosa de no ser de izquierdas, y si me apuran demócrata, yo me permitiré defender la figura deSAMARACH Juan Antonio Samarach, porque el recuerdo que dejó es el de haber sido un magnífico Presidente del Comité Olímpico internacional, un hombre que hizo posible las exitosas Olimpiadas de Barcelona y que fue respetado en todo el mundo del deporte, y por todo el que le conoció.

Coincidirán conmigo en que mucho de estupidez humana, y si me apuran de cretinez, tiene la retirada del nombre de Juan Antonio Samaranch de esa estatua conmemorativa de los Juegos Olímpicos de Barcelona, porque esa ciudad tiene un antes y un después de la Olimpiadas del 82 y el hizo todo porque eso fuese posible.

Publicado en La Opinión, de Murcia, el 12-10-1016

EL PSOE NO ES EL PP

Jueves, 6 octubre, 2016

Que tristeza nos produce lo que está ocurriendo en el PSOE y lo que algunos pretenden que ocurra, hoy, a los que hicieron posible que, en siete años, ese partido pasara de la clandestinidad a gobernar este país, los llaman golpistas, como a Felipe Gonzáles

Días pasados, hablando con alguien del PP, este me decía que lo que está ocurriendo en el PSOE no podría pasar nunca en el PP. Por supuesto, le dije yo, en el PP nunca podría ser elegido su máximo responsable, en este caso Rajoy, por los militantes, ni cuestionado su funcionamiento porque debemos de reconocer que este partido lo tiene mucho más fácil. AZNAREl dedo mágico de Fraga Iribarne señaló a José María Aznar, y se hizo la luz en su partido. Y el dedo del no menos mágico José María Aznar—no hablaremos de su posterior arrepentimiento—señaló a Rajoy. Y aquí lo tenemos aguantando los embates de la vida sin proponerse, en absoluto, dejar su puesto y marcharse a su casa, entre otras cosas, porque aun no ha señalado con su dedo—no se si este es mágico o no—al que le sustituya. Porque las cosas en el PP se hacen así, y yo no entro en si es bueno o malo: es lo que hay. A partir de aquí, que importa la ola de corrupción que inunda este partido, Rajoy continúa y su dedo terminará señalando a su sucesor.

Dicho esto, que tristeza nos produce lo que está ocurriendo en el PSOE y lo que algunos pretenden que ocurra, porque las sociedades antiguas siempre avanzaron a lomos de la experiencia y sabiduría de los mayores pero hoy, en el PSOE, a los mayores, a los que hicieron posible que, en siete años, ese partido pasara de la clandestinidad a gobernar este país, los llaman golpistas: a Felipe Gonzáles, en las puertas de su partido en Ferraz, le ondearon carteles llamándole así. GOLPE DE ESTADOSí, algunos, de los que desconocemos que hacían la noche del 23 F, cuando Felipe González, junto al resto de diputados, temía por su vida en el Parlamento tomado por golpistas de verdad, hoy se permiten llamarle así a un hombre que, en el franquismo, tenia que utilizar un nombre supuesto que le permitiera obrar para hacer posible una democracia en su país. Sí, ese hombre que dedicó toda su juventud, en una dictadura, a defender a los trabajadores—era abogado laboralista—y a luchar por la democracia, ahora es llamado golpista por algunos que le deben poder decir esas barbaridades en los medios de comunicación, gracias a esta democracia que hicieron posible en este país, entre otros, nombres como Carrillo, un comunista, Fraga, un franquista, Suárez, un falangista, Felipe González un socialista, y tantos y tantos otros que nos procuraron cuarenta años de democracia y que parece molestar a según quienes.

Produce pena y desazón lo fácilmente que pueden ser manipuladas las masas porque, que algunos, que dudo mucho que fuesen socialistas, puedan llamar golpista, a más de a Felipe González, a Javier Fernández, el Presidente de Asturias—sus padres se conocieron en un campo de concentración y su abuelo fue fusilado—ha de parecernos aberrante y sin sentido. O no, quizás es lo que se pretende, la descalificación del socialismo, y que mejor que atacar a quien se ganó ser su máximo exponente en España y al que se le respeta en todo el mundo, menos aquí, al parecer. Pero quizás el deseo de buscar el desprestigio vaya más allá del socialismo, porque va calando ese poner en cuestión el valor de la transición democrática y de algunos que la hicieron posible, y es que no hay más que oír, de un tiempo a esta parte, el cuestionamiento de las bondades de aquella etapa y de lo que esta significó para este país. Es el discurso de aquellos que ahora se presentan como revolucionarios cuando esta nación ya no necesita de salvadores y si de hacer mejor esta democracia de la que todos disfrutamos, con sus imperfecciones, si, pero como alguien dijo hace muchos años “la democracia no es un sistema perfecto, pero es el menos imperfecto de los sistemas.”.

Yo me pregunto, que sería de nosotros si algunos que ponen en cuestión aquella etapa de nuestras vidas, hubiesen tenido algo que decir entonces: quizás hoy yo no podría escribir este artículo, pleno de tristeza, de desconcierto y de perplejidad.


AUSENCIA DE AUTOCRITICA

Lunes, 3 octubre, 2016

EL MANTENIMIENTO DE LA FUERZA DE UNA FORMACIÓN POLÍTICA COMO LA SOCIALISTA ES NECESARIO E IMPRESCINDIBLE PARA LA BUENA MARCHA DE ESTA COLECTIVIDAD. PERO NO PARECE QUE CORRAN BUENOS TIEMPOS PARA EL HISTÓRICO PSOE

FELIPE GONZALEZCuando en el 1982, el PSOE consiguió ganar por mayoría absoluta las elecciones que situarían a Felipe González en la Moncloa, con el apoyo de 202 escaños en el Congreso de los Diputados, los socialistas españoles habían recorrido un largo trecho formando parte de la historia de este país, porque desde que se pusiera en marcha el partido fundado por Pablo Iglesias—no el que unas veces quiere ser revolucionario y otras Socialdemócrata: el de verdad, el que simplemente quiso ser socialista–, en el 1879, esta formación ha sido parte importante de la historia de España, incluido un largo exilio de mas de treinta años para, al regreso del mismo, alcanzar en solamente siete años—desde la transición a la democracia–, el gran triunfo que haría cambiar este país. Y la presencia de este partido ha sido de vital importancia en la sociedad española, porque siempre ha dado ejemplo de sentido de Estado y de estar cerca de las pulsaciones de la sociedad.

Quiero decir con esto, que el mantenimiento de la fuerza de una formación política como la socialista es necesario e imprescindible para la buena marcha de esta colectividad. Pero no parece que corran buenos tiempos para el histórico PSOE, que se va desangrando en sucesivas elecciones y, al parecer, está entrando en un conformismo desazonante ante unos resultados muy preocupantes. Tan preocupantes, que estas siglas se sitúan en cuarto lugar en Euskadi y el tercero en Galicia sin que al parecer tiemblen ningunos cimientos de esa formación histórica y centenaria. Algo que si ocurrió cuando Almunia, en las elecciones generales del 2000, consiguiera 125 diputados, presentando la dimisión en esa misma noche, o lo acontecido en las elecciones del 2011 cuando Rubalcaba hacia lo propio al quedarse en 110 diputados.

ALMUNIAY no es que nosotros pidamos la dimisión de nadie, ni creamos que esa dimisión arreglaría todos los problemas de ese partido, pero si nos gustaría encontrar una mayor autocrítica, más capacidad de análisis en los responsables socialistas porque oyéndoles, con el mismo discurso de hace unos días, con el mismo mantra de hace unos días, con la misma decisión de tomar un camino, hacia no sabemos donde, de hace unos días, nos tememos que no serán capaces de dar con la senda adecuada, porque es imposible encontrar nuevos caminos si no se es capaz de analizar que es lo que se está haciendo mal, que equivocaciones se están cometiendo, porque algo se estará haciendo mal, y algunas equivocaciones se estarán cometiendo cuando en el Parlamento español se encuentra con 85 diputados y en dos comunidades tan importantes como Galicia y País Vasco se haya en la situación en la que está.

El bajón de votos y de representación parlamentaria, por parte de los partidos alejados de las tentaciones aventureras en el Parlamento vasco debería de inquietar y mucho. Sí, los resultados electorales que se han dado en Euskadi nos debería de ocupar de una manera especial, teniendo en cuenta que en estos momentos las formaciones políticas que abogan por referéndum y no se cuantas ocurrencias más— PNV, BILDU, PODEMOS—hoy son mayoría en el Parlamento vasco: cuentan entre todos con 57 diputados cuando la mayoría absoluta es de 38 diputados. Así es que tendremos que dar las gracias a que en estos momentos el Lendakari sea un hombre, Urkullo, que nada tiene que ver con aquel otro, Ibarretxe, que tantos quebraderos de cabeza provocó en los ciudadanos con sentido común: no quiero ni imaginarme juntos a los independentistas vascos; de antes, y a los independentistas catalanes; de ahora, con la ayuda inestimable de un Podemos absolutamente imbuido de tentaciones “referenduleras” difíciles de parar.

Publicado en La Opinión, de Murcia, el 28-9-2016

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