GOBERNAR SIN SER ELEGIDOS

Miércoles, 26 noviembre, 2014

Garamendi pretende desde la presidencia de una organización empresarial dirigir el país, gobernarlo sin que los españoles lo hayan elegido.

Mientras que al anterior presidente de la CEOE, Gerardo Díaz Ferrán, continua en la cárcel por una larga sucesión de irregularidades económicas que le llevaron a ser propietario de los más fastuosos yates y las más opacas cuentas corrientes, Arturo Fernández, presidente de la patronal madrileña (CEIM), se verá obligado a dejar el 18 de diciembre el cargo que ocupa desde 2007 por no se que de utilización de tarjetas Blacks y otras menudencias económicas y Jesús Terciado, presidente de Confederación Española de la Pequeña y Mediana Empresa (Cepyme) y vicepresidente de la CEOE, tuvo también que abandonar su puesto por cobrar, al parecer, de las empresas a las que contrataba la patronal de Castilla y León, cuando él la presidía; y otras varias cosas más. Pues bien, su sustituto al frente de Cepyme—por cierto fue vicepresidente con el defenestrado por listo Jesús terciado—ha decidido dar un paso al frente y presentarse a la elección de presidente de la patronal española CEOE, en competencia con Juan Rosell, que optará a la reelección. Y ha proclamado sus intenciones en un programa electoral titulado ‘De nuevo. Independencia, ética y transparencia’. Que no viene mal el titulo después de los escándalos de los responsables empresariales de distintos puntos de este país. No, no está mal hablar de ética y transparencia, aunque entre unos y otros hayan conseguido vaciar de contenido este concepto, pero lo que ya no nos parece tan bien es que, en ese programa, se abogue por qué la CEOE sea más influyente en la toma de decisiones de carácter político y económico—le parece poco lo conseguido hasta ahora– proponiendo ahondar en las reformas del mercado de trabajo, pretendiendo una mayor flexibilidad en las condiciones laborales—son insaciables—y lógicamente también en los salarios, abogando por despidos más baratos.

CEOE IISí, realmente esta gente es insaciable. Los empresarios españoles, que han estado un largo tiempo dirigidos por un declarado corrupto, ahora están liderados por gentes como el presidente de la Confederación Española de Organizaciones Empresariales (CEOE), Juan Rosell, capaz de pregonar que “hay que poner el contador a cero en contratación para combatir la dualidad del mercado laboral, retirando a los contratos indefinidos algunos de sus «privilegios» e incrementándolos para los temporales”, entre otras lindezas, contando al frente del Círculo de Empresarios, con Mónica Oriol. Esa señora capaz de decir, sin que se le mueva un músculo de vergüenza de su cara, que prefiere contratar “a una mujer de más de 45 o de menos de 25 años” para evitar “el problema” de que se quede embarazada.

No tengo nada en contra de los empresarios. Antes al contrario, creo en los empresarios decentes, que son la mayoría: porque crean empleo, porque generan riqueza, porque hacen que nuestro país avance. Pero siento pavor hacia los que, como hemos tenido la desgracia de padecer en los últimos años, ven a los trabajadores como enemigos, como personajes a los que es posible ordeñar en su sueldo y sobre todo en su dignidad como personas.

CEOE IY ahora se nos anuncia la candidatura para presidir la CEOE de un señor, Antonio Garamendi, que pretende desde la Presidencia de una organización empresarial dirigir el país, manifestando que “CEOE tiene que participar activamente como agente social en los debates que afectan a la médula y vertebración de España, como pueden ser la Unidad del Estado, la defensa de la Constitución y la Corona, la lucha contra la corrupción, la promoción de partidos políticos constitucionales, la unidad de mercado”. Vamos, gobernar sin haber sido elegido por los españoles.

Y nos extraña el fenómeno Podemos…

Publicado en La Opinión, de Murcia, el 25-11-2014

LLANTO POR RADIO EXTERIOR DE ESPAÑA

Martes, 18 noviembre, 2014

RNERecuerdo que la primera vez que viajé al extranjero lo hice a Luxemburgo. Fui de enviada especial de RNE para presentar un Festival de la Emigración y para hacer una serie de reportajes sobre los centros de emigrantes españoles que poblaban Centro Europa: diariamente realizaba un programa en Radio Exterior dirigido a ellos. Conocí a gentes de Asturias, de Galicia, de Andalucia, de Murcia. De todos los puntos de España, que vivían y trabajaban pensando en su país y para los que la voz de Radio Exterior de España les conectaba con su tierra, con la de sus padres y abuelos.

Radio Exterior era para ellos mucho más que una simple compañía radiofónica. Era la voz de su territorio, el cordón umbilical que les mantenía unidos a sus raíces. Y yo formaba parte de un equipo, con Pablo García y Olga Calleja, que a través de programas de Radio Exterior les hacíamos llegar los aires, los aromas, el acento de su tierra. Pero este Gobierno, tan insensible a tantas cosas, ha decidido cerrar– en nombre de la austeridad tantas veces pregonada–, dejar sin voz a los hombres y mujeres de la mar, a los cooperantes y misioneros para los que tanto significaba ese medio de comunicación de su país, a los miles de emigrantes, hijos y nietos de emigrantes para los que Radio Exterior, la Onda Corta, era la ventana por la que les llegaba su mundo.

RADIO EXTERIOR DE ESPAÑAEl Centro Emisor de Noblejas fue puesto en servicio a finales de la dictadura, en 1971. Y la actividad de Radio Exterior fue apoyada por todos los gobiernos desde que se instauró la democracia en 1978, como medio de difusión de noticias e información no solo para marinos y para los emigrantes españoles que viven fuera de su tierra, también como un vehículo de difusión de nuestra lengua y nuestra cultura. Pero una vez más, esta Administración sitúa, por delante del interés general, el ahorro económico sin importarle los colectivos afectados, sin importarle las consecuencias inmediatas de su decisión y, sobre todo, las consecuencias culturales a medio y largo plazo porque mientras que las grandes corporaciones publicas de Radiodifusión europeas cada vez más intentan fortalecer sus emisiones para hacer llegar a todos los países su lengua y su cultura, este Gobierno nuestro, haciendo gala de una ceguera digna de estudio hace desaparecer un medio importantísimo de comunicación en un gesto pueblerino de desprecio hacia el servicio público, enmascarándolo con lo del Internet y la TDT.

EN NOMBRE DE LA AUSTERIDAD

En nombre de la austeridad Rajoy está empeñado en dejarnos sin nuestras señas de identidad y sin otras cosas porque, el último informe Report Card de UNICEF, nos viene a decir que uno de cada tres menores en España es pobre, objetivamente hablando, y de los más de cuarenta estados objeto del estudio, los españoles ocupamos el tercer lugar en este ranking de precariedad, solo por detrás de Grecia y Letonia.

Es un no parar de despropósitos y, mientras tanto, la depauperada clase media y trabajadora, los paganos de siempre—aquí solamente cumplimos con los impuestos los mismos—continuamos manteniendo el país para que no se hunda a pesar de los grandes esfuerzos de los dirigentes políticos, empresariales, financieros, sindicales y molts honorables ladrones confesos, que parecen haber planificado la ruina en la que nos encontramos. Porque sí, todo parece organizado milimétricamente dando la sensación de que no es una simple crisis, es una estafa. Una estafa en toda regla donde los ricos se multiplican y los pobres se multiplican por más. Para eso son pobres, que se jodan, como dijo en el parlamento la educada diputada del PP Andrea Fabra, hija de ese señor que inaugura aeropuertos sin aviones, y al que, al parecer, le toca la lotería un sorteo si y otro también y continua paseándose libremente por las calles de Castellón

Ay cuanto Rinconete y Cortadillo tenemos pululando por este país. Fuimos los inventores de la novela picaresca. Por algo será.

Publicado en La Opinión, de Murcia, el 18-11-2014

¿QUIEN CONTROLA EL GASTO DE SUS SEÑORIAS?

Martes, 11 noviembre, 2014

 

En esa reunión que el PP ha celebrado en Extremadura para hablar de no se qué del buen gobierno—que hay que ser inoportunos con la que está cayendo—Rajoy, pomposamente, ha dicho, entre otras cosas, “voy a tomar la iniciativa personalmente contra la corrupción y a promover medidas para que los casos de corrupción acaben siendo “anécdotas” en la vida del país”.

Pues que bien. Miren por donde en Cáceres, lugar en el que se celebraba el acontecimiento, hubiese sido el sitio ideal para comenzar dándonos pistas de por donde van a ir esas medidas si, como algunos ingenuos esperaban—aun queda gente limpia de corazón en el mundo—hubiese despedido a Monago con todos los honores: lo podría haber nombrado Presidente Emérito de su partido en Extremadura, por ejemplo.

RAJOY CON MONAGOPero no, el señor Monago, que ha estado gastando a tutiplén el dinero público en múltiples viajes de carácter privado a Canarias—son de traca las primeras declaraciones de los senadores canarios al respecto y las posteriores cuando les dijeron que había que arropar el colega–, ha salido en loor de multitud de esa reunión porque, en dos días, paso de los aplausos de sus correligionarios cuando dijo que “todos mis viajes privados los he pagado de mi bolsillo”, a los vítores de los mismos cuando pregonó que “devolveré hasta el ultimo euro de lo gastado en los viajes”. Que una cosa u otra. O aplausos en la negación o en la posterior declaración. Pero en los dos casos nos parece que no cabe.

Pero el señor Rajoy continua con su aparente autismo, con su no querer salir de la burbuja en la que se instaló hacen tiempo que le impide enterarse de lo que está ocurriendo, que es mucho y descorazonador para la ciudadanía que se pregunta como es posible que el Senado carezca del más mínimo mecanismo de control del gasto de sus señorías. Y no nos vale que la Vicepresidenta nos diga que eso ha estado así siempre. Pues bien, ya es hora de que cambie. Es el momento en que sí hay que tomar medidas porque que envidia sentimos cuando en una encuesta en Dinamarca, por ejemplo, los ciudadanos no son capaces de recordar un caso de corrupción y el primer Ministro nos cuenta que los gastos del Parlamento son controlados céntimo a céntimo y los parlamentarios han de dar cuenta de sus gastos exhaustivamente, hasta el punto de que esas cuentas se han de publicar todos los meses para que los ciudadanos sepan en que se gasta el dinero de sus impuestos. Mientras tanto aquí, el Presidente marea la perdiz, nos habla de llegar a pactos, publicar nuevas leyes y no se cuantas cosas más, con lo fácil que seria prescindir de los “listos” de la política.

LA OTRA CARA DE LA VIDA

ACCIDENTE DE BULLASPero la vida no es solo eso: La Opinión publicaba ayer en portada la foto del desgarro, del dolor más intenso, de la desesperación ante lo irremediable. Representaba el tormento de todo un pueblo, Bullas, en la cara desencajada de una mujer rota por el desconsuelo de la pérdida de alguien amado. Sí, la foto de Marcial Guillén es estremecedora. Una foto que nos duele a todos porque, todos, compartimos la desesperanza de muchas, muchos de los habitantes de Bullas; de todos ellos diríamos, porque en una ciudad tan pequeña o son familiares o se conocen, compartiendo muchos momentos de alegría y de tristeza. Y esta tristeza se presenta infinita porque el dolor se agranda con lo inesperado. Que importan ahora las causas, aunque hay que averiguarlas, lo que importa es sentirnos junto a colectividad que sufre la pérdida de catorce de sus miembros.

Dicen que el tiempo no duerme los grandes dolores, que solo los adormece. Eso es lo que hemos de desear para todos los que en estos momentos experimentan tanto desgarro.

Publicado en La Opinión, de Murcia, el 11-11-2014

DE DERECHAS Y DE IZQUIERDAS

Miércoles, 5 noviembre, 2014

Década de los 90. Italia está enfangada en la corrupción. Todos los partidos tienen cadáveres que ocultar y la sociedad está cansada de tanta podredumbre. Es el momento de la rabia ciudadana. Es el momento del populismo. Es el momento de los salvadores de la patria. Fue el momento de un personaje tan difícilmente clasificable como Silvia Berlusconi, que consiguió ocupar la escena política italiana durante largo tiempo y que más tarde resultó ser el más impresentable de los gobernantes.

PABLO IGLESIASOyendo a Pablo Iglesias, el líder de Podemos en el programa de televisión Salvados no pude dejar de pensar en ello. Me sonaba al Berlusconi que algunos esperan. Nada de compromisos “no somos ni de derechas ni de izquierdas”-Pablo dixi- y nada de concretar conceptos; algo de eso le hizo notar Jordi Evole. Su discurso estuvo plagado de promesas evanescentes que no comprometen a nada y que consiguen los votos de los desesperados, sí, pero también de los hartos de la corrupción y del funcionamiento del país, que somos muchos, aunque no pensemos votar a Podemos.

La corrupción en Italia consiguió barrer a partidos de Gobierno como la Democracia Cristiana y el Partido Socialista y sí, el salvador elegido para limpiar todo aquello fue Berlusconi. Pues bien, es el momento en el que todos los partidos políticos de este país; unos más que otros es cierto, han de hacer limpieza de corruptos en sus filas y, para eso, no es necesario llegar a grandes pactos ni realizar grandilocuentes peticiones de perdón. Es tan fácil como arrojar a todos los corruptos del templo de la democracia porque en ella no tienen cabida. Y no me vengan con nuevas leyes: los españoles somos especialistas en dotarnos de gran cantidad de normas que incumplimos sistemáticamente. Lo que se ha de hacer es prescindir de todos esos personajes que nos hacen avergonzarnos de vivir en esta sociedad y en esto, los que nos gobiernan, tienen una especial responsabilidad.

Los partidos, a los que Podemos llama de la casta —IU también, que parecen como desmemoriados cuando tan reciente está la voraz utilización, por parte de su representante en Bankia, de la vergonzosa tarjeta Black–han de expulsar, ya, de su filas a todos los corruptos, a todos los indeseables, a todos los que impiden que esta sociedad respire con amplitud porque los que vivimos la llegada de la democracia, y creemos en ella, y la gozamos, después de tanto tiempo de oscuridad, hoy estamos hundidos en el desencanto. Y me niego, me niego a aceptar que esto no tenga solución, pero no me parece que la misma pueda llegar de voces, de discursos con aroma a peligrosos.

JOSE CARLOS DIEZSí, qué peligrosos parecen, a veces, y que pena que en las tertulias de televisión; tan queridas para Podemos, no den más veces con gente tan lucida como el economista, José Carlos Díez, comentarista habitual en distintos programas de televisión que, en una de ellas, tuvo que explicarle al listísimo Monedero qué las medidas económicas aprobadas por Podemos, en la convención celebrada recientemente en Madrid, son un completo disparate, imposible de llevar a la realidad porque, en dichas propuestas, se permiten incluir la reforma del Banco Central Europeo. Algo que demuestra la ignorancia supina de Podemos en estos menesteres porque, como dejó claro José Carlos Díaz, un partido político carece de la capacidad de modificar por sí mismo los estatutos de una institución financiera continental como el BCE. Díez, con paciencia infinita, le explicaba a Monedero que para llevar a cabo ese cambio se necesita la unanimidad de los 28 países de la UE, entre otras muchas cosas. Cosas que no están en las manos de Iglesias, Monedero y compañía. Y esto es solo un ejemplo de lo que se nos viene encima si la desesperación y la rabia de los electores produce el triunfo electoral de estos iluminados. Los partidos políticos tienen la palabra.

Publicado en La Opinión, de Murcia, el 4-11-2014

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