ONO, HAY QUE DEFENDERSE

martes, 10 diciembre, 2013

USUARIOS DE ONO, HAY QUE. HAY QUE DESENMASCARARLOS. HAY QUE DECIR BASTA ANTE TANTO ATROPELLO.

Que el consumidor español está desprotegido ante los desmanes del ONOmercado es un hecho. Que las asociaciones de consumidores intentan luchar denodadamente porque los atropellos a los consumidores sean lo menos gravosos posible también lo es, pero el consumidor continua teniendo la sensación de  sentirse desprotegido ante los abusos de compañías que atropellan sus más mínimos derechos.

Pero el caso de las compañías de telefonía móvil merece un punto y aparte y si nos referimos a las cosas de ONO es para darles un premio por la desfachatez, el cinismo y la prepotencia de que hacen gala ante unos consumidores que se muestran impotentes hacia tanto atropello.

NO hablo de oídas porque estoy sufriendo en mis propias carnes el acoso, sí acoso, al que estoy siendo sometida por esta compañía que no se cómo calificar.

Los hechos se remontan al pasado mes de junio, cuando ante la oferta mejor de otra compañía, MOVISTAR, decido prescindir de los servicios de ONO, tras muchos años de permanencia en esa compañía. Por supuesto MOVISTAR me indica que yo no he de hacer nada en relación con ONO porque ellos se encargan del cambio de todo.

Con fecha 27 de Julio recibo la comunicación de MOVISTAR en la que se me dice que ya se ha procedido a la portabilidad solicitada y que todo está OK. Pasa el tiempo y ante mi sorpresa me encuentro con que  ONO continua facturándome Internet cuando yo ya no trabajo con ellos. Comunico al banco que no me carguen más esos recibos, aunque ya he tenido que pagar otros —mi llamada a ONO diciendo que ya no soy cliente suya no surte efecto—y ante mi sorpresa e indignación con fecha 3 del presente mes recibo un correo electrónico conteniendo un escrito amenazante de no se que departamento para comunicarme que si en el plazo de 48 horas no pago 89,46 euros que según ellos les debo me demandarán y tendré que pagar también las costas…sencillamente de vergüenza.

ONO IINo solo me están estafando– lo hicieron cuando les pagué recibos que yo no estaba consumiendo– es que no me dejan vivir en paz con llamadas a las que no dan contestación, en casa y en el móvil. Una vergueta absoluta. Y yo me pregunto, no hay mecanismo de defensa para el consumidor? El Gobierno no puede hacer algo ante tanto descaro? Las asociaciones de consumidores, pese a su lucha, son suficientes para defender a los ciudadanos? El Gobierno no puede hacer más ante tanto atropello?

Yo estoy dispuesta a luchar porque no me tomen el pelo. Si me demandan ya veremos que ocurre. Iré al fin del mundo si hace falta para defender mis derechos. Ya está bien de tomaduras de pelo ante tanto cara dura.

Espero que esta historia pare aquí, pero de no ser así continuaré con mi relato.


MONTORO, NUESTRO SALVADOR

martes, 10 diciembre, 2013

Del total de la recaudación de todos los impuestos, entre el 80% y el 90 %, procede de las rentas del trabajo y tan solo un 10% del impuesto sobre Sociedades.

MONTOROMi presencia en las redes sociales se limita a mantener un Blog. No participo en Twitter ni Facebook, ni otros instrumentos por el estilo, y no porque no valore su gran importancia, en esta era en que nos toca vivir, pero no me imagino pendiente todo el día de contar mis vivencias o comentar lo que ocurre. Pero esto no me aleja de este mundo que considero un gran invento y, quizás por ello, sigo atentamente la página de LA OPINION Pesca de Redes que me permite saber como se respira en estos campos donde ciertamente siempre es posible encontrar cosas interesantes, como lo halle el pasado sábado, firmado por Pepe López Clemente, y que decía así: “Montoro acusa a los directores de Hacienda dimitidos de ser socialistas. Así expresado, cabe pensar que el PP podría modificar en cualquier momento el Código Penal para que ser socialista se convierta en un delito”. Y aunque esperemos que no se llegue a eso—no hay que dar ideas– un tufillo a purga si emana de los últimos movimientos que afectan a la Agencia Tributaria. Movimientos aplaudidos por el incalificable ministro Montoro y que afectan a los Inspectores de Hacienda. Un cuerpo del Estado que siempre nos pareció, por su discreción, por su ausencia de estar en el escaparate informativo, que se encontraba por encima de las miserias humanas. Que pertenecía a una especie digna de preservar, hasta que Montoro los ha bajado a la tierra haciéndolos mortales, tan mortales que se ha permitido decir, con ese aire sobrado con el que habla, que lo que está ocurriendo en la Agencia Tributaria le ha servido para saber que «estaba trufada de gentes del PSOE en puestos de responsabilidad”, porque todos los dimisionarios eran socialistas. Y esto lo decía, en el Congreso, sin pestañear.

Como sin pestañear declaraba en una entrevista que le hacía Graciano Palomo: “Tiene narices que crean que a mí me gusta subir los impuestos… yo tenía que salvar España enferma de tanto endeudamiento». Una entrevista en la que el ministro utilizaba un tono cuartelero—traducir como un lenguaje inapropiado para un ministro—y a ratos un tanto chabacano. Pero nos preocupó más el contenido que las formas, porque este hombre tiene obsesión con lo de salvar España—ya antes de ser ministro le dijo a la política canaria Ana Oramas eso de “deja que caiga el Gobierno que ya salvaremos nosotros a España…”, o algo parecido– y siempre hay que desconfiar de los salvadores de patrias. Sí, este hombre sigue con la misma matraca pero ahora tiene un juguete muy poderoso en las manos y ya ha dejado de tener gracia al hacer ostentación de ese poder y armar la marimorena en algo que debería de ser más respetado, Hacienda.

HACIENDALa dimisión, días pasados, del director de inspección de la Agencia Tributaria, Luis Jones– el tercer cargo jerárquico en la misma —, los abandonos vinculados al caso Cemex, junto con las destituciones de los delegados especiales de Cantabria, Castilla, León y Galicia, entre otras cosas, han creado un ambiente extraño en la Agencia.

Es tanta la preocupación que Montoro tiene por limpiar de sospechosos socialistas la Agencia Tributaria que, al parecer, no ha tenido tiempo de leerse algunas de las conclusiones a las que llegaba en el XIII Congreso Tributario, Julio R.Pérez Boga, Vicepresidente de la Organización Profesional de Inspectores de Hacienda (IHE) que ponía de relieve que del total de la recaudación de todos los impuestos, entre el 80% y el 90 %, procede de las rentas del trabajo y tan solo un 10% del impuesto sobre Sociedades, declarando que: “A este país lo están financiando los trabajadores. El sistema tributario está basado en las rentas de los trabajadores y no de los empresarios”. Pues que bien. Gracias a que tenemos un salvador…

Publicado en La Opinión, de Murcia, el 10-12-2013

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